Hola, ¿cómo están? Espero que bien. Bueno además de traerles continuación les vengó a avisar que salió la nueva entrega de TLR: Darkness en la que aparece un viejo conocido: Black. Esté esta cazando a Rito, con el fin de completar la misión que Yami no finalizó. No les digo más pues espero que lo lean. Bueno, eso es todo y espero que disfruten la continuación.
-Kotegawa Yui.-
Ves Celine, es divertido leer. –
Una joven de cabello negro y ojos cafés estaba en compañía de una niña. La pequeña de cabello verde con una flor en su cabeza adoraba estar junto a su segunda madre. Sí, la pequeña la reconocía como tal. Esa niña irradiaba felicidad y la joven no evitaba que el cariño por ella siguiera creciendo.
Mau. – expresó la niña que apenas estaba aprendiendo a leer. – Mamá. – decía ella mientras abrazaba a la joven quien se sonrojo por eso.
La joven era nada más y nada menos que la presidenta del comité disciplinario: Kotegawa Yui.
Celine. – La chica no evito sentirse feliz al ser reconocida como tal, aunque sabía que cierta chica ocupaba el mismo puesto. – Me haces tan feliz con decir aquella palabra. –
Yui amaba al padre de la niña, bueno, la niña lo veía como un padre a cierto chico que según la presidenta destruía la moral; ella es inmoral al pensar en el padre de manera erótica muchas veces. ¿Por qué? Porque ha tenido muy malas experiencias y eso la llevó a ser más cerrada.
"Rito… me gustaría poder decirte que te quiero al menos." – Pensaba Kotegawa mientras sujetaba a la niña con su brazo izquierdo, cargada mientras con el otro tomaba su mochila en donde guardo un libro para niños. La presidenta en verdad amaba al chico de cabello castaño anaranjado. –"Pero… me es complicado." – Pensaba ella mientras sentía sus mejillas arder.
La chica caminaba con la niña, la princesa Lala le pidió de favor cuidarla mientras arreglaba la entrada digital del cuarto de Nana donde se encontraba Rito atrapado con Yami y Nana. Momo por su lado estaba de compras con Rin a quien deseaba conocer más.
"Me preguntó si él hizo algo con ellas." – Pensaba un poco molesta la joven al imaginarse al chico que le gusta con otras dos chicas. ¿Por qué se preocupaba? Pues ella notó los sentimientos de Yami y Nana, sí, ellas dos eran iguales a ella por lo que comprendió rápido junto con el hecho de que su amado siempre cae encima de las chicas y quedan en posiciones comprometedoras. – "No debo pensar de esa manera de Rito." – Se regañaba a si misma pero no pudo evitar imaginarse a él solo con ella.
-Imaginación. –
Rito. – Decía muy excitada Kotegawa, desnuda en la cama.
Ella estaba desnuda, en posición para que su amado la tomase. Rito estaba de frente, pasó sus manos por las piernas de Yui quien sacó un ligero gemido.
Te haré mía. – Dijo Rito posando sus manos en sus redondos pechos. – Risa tenía razón, son perfectos. –
Ante eso la joven se sonrojo demasiado, ella estaba apenada. Pero algo provocó que se lanzará a su amado, abrazando su torso con sus piernas y rodeando su cuello. Empezó a besarlo.
Sólo seré tuya. – Separándose de los labios de su amado, logró ver esa tierna sonrisa.
-Fin de la imaginación. –
Sin notarlo, la gente le miraba mientras ella estaba roja de vergüenza. Celine se quedó dormida, y Yui no notó que ya habían llegado a la casa de Rito. De repente notó que estaba Momo y Rin fuera de la casa sentadas.
Ya traje a Celine. – Expresó ella con un poco de rubor presente. - ¿Por qué están afuera? –
Una mascota de Nana roció la casa, dejándola olorosa. – Expresó Momo mientras miraba a la casa con una mirada de miedo.
Cuando entramos, alcanzamos a ver a Lala con un traje de protección y el aroma… - Rin sólo desvió la mirada al suelo. – Rito no lo logró, así como Nana y Yami. – Expresó ella, lo lamentaba por su amado, pero dormiría afuera si era necesario.
Ya veo. – Dijo Yui mirando a la casa de Rito.
Mejor llévate a Celine contigo a la casa. – Sugirió Momo mientras veía lo tranquila que estaba la niña de su hermana mayor y su amor. – Ella te ama mucho y parece que le agradará estar contigo. – Aquellas palabras eran sinceras por parte de Momo.
Entonces Kotegawa se despidió y procedió para irse a su casa. Una vez que llegó, dejó a la niña en la cama mientras se quitaba la ropa e ingresaba a la ducha. Ella sintió correr el agua por su cuerpo, sensación que la relajaba. Sus pensamientos estaban divididos en lo que era correcto y lo que no.
¿Será correcto amarte Rito? – Se preguntó ella mientras se sentaba en el suelo de la ducha, pensando las posibilidades de que él se diera cuenta. Quería amarlo, besarlo y sobretodo tener una familia con él. – ¿Es correcto hacerle esto a Lala? – Pese a todo, Lala era su amiga y amaba a Rito mucho.
Kotegawa abrazó sus piernas mientras ocultaba su rostro. No quería admitirlo, pero le dolía mucho el estar enamorada.
