MALFOY MANNOR

— Gemelas... — su cerebro iba a mil por hora, asimilando la información dada Mierda, es imposible se repetía una y otra vez si fueron gemelas, eso quiere decir que...

— Cariño ¿Estás bien? — la señora Malfoy se preocupó al ver a su hijo abrir los ojos de una forma que parecía que se iban a salir de sus órbitas

— Madre esto que me dices ¿Estás completamente segura que es verdad? — al escucharlo el rostro de la mujer se endureció

— ¿Estas tachándome de mentirosa? — preguntó ofendida — por supuesto que es verdad, yo estuve ahí — le dijo con un tono más alto al que acostumbraba a usar

— No fue mi intención ofenderte — se apresuró a explicarse — pero si es real, no tienes idea lo que eso implica

— Lo sé — No, ella no sabía se decía el rubio Ella no había visto su rostro

— Necesito saber qué pasó con la otra niña

— Hablas de la que apareció luego del parto — preguntó la rubia

— Ese es el punto madre no tengo idea que quieres decir con apareció — dijo desconcertado — estamos hablando del nacimiento de dos niñas

— Draco cuando digo gemelas es una forma de decirlo, pero Bella nunca dio a luz a dos bebés, solo a una

— ¡Pero si acabas de decir que eran dos!

— Si son dos, pero solo una nació — su madre suspiró — la otra salió del pecho de tu verdadera prima como una nube negra espesa, para convertirse en otra bebé idéntica, solo que esta no producía ternura como la real

— Madre no comprendo — la cara del rubio era de completo desconcierto — explícate que ya me perdí

— Cuando esa niña apareció, la habitación se puso helada tanto como si un demetor estuviera ahí y las flores que se encontraban en la mesita se marchitaron al instante — Narcisa aún recordaba ese día con una claridad extrema — no tienes idea del aura maligna que esa pequeña bebé irradiaba, es algo que jamás en mi vida había visto, ni sentido

— ¿Cómo una pequeña niña puede tener esa aura?

— Te digo que esa bebé fue tocada por magia muy oscura — le dijo su madre

— Definitivamente Nicte debe de ser la segunda — le dijo resuelto — no hay otra forma

— Sí, tienes razón ella es la segunda

— Pero entonces ¿Qué pasó con la primera?

— Dumbledore se encargó de ella

— ¿Dumbledore? ¿Qué tiene que ver ese viejo loco con todo esto? — cada vez esta historia se ponía más retorcida

— Todo empezó con el nacimiento del chico Potter, haciéndose real la amenaza de la profecía — le contó su madre — el señor tenebroso estaba cada vez más irritable, incluso se atrevió a usar el crucio con tu tía.

— Algo bueno trajo Potter al menos — su madre solo lo miró desaprobatoriamente, para continuar

— Como te decía, con el nacimiento de Potter, Voldemort que al principio no les había mostrado interés a las niñas, pasó a conocerlas por fin; volviendo de su largo viaje.

— Por lo que me cuentas, ya había pasado tiempo de su nacimiento — la rubia solo asintió como respuesta — no comprendo, para qué se molestó tanto en tener un hijo para hacer el hechizo, si luego no las iba a conocer luego de tanto.

— La verdad es que él creía que su plan había fallado e intentamos que se quede así...

Narcisa, recordaba bien esos momentos donde por primera vez, pudo ver un lado más humano de su hermana, un lado de madre. La mortífaga con miedo a lo que les podría pasar a sus hijas, había hecho creer a su señor que las niñas eran completamente normales... dos pequeñas brujas poderosas es verdad, pero nada extraordinario. Que equivocados estuvimos todos pensó rememorando el momento en que un Voldemort furioso ingresaba a la habitación de las pequeñas, mientras ella y Bella acababan de alimentarlas.

— Es por eso por lo que dijiste que usó el crucio con mi tía

— Exacto, al ingresar informado por Rabastán que las niñas si eran especiales, desató toda su ira con Bella.

¿Cómo te atreviste a mentirme? preguntó Voldemort con un siseo que sonó escalofriante, mientras le lanzaba un crucio tras otro a su hermana. Narcisa nunca estuvo tan asustada, solo podía ver como la torturaban Mi señor... intentó intervenir, Te recomiendo que te retires Narcisa ella no quería hacerlo, pero sabía que si desobedecía se pondría peor las niñas... escuchó a Bella en un débil susurro, ella solo asintió y se acercó a las cunas; pero cuando estaba a punto de cargar a una de las niñas, sintió como era lanzada contra la pared con una fuerza indescriptible. Eso no, a mis hijas las quiero aquí ella al recuperar la visión que estaba borrosa por el golpe, pudo ver la cara de terror de su hermana.

— Se me hace tan difícil imaginar a tía Bella así

— El amor te cambia de muchas maneras cariño, sobretodo el de madre.

— Si la cambió como me estas insinuando ¿Por qué es una loca desquiciada y sádica ahora?

— ¡Draco!

— No te atrevas a negarlo madre

— Son muchas cosas que pasaron, para que Bella sea lo de hoy...

Narcisa salió de la habitación temblando y llena de lágrimas, solo podía escuchar los gritos de su hermana acompañados de los llantos de las bebes. Solo se deslizó por la pared al lado de la entrada, hasta llegar al suelo y se quedó ahí llorando en silencio, tapándose la boca con la mano para no hacer ruido. Así la encontró Lucius, quien sabe cuanto tiempo había pasado; hacía unos momentos los gritos habían cesado, pero ella seguía sentada con lágrimas que brotaban de sus azules ojos. Cissa, ¿Dónde estabas? Draco no para de llorar, tiene locos a los... no pudo terminar la frase, al darse cuenta del estado de su mujer; se acercó rápidamente con la preocupación impregnada.

— Qué mierda madre, ahora quieres que te crea que mi padre era pura bondad — su madre sonrió

— Nunca eh dicho eso Draco; tu padre no es perfecto, pero ama a su familia

— Si claro, este es un puto cuento de hadas muggle — vio como la rubia iba a replicar — mejor continúa madre con la historia — interrumpió, pues lo menos que quería era hablar de lo buen hombre que era Lucius. Su madre solo suspiró y continuó contando...

¿Qué te pasa? ¿Estás herida? ella solo negaba con la cabeza, mientras continuaba soltando lágrima tras lágrima. Sintió la caricia de la mano de su esposo, en su rostro Vamos levántate, está todo bien ella solo negó más fuerte con la cabeza, estaba por decirle que nada estaba bien cuando se escuchó un fuerte grito de Voldemort, tras otro grito de Bella. Narcisa, se levantó alarmada y entró a la habitación con su esposo detrás suyo. Lo que vieron los dejó perplejos a ambos; Bella se encontraba tapando las cunas donde como protegiéndolas, mientras el señor oscuro se encontraba pegado a la pared contraria como si una fuerza lo tuviera retenido. Pero lo que sorprendió verdaderamente al matrimonio, era que ambas niñas se encontraban paradas cada una en sus cunas y con sus manitas alzadas, mientras un campo hecho entre algo parecido a electricidad y vidrios provenientes del ventanal de atrás; las cubrían a ellas y su madre.

GRIMAULD PLACE

Bajó hacia la cocina muy temprano, la verdad ya no aguantaba estar un segundo más encerrada en su habitación. Entendía el sentimiento protector de sus amigos y por eso los quería, pero no podía evitar sentirse agobiada y de mal humos; sobretodo porque lo único en que podía pensar es en ese extraño sueño. ¿Quién era ella? se preguntaba una y otra vez; sin embargo, no lograba conseguir respuesta alguna. Intentó repetidas veces ir a la biblioteca a buscar el libro que le había comentado Luna, pero cada vez que ponía un pie fuera, aparecía uno de sus amigos impidiéndole salir y regresándola a la cama como si fuera una niña pequeña, lo que la enfurecía demasiado. Por eso se había levantado lo más temprano posible para tomar un té y luego internarse en la biblioteca en busca del dichoso libro.

— Sabes que si alguno de los chicos te ve, va hacer un lío — escuchó la voz de su amiga al momento de ingresar a la cocina

— ¿Tu también Ginny? — preguntó consternada la castaña

— No, solo era un comentario — le respondió la menor de los Wesley — se como son Harry y mi hermano; así que comprendo que te escapes de madrugada para tomar un poco de oxigeno no contaminado con su presencia.

— La verdad es que no soporto ser tratada como niña pequeña, además ya me encuentro bien

— Lo sé, solo que ellos se preocupan por ti porque te quieren y a veces eso los vuelve insoportables — le dijo su amiga, mientras le entregaba una humeante taza de té — créeme yo eh pasado por eso a cada rato; pero creo que debes ser firme y pedirles tu espacio.

— Gracias Gin

— No hay de qué Herms, había hecho té extra — le contestó con su típica sonrisa

— Tu sabes que no me refiero a eso

— Lo sé — dijo la pelirroja, mientras se levantaba — no te emociones tantas horas en la biblioteca — y sin más se retiró a su habitación

Cuando se quedó sola, Hermione se trató de desconectar de todo para disfrutar de su bebida que ya no estaba tan caliente; lo que no se dio cuenta que al tocar la taza, el líquido empezó a burbujear solo. En eso la castaña escuchó como si alguien se aclarara la garganta, por lo que volteó a varias partes buscando a quién lo había hecho — ¿Harry? ¿Ron?

— No lo creo, agradezco no tener nombre tan vulgar como los mencionados — al escuchar la voz, Hermione pudo ver en un cuadro a un hombre rechoncho con principios de calvicie y un prominente bigote gris — permítame presentarme, yo soy Centaurus Black, pero puede llamarme Taurus — la castaña lo vio sorprendida

— ¿Me está hablando a mí? — ahora quien se veía sorprendido era el cuadro

— Por supuesto que le hablo a usted, ¿ve a alguien más en esta habitación?

— Pero soy una simple hija de muggles y usted un black — en respuesta el gordo hombre se empezó a reír tanto que su prominente barriga rebotaba como pelota de playa

— Créame niña, usted es todo menos simple — le dijo con un brillo en los ojos de que sabe algo que los demás ignoran — pero en fin, a eso no vine. Me envían los de la orden.

— y ¿Usted los ayuda? — el hombre en respuesta solo alzó la poblada ceja — quiero decir, usted es un Black y... — dejó la frase sin terminar

— Querida niña, por lo que veo usted está llena de prejuicios — Hermione se mordió la lengua — pero en fin debo informarle que Remus y la orden estarán mañana al mediodía, para una reunión.

— ¿Usted sabe por qué? ¿De qué tema hablarán? — Hermione lo bombardeaba de preguntas — o ¿pasó algo?

— Calma niña, solo sé eso — le respondió — muy bien; ya le di el mensaje, ahora me retiro hasta luego — se despidió, mientras desaparecía del cuadro.

Hermione, aprovechó la mañana para investigar en la basta biblioteca Black; buscó especialmente el libro que le había comentado Luna, sin ningún resultado. Para la hora del almuerzo, subió a su habitación a dejar unos libros que hablaban de conexiones mágicas y otras cosas relacionadas; para luego bajar a la cocina. Ahí estaban Luna y Ginny, terminando de preparar la mesa para almorzar.

— Hola Hermione — escuchó el saludo de Luna, quien se encontraba ordenando los cubiertos

— Hola chicas, huele bien — olisqueó el aire, mientras sus tripas sonaban ruidosamente — ¿Qué es?

— Puré de papas con asado — respondió Ginny con una cuchara de madera en la mano — la especialidad Wesley — agregó orgullosa — de tan solo escuchar qué habían cocinado las tripas de Hermione sonaron más fuerte, haciendo reír a las tres amigas.

— Vamos siéntate, que vamos a servir — le instó la rubia, mientras cargaba una olla hacia la mesa — Ginny ¿Puedes llamar a los chicos? — la pelirroja asintió y salió de la cocina para avisarles.

— Sabes Luna, busqué el libro que me mencionaste, pero no lo encontré — le comentó la castaña, aprovechando que había quedado a solas con su amiga — recuerdas ¿Dónde lo viste?

— Que yo recuerde fue en el segundo pasillo de la derecha, junto a los libros que hablan sobre la alquimia

— Que raro, ya busqué ahí y no vi nada

— Deben ser los duendes, a veces suelen comportarse de forma traviesa y esconden las cosas — Hermione no sabía que responder con las ocurrencias de su rubia amiga, así que solo asintió — Oh mira ahí vienen los chicos... vengan siéntense que la comida se enfría

— Herms creo que mejor deberías almorzar en tu habitación, para que descanses — le dijo Harry, mientras Ron asentía la cabeza indicando estar de acuerdo.

— Hermione está perfectamente así que no la atosiguen y déjenla comer en paz — les llamó la atención Ginny, al muy estilo de Molly

— Merlín a veces me hace recordar a mi madre — le susurró Ron a Harry, mientras este último le daba la razón.

Al terminar el almuerzo, Hermione se encerró en su habitación para poder leer los libros que había dejado ahí. Sin embargo, ya llevaba leyendo varias horas y no conseguía encontrar nada que le sirviera. Había visto conexiones por pociones y hechizos; luego revisó conexiones de sangre y psique, las cuales le llamaron la atención; así que se disponía a leer el libro que hablaba justo de ese tipo de conexiones, cuando unos golpes en la puerta la interrumpieron.

— Pase — respondió, para luego ver a Luna entrar con un gordo libro de pasta marrón con un símbolo dorado en el centro

— ¿Se puede? — preguntó la rubia

— Si Luna pasa

— ¿Cómo vas con la búsqueda?

— No tan bien, aún no consigo un libro que hable de los sueños que tengo; aunque estaba por leer sobre conexiones de sangre y psique — le respondió mostrándole el libro que tenía en las manos

— Ese es un buen comienzo, aunque te traje este libro que creo te servirá mejor — le dijo, mientras le entregaba el tomo

— Gracias Luna — le recibió sonriente, pero al leer el titulo se extrañó — aquí dice Conexiones Géminis, ¿eso no es la conexión de gemelos? — la rubia asintió — pero Luna, es imposible que yo tenga esta conexión, para ello tendría que tener una gemela

— Exactamente — dijo la Ravenclaw y sin más salió de la habitación, dejando a una Hermione confundida

MALFOY MANNOR

— Hasta ahora no me explicas qué tiene que ver el viejo en todo esto — preguntó confundido y un poco malhumorado, Draco a su madre — ¿cuándo Dumbledore entra en la historia?

— No seas impaciente cariño, ya llego a esa parte

Luego del incidente con Bellatrix y las gemelas, Voldemort mantuvo su distancia; pero mantenía el ojo puesto en las dos niñas. Las observaba constantemente y una de las pequeñas le llamaba la atención; cuando estuvo en la habitación esa vez que las conoció lo había notado Esa aura solo puede significar una cosa se dijo asimismo, mientras una sonrisa sádica se formaba en sus labios; lo que él no se había percatado, era de una joven mujer rubia que lo vigilaba igualmente, dándose cuenta que el señor oscuro ya había percibido la energía oscura de la niña.

Narcisa debía admitir que esa bebé le daba un poco de escalofríos, pero aún así la quería; pues igual era hija de Bella y su sobrina. La ama llamó a Trixcy preguntó una pequeña elfa, Sí, necesito saber si lograste contactarte con él en respuesta la elfo asintió con su redonda cabeza Si ama Narcisa, él dice que la contactará muy pronto indicó la pequeña criatura. Perfecto, vamos a necesitar toda la ayuda posible si vamos a proteger a esas niñas

Lo sé, lo sé no tengo perdón de Dios por demorarme tanto en actualizar. Pero para mi defensa, tuve que viajar por trabajo y donde estaba el Internet era malísimo. Prometo solemnemente que voy actualizar a tiempo, una vez por semana al menos. Por favor no dejen de darle cariño a mi historia y comentarme si les gustó o si tienes alguna duda, cuéntenme todo que soy toda oídos con las críticas constructivas. Los quiero a todos y muchos cariños.

Nota: Ningún personaje del mundo de Harry Potter me pertenece. Todo este extraordinario mundo le pertenece a la grandiosa J.K. ROWLING.