Gracias a todos y cada uno de ustedes por tomarse el tiempo en leer las locuras de esta servidora, espero les guste este nuevo capítulo y me dejen su comentario porque créanme que es un gran aliciente para seguir.
Saludos :D
CAPITULO 11 PERDIDOS
Era muy temprano cuando Hermione Granger llego al ministerio al área de trasladores para pasar el fin de semana en Italia en compañía de Gian. Llevaba un hermoso vestido de tirantes color perla con estampado en flores y unas sandalias de tacón bajo y un sombrero de mimbre de ala ancha adornado con una colorida flor que le hacían juego a su atuendo. Se sentía nerviosa por lo que pudiera pasar, nunca había estado con un hombre diferente a Ron y aunque Gian era un tipo encantador y muuuuy guapo no lo podía negar, la verdad es que no se sentía preparada para tener intimidad con él, pero ya era algo tarde para arrepentirse, además tenía que convencerlo de que firmara el tratado, el tiempo se les estaba agotando y Gian aún se mostraba renuente a estampar su firma en el documento por lo que ese fin de semana era decisivo para el futuro del proyecto.
- Buenos días Granger- una voz que últimamente conocía muy bien se oyó a su espalda- ¿de quién fue la brillante idea de salir a las 6:00 de la mañana un sábado? Como que no podíamos irnos a media día como todo el mundo
- ¡Malfoy! ¿Qué haces aquí? –fue la respuesta de una sorprendida castaña que lo último que espero fue ver al causante de todo ese lio.
- ¿Cómo que hago aquí? Te acompañare a Colle di Val d'Elsa por supuesto
-¡¿Estás loco?! Gian me invito a mí pasar el fin de semana en la Toscana, no a ti
- Según lo que escuche te hizo la invitación para hablar del proyecto ¿cierto? Y yo soy parte del equipo que está a cargo de este proyecto ¿cierto? Luego entonces si te invita a ti eso me incluye mí, además no confió en Gian, Se cuáles son sus intenciones así que deberías agradecerme por ir a salvaguardar tu honor.
-¡Estas demente si crees que voy a aceptar esa tontería! ¡Ya estoy demasiado grandecita para necesitar chaperón! Así que hazme favor de regresarte por donde viniste.
- No te estoy pidiendo permiso Granger dije que iré a Colle di Val d'Elsa e iré, así que no tienes más remedio que aguantarte – La discusión se tornaba cada vez más intensa atrayendo la curiosa mirada de los presentes, y tal vez hubiera seguido si no fuera porque era el turno de la castaña en la ventanilla de trasladores
- Señorita Granger, su traslador está listo, si fuera tan amable de seguirme la guiare al área donde podrá tomarlo
- Buenos días linda- le dijo el rubio coqueto a la encargada – hubo un pequeño cambio de planes y necesitamos que el traslador sea activado para dos
- Por supuesto que no, ya te dije Malfoy que no iras conmigo, cuando tú te vas de conquista yo no te acompaño así que no veo por qué tu debas de hacerlo.
- ¿Ósea que no vas a trabajar en el proyecto si no que vas de conquista?
- ¡Por supuesto que no!
- Pues eso fue lo que dijiste, o al menos así me sonó a mí. ¿No es cierto señores? –dijo a la concurrencia de manera teatral provocando que las mejillas de la chica se tiñeran de un rojo brillante- a ver Granger aclaremos las cosas, si vas por cuestiones de trabajo no veo por qué yo no pueda ir dado que esto nos compete a ambos, ahora si como dices este viaje es de placer y de ligue, entonces me retiro porque en efecto no tengo nada que hacer dado que no me interesa ser el mal tercio ni fungir como tu niñera así que dime, ¿voy o no?.- La castaña estaba en un estado de vergüenza y enojo que casi grito
- ¡Si Malfoy, puedes ir! -y dándose media vuelta se adentró al área de los trasladores
- Es lo que yo decía, ¿ven? -Dijo el rubio a la concurrencia de manera coqueta antes de dirigirse donde iba la chica
Llegaron a un patio donde se encontraba una lata y poniendo sus dedos sobre ella se activó succionándolos en un remolino que los llevo a algún lugar de Italia.
Hermione aún se sentía algo mareada después del viaje en traslador, la verdad es que ella prefería los viajes muggles cómodamente sentada en un avión leyendo un libro y escuchando música que esa forma tan burda de viajar, pero lamentablemente el viñedo de Gian se encontraba en una de las poblaciones mágicas de Italia y no había vuelos hasta ahí y la población muggle más cercana se encontraba a más de 500 kilómetros de distancia.
- ¿Dónde estamos? -Pregunto un desorientado rubio dando vueltas sin lograr reconocer el lugar.
- Como donde, pues en Colle di Val d'Elsa - dijo la chica aun molesta.
- No Granger, este no es Colle di Val d'Elsa a menos que haya cambiado tanto en tan pocos años este no es el pueblo del idiota de Gian.
- ¿Por qué estás tan seguro que no es Colle di Val d'Elsa?
- Porque no es la primera vez que vengo y créeme, este no es… no tengo la más remota idea de a donde me has traído Granger.
- Pe…pero se supone que debíamos estar en Colle di Val d'Elsa estás seguro que no es aquí?
- Completamente seguro, tú hiciste la reservación del traslador ¿no? Así que tú debes saber dónde diablos estamos Granger.
- No la hice yo, Amy se encargó de eso –dijo preocupada la chica – en verdad Malfoy no sé dónde estamos.
- Bueno al menos traes el permiso para uso de magia internacional ¿cierto?
-No lo creí necesario puesto que según el decreto número 103 del código de magia internacional, si eres invitado por un mago para cohabitar su casa por un tiempo determinado, este será el responsable de la magia que se produzca en dicha propiedad.
- ¡Conozco la ley Granger no es necesario que la recites! – Dijo el rubio molesto – ¡Pero eso no ayuda en nada, por confiar en ti sabelotodo, no me traje mi carnet de uso internacional, así que estamos varados en Merlín sabrá donde y sin poder usar magia!
- Yo no te pedí que vinieras Malfoy, te recuerdo que fuiste tú el que insististe así que no me grites.
-¡Demonios Hermione! ¡Estamos perdidos en medio de la nada!- A toda respuesta la chica acomodo su bolso y comenzó a caminar tomando el sendero más próximo - ¡¿A dónde crees que vas Granger?!
- No me voy a quedar a escuchar tus lamentos aquí Malfoy, a algún lugar debe de llegar este sendero así que si no quieres pasar la noche en el montes más vale que muevas tus pies y empieces a caminar.
Caminaron un par de horas a ratos en silencio y a ratos discutiendo por el clima, el color de la tierra, el sol y un sinfín de tonterías hasta que cerca del medio día llegaron a un riachuelo donde la castaña se despojó de sus sandalias metiéndose para refrescarse un poco.
- El agua esta deliciosa Malfoy por que no vienes a refrescarte un poco.
- Estas demente si pretendes que yo meta mis pies ahí, quien sabe que bichos y bacterias se me puedan pegar.
- Pues tú te lo pierdes la verdad – la castaña se sentó a la sombra de un olivo con sus pies aun dentro del arroyo extrayendo de su maleta una pequeña bolsa de almendras -¿Gustas?
-¿Qué son? – pregunto curioso el rubio, la verdad es que se sentía hambriento.
- Almendras, es un buen bocadillo para calmar el hambre. La verdad es que son de mis semillas favoritas además de que son muy nutritivas.
- Solo dame un puñado y deja la clase de nutrición para otro momento – Draco comenzó a agarrar de la bolsa que le ofrecía la castaña terminando sentado al lado de la misma contemplando el paisaje. Era en verdad un paraje hermoso, donde el verde predominaba y grandes árboles se erguían orgullosos, a la orilla del riachuelo un sinfín de florecillas silvestres de todos los colores aromatizaban el ambiente y los trinos de los pájaros en los árboles se escuchaban por todos lados.
-Es un lugar muy bello – dijo la castaña jugueteando con sus pies – se respira mucha paz y tranquilidad.
- Es bonito si te gustan los lugares rústicos, la verdad es que preferiría estar recostado en una hamaca en el caribe degustando una deliciosa mariscada acompañado de una rica y refrescante margarita y degustando un buen habano cubano.
- Oye eso suena delicioso – rio divertida la castaña- Aunque la margarita la cambiaría por un Martini doble extra seco con muchas aceitunas y sin el habano obviamente.
- Granger, no sabía que te gustaran las bebidas fuertes. Bueno basta de charla, sigamos caminando por que nos puede agarrar la noche y la verdad es que no tengo la mínima intención de pasarla en este lugar.
- Sí, tienes razón. En la época de la guerra yo dormí muchas veces en lugares como este, las noches pueden ser peligrosas- Draco solo guardo silencio ante el comentario, no quería recordar todo aquello cosa que la chica percibió de inmediato.
Siguieron caminando un par de horas más hasta que llegaron a una carretera donde paso una camioneta Ford del 56 vieja y destartalada manejada por un anciano. Hermione al verla no perdió tiempo y alzo su mano pidiendo que pararan lo que el hombre hizo
- Buenas tardes, disculpe ¿Cuánto falta para llegar a Colle di Val d'Elsa?
- La signorina mi dispiace non parlo la vostra lingua (lo siento señorita yo no hablo su idioma)
- Disculpe, no lo entiendo – dijo la castaña
- El señor dice que no habla tu idioma – dijo el rubio - Come mancato raggiungimento Colle di Val d'Elsa (cuanto falta para llegar a Colle di Val d'Elsa)
- ¿Hablas Italiano Malfoy? -Dijo la castaña sorprendida
- Hablo 10 idiomas Granger, me ofende que te sorprendas
- Sono a Casole d'Elsa , Colle di Val d'Elsa è di circa tre o quattro ore qui (están en Casole d'Elsa, Colle di Val d'Elsa esta como a cuatro o cinco horas de aquí)
- ¿Qué dijo?
- Que tu bendita secretaria nos mandó a Casole d'Elsa que está a cinco horas de Colle di Val d'Elsa – dijo el rubio rechinando los dientes enfatizando el error sin ocultar su enojo - Siamo spiacenti , qualche villaggio dove possiamo riposare e trascorrere la notte ? (disculpe, algún poblado donde podamos descansar y pasar la noche?)
Monteriggioni è a circa un miglio di distanza, se vogliono possono portare c'è una locanda dove si può trascorrere la notte (Monteriggioni esta como a una milla de distancia, si quieren los puedo acercar, ahí hay una posada donde pueden pasar la noche) – El rubio puso cara de espanto de solo imaginarse tener que subir en ese cacharro muggle
- ¿Qué pasa Malfoy? ¿Qué dice?
- Que hay un poblado como a una milla y que si lo deseamos él nos puede llevar pero estas loca si crees que me voy a subir a esa cosa.
- Pues si quieres quédate yo si le tomó la palabra al señor – dijo la castaña abriendo la puerta y sentándose al lado del anciano lo que no le quedó más remedio al rubio que entrar al vehículo y esperar que no se fueran a enterar sus conocidos.
Emprendieron el camino mientras oían una vieja canción Italiana por una carretera llena de arboledas y pastizales. El Señor Balbiano era un viejito muy simpático y amable que les ofreció un poco de queso y pan para hacerle el trayecto más llevadero.
- Lascio qui , seguire il percorso e dove sono queste mura in lontananza è Monteriggioni, vicino fretta o semplicemente prendere il temporale (Hasta aquí los dejo, sigan el camino y ahí donde se ven esas murallas a lo lejos es Monteriggioni, está cerca solo dense prisa o los agarrara la tormenta) – dijo el anciano señalando el pequeño poblado .
- Molte grazie – dijo una sonriente castaña bajándose de la camioneta acomodando su bolso en el brazo
- Andando Granger, dice el viejo que caerá una tormenta y no deseo mojarme
-¿Tormenta? Pero si está el cielo bien despejado- no acababa de decir la oración cuando negras nubes de tormenta cubrieron el sol oscureciendo el cielo- Vaya creo que Balbiano debe ser brujo para predecir tan bien el clima
No bien habían caminado un par de pasos cuando gruesas gotas comenzaron a caer mojando al par de magos que emprendieron carrera rumbo al poblado pero fue en vano su esfuerzo por que sin esperarlo una lluvia torrencial termino empapándolos.
Monteriggioni era un municipio de 8.701 habitantes de la provincia de Siena en la región Italiana de Toscana. Era una preciosa población medieval construida en lo alto de una colina en 1203. El poblado estaba rodeado por una muralla circular y 14 torres de guardia levantadas para proteger la frontera de Siena contra las agresiones de Florencia. Ingresaron por la puerta principal de la fortaleza dirigiéndose a una de las casonas en cuyo frente colgaba un letrero que decía "Locanda" (posada).
Entraron al local escurriendo de sus ropas y pelo, la castaña estaba asombrada que aun existieran ese tipo de lugares en una ciudad muggle. Estaba como congelada en el tiempo decorada al estilo medieval, muy parecido al Caldero Chorreante, que si no estuviera segura de que aquel lugar era cien por ciento muggle hubiera jurado que era su sucursal.
El rubio se acercó al tabernero que era un hombre alto y corpulento, con una gran barriga y una larga barba color negro ataviado con un mandil que alguna vez fue blanco
- Abbiamo bisogno di due camere (necesitamos dos habitaciones)
- Buon signore pomeriggio, mi dispiace, ma ho solo una stanza, è alta stagione (buenas tardes señor, lo lamento pero solo tengo una habitación, es temporada alta)
- Va bene, voglio che stanza (Esta bien, deme esa habitación)
-Signore con gusto, sono €300 ¿per registrare il quarto nome? ( con gusto señor, son €300, a que nombre registro el cuarto?)
- Granger necesito €300 para pagar, démelos.
- ¿Estás loco? ¿De dónde se supone que te de esa cantidad?
- Tú vives en el mundo muggle, ¿cierto? Así que obviamente manejas ese tipo de dinero, yo solo uso Galeónes, Sickles y Knuts.
- Lo siento Malfoy, como iba a una comunidad mágica solo traigo galeones, ¿Qué vamos a hacer ahora? – dijo la chica apesadumbrada
- Abbiamo avuto un problema sulla strada e sono stati aggrediti da teppisti, non portare denaro contante . Ma ho questo orologio d'oro costa più di €300, potete darci un riparo , cibo e un veicolo in cambio di esso ? (Tuvimos un problema en el camino y fuimos asaltados por unos maleantes, no traigo efectivo. Pero tengo este reloj de oro que cuesta mucho más que 300 ¿puede darnos alojamiento, comida y un vehículo a cambio de él?) –dijo el rubio mostrando un hermoso reloj de cadena de entre sus ropas
- Sembra vero, ma mi hanno già fregato tante volte in quel modo, così non credo più. Ho bisogno di confermare questo fatto è oro (Parece real pero ya me han timado muchas veces de esa forma, así que ya no me la creo. Necesito corroborar que efectivamente sea de oro)
- Perché io non mento (hágalo porque yo no miento)
- Vieni qui un momento Marchelo (Marchelo ven acá un momento) – grito el posadero a un grupo que se encontraba bebiendo unas cervezas en un rincón de la posada. Un hombre de unos cincuenta años se levantó algo molesto dirigiéndose hacia donde estaba el par de magos - questo orologio è d'oro ? (¿este reloj es de oro?) – el hombre tomo la pieza y la empezó a analizar, saco de su bolcillo una lupa de joyero viéndola minuciosamente
- Questo orologio è oro, potrebbe baleártelo a circa € 5000, si tratta di un pezzo molto bello, se si accetta Bartolini (Este reloj es de oro, podría avaluarlo en unos €5000, es una pieza muy bella, si fuera tú lo aceptaría Bartolino )
- Perfetto ! Follow me pare scorta dei signori per la vostra camera (¡perfecto! síganme por favor señores los acompañare a su habitación) – Durante toda la conversación la castaña permaneció callada y expectante al ver como el rubio manejaba la situación, fue verdaderamente asombroso para ella ver como se desenvolvía en el mundo muggle a pesar de su recelo inicial.
-Vamos Granger – dijo el rubio siguiendo al posadero – por cierto, solo tienen una habitación así que tendremos que compartirla
- ¡¿QUÉ?! ¡¿ACASO ESTAS DEMENTE?! – Dijo la castaña totalmente enfurecida
- Si Granger, debo estar demente para hospedarme en un lugar como este pero no hay de otra, a menos que pretendas dormir en despoblado con esta tormenta no tienes otra opción, además recuerda que yo fui el que pago por ella así que es mía. Deberías estar agradecida de que sea tan benévolo y te la comparta- contesto el rubio de manera cansina
Bartolino los llevo hasta una pequeña habitación de piso de madera y paredes de roca sólida, compuesta de una cama matrimonial adoselada flanqueada por dos mesitas de noche de madera tipo rustico, así como una cómoda vieja, un par de lámparas de petróleo, una mesa con dos sillas, un viejo sillón reposet y una chimenea de piedra que en ese momento se encontraba apagada.
- Subito li fa salire i signori cenna, avendo buona notte (Enseguida les hare subir la cena señores, que tengan buena noche- dijo el posadero prendiendo las lámparas que se encontraban dentro de la habitación dándole a esta un aspecto acogedor.
Hermione aventó el bolso en la cama y se dirigió al baño sintiéndose frustrada por que no tenía regadera sino una tina antigua tipo vintage en color blanco con patas cromadas en forma de garras de león, por lo que no le quedó más remedio que llenarla mientras regresaba al cuarto en busca de sus cosas. Draco por su parte se había despojado de su ropa mojada y se encontraba sentado en el sillón ataviado con una fina bata para baño en espera de que llegara la cena ya que se encontraba muerto de hambre.
La castaña regreso al baño y para su mala suerte este no tenía puerta así que dirigiéndose a uno de los rincones del mismo comenzó a despojarse de sus prendas. Lo que no conto es que desde donde se encontraba el rubio tenía una perfecta vista de lo que hacia la chica a través del gran espejo que estaba colocado en la habitación. Draco se encontraba embelesado, después de verla enfundada en aquel vestido con el que acudió a la fiesta no podía dejar de imaginársela desnuda y ahora que tenía la oportunidad no lo podía creer, la chica era de verdad hermosa, tenía un cuerpo bien definido con curvas bien pronunciadas, una espalda tersa que terminaba en un suculento y firme trasero que incitaba a ser acariciado.
Hermione se adentró en el agua caliente sintiendo como su cuerpo reaccionaba agradablemente al contacto, el rubio estaba embobado al ver como los pezones de la chica se endurecían ante la caricia del agua. Sin poder evitarlo su cuerpo reacciono ante tales imágenes provocándole una gran erección que trataba de contener dentro del bóxer que aun vestía. Estuvo tentado de seguir a la chica y entrar junto con ella a la tina pero unos fuertes golpes en la puerta lo sacaron de su transe.
- Buon signore será, vi porto la cena Spero che vi piacerà (Buenas noches señor, les traigo su cena espero sea de su agrado)- dijo una chica de unos veintitantos años, aunque humilde muy hermosa llevando una charola con las viandas regalándole una radiante sonrisa al rubio que la miraba con ojos felinos.
- Grazie – contesto el chico dándole acceso al cuarto a la moza que coquetamente dejo la charola en la mesa dirigiéndose al mago
- Se avete bisogno di qualsiasi altra cosa chiedete esso signore, io sono qui per servirvi (Si necesita algo mas no dude en solicitármelo señor, estoy para servirle) – dijo la chica antes de salir de la habitación de manera seductora dejando en claro la doble intención de sus palabras.
- Quien es – se oyó en el interior del baño
- Una moza con la cena, ya sal de ahí o te arrugaras como pasa. Tengo mucha hambre y no te esperare a cenar.
Hermione salió de la tina envolviendo su cuerpo con una gran toalla y secando su cabello con otra rumbo a la mesa donde la doncella había colocado las viandas. Se acomodó en una de las sillas procurando que ni un milímetro de su cuerpo se descubriera disponiéndose a cenar.
- Ya era hora Granger, casi me desmallo de hambre y tú ni ganas de salir del agua, como que no hubieras tenido bastante con el empapón que nos dimos con la lluvia. Anda sirve la cena.
- ¿Acaso me viste cara de elfo? – Dijo la castaña tomado su plato sirviéndose una abundante porción de espagueti con albóndigas y un gran trozo de lasaña - si tienes hambre sírvete tú.
- Hay ocasiones como esta que no sabes cuan mal me caes Granger – contesto el rubio tomando uno de los platos.
Ambos cenaron en silencio devorando los manjares que les habían llevado. Draco miraba de reojo como la chica se enredaba el espagueti en su tenedor para después llevárselo a la boca de manera elegante y se sorprendió mucho que volviera a servirse una nueva ración cuando este se terminó de su plato.
Le parecía increíble verla comer con tanto entusiasmo. Nunca hubiese imaginado que las mujeres pudieran disfrutar de la comida sin estar preocupadas de la cantidad de calorías que estaban ingiriendo. En cambio ella lo hacía con tanta naturalidad. Hermione degustaba aquel pedazo de albóndiga cuando esta por accidente salió de su tenedor salpicándola y delicadamente se llevó el dedo índice a la boca para limpiar los restos de salsa en un gesto por demás sencillo y espontáneo.
Draco abrió los ojos y las pupilas se le dilataron. De repente, no podía apartar la mirada de aquellos dedos y de aquellos labios. Siguió con la mirada al pulgar salpicado de salsa introducirse en la boca entreabierta y húmeda de Hermione. Sintió la garganta seca al observar como sus rosados labios se estrechaban en torno a aquel dedo con presión y halaban hacia atrás en dos ocasiones, dejándolo limpio y con rastro de humedad. Pudo atisbar fugazmente una parte de su lengua. Pero fue el sonido gutural de placer que salió de la garganta de Hermione el que causó que se pusiera de pie de un brinco derramando parte de su vino sobre su regazo
- Creo que es mi turno de tomar un baño – dijo el rubio tratando de que la chica no se percatara de su turbación. La castaña lo observo dirigirse hacia el baño aprovechando para sacar el camisón de su bolsa y vestirse, después se acomodó en el sillón en el que antes se encontrara el chico sirviéndose un poco más de vino en su copa. Distraídamente levanto la mirada dirigiéndola hacia el baño sobresaltándose por la imagen que le regalo el espejo. Draco Malfoy se hallaba de espaldas quitándose el bóxer que traía puesto quedando completamente desnudo frente a ella. Definitivamente del chico flacucho que conociera en el colegio no quedaba nada, ante ella se encontraba un hombre en todo el sentido de la palabra, con fuertes músculos marcados en su espalda, brazos, glúteos y piernas, su piel tan blanca y cremosa como la leche le daba un aspecto casi celestial que la dejo sin aliento. Tomo su copa de un solo trago y se dirigió a la cama completamente avergonzada rogando a Merlín que el chico no se hubiera percatado de la minuciosa inspección a la que fue objeto, cayendo en cuenta que si ella lo vio entonces el la vio a ella mientras se bañaba y su cara tomo un color tan rojo como el pelo Weasley
El rubio se adentró en la bañera sintiendo como el agua tibia relajaba sus músculos y cierta parte de su anatomía que necesitaba aclarar, cerró los ojos tratando de relajarse concentrándose en tratar de recordar todos y cada uno de los defectos de la chica que no la hacía una mujer atractiva para él hasta hace poco.
- Hazme un favor Granger, en mi maleta traigo un frasco color ambarino ¿Puedes traerlo?
- Qué lata das Malfoy - La Chica busco el frasco en la ordenada maleta encontrándolo casi de inmediato, se dirigió al baño - Aquí lo tienes – dijo la castaña estirando la mando desde la entrada evitando ver hacia dentro
- Por si no lo recuerdas Granger no puedo hacer magia y no tengo los brazos de calamar, así que ven y dámelo por qué no lo alcanzo.- La chica entro a la habitación con los ojos cerrados para evitar verlo, lo que le causó mucha gracia al rubio – a la izquierda Granger…no, no a la derecha, un poco más …un poco más….ya casi…- estiro su mano y el chico la atrapo jalándola para gastarle una broma, lo que no esperaba es que la chica trastabillara con el tapete de baño y callera dentro de la tina sobre él.
Sus bocas estaban a escasos centímetros de distancia, el camisón mojado de la chica se adhería a su cuerpo como una segunda piel dejando sus senos traslucidos pegados a su pecho, podía sentir el palpitar de su corazón golpear vigorosamente y le pareció hermosa; la conocía desde que eran unos niños y sin embargo hasta ese momento fue que la vio verdaderamente y era sencillamente hermosa.
Hermione se sentía como hipnotizada ante esos acerados ojos clavados en los suyos, su respiración acelerada, su cara de sorpresa, su boca semi abierta y esos labios que pedían a gritos ser besados.. Bastaba solo estirar un poco su cara para fundirse en ellos. No entendía, debería estar furiosa y sin embargo sentía su cuerpo temblar, como si no le perteneciera, como si el tiempo se hubiera detenido y solo existieran esos ojos que la hechizaban. Apenas tuvo control sobre su cuerpo salió corriendo de la bañera sin decir una sola palabra, tomo la primera toalla que tenía a la mano y se envolvió en ella saliendo presurosa hacia la habitación.
El joven mago se encontraba en shock, jamás imagino que esa pequeña broma terminaría así, su intención había sido solo mojarla para molestarla por lo ocurrido en la cena, pero nunca imagino que ella terminaría en sus brazos y eso inevitablemente lo alteró. No entendía como no se había dado cuenta en lo hermosa que era Hermione Granger, como debajo de esas capas de seriedad y perfección se encontraba una mujer hecha de fuego que se estremecía ante su contacto. Estuvo mucho dentro del baño dando tiempo para que la castaña se durmiera y de este modo no tener que lidiar con la tensión sexual que sentía en ese momento.
Cuando salió Hermione se encontraba dormida, su cabellera estaba desparramada sobre la almohada y su boca ligeramente abierta dándole un aspecto angelical. Maldijo mil veces al elfo encargado de empacar ya que se le olvido incluir su pijama. Sin más remedio se vistió uno de su bóxer y se dispuso a acostarse.
Tardo un poco en conciliar el sueño aun con lo cansado que se sentía, el aroma de la chica que yacía a su lado lo inquietaba sobremanera, cuando de pronto un cuerpo tibio pegado al suyo lo sobresalto. La temperatura debido a la tormenta había descendido y la chica se encontraba acurrucada a su cuerpo buscando un poco de su calor corporal. Su mejilla estaba recargada en su pecho lo que provoco que el corazón del rubio se acelerara. Era la primera vez que dormía con una mujer y peor aún, era la primera vez que dormía con una mujer sin haber tenido intimidad. Se alejó lo más que pudo tratando de no despertarla y sin más se quedó dormido.
