CAPITULO 4 DIME SI TE IRAS

Hermione apareció de pronto en lo profundo de un obscuro callejón y comenzó a caminar enfurecida rumbo a su hogar. Instantes después Ron aparecía en el mismo lugar y al verla dar la vuelta en la transitada avenida se apresuró a alcanzarla.

-¡Hermione, espera! –le rogo tomándola por el hombro, pero esta solo se desembarazo de él con violencia y apretó el paso- ¿Estas molesta conmigo?

Su novia se detuvo en el umbral de la entrada y se volvió a verlo; la mirada asesina que le ofreció fue toda la respuesta que Ron necesito para saber que no solo estaba molesta si no que estaba furiosa, aunque no tuviera la menor idea de cuál era la razón.

-¿Pues que hice ahora?- pregunto tratando de indagar en cual había sido su error esta vez

Hermione rodo los ojos exasperada y se adentró en el edificio donde vivía. No era un lugar muy lujoso y solo constaba de cinco plantas, que se hacían eternas de subir debido a un destartalado elevador que, por lo regular, nunca funcionaba y más si vivías en la última planta como era el caso de ella. Durante las primeras cuatro plantas se negó a pronunciar una palabra y ante el mutismo de su novia, Ron se apresuró a adelantarla impidiéndole seguir avanzando al cubrir las escaleras con su cuerpo.

-¿Quieres decirme que hice?

Hermione apretó los labios y lo miro severamente como si fuera tan obvio lo que había hecho que se le hacia una estupidez que no lo supiera; es más, Ron estaba casi seguro que ella creía que él lo sabía y que solo estaba burlándose de ella.

-Hazte a un lado por favor –le pidió de forma más que imperativa.

-No hasta que me digas lo que hice, o lo que según tu qué crees que hice.

Hermione abrió la boca como si lo que Ron hubiera pronunciado hubiera sido el mayor de los insultos y Ron supo en ese instante que había metido la pata. Lo arrojo con violencia a un lado y siguió su camino.

-¡Ok, yo lo hice! –le grito mientras la veía desaparecer en una esquina.

Se reprendió a si mismo por lo estúpido que fue y subió la escalera de dos en dos hasta alcanzarla justo cuando cruzaba la entrada de su departamento. Hermione azoto con furia la puerta pero el portazo no se llegó a escuchar gracias a una de las manos de Ron que alcanzo a interponerse pagando el alto precio.

-¡Maldición, Hermione! Lo siento –se disculpó apretando su mano con la otra y cerrando la puerta con el pie. –No quise decir lo que dije.

-¡Sí que querías! –Estallo por fin mientras arrojaba su bolso y su abrigo al sillón.

En ese momento, una luz se prendió en la cabeza de Ron. Así que no era algo que había hecho sino más bien algo que había dicho, ahora la cuestión era saber que había dicho. Y mientras lo averiguaba vio como Hermione se paseaba furiosa por la estancia como leona enjaulada, recogiendo un desorden que no existía.

-No sé qué dije, pero enserio que no quería hacerlo. –Se disculpó cuando después de mucho meditarlo no dio con la falta.

-¡Claro que sí, siempre dices lo que quieres! –Reprocho con rabia mientras arrojaba lo que tenía en la mano y se dirigía hacia su cuarto.

- A veces no se ni lo que digo –Dijo Ron suavizando la voz y rascándose la cabeza mientras iba tras ella tratando de apaciguar su ira, aunque no estaba haciendo un buen trabajo. Hermione iba de un lado a otro desvistiéndose con violencia y desquitando un poco la rabia que sentía al maltratar sus prendas.

Ron la observaba cruzado de brazos desde el marco de la puerta, siempre le pareció que se veía preciosa hecha una furia y trato de disimular la sonrisa que en ese instante se estaba dibujando en su rostro para evitar que la malinterpretara pero fue demasiado tarde.

-Los hombres solo dicen que no saben lo que dicen para salirse con la suya –volvió a atacar Hermione- pero saben perfectamente lo que están diciendo cuando lo dicen

-¡¿Decir que?! –Dijo por fin desesperado- ¿Qué dije?

-Esta noche, dijiste a tu familia que te encantaría tener un hijo pero que yo aún no estaba lista, le dijiste a tu madre que yo no quiero tener hijos

-Eso no es cierto

-Si lo dijiste

-No dije que no estuvieras lista para tener un bebe, dije solo que querías esperar

-Eso significa que no quiero uno ahora

-¡Exacto!

-¡Exacto!

-Un minuto, esto es algo confuso

-No, no estás confundido, estás equivocado. Habíamos quedado en esperar para tener hijos hasta tener un trabajo estable ¿Por qué no le dijiste eso a tu madre?

-¿Un trabajo estable? renunciaste a cinco trabajos en el último año

-No puedo trabajar para idiotas

-No todos son idiotas

-Si lo son, todos son idiotas. Pero yo al menos tengo un trabajo, ¿porque no le contaste a tu mama que te suspendieron una semana sin goce de sueldo?

-¡Aja! lo ves, finalmente lo dijiste, sabía que por eso estabas enfadada

-No es por eso

-Contigo es como jugar ajedrez, debo adivinar lo que vas a pensar tres movimientos antes de que lo externes.

-No es por eso, es solo que pienso que debes tomar las cosas más enserio, ser más responsable, como Harry

-¿Cómo Harry? Él es solo aprendiz de auror igual que yo, y aunque viven solo de lo que gana mi hermana como jugadora de quidditch, se acaban de casar, por si no lo recuerdas. La vida no se detiene solo porque no estas lo suficientemente preparada para vivirla o porque no va de acuerdo a tu plan Hermione.

-¿Mi plan? Creí que era nuestro plan. Ya lo habíamos hablado, ¿Recuerdas?

-No, tú lo hablaste y después de soltarme un discurso sobre lo que tienes pensado para tu brillante carrera llegaste a esa tajante conclusión.

-Pensé que estábamos de acuerdo, que ibas apoyarme al menos en esto ¿Crees que quiero ser asistente de dirección toda mi vida? hay cosas que quiero hacer con mi vida además de cambiar pañales ¿Sabes?

-ok ¿cómo qué?

-No sé, otras cosas

-Entonces hazlas, quieres tener algo mejor, adelante

-Vez odio cuando haces eso

-¿Qué? ¿Qué cosa?

-Hagamos lo que queramos, blablabla, no puedes hacer lo que quieras, debemos tener un plan, no puedes creer que todo se arreglara por si solo Ron,

-Ya vas a empezar a sermonearme

-¿Porque yo debo ser el adulto responsable en esta relación? ¿Por qué no puedo ser el pelirrojo insensato que juega al Quidditch todo el tiempo?

-Porque no sabes volar una escoba, cariño –luego de eso tuvo que esquivar una maldición.-Hermione, escucha, no tenemos la vida comprada y lo sabes mejor que nadie, solo tenemos el hoy. Deja de esperar por un futuro glorioso que tal vez llegue o tal vez no.

-¿Ves?

-Qué cosa

-Sé que quieres decir aunque no lo digas

-Ah te refieres a las pláticas dobles, a las que estamos teniendo y a las que tú crees que tenemos

-Le dijiste eso a tu madre porque estas celoso porque soy más exitosa que tu ¿Porque no eres sincero y lo dices? di lo que piensas

-Bien, creo que eres demasiado regañona y un maldito dolor de cabeza.

-Lo que estás diciendo es que no vamos en la misma dirección ¿No es cierto?

-No es lo que estoy diciendo, es lo que tu estas diciendo

-¿Y si fuera así Ron? Y si fuera así el resto de nuestra vida

-¿Que dices?

-¿Y si esto es todo? ¿Si la chispa que un día nos unía se acabó?

-¿Pero qué estás diciendo?

-Digo que nunca nos podemos poner de acuerdo, somos una pareja que está destinada al fracaso y fin de la historia

-Pero que otra historia quieres?

-No se

-¡¿Dime qué quieres Hermione? Porque estoy harto de tratar de adivinar y comprender ¿quieres un ascenso en tu trabajo, un departamento más grande, mejor sueldo, otra vida? ¿Qué? Yo sé lo que quiero porque lo tengo en mis manos ahora ¿y tú? Sabes lo que quieres? Porque será mejor que me digas ahora si no soy yo

-O ¿qué? ¿Te vas a ir?

-¿Porque? ¿Quieres que me vaya?

-Quiero que te vayas si tú quieres irte, no me uses como excusa

-Me iré si así lo quieres

-Entonces vete si quieres

-No me presiones Hermione

-Si quieres irte solo vete y ya

-Maldita sea –rugió Ron tomando su chaqueta y saliendo de ahí- no puedo creerlo.

-Si sales por esa puerta no te molestes en regresar –pero Ron estaba tan furioso que dando un azotón a la puerta salió

Hermione no pudo soportarlo más cayendo de rodillas llorando desconsoladamente, sintiendo su corazón fracturado. Siempre estuvo enamorada de Ron y fue por eso que siempre paso por alto su falta de tacto, su mala memoria y lo poco detallista que siempre fue. Casi nunca le decía lo que sentía por ella con el pretexto que en su relación sobraban las palabras y que no le veía el caso estarle repitiendo a diario el amor que sentía por que eso era solo una pérdida de tiempo.

¿Cómo era posible que pudiera recordar cada nombre con sus estadísticas de juego de los jugadores de los Chudley Cannons? O cuantos campeonatos habían ganado y en qué fecha y olvidara por completo su cumpleaños o su aniversario. ¿Cuántas veces la dejo esperando en algún café donde habían quedado de verse porque se le olvido? La verdad es que no entendía por qué a pesar de todo eso seguía perdonándolo….para que se hacia la tonta, de hecho sí que lo sabía…por miedo a quedarse sola. Por qué la costumbre era más cómoda a aceptar que Ron nunca sería el hombre que ella necesitaba, que nunca la querría como ella deseaba, porque a pesar de todo ella nunca sería su prioridad y lamentablemente de un tiempo para acá ni él la de ella. Lloro y lloro por su frustrado amor de adolescencia hasta quedarse dormida en medio de un mar de pañuelos desechables.