CAPITULO 6 INCORPORAMUS EST VERITAS ET PRAEVALEBIT

Cada mañana era igual para Hermione, un verdadero fastidio llegar a la oficina y encontrarse con la molesta presencia de Malfoy sentado como rey en el que debería ser su santuario laboral, que estaba empezando a extrañar el diminuta oficina, porque aunque pequeña como un cubículo al menos disfrutaba de privacidad y no tenía que compartirla con nadie.

Aun a pesar de haber pactado la no agresión, no podía evitar que su mera presencia la exasperara. Sentía que Malfoy solo estaba retrasando su trabajo, le daba la impresión de que no había un compromiso real con el proyecto y eso la frustraba y enfurecía por igual.

Mientras ella se la pasaba investigando códigos y formulando acuerdos, el solo recibía y contestaba lo que ella estaba casi segura eran sus correos personales, puesto que de vez en cuando llegaba una que otra lechuza con algún obsequio el cual muchas veces era desechado sin ni siquiera dignarse a abrirlo.

- ….y no olvides confirmar la cita con Anto Kovačević el ministro de asuntos exteriores de Croacia, es indispensable que contemos con su firma en este tratado- dijo la castaña a su asistente mientras escribía afanosamente en uno de sus tantos pergaminos – cancela la cita con Jerko Leko y reagéndala para la próxima semana y necesito los datos de Ulisses Karamanlis que te pedí, contáctalo y agenda una cita con él para el viernes.

- Muy bien ¿algo más en que los pueda servir? – preguntaba la joven bruja mientras su vuela pluma anotaba todas las indicaciones de su estresada jefa sin dejar de mirar de reojo al apuesto rubio que en esos momentos se hallaba leyendo el profeta saboreando una humeante taza de café

- Por el momento es todo Amy y por favor avísame de inmediato cuando Kingsley llegue, necesitamos pasarle a firmar unos oficios que hay que enviar para que los acuerdos que ya se pactaron sigan teniendo validez.

La castaña parecía hormiga en un ir y venir de alguno de sus libreros para tomar los libros y pergaminos que necesitaba sin siquiera dignarse a voltear a ver al rubio

- Podrías sentarte de una maldita vez Granger, ya me dolió la cabeza nada mas de ver las vueltas que has dado a ese librero, porque no usas tu varita para traer el libro que necesitas, ya hiciste una zanja de tanto ir y venir- Espero el rubio sin levantar ni un momento la vista de su lectura

- Si tanto te molesta mi forma de trabajar por que no te vas y asunto arreglado, al fin de cuentas solo vienes a pasar el rato a esta oficina sin que te importe realmente lo que pasa a tu alrededor mientras yo me esfuerzo de que este proyecto a pesar de los altibajos siga adelante – contesto furiosa la castaña

- Por supuesto que este proyecto me interesa y no vengo a pasar el rato como dices tú Granger, el que no me veas con mi nariz hundida en los libros como lo haces tú no significa que no esté aportando mi parte para que esto salga

-¡Pues si llamas aportar a venirte a rascar el ombligo como haces todos los días, ahórratelo y evítame a mí la molestia de estarte viendo diariamente en MI oficina!

- ¡Óyeme bien Granger, me importa un carajo si mi presencia te molesta o no. La COMMI me nombro a mi como encargado de este tratado así que te aguantas!

-Mira tengo una cita muy importante el día de hoy con Anto Kovačević para convencerlo de que Croacia debe formar parte y no voy a perder mi tiempo discutiendo tonterías contigo – dijo poniendo fin a la discusión volviendo a sus actividades ignorando al rubio el cual solo le lanzo una mirada significativa a la chica tomando su abrigo se dirigió a la salida deteniéndose frente al escritorio de la asistente de la castaña

- ¿A qué hora es la cita con Kovačević? -Pregunto a Amy luciendo su seductora sonrisa

- Está programada para las 18:00 hras en su oficina del consulado, señor

-Muchas gracias lindura – le dijo guiñándole el ojo provocando un gran suspiro de la chica cuando se alejaba

Hermione se encontraba al borde de la histeria, eran las 18:40 horas y el cónsul de Croacia no tenía ganas de aparecer, le habían dicho que Kovačević había salido a comer cerca de las 15:00 y se le hacía una exageración que de más de 3 horas no hubiera vuelto. Se sentía frustrada y temerosa de que el cónsul la hubiera plantado y de nada sirviera el trabajo realizado durante esa semana. Se había esmerado en preparar una presentación digna y completa mostrándole las ventajas que tendría Croacia al formar parte de dicho tratado con los países Europeos adheridos al mismo y sin embargo veía pasar los minutos en vano porque no había rastro del susodicho, Estaba a punto de volver a preguntar a por enésima vez a su asistente si el Cónsul tardaría cuando de pronto apareció acompañado de cierto rubio por el que la castaña sentía una declarada antipatía.

-….De verrdad Drraco no te exagerro, estuvimos volando cerrca de 15 horras seguidas en esa torrmenta y ninguno de los buscadorres atrrapaba la bendita Snitch

- Bueno Aton es que debes reconocer que lamentablemente Croacia no contaba en ese momento con el mejor de los buscadores- Ambos hombres parecían inmersos en una banal conversación sobre Quidditch sin apenas percatarse de la presencia de la chica – Ah Granger ya estás aquí - dijo el rubio sin darle importancia a los ojos de pistola que le echaba la chica

- Mr Kovačević , teníamos una cita – dijo la castaña con toda la amabilidad que pudo fingir dirigiéndose al Croata – si me permite mostrarle las ventajas que nuestro tratado representarían para su lindo país

- Señorrita Grangerr clarro que no lo olvide, ya Drraco me hablo de que se trrata así que no le veo el caso de esta prresentación, cuenten con que Crroacia serrá parrte. Bueno amigo mío esperro que me envíes eso y grracias porr la comida, estuvo verrdaderamente deliciosa

- Por supuesto Aton y no olvides nuestro partido de Gobstones

- Clarro que no, te veo ahí el vierrnes, señorrita Grangerr un placerr – y haciendo una inclinación se alejó dejando a una estupefacta Hermione Granger con la boca abierta

- Ya cierra la boca Granger o se te meterá un Chizpurfle – la Castaña lo miro furiosa y recogiendo violentamente sus cosas salió hecha un basilisco del Consulado

- ¿Se puede saber qué demonios te pasa Granger? – le siseo el rubio tomándola fuerte mente del brazo al darle alcance un poco antes de que esta tomara el área de las chimeneas

- ¡Has favor de soltarme Malfoy si no quieres terminar mal! – dijo entre dientes la castaña roja de coraje

- Pues explícame por qué esta actitud- siseo el rubio tratando de aparentar una tranquilidad que estaba lejos de sentir

- ¡¿Te parece poco?! – Grito la castaña – me pase toda la semana preparando esta presentación para que vinieras tú y lo arruinaras

- ¡¿De qué demonios hablas?!- grito explotando al fin

- ¡De que a echaste a perder todo ¡

- ¡Estas demente Granger, Aton Kovačević acepto firmar el documento de adhesión! ¡¿Así que de que te quejas?!

- ¡El que hayas echado a perder la presentación ¿te parece poco?! ¡! Todo mi trabajo, mi esfuerzo tirado a la basura por tus estupideces!

- Mira Granger, ya me canse de tus tonterías – dijo el rubio terriblemente molesto masajeando el puente de su nariz tratando de calmarse - el que tu hagas las cosas de cierto modo no significa que todos lo tengamos que hacer así, tú tienes tu modo y yo tengo el mío, lo que importa es llegar al mismo fin y los resultados lo avalan, Croacia participara en el tratado así que no hagas dramas. Además vamos a necesitar que envíes la información para que Kovačević pueda enviarlo al Ministro de Croacia, existen muchos caminos para llegar al mismo fin. Así que ve a tu casa y descansa que te lo has ganado. .- dijo poniendo punto final a la discusión ingresando a una de las chimeneas desapareciendo tras una verde llamarada

Hermione llego furiosa a la pequeña cafetería aventando sus cosas sentándose pesadamente en la silla con un semblante que invitaba a no acercarse a más de cincuenta metros.

- ¿Tan mal te fue?- dijo Harry sentado frente a ella limpiando sus lentes tranquilamente con su túnica. Conocía de sobra el temperamento de Hermione así que esa clase de actitudes eran normales para el -¿Kovačević se reúso a firmar?

- Al contrario, Croacia ya es parte del tratado – bufo con fastidio la chica

- ¿Entonces cuál es el problema Hermione?

- ¡El estúpido de Malfoy! ¡Él es el maldito problema! – rugió la castaña

-¿Otra vez? ¿Ahora qué hizo?

- ¡El muy maldito se llevó a Kovačević a comer y en menos de una hora ya lo había convencido de que firmara!

- Sigo sin entender ¿Acaso no era eso lo que deseabas?

- ¡Sí! ¡Pero el muy infeliz arruino mi presentación ¡

- ¿Y el punto es….?

- ¡¿Acaso no es claro?! ¡Por Merlín Harry! ¡Me la pase toda la jodida semana preparando esa maldita presentación sin dormir, sin comer para que venga este carbón y lo consiga solo por su "hermoso rostro"!

- ¿Entonces quieres decir que todo tu trabajo no sirvió para nada?

- ¡Por supuesto que sí! ¡Mi trabajo respaldara la decisión del cónsul de Croacia ante su ministerio!

- Entonces ¿Cuál es el problema?

- ¡Ahh! – Rugió Hermione frustrada ante la falta de visión de su amigo ¿es que acaso no estaba clarísimo?

- Primero que nada cálmate Herms

- ¡¿Cómo quieres que me calme cuando ese carbón me boicoteo?!

- Mira – suspiro Harry tratando de encontrar las palabras exactas para no seguir atizando el fuego – Te conozco desde hace mucho Hermione y sé que te enfurece que las cosas no salgan como las tienes planeadas pero debes aprender de una vez por todas que no todos somos como tú. Cada persona tiene formas diferentes de actuar cuanto hay que resolver un problema. Tú eres muy buena recabando y preparando información, pero lamentablemente no puedo decir lo mismo para las relaciones públicas y por desgracia este tratado que tanto te ha costado materializar requiere de ellas y aunque te pese en eso de lamer traseros se pinta solo el hurón albino

- ¡Pero es que no es justo Harry! ¡Yo tengo casi que matarme mientras este estúpido se la pasa rascándose el ombligo colgándose de MI trabajo!

-Tal vez no sea justo Herms pero lamentablemente así es la vida, o dime ¿estas preparada para lamer traseros?

- ¡Por supuesto que no!

- Entonces no seas tonta y usa a Malfoy a tu favor, que él sea quien se tenga que arrastrar para que se te abran las puertas y puedas conseguir que se materialice todo por lo que has trabajado.

-Aggh! – bufo molesta

- ¿Qué?

- No sabes cuánto te odio cuando tienes razón

Esa mañana como siempre encontró al Rubio sentado tras su escritorio ojeando el Profeta mientras tomaba su acostumbrada taza de café, así que haciendo acopio de toda su paciencia se plantó frente a el

- ¿Sucede algo Granger? - pregunto el rubio sin levantar la vista del periódico

- Quiero hablar contigo Malfoy, así que te agradecería que dejes de hacer lo que haces y me prestes atención

- Y bien…. –dijo desafiante esperando el regaño de cada día

- Después de lo que ocurrió el Viernes he llegado a la conclusión de que si queremos que este proyecto sea aprobado debemos trabajar en equipo y dado que al parecer a ti se te dan tan bien las relaciones publicas tú te encargaras de eso y yo de enviar la información a los países que decidan adherirse – y sin darle tiempo de réplica se dio la vuelta dirigiéndose a empezar su día laboral.

- Un momento Weasley – Sentencio Draco – Las cosas no sucedieron así. Durante todo el proceso yo jamás estuve "rascándome el ombligo" como se está diciendo. Ese tratado me costó sangre, sudor y lágrimas para que viera la luz. Además Hermione nunca hubiera pensado eso de mí, seguramente tú estás manipulando los recuerdos a tu favor para hacerme quedar como el villano y a ti como el héroe

- ¡Por supuesto que no Malfoy! jamás podría alterar algo tan importante para Hermione!

- ¿Y cómo podríamos estar seguros que no así?

- Porque yo lo digo y mi palabra vale, no como la tuya – espeto Ron con una voz carga da de rencor – no como la tuya que aun habiéndola dado, con una mano en la cintura incumples tus promesas sin que te importe el daño que pudieras ocasionar Malfoy

- ¡Tú no sabes nada de mi Weasley! ¡No tienes ni puta idea de todo lo que he tenido que vivir y sufrir! ¡Así que no hables de lo que No sabes! –grito furioso el rubio mayor

- ¡Tienes razón Malfoy! ¡No sé, ni me interesa saber cómo tus terribles decisiones hicieron de tu patética vida una mierda!

- Pero a mi si – Dijo Scorpius interponiéndose en la discusión de los adultos – Sé que tal vez para usted no sea importante señor Weasley pero yo quiero…Necesito saber el porqué de muchas cosas y sé que si existe una oportunidad de conocer las respuestas es ahora

-Scorpius tiene razón, yo también quiero conocer los motivos por los que mi verdadero padre me condeno a vivir como una bastarda

- ¡ROSE! –Gritaron ambos hombres coléricos

- Creo que aquí los más afectados somos nosotros señor Weasley por lo que no se me hace justo conocer solo una parte de la historia

- Opino lo mismo que mi hijo

- Y que propones Malfoy

- Unir mis recuerdos a los de Hermione

- ¿Qué te hace pensar que voy a permitir que mezcles tus cochinadas con los recuerdos de MI esposa?

- Porque los chicos lo merecen, merecen saber realmente que paso- Ambos hombres se veían desafiantes con las miradas cargadas de rencor pero después de meditarlo por unos minutos Ron concedió que a pesar de todo Malfoy tenía razón, los chicos necesitaban saber la verdad tal cual había ocurrido

- Este bien, Malfoy aporta tus pensamientos al pensadero- El rubio tomo su varita dirigiéndola a su cien extrayendo un largo hilo de plata que fue depositado junto con los recuerdos de Hermione. Para desconcierto de los presentes Ron hizo lo mismo pero antes de depositarlos Draco lo impido -¿Cuál es tu problema Malfoy?

- Tú no tienes nada que ver con esta historia, esto es solo entre Hermione y yo

- En eso te equivocas Malfoy, esta historia es de tres. Además si vamos a ser justos los chicos tienen el derecho de saber la verdad por cruda que esta sea – El rubio pareció pensarlo por un momento soltando la muñeca del pelirrojo permitiendo que el contenido de su varita ingresara al pensadero- Que amable, Me haces el "honor" Malfoy– dijo de manera sarcástica rechinando los dientes

- Incorporamus est veritas et praevalebit (incorpórate y que la verdad se revele)- Grito el rubio mayor y un destello rojo salió de la punta de su varita fusionando los recuerdos envolviéndolos nuevamente.