Hola amigos, he aquí con otro capítulo de esta bella historia. Casi va un año desde que decidí publicar un fanfic de To Love Ru. Aún recuerdo cuando comencé y el apoyo que recibí y me doy cuenta que en verdad amo lo que hago y es por eso que les regalo el capítulo del miércoles. Este capítulo lleva desde hace un mes escrito y en verdad quiero mostrarles que los personajes van creciendo y de hecho este capítulo le dio más tiempo a este fanfic.
Bueno, sin más que agregar espero que les agrade y sus comentarios con bien recibidos.
Un bello regalo.
Las chicas disfrutaban de un agradable rato en la residencia Yuuki. Mikan estaba jugando con Celine, la verdad desde que esa pequeña llegó a la vida de todos, ha sido de las cosas más felices que han sucedido. Por su lado estaba Momo quien estaba regando las macetas dentro del hogar.
Parece ser que las plantas aman que Rito-san las cuide. – Comentó Momo siendo escuchada por le hermana del aspirante a Rey del Harem.
Rito las ha cuidad muy bien. – Respondió Mikan mientras mimaba a su "hija". – Rito siempre está al pendiente de ellas. –
Sí, eso me dicen. – Expresó alegre Momo al ver como las plantas amaban el cariño del chico. – Eso también explica el amor de Celine por Rito. –
Sí, Rito la cuido desde que era una planta. – Dijo Mikan quien seguía jugando con la niña. – Por cierto, ¿dónde están Lala y Nana? –
Las chicas notaron la falta de presencia de las chicas un domingo en la mañana. Normalmente Nana estaría despierta viendo la televisión mientras Lala estaría reparando algunos inventos hasta que Mikan les dijera que ya está el desayuno.
Cierto. No veo a Onee-sama ni a Nana. – Contestó Momo un tanto extrañada. – ¿Seguirán dormidas? –
No lo sé. – Contestó Mikan. – Iré a ver, cuida a Celine. –
Y con eso Mikan entregó a la niña planta a Momo. La princesa estaba extrañada que sus hermanas no bajaran. Rito se levantó temprano para llevar a Némesis con la doctora Mikado debido a que últimamente tenía pesadillas, y ambos creía que podría ser debido al Darkness.
"Me preguntó sí estarán hablando de Rito-san." – La princesa en verdad deseaba que aquel chico adoptara la postura de Rey de la Galaxia para comenzar a avanzar más con su plan.
De hecho, ya habían avanzado mucho. Puesto que Rin y él, confesaron sus sentimientos lo cual era algo.
¡Momo! –
Aquel gritó alertó a la princesa, quién de inmediato subió las escaleras con la pequeña. La peli rosa ingresó a las habitaciones para ver que sus hermanas no estaban. Todo estaba desordenado, ropa tirada y muchos objetos de Lala regados por todos lados.
Mikan, ¿qué pasó aquí? – Preguntó Momo preocupada cargando a Celine en brazos.
No lo sé, todo estaba así cuando llegué. – Expresó angustiada la castaña. - ¿Crees que alguien hizo esto? –
De eso no hay duda. Pero la pregunta es quién. – Contestó Momo.
En eso, el celular de Mikan sonó siendo Rito quién estaba llamando.
Hola, Rito. – Contestó la llamada la castaña. Después de unos segundos la castaña estaba impresionada por alguna razón. – Ok, entiendo, iremos con la doctora Mikado cuanto antes. –
¿Qué pasó? – Preguntó Momo.
Némesis. Eso pasó. – Contestó la castaña dejando con dudas a Momo.
Hizo cosas malas de nuevo. – Preguntó Momo.
No, no lo sé la verdad. – Contestó Mikan mientras tomaba algunas ropas de Lala y Nana, cosa que le pareció extraño a Momo. – Pero Lala y Nana están allá, desnudas. –
Usaron el invento de Lala, ¿no? – Preguntó Momo.
Parece que sí. – Respondió la castaña quién guardo todo en una mochila.
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Después de un rato las chicas llegaron a donde las había citado Rito. Les parecía extraño todo esto. Ambas sabían que Némesis tenía pesadillas, pero por qué Lala y Nana también habían venido. Cuando ambas ingresaron al consultorio vieron a Yami junto a Mea algo preocupadas.
¿Mea? ¿Yami? – Preguntó Momo acercándose junto a Mikan a las hermanas.
Hola Mikan, princesa Momo. – Saludó Yami, casi como siempre sólo que está vez había preocupación en su rostro.
Hola chicas. – Saludó Mea, con una falsa felicidad que ambas notaron.
Chicas, ¿qué pasa? ¿dónde está Rito? – Preguntó Mikan preocupada mientras cargaba a una dormida Celine.
Mikado y Tear nos llamaron. – Contestó Yami mientras miraba al suelo. – Parece que Némesis, tiene algo que contarles. A ambas junto con Rito. –
Las chicas se miraron un tanto confusas. Después de eso, ambas ingresaron a la habitación. Notaron a la chica morena descansando en una cama conectada a varias máquinas y a su lado a Yuuki Rito. La castaña y la peli rosa se acercaron a ambos mientras veían una sonrisa de felicidad pura en Némesis quien las vio.
Momo, Mikan. – Dijo ella sonriente.
Rito al escuchar los nombres de las chicas volteo a verlas. Se encontró a su hermana y a Momo algo sorprendidas al verle junto a Némesis. Tendría mucho que explicar.
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Némesis y Rito explicaron lo que ella tenía. Al parecer la chica le había mentido a Rito con respecto a sus poderes. Némesis no poseía un gran control sobre los mismos con respecto a Yami, puesto que se le considero a la morena un fracaso como arma por la organización que la creo.
Rito cuando salvó a Némesis de morir a manos del Rey Gid Lucion Deviluke, ella había usado la mitad de sus poderes. Y cuando le salvo de Kuro, el asesino que acabo con la organización que la creo, mientras este tenía el encargo de acabar con la segunda hija del Rey, Nana.
Pero ella estaba muy recuperada ante las palabras de Mea.
Así que ella aún sigue débil. – Expresó Mikan preocupada.
No tiene sentido, ¿por qué seguirías tan débil después de todo Némesis? – Preguntaba Momo intrigada y a la vez preocupada por su amiga. Rito y Némesis se sonrojaron al par mientras se ponían nerviosos. - ¿Por qué el sonrojo? –
Aquella pregunta hizo sudar a mares a los dos.
Mikan también estaba algo intrigada.
De un segundo a otro la puerta se abrió e ingresaron Mikado, Tear, Yami, Mea, Lala y Nana. Las chicas estaban con un aura asesina excepto Lala quien se mostraba alegre, Mikado estaba riendo por la situación y preocupada de que Mea se comportara de esa manera.
Chicas. – Decía Rito preocupado mientras notó como unos cabellos dorados lo tomaron de los brazos.
Eres un pervertido. – Decía Yami con una mirada fría al chico. - ¿Por qué ella tenía que ser? –
Bestia, después de todo lo que hice por ti, ¿así me pagas? – Decía Nana en tono sombrío apretando los puños.
Aunque sé que Neme-chan te quiere a ti, ¿cómo lo hiciste sin pensar en mí? – Al parecer Mea sólo tenía otra cosa en la cabeza.
Yo te estimaba Rito, ¿Por qué le haces esto a Yami-Chan? – Preguntó Tear la cual dejo ver una cara muy al estilo Yandere.
Mikan y Momo no entendían nada mientras veían como Rito estaba rezándole a alguna fuerza omnipotente de que lo salvara de morir ese día después de tan bella noticia que recibió. Las chicas estaban más que confundidas mientras Lala sonreía llena de felicidad y Némesis se sonrojaba mucho.
¿Qué sucede Onee-Sama? – Preguntó Momo a su hermana.
¿No lo saben? Rito y Némesis van a ser padres. – Grito Lala llena de alegría dejando como piedras a Momo y a Mikan.
Vas a morir Rito. – Dijeron al unísono las chicas mientras Mikado grababa la situación en un futuro.
No esperen. – Expresó el chico asustado.
¿Él y ella? – Preguntó Mikan mientras Lala asentía.
¿Padres? – Ahora era el turno de Momo quien recibió igual respuesta.
Némesis está embarazada. Tiene dos bellas semanas de embarazo. – Gritaba Lala ahogando con su alegría los aullidos de desesperación de Rito en el fondo de la habitación. – Aunque en parte es mi culpa que eso pasará. –
Némesis estaba más que avergonzada por la situación. Ella quería mucho a Rito, pero jamás se imaginó ser madre. Ni en sus más remotos pensamientos cruzó la idea de tener un bebé. Ahora que tenía una familia la idea no parecía tan mala después de todo, aunque no sabría qué hacer en todo caso ya que ella jamás tuvo el concepto de una familia en su vida.
¿Tú culpa? – Preguntó Mikan sin salir de su asombro.
Bueno, es que hice un invento a petición de Kotegawa-San para saber qué tan pervertida es una persona. – Explicó Lala mientras las chicas prestaban atención ignorando la petición de ayuda de su amado. – Le pedí a Rito que lo probara, pero olvidé que Némesis estaba en su interior y pues, ambos tuvieron sexo salvaje después de eso en la sala del comité disciplinario. – Terminó Lala rascándose la cabeza.
Némesis recordaba cada escena de aquella mañana de pasión, cada beso, cada rocé entre ambos.
Mikan estaba tratando de procesar todo mientras Momo se lamentaba por dentro el no haber estado ahí. No le hubiera importado compartir a Rito en ese momento con tal de disfrutar de la pasión de la Bestia, como lo llamaba Nana.
Bueno, no se le puede hacer nada a esta situación. – Decía Mikado mientras ponía a Rito en otra cama junto a la de Némesis.
¿Qué le pasó? – Preguntó alarmada la morena al ver al castaño casi agonizando. - ¡Se pasaron chicas! –
Nana estaba muy arrepentida por dentro, Yami estaba al borde de darse golpes en la cabeza, Mea sólo podía chupar su paleta mientras sonreía y Tear estaba a punto de desmayarse por lo que le hizo al novio de, digo al chico que ama Yami en el fondo.
Lo sentimos. – Dijeron las cuatro en total arrepentimiento.
Bueno, después de todo este es un nuevo capítulo en la vida de ustedes, ¿no lo crees así Rito? – Preguntó Lala mientras veía a la menor de los Yuuki junto a su hermanita llorando cómicamente a un muy lastimado Rito.
Némesis sonreía, pero en su interior estaba abrumada. Aún no podía creer que casi un año ha pasado desde que llegó a la vida de ellos y que ha podido vivir una vida normal junto a Rito. Su corazón estaba en duda, sentía miedo uno sin precedentes.
¿Sería capaz de poder con esta responsabilidad?
"¿Podré ser capaz de cuidarte?" – Sus ojos mostraban preocupación hasta que alguien se acercó a ella y le puso una mano en su hombro.
No tienes por qué temer, nosotros estaremos aquí. Somos una familia. – La voz de Momo llenó los oídos de la morena quien comenzó a llorar de felicidad para abrazar a la peli rosa. – Nosotros no te abandonaremos, la familia siempre debe estar unida. –
Todas le ofrecieron una sonrisa a Némesis, sabían que era tiempo de madurar. Eran una familia, todos, algo extraña después de todo, pero al final una familia.
