Hola chicos, espero que les guste este nuevo capítulo de To Love Ru. En verdad espero que les guste ya que más o menos le estamos dando una cronología a estas historias que he escrito.

Sin más que decir los dejo, pero además les recomiendo el fanfic de La Nueva Presi; es muy recomendable.


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Dicen que el amor de una madre siempre es el amor más puro y sincero que hay. Dicen que madre sólo una hay; aunque puedan tomar alguien el rol materno, sólo una ha de haber. A veces peleamos con ellas por lo absurdo que pueden llegar a ser aquellas reglas que ponen, pero lo hacen para protegernos por el amor que nos tienen.

― Mi reina, ya vamos a llegar a la Tierra ― Dijo un hombre de barba canosa quien estaba frente a una mujer.

― Muchas gracias Axel, te puedes retirar ― Contestó la mujer mientras el hombre se retiraba.

Aquella mujer era una de las personas más influyentes que existían en la galaxia. Esposa del unificador de la Vía Láctea, quien logró resistir las cualidades de su especia a lo que consideraba una maldición.

Con ojos color rosa brillante como una piedra preciosa, cabello rubio rosado, así como un buen cuerpo conservado. Llevaba puesto un hermoso vestido blanco que resaltaba aquella piel radiante de ella. Detalles celestes hacían juego con la prenda y unos zapatos de tacón resaltaban sus torneadas piernas.

Sephie Michaela Deviluke, la reina de la galaxia.

La madre de las princesas Lala, Nana y Momo.

―Es hora de ver cómo han crecidos las tres ―

Mientras tanto en la Tierra, las hijas de la reina de la galaxia estaban en una severa discusión con el chico que aspiraba al trono de la galaxia, aunque este no lo deseara. Yuuki Rito estaba mirando a las tres princesas quienes desean salir a pasear con él, tener una cita con él y capaz hacer algo más con él.

― Rito, debemos salir ― Decía la menor de las princesas tomando el brazo derecho del chico pegándolo a su pecho ― Además Rito-san, podemos hacer cosas después de volver ―

El joven se sonrojo ante eso, pero en ese momento sintió que alguien más tomaba su otro brazo. Girando su cabeza, miró una mirada llena de ternura, así como timidez que Nana solía darle a él.

―Rito, vamos ― La voz de Nana causó un fuerte impacto en él al decirlo con suma ternura ― Por favor ―

Ante eso el rojo en el rostro de Rito aumento más y más cosa que a Momo no le pareció lanzándole dagas con la mirada a su hermana gemela.

― Nana, Rito saldrá conmigo ― Decía Momo aferrándose más al castaño.

― Deberías desistir Momo ― La mirada que le dio Nana a Momo era desafiante ― Yo saldré con Rito el día de hoy ―

― Plana ― Dijo Momo haciendo que Nana se sonroje y soltará a Rito para cubrirse con sus brazos el pecho. ― Necesitas más pecho para poder satisfacer a Rito ―

― T-Tú ― Nana miraba con enojo a su hermana quien sonreía maliciosamente.

En ese momento Rito decidió intervenir poniendo una mano sobre la cabeza de Nana quien se sonrojo más por eso. Por su lado Momo se puso más celosa ya que Rito le estaba prestando atención a Nana. El castaño decidió poner su otra mano sobre la cabeza de la tercera princesa.

― Ya no peleen, no es bueno hacer eso. ― Dicho eso el joven comenzó a acariciar a amabas sacando sonrojos de ambas. ― No me gusta que se peleen por cosas sin sentido. ―

Las gemelas miraban con suma felicidad las caricias del chico. De un momento a otro ambas ya no deseaban discutir entre las dos, pero sabían que llevar esta relación múltiple no sería nada sencillo. El chico notó en ese momento como ambas gemelas movían ligeramente las colas con alegría.

En esos momentos una puerta se abrió revelando a la mayor de las princesas.

― Hola, Rito ― Dijo la princesa con una caja entre sus brazos ― Nana, Momo, me alegro de que amen a Rito, pero deberían de salir con él al parque o algo así. ―

Rito sólo rio a lo bajo debido a que precisamente evitó una guerra campal relacionada con los pechos de ambas gemelas.

― Por cierto, Lala ― En ese momento Rito miró la caja que traía Lala en brazos ― ¿Qué tienes ahí? ―

La princesa sólo sonrió mientras sacaba una pulsera rosa. Las gemelas al igual que el chico miraban con duda y temor el posible invento que construyó Lala. En ese momento Rito miró a Lala que tenía unos ojos llenos de alegría por probar el inventó.

― Quiero verlo ― Dijo el castaño mientras tomaba aquel objeto el cual comenzó a brillar ― ¿Qué es lo que hace, Lala? ―

― Ya lo verás ― Respondió Lala mientras miraba como de la pulsera una figura blanca de forma femenina tomaba forma. ― Este invento sin nombre permite traer a cualquier chica que ames para no estar solo ―

― Espera, Lala… ―

Sin poder la luz blanca que rodeaba al cuerpo ceso dejando ver a una hermosa chica de cabello castaño oscuro. Los ojos de Rito lograron verla en todo lo natural. La practicante de Kendo, Koujo Rin había sido sacada de sus prácticas y se encontraba ahora frente a Rito, en su casa y desnuda.

― ¿Rito? ― Preguntó la chica con duda al ver al castaño frente suyo. ― ¿Qué sucede? ―

― Invento de Lala ― Respondió el castaño viendo que Rin captaba todo. ― Lo lamento. ―

― No pasa nada ― Dicho esto la chica fue y abrazo al castaño quien se sonrojo. ― Igual quiero pasar tiempo contigo ―

Aquella respuesta no pasó desapercibida por las gemelas las cuales se sentían intimidadas ante el cuerpo de Rin. Lala por su lado miraba feliz a Rito, aunque un poco desilusionada del que el chico no pensará en ella en esos momentos. Ella desde hace unos días estaba con ligeros toques de tristeza que no pasaron desapercibidos por el chico de la casa.

En esos momentos otro haz de luz se materializo, siendo nuevamente con una figura femenina. Al inicio las chicas no supieron de quien se trataba, aunque para el chico ya sabía quién era debido a ciertos accidentes que ya ha tenido con ella en especial.

«Sephie». Pensó Rito mientras veía como el aura blanquecina desaparecía revelando a la mujer más bella de la galaxia. ― Hola ―

Las chicas a su alrededor se quedaron sin habla al ver al ver a la esposa de Gid frente a ellos. Lala y sus hermanas se encontraban con felicidad y miedo al ver a la mujer que les dio la vida frente a ellos. Sephie miró a sus hijas con una sonrisa llena de felicidad, así como examinar a la chica desnuda como al joven que pidió la mano de Lala.

― Hola a todos ― Dijo alegremente la reina para después mirar fijamente a Rito con una sonrisa picarona. ― En especial a ti, Rey del Harén. ―

Le hermosa mujer de cabellos rubios rosados miraba como el chico se ponía cada vez más rojo, hasta podía afirmar que salía humo de sus orejas.

― Tranquilo Rito, no debes ponerte así por una broma. ― Para Sephie era muy gracioso ver a su hijo en ley así de tímido frente a ella. ― Mientras no te enamores de mí, todo estará bien. ―

En ese momento la madre de las princesas le mando un beso a Rito quien al ver eso se desmayó ante las palabras de la mujer. En ese momento Nana reaccionó evitando que su amada bestia se lesionara al impactar contra el suelo. Momo por su lado estaba nerviosa ante la visita de su madre y Lala estaba sumamente contenta al verla ahí. Rin sólo podía observar mientras se cubría su cuerpo sintiendo mucha vergüenza al ver a la madre de la prometida de su novio.

― Mamá, ¿qué haces aquí? ― Preguntó Lala alegremente.

― Vine a pasar unos días aquí con ustedes ― Fue la respuesta de Sephie.

― ¿De verdad? ― Preguntó Momo al ver a su madre con esa sonrisa llena de malicia.

― Sí, su padre está reconstruyendo el castillo que destruyo en un entrenamiento. ― Ante eso Momo no podía creer lo que escuchaba. ― Lo castigue para que aprendiera a que no debe usar sus poderes. ―

― ¿Te vas a quedar unos días? ― Lala estaba muy emocionada al saber que su madre estará ahí.

―Así es Lala, me quedaré con ustedes. ―

― ¡Sí! ―

― Rito, despierta ― Decía Nana preocupada al ver que el chico estaba todo blanco.

Quién diría que la reina de la galaxia se hospedaría con ellos en la casa donde los problemas era cosa de la vida cotidiana. Ahora Yuuki Rito quien descansaba en la pierna de Nana sufría de un severo ataque al ver su futuro lleno de problemas junto a las chicas y la madre de Lala quien había llegado a la Tierra.

«¿Por qué a mí?»

En ese momento Mikan quien ayudaba a Némesis a bajar las escaleras observó a la madre de las princesas presente frente a todas. La morena quien miró a la charm no dejó la oportunidad para soltar una risa debido a que su chico se había desmayado.

― Hola Mikan, es bueno verte de nuevo. ― Saludó la reina a la hermana de su hijo en ley quien le correspondió él saludo. ― Tú debes ser Némesis, ¿verdad? ―

La chica asintió mientras observaba graciosa la escena. Némesis había tenido un gran avance en su embarazo, siendo este uno sano debido a la naturaleza del mismo. No había complicaciones, ni había riesgos que comprometieran la vida de ella o sus niñas. Sephie se acercó un poco a la joven con quien su marido había luchado tiempo atrás observando que los dorados ojos de Némesis poseían un brillo lleno de felicidad como amor maternal.

― Eres muy hermosa y estoy segura de que las niñas que llevas ahí serán igual de hermosas que su madre. ―

― ¿De verdad lo cree? ― Preguntó Némesis con cierta alegría.

― Por supuesto, ellas dos serán felices de tenerte como madre. ― En ese momento la mirada de Sephie se posó en Rito quien estaba desmayado siendo atendido por Nana. ― Aunque parecer que él disfrutará más el ser padre. ―

― Rito es una persona muy especial, ¿verdad Mikan? ― La castaña asintió ante la afirmación de Némesis quien sonrió. ― Sé que ellas amarán a su padre. ―

― Sí, además de que Nana será una muy buena madre. ―

En ese momento Nana se sobresaltó al oír eso haciendo que la cabeza de Rito chocase con el suelo.

― ¿¡Qué!? ― Gritó Nana con un sonrojo en todo su rostro al imaginarse a sí misma junto a Rito con un par de niñas que dormían junto a ellos dos. ― M-Mamá, aun soy muy joven para ser madre. ―

La madre de Nana rio un poco al ver a su hija de esa manera. No importaba cuanto negara, siempre sabría lo que su pequeña princesa adora más que nada y ese algo era ser amada por Rito. Después observó a Rin quien se seguía cubriendo su desnudo cuerpo observando alegre la situación en la que se encontraba.

― Por cierto, lamento no haberme presentado. ― En esos momentos Rin miró como Sephie se disculpaba haciendo una reverencia. ― Lamento mucho no haberme presentado ante usted, Rin-san. ―

― Eh ― Rin parpadeo un par de veces al ver a la mujer así hasta que recordó que ella era la reina de la galaxia. ― ¡No tiene porque disculparse su alteza! ―

― Pero fue mi error el no haberme presentado. ― Respondió educadamente la madre de las princesas. ― Además por lo que me han contado me falta conocer al resto de las chicas. ―

Rito, quien se había desmayado, se estaba reincorporando debido a la lleagada sorpresa de la madre de las princesas. Momo estaba murmurando cosas con cierta molestia, Nana estaba jugando con sus dedos mientras repetía una y otra vez que no estaba preparada para hacerlo con su bestia; por su parte Némesis junto a Mikan estaban sentadas en el sofá mientras veía como Rin se disculpaba porque Sephie se había disculpado.

Rito veía la escena con algo de cariño hasta que vio como Lala se acercaba a él tendiéndole una mano.

― Rito. ― Dijo Lala mientras el chico tomaba su mano. ― Te amo. ―