Hola chicos, jaja es bueno verlos nuevamente. Y no, no he matado a Run. De hecho he trabajado en unos capítulos de ella, pero como estaba concentrado en el O-S de Nana y otro de Nana que ando haciendo como temática lemon (el cual no sé si este bien así que lo leere un par de veces antes de postearlo) ya saben como soy con esa tematica, la leo pero sale del asco siempre que hago uno, bueno sin más que decir les dejo el nuevo capítulo.
Run
Ya había acabado su gira por Japón, ya había terminado todo lo que tenía que hacer por obligación de su trabajo como el amor que le tenía el cual no se comparaba con el amor que sentía por él. Sus cabellos de color turquesa se movían al ritmo del viento mientras sus labios formaban una sonrisa.
He vuelto, Yuuki Rito. – Dijo ella mientras veía una casa a la cual estaba llegando.
Unos segundos después una gran explosión se escuchó que provenía de la casa.
¿Pero qué? – Se preguntó ella mientras corría en dirección a aquel hogar.
La puerta de esa casa se abrió dejando salir mucho humo que provenía de adentro. La chica se paró al ver quien era, diviso que era una chica de cabello negro y ojos cafés a la que reconoció por completo.
"Kotegawa." – Pensó la chica mientras veía como la chica tosía. Otra figura salió y la observó con detenimiento. – "Nana-chan." –
La chica que había salido era Nana A. Deviluke, una devilukeana que ostentaba el título de segunda princesa del reino que su padre había creado a lo largo de la galaxia. La chica miró detenidamente a la princesa quien estaba tratando de respirar el aire fresco de afuera.
¡Lo sentimos Rito! – Después un par de voces bien coordinadas la sacaron de sus pensamientos.
Momo y… ¿Némesis? – Dijo la chica con cierto asombro al ver salir a dos chicas. Una muy parecida a la princesa Nana sólo que con la diferencia de que poseía un cabello corto y un busto más abundante que Nana; y la otra era aquella extraña chica que pasaba tiempo con su Rito.
Ustedes dos tengan más cuidado. – Regañó Kotegawa quien ya se había recuperado del incidente producido en el interior de la residencia. Los ojos de la chica miraron a otro lado encontrando unos ojos violetas rosados que tanto conocía. - ¿Run? ¿Eres tú Run? –
La chica quien apenas había reaccionado asintió ante la pregunta que le habían hecho.
¿Run está aquí? – Preguntó una voz dentro de la casa con gran fuerza. Aquella voz hizo sentir celos y miedo a la chica quien respondió al nombre de Run.
Momo, Nana y Némesis miraron a la chica que estaba parada frente a la residencia.
Hola chicas. – Saludó la idol.
Hola. – Respondieron Nana y Momo felices mientras Némesis sonreía con malicia.
De repente una mancha rosa salió disparada de la puerta impactando con Run y tirándola al suelo. Run se recobró rápidamente al ver que su falda se había levantado dejando a la vista de todos algo importante.
¿Por qué no llevas ropa interior? – Preguntó una chica de cabello rosa largo y cola como las otras dos, quien estaba al lado de ella mirando alegremente.
Porque se me olvido que aquí si la necesito. – Respondió Run para después abrazar a Lala, su amiga de la infancia. – Te extrañé, aunque sólo me fui un mes. –
Yo también te extrañe. – Respondió Lala alegre a tal muestra de afecto. - ¡Rito, ya regresó Run!
Aquel llamado hizo que las mejillas de la peli azul se ruborizaran ante el hecho de que él apareciera. Ella venía decidida a hacer que Rito la vea como una mujer y ya no como una niña caprichosa, como la que era hace un mes cuando trato de hacer que Lala se perdiera.
Ella haría que él aceptará salir con ella en una cita.
En ese momento sus ojos visualizaron a un chico que salía con una niña entre brazos. Cabello castaño y ¿mirada madura? De repente reconoció quien era esa niña y preocupadamente se acercó a ambos. Ellos eran Rito y Mikan Yuuki.
Rito, Mikan, ¿están bien? – Preguntó la chica quien se acercó a ambos.
Sí, sólo que Mikan se vio afectada por un experimento de Lala. – Reía al chico quien poco a poco veía a la chica frente a ella. Se veía más madura en contraste con un mes atrás donde seguía usando ropa muy aniñada y colorida. Rito se sonrojo al verla y esto no pasó desapercibido por ella. – Te ves hermosa. – Elogió él-
Gracias. – Respondió ella un tanto apenada para después ver a la niña que reía. – Hola Mikan, ¿qué te pasó? –
Hola Run. – Saludo ella a la amiga de su hermano. – Bueno, ya sabes cómo es Lala chan con estás cosas. –
Oye. – La nombrada hizo un puchero mientras se acercaba al trío. – Lo siento Mikan-san, ¿me perdonas? –
Si Lala te perdono. Pero no vuelvas a hacer esa clase de experimentos. – Decía la pequeña Mikan aún en brazos de su Rito mientras Lala asentía.
Por cierto, Run ¿quieres quedarte a comer? – Preguntó el sucesor a Rey de la Galaxia a la princesa de cabellos azules. Run se ruborizo un poco, sabía que a Rito le gusto verla y ella se encargaría de que él se fije en ella.
Por supuesto, la comida de Rito-san y Mikan-san siempre es la mejor. – Respondió alegre Run regalándoles una sonrisa a ambos.
