Muchas gracias por seguir las locuras de esta servidora, respondiendo a uno de sus cuestionamientos donde me preguntan si esta historia es un Dramione o y Ronmione, la respuesta creo yo que es ambos, dado que como podrán darse cuenta desde el prólogo Hermione y Ron están casado, pero Hermione también tiene su historia con Draco. Así que las (os) invito a que me acompañen hasta el final y ustedes me dicen donde la clasificarían ¿están de acuerdo?
Muchas gracias por sus comentarios, cuento con ellos ya que son muy importantes para mi
Saludos :D
Capítulo 12 La Marca Tenebrosa
El hermoso canto de los pájaros entraba por sus oídos despertándola poco a poco, estaba abrazada a lo que imagino seria su mullida almohada sintiéndola más cálida y suave. De pronto recordó donde estaba y con quien abriendo los ojos abruptamente dándose cuenta que estaba abrazando el torso desnudo de Draco Malfoy.
El rubio dormía profundamente, su respiración pausada y su cabello cayendo juguetón sobre su cara lo hacía ver casi angelical. Se percató que Draco estaba al borde de la cama, seguramente el frio de la madrugada la había orillado a seguirlo buscando su calor, de pronto recordó lo ocurrido la noche anterior y totalmente apenada se levantó presurosa rumbo al baño despertando al rubio.
-¿Qué pasa? – dijo confundido.
- Que ya amaneció y debemos seguir nuestro viaje o buscar la manera de regresar a casa, así que levántate- como toda respuesta se hecho la almohada sobre la cara enredándose nuevamente – Hablo enserio Malfoy se hace tarde y hay que buscar el modo de irnos de aquí.- La chica se metió al baño saliendo rato después lista para continuar mientras el rubio seguía enredado como un capullo en las sabanas- voy a desayunar, te espero a bajo – sentencio antes de salir, el chico se estremeció ante el portazo y de mala gana se levantó dispuesto a iniciar el día.
El comedor estaba lleno de comensales a esa hora, el servicio de bufet apenas se daba abasto con la cantidad de huéspedes que en ese momento estaban citados para degustar lo que ahí se servía. Hermione se encontraba leyendo un pequeño libro mientras disfrutaba de una humeante taza de café y saboreando un exquisito desayuno cuando Draco apareció con cara de pocos amigos.
- Buenos días Malfoy ¿dormiste bien? – dijo la chica sin levantar la vista de su libro.
- Si llamas dormir al que toda la noche te tuviera encima de mí y por más que me movía no lograra que te me despegaras ni un poco, si Granger dormí excelente - dijo el rubio con la cara más angelical que pudo poner, lo que hizo que la castaña se atragantara con el café- descuida Granger, sé que soy irresistible y fue un privilegio para ti dormir conmigo así que no es la gran cosa
- Eres odioso – dijo la chica completamente roja de vergüenza, sabía que no dejaría pasar ese incidente por alto, y mucho menos lo ocurrido la noche anterior. Tendría que resignarse a ser su burla durante días, armarse de paciencia para no terminar hechizándolo por todos los comentarios sarcásticos que seguramente le escupiría
- ¿Quién sirve aquí? – Pero para sorpresa de la chica no hubo más que lo ya dicho, ni una frase, ni una burla…nada…. ¿sería acaso que Draco Malfoy estaría enfermo? ¡Un momento! Alguien había cambiado a Malfoy y ese que estaba sentado junto a ella sirviéndose café no era el original ¿o sí? Pero ahora que lo analizaba, desde que empezaron a trabajar juntos el rubio había dejado de agredirla por cualquier cosa como lo hacía en el colegio, nunca más la llamo "sangres sucia" o "sabelotodo" o "ratón de biblioteca", para él era simplemente Granger. El chico caprichoso y consentido que conociera ya no existía más, ante ella estaba un hombre enigmático, sexy, culto y al que se le antojaba descubrir.
- Es servicio de Bufete, debes tomar tu plato y servirte tú mismo
- Definitivamente el mundo muggle no sabe distinguir clases – dijo el rubio molesto poniéndose elegantemente de pie rumbo a las charolas. ¡Ahí estaba de nuevo! El viejo y tan conocido Draco Malfoy hacia su aparición, en definitiva estaba más cómoda con este porque sabía a qué aterecerse, estaba preparada para repelerlo, en cambio al otro…definitivamente no lo sabía y le asustaba lo que le hacía sentir
Desayunaron en silencio, la chica se encontraba bastante apenada por todo lo vivió la noche anterior sin poder mirarlo a los ojos, sentía que si lo hacia él podría descubrir todo el remolino de sentimientos que estaban emergiendo sin que lo pudiera evitar. Y el hecho de que esa mañana se viera tan apuesto no ayudaba en mucho…. ¡Un momento! ¿Apuesto? ¡¿De dónde sacaba que Draco Malfoy era apuesto?!...bueno una cosa es que la ropa muggle le quedara a la perfección, que es camisa gris oxford arremangada en sus antebrazos que hacía que su piel pero sobretodo sus ojos resaltaran más, ni que esos jeans le amoldaran tan bien ese hermoso trasero... ¡¿Qué demonios estaba pensando?! ¿Desde cuándo le gustaba el trasero de algún hombre? En especial el de Draco Malfoy…..definitivamente algo andaba muy mal con ella
-¿…Y bien Granger? ¿Cómo haremos para llegar a la hacienda del estúpido de Gian? – dijo mientras se llevaba un bocado de ratatouille a su boca.
- Según este libro, Colle di Val d'Elsa está relativamente cerca, así que calculo que en un par de horas estaremos en Castello Di San Gimignano siempre y cuando encontremos en que irnos.
- Eso no es problema Granger, se supone que eso ya quedo arreglado ayer con el posadero. Así que apúrate y deja la lectura para después.
OoOoOoOoO
Jamás en lo que llevaba de vida Draco Malfoy descendiente directo de la dinastía Black se imaginó que viajaría montado en esa araña. Aun no entendía cómo diablos fue que se dejó convencer por esa mujer en viajar (si es que a eso se le podía llamar viajar) de esa manera en esa endemoniada motoneta color rosa. Iba aferrado a la cintura de la joven, llevando ese ridículo casco que seguramente aplastaría su cabello y con los ojos cerrados a causa del aire y sin poder quejarse por que si abría la boca millones de bacterias entrarían en ella con todo el polvo que golpeaba su cara, eso sin contar que sintiera que en cada curva o cada bache saldría volando estrellándose en el pavimento; lo que hacía que se apretara más a la estrecha cintura y por ende al redondo trasero de la joven luchando con su cuerpo para que este no reaccionara de manera embarazosa.
Lo sentía aferrarse a sus cintura con su pecho totalmente pegado a su espalda, su respiración acelerada al igual que el palpitar de su corazón, estaba casi segura que era la primera vez que Draco Malfoy viajaba de esa manera, si lo pensaba era cómico, un hombre tan refinado y aristocrático montado en una motoneta no se veía todos los días.
El viento soplaba trayendo consigo el olor a hierba fresca, el aliento a menta del chico golpeado casi en su oído, el olor a maderas y la exquisita fragancia que se emanaba el rubio inundaba sus sentidos; esa mezcla de aromas le era tan familiar….¿dónde lo había olido?...su mente aletargada por ese delicioso aroma que narcotizaba todos sus sentidos le impedía recordar donde y de pronto como una cachetada la imagen de ella con dieciséis años frente a un caldero en una clase de pociones vino a su mente ¡Ese era el aroma! ¿Cómo era posible? Siempre estuvo convencida hasta ese momento que lo que la Amortentia le rebelaba era el olor de Ron ¡Cuán equivocada estaba! …..pero era imposible… ¿Cómo? …..¿Por qué?... En ese tiempo Draco Malfoy era su enemigo, su némesis, desde que tenía once años ese rubio le había hecho la vida de cuadritos a tal grado que lo llego a aborrecer, luego entonces ¿Por qué la Amortentia le señalaría esa mezcla de olores que en ese preciso momento inundaba sus sentidos?
Además, durante esos meses compartidos con el rubio jamás se había percatado de ese aroma, incluso ni cuando bailaban lo había notado, entonces ¿Por qué ahora? ¿Por qué ahí? ¿Por qué después de lo ocurrido la noche anterior? Todos esos pensamientos golpeaban su mente analítica sin encontrarle lógica. Estaba tan distraída que apenas si noto como un jeep los rebaso parándose unos metros adelante y dos hombres bajaron interponiéndose en su camino.
La castaña tuvo que hacer acopio de toda su agilidad para no atropellar al par de matones que se le pusieron enfrente, y si no fuera porque era una estupenda conductora se hubieran estrellado en el gran roble que quedo a centímetros de su llanta delantera.
- ¡ Questa è proprietà privata così a lungo qui! (Esto es propiedad privada así que largo de aquí) – gritaron aquellos individuos apuntándoles con armas de fuego
- Quédate aquí Granger, yo arreglo esto. Siamo andati a Castello di San Gimignano, siamo ospiti di Gian Carletti (nos dirigimos a Castello Di San Gimignano, somos invitados de el señor Gian Carletti) – dijo el rubio desmontando la motoneta y quitándose el ridículo casco encarando molesto a los matones - Gian avviso loro ospiti inglesi arrivati (avísenle a Gian que sus invitados ingleses llegaron)
- il capo ci ha detto di non aspettare quindi se qualcuno non vuole saltare la testa in due, è meglio inferno fuori (el patrón no nos avisó que esperara a nadie así que si no quieres que te vuele la cabeza en dos, es mejor que te largues güerito) – Draco sintió una gran furia crecer dentro de él, ningún estúpido muggle lo iba a insultar y mucho menos a amenazarlo.
Hermione veía a distancia la discusión y por las expresiones se notaba que no eran bien recibidos en aquel lugar, estaba a punto de decirle al rubio que era mejor regresar cuando de la nada un fuerte viento se soltó alrededor de ellos, sabía que se trataba del poder mágico del chico que al no poder utilizar el catalizador estaba a punto de salir e intuía que sería de manera explosiva. Aquellos individuos daban marcha atrás temerosos señalando el antebrazo de Draco.
-¡ Marchio Nero! –La marca tenebrosa tatuada en su antebrazo izquierdo brillaba no en negro como ella la había visto tantas veces sino con destellos en plata - ¡¿qui si è?! (Quien eres)
- ¡Sono Draco Malfoy, quindi se non si vuole farsi male che era meglio portarci a Gian subito!( Soy Draco Malfoy, así que si no quieren salir heridos más les vale que nos lleven ante Gian de inmediato)
- Sir Certo, qualunque cosa tu dica, signore, qui basta portarlo al signor Castello di San Gimignano (Claro señor, lo que usted diga señor, por aquí señor enseguida lo llevamos a Castello di San Gimignano) – dijeron aquellos hombres de manera servil inclinándose ante el rubio. La chica estaba impresionada por el cambio tan radical de actitud de aquellos fulanos
- Ven Granger, aquí los señores se ofrecieron "amablemente" a llevarnos a la casona del estúpido de Gian
- ¿Que fue todo eso Malfoy?
-Créeme, no quieres saberlo. Dejémoslo así, tú no viste nada y es mejor que lo olvides – dijo el chico completamente serio ayudando a la castaña a subir al jeep
