Bueno, más que nada, espero que les guste la continuación. Segundo, iniciaré un pequeño fic de Nana y Rito. Bueno, espero que les gusté y nos vemos.
-Vacaciones... despedida. -
Lala estaba empujando a Rito y Nana, ambos estaban más que confundidos. Ellos se ganaron un viaje solos y con gastos pagos, y pese a los reproches, ambos fueron obligados a aceptarlos. Rito y Nana estaban afuera de la terminal para ingresar al avión, las demás chicas se iban a despedir de su amado novio y la hermanita de Lala.
¿Cuándo acepto a cada una? Pues… eso será para otro día.
¿Saben dónde está el dinero? – Preguntó el castaño a Mikan quien asintió.
¿Debemos hacer esto? – Preguntaba Nana un poco molesta, no por pasar una semana de vacaciones, sino tener que ir en un avión.
Acaso no deseaste esto hace mucho. – Decía Momo abrazando a su hermana por detrás.
Me refiero a tener que ir en avión. – Momo solo reía. Su hermana de verdad a veces se impacientaba e ir en un avión sentada, durante horas era algo que no le gustaba. – Estar sentada sin hacer nada. – Gruñía a lo bajo, hubiera deseado ir en su nave.
Vamos Nana, será divertido. Además, aprovecha está vacaciones que te ganaste. – Hablo Haruna mientras sonreía tiernamente a ambos, causando un sonrojo en Rito y un suspiro en Nana. – Sólo recuerden usar bloqueador, no hablen con desconocidos, practiquen su inglés, no coman cosas extrañas y… no olviden llamar. – Terminó ella dándole un abrazo a la princesa como a Rito sólo que a este último le dio un beso en la mejilla.
"Los besos de Haruna son tan tiernos." – Pensaba él mientras le sonreía.
Sigo yo. – Gritó Lala mientras abrazaba a su hermana fuertemente… demasiado. – Nana, recuerda disfrutar del Sol y la playa, come bien y no dejes que las historias de terror de los lugareños te espanten. – Ante eso último Nana pedía que la Tierra se la comiera.
Después la princesa miró a Rito, le miraba tiernamente. El castaño decidió dar el primer paso dándole un hermoso y cariñoso abrazo a su novia.
Cuídate mucho Rito. – Expresó Lala para después recibir un beso en la frente del castaño.
Lo haré. – Dijo él mientras buscaba a alguien. - ¿Ella vino? – Preguntó el castaño mientras sentía como algo rodeaba su cintura.
Del cuerpo de Lala salió Némesis quien lo estaba abrazando. Muchos dirán que ella sería indiferente ante la situación, pero no era así. La morena estaba llorando, no quería que Rito se fuera. Ella lo extrañaría mucho. Yami y Mea llegaron justo a tiempo para ver a Némesis llorar, para la rubia esto era sorprendente, aunque para Mea, ella ya la vio llorar una vez.
Ya, tranquila, sólo será una semana. – Decía el castaño con una gotita de sudor.
"Desde que la rocío esa flor en mi jardín virtual, no ha dejado de llorar." – Pensaba Momo, sintiéndose feliz en sus adentros. – Vamos Némesis, deja que ellos disfruten sus vacaciones. – Y sin previo así, tomó a Némesis que le pedía a Momo que la dejará.
No, suéltame princesa Momo. – Decía la morena mientras era soltada por la princesa. Némesis, debió ser cuidadosa al tocar esa flor, ahora no podía evitar esconder sus sentimientos, al menos durante un tiempo. – No quiero que me dejes. – De repente unos brazos rodearon a la morena.
No lo haré, la semana pasará rápido. – Rito en verdad le impresionaba ver así a la chica.
¿Lo prometes? – Preguntaba la morena con duda.
Lo prometo. – Y en un segundo, su semblante cambio a uno de mucha felicidad. Némesis lo abrazó, ahora con mucho cariño y felicidad. – Prometo traerte un regalo. – Si, de verdad Lala tendría mucho trabajo con Némesis, al menos eso es lo que le dijo Momo.
La siguiente en abrazarlo fue Yami.
Espero que se la pasen bien… y espero que no hagas nada pervertido. – Amenazó ella a lo bajo sin separarse de Rito. El castaño río nervioso por eso. – Pero espero que te la pases bien. – La rubia no quería admitirlo, pero se podría decir que sentía lo mismo que su ¿hermana? Así debería considerar a Némesis ¿verdad?
Descuida, cuando regresé pasaré tiempo con cada una. – Dijo él mientras se despedía con un beso en la mejilla de la ex asesina.
Mea sólo saltó a abrazarlo y darle un beso en la mejilla. La peli roja sabía que no era momento para darle un beso en los labios, y más cuando su maestra carecía de control de sus emociones. Después abrazó a Nana fuertemente, ella en verdad quería a su amiga y le deseaba la mejor suerte en sus vacaciones.
Espero que ambos no se cansen en las noches. – Comentó ella mientras Rito se sonrojaba al igual que Nana.
La siguiente fue Mikan, ella en verdad estaba feliz por su hermano mayor. Ahora en verdad, él se daba cuenta de lo que sucedía a su alrededor. Casi cinco años han pasado desde que Lala llegó a la Tierra y sabía que más que nada, aprendió a querer a Rito y gracias a la misma princesa, ella rompió sus lazos de sangre con quien antes era su hermano.
Rito. – La castaña en verdad le hubiera gustado un golpe de suerte, pero el dejar de ser hermanos fue más que suficiente. – Tráeme algo de ropa del lugar. – Sabía ella que Rito conocía sus sentimientos, el castaño sólo sonrió y le dio tierno beso en la frente.
Rin era la última. Ella miraba al suelo, en verdad ella carecía del valor para verlo. Rito caminó a ella, levantando su mentón para darle un beso en los labios. Ella lo abrazó, mientras algunas lágrimas bajaban por sus mejillas. Nadie dijo nada, ellas comprendían lo que sucedió entre ambos.
No quiero que llores. Ahora somos una familia. – Expresó Rito mientras acariciaba el cabello de Rin.
Al final ambos se separaron y la sempai de Rito le miró con una sonrisa, exclusivamente para él. La última era Kotegawa, ella estaba cargando a una dormida Celine un poco más apartada. La pequeña niña planta ya había crecido un poco, y se había encariñado mucho con la presidenta del consejo.
Para el castaño, fue más que increíble que ella le amará. La confianza en ambos creció, al punto que Yui le pidió ser su novia, cuando Rito se lo iba a pedir. Básicamente, ella le ganó las palabras de la boca.
Ella se ve feliz. – Inició Rito mientras pasaba su mano por una de las mejillas de su hija.
Tuve que calmarla, ella ya ha crecido, pero sigue siendo una niña. Su amor por ti no ha cambiado. – Comentó Yui mientras veía con amor a la pequeña. Ella no podía evitar sonrojarse al pensar que ella y su Rito (es un poco posesiva) algún día tendrán hijos, claro que serán también parte de la familia de Lala. – Rito, ¿cuándo regreses podemos ir con mis padres? –
Rito sabía a lo que se refería, tarde o temprano debería ver a los padres de cada una exceptuando por Gid.
Lo haremos, y haré lo que sea por ti. – Después de eso le dio un beso en la frente como a Celine. – Y te prometo que seremos una familia. –
No serviría de nada llorar, así que Kotegawa le regaló una de sus mejores sonrisas.
Momo ya se había despedido de ambos antes, aunque olvidaba algo. En su mente algo le decía, pero no recordaba qué era.
Pasajeros del vuelo 214 rumbo a Hawái, favor de ingresar al vuelo. – Y con eso, Rito y Nana se despidieron otro poco e ingresaron al vuelo. Las chicas estaban un poco tristes, pero ambos se lo merecían… sobre todo él. Después de unos minutos el avión despegó, alejándose.
Momo miraba como desaparecía el avión entre las nubes.
"¿Qué era lo que debía de recordar?" – se preguntaba ella mientras se abrazaba a sí misma. – Lo recordaré después. –
Afuera de la casa de Rito se encontraba Zastin. El guerrero, estaba tocando la puerta como loco.
Rito-Dono, por favor habrá. – Expresaba él angustiado mientras los guardaespaldas escoltaban a la madre y al padre de Rito. – Señor Rito, sus padres vienen una semana de visita. – Seguía gritando Zastin.
