GRIMMAULD PLACE
— Hermione… ¡Hermione! — pegó un salto al escuchar su nombre y volteó la cara hacia la voz, era el profesor Lupin — ¿te encuentras bien? — preguntó preocupado; ya que la castaña no había hablado en toda la reunión
— Eh… si estoy bien — respondió medio desorientada, la verdad es que no había escuchado en absoluto nada de la reunión. No lograba sacarse de la cabeza ese sueño tan raro con esa chica muy parecida a ella.
— ¡Herms! — pegó otro brinco cuando nuevamente escuchó su nombre gritado esta vez por Harry — en serio ¿Qué te pasa?
— No me pasa nada — su amigo la miró poco convencido, al igual como todos los demás miembros de la orden — lo siento no eh dormido mucho — se excusó
— Todos estamos nerviosos querida, comprendemos — trató de mostrar apoyo la señora Weasley, ella le sonrió como muestra de agradecimiento
— Lo que te preguntaba es si estás de acuerdo que nuestro informante se refugie aquí en Grimmauld Place — le preguntó nuevamente el profesor Lupin
— Profesor, creo que eso le corresponde a Harry; ya que esta es su casa — le respondió la castaña
— Es casa de todos y tu opinión es muy importante para mí — dijo Harry con una sonrisa cálida a su amiga
— Gracias Harry — le devolvió la sonrisa — ¿por qué necesita refugio?
— El pertenece a los mortífagos, es un excompañero suyo de Hogwarts y fue obligado por su padre a aceptar la marca. Nos estuvo pasando información, pero ya empezaron a sospechar de él y su vida peligra — les explicó el hombre lobo
— Por Merlín es solo un niño como nuestros hijos — se horrorizó la matriarca de los Weasley, quien fue abrazada por su esposo
— Tienes razón Molly, es solo un chico y no quiero seguir poniéndolo en peligro; por eso le ofrecí protección y el aceptó — se volvió hacia el trío de oro — pensé en que se quede aquí, pero necesito que estén de acuerdo.
— Por mi está bien — aceptó Harry
— Yo te apoyo — secundó Hermione
— Ya qué — resopló Ron, quien no estaba muy contento del intruso — pero luego no se quejen cuando nos corte la garganta, mientras durmamos.
— ¿Cómo nos podríamos quejar si ya estuviéramos muertos? — preguntó inocentemente Luna, lo que hizo que todos, menos Ron, rieran.
— Perfecto, en estos días llegará — indicó Remus
— de quién se trata profesor — preguntó la castaña
— Lo sabrán cuando llegue, lo que deben de saber es que dará como contraseña la palabra "Solsticio"
— Como usted diga profesor, estaremos atentos — le aseguró el pelinegro
— Muy bien, entonces creo que la reunión terminó — indicó Lupin — estaremos en contacto — se despidió, mientras desaparecía por la chimenea; siendo seguido por los demás miembros de la orden.
Cuando los habitantes de la mansión se quedaron solos, Hermione se adelantó a su habitación para leer el libro que Luna le había entregado Necesito leerlo ya se decía mientras entraba. No había podido dejar de pensar en esa chica y esa conexión tan rara que parecía tener, ¿Con quién? no estaba segura pero tenía una idea; una algo perturbadora. Si estaba en lo correcto, ella había vivido una mentira todos estos años y sus padres… No te precipites, no es seguro se dijo, para eliminar ese pensamiento.
Leyó de corrido todo el libro y si bien encontró mucha información valiosa sobre la conexión géminis, no podía asegurar todavía que ella la tenía. Necesitaba investigar más y sabía a quién recurrir.
— Hola Luna — saludó a la rubia, mientras ingresaba a su habitación
— Hola Hermione ¿Vienes por más? — le respondió su amiga, ella la vio confundida sin saber a qué se refería — más información de tu conexión géminis
— ¿Cómo sabes?...
— Se te nota en el rostro — dijo alzándose de hombros despreocupadamente la Ravenclaw — ven siéntate a mi lado
— No sé qué pensar Luna — dijo mientras se sentaba junto a su amiga — me siento tan confundida — se pasó las manos por el rostro, en muestra de desesperación
— A mí no me molestaría tener dos Hermiones, así tendría más amigas — le dijo con sus ojos saltones viéndola fijamente
—No lo sé… ¿No existe otra posibilidad? — preguntó angustiada la castaña — es que es imposible que yo… — no pudo terminar la frase
— ¿Tengas una gemela? — la Gryfindor solo asintió — todos es posible Hermione
— Es que debe de haber otra explicación — no podía ser así, su vida no podía ser una mentira
— En realidad existe otra — le dijo la rubia con cara seria, el rostro de Hermione se iluminó; esa era su otra opción
— ¿Cuál sería? — preguntó casi extasiada
— Se te pudo haber metido un Torposoplo por la oreja — la cara de la castaña era todo un poema, no sabía si reír o llorar de frustración
— Dudo que eso haya pasado — le respondió confundida
— Entonces no hay otra explicación a esa conexión, solo de que tienes una gemela…
MALFOY MANNOR
Habían pasado un par de semanas desde que su madre le había contado todo lo que sabía, al final Dumbledore había ayudado en ocultar a Granger; su madre aún no lo sabía y él no quería decirlo.
— Viejo inteligente… — se dijo asombrado, de cómo el fallecido mago había podido ocultar a la castaña en las narices de todos — ¿Cómo diablos habrá hecho? — era una pregunta recurrente, que no lograba encontrar respuesta
Luego del episodio de los Potter y la desaparición de Voldemort, su madre aprovechó un momento de pánico para filtrar al viejo mago a la mansión y dejarlo solo en la habitación de las niñas. Esa fue la última vez que vio a su sobrina, solo le quedaba el consuelo que esa niña crecería lejos de toda la maldad propagada por sus padres.
— Así que el viejo se quedó solo con las niñas — su madre asintió — pero ¿cómo logró salir con una de ellas?
— Nunca lo supe — respondió la rubia — solo sé que al volver, quedaba una de las gemelas en su cuna y la otra había desaparecido.
— ¿No la buscaron?
— Por supuesto, Bella se puso histérica y en un ataque de locura atacó hasta dejar casi muertos a unos aurores — recordó ese episodio — luego de eso ella fue atrapada y encerrada en Azkaban.
— Pero y Nicte madre
— Ella había sido enviada lejos por órdenes de Bella, nunca supe dónde, solo que Rabastán se encargó.
Luego de esa conversación fue enviado a una misión, liderando a un grupo de Mortífagos. Odiaba cada una de esas misiones, sobretodo las que consistían en torturar y asesinar gente inocente; aunque fueran unos simples muggles. Era una pequeña aldea a las afueras de Moscú, nadie los vio venir y tan rápido como llegaron, acabaron con cada uno de sus habitantes. Intentó terminar con sus miserables vidas lo más rápido que pudo, pero no pudo darles esa clemencia a todos; había ido con los hermanos Carrow, quienes disfrutaban torturar a sus víctimas hasta que estas estén al borde de la muerte y luego daban el toque final.
— Por fin te encontré — escuchó una voz a sus espaldas — sabes lo que me costó encontrarte, hasta ahora no comprendo por qué te gusta tanto este lugar, es la parte más fría de la casa.
— Me gusta porque no me molestan, tal como lo haces ahora Theo — sintió la sonrisa burlona de su amigo.
— Que puedo decir, te conozco mejor que tu madre — se alzó de hombros, mientras se acercaba al rubio que no había volteado en ningún momento — y conozco también todos tus escondites.
— Recuérdame dejar que te pudras con tu padre la próxima vez — pudo vez un reflejo de dolor en los azules ojos de su compañero de travesuras infantiles
— Te busca nuestro señor — le indicó el castaño con su característica máscara de frialdad, algo que ambos amigos compartían — no te has acercado a su presencia luego de llegar de la misión — el rubio soltó una risa despectiva
— En primer lugar Theo, no es mi señor — soltó las palabras como si las escupiera — y en segundo lugar, me interesa una mierda que el sádico quiera le explique cómo aniquilamos a toda una aldea llena de inocentes.
— Eran muggles — respondió simplemente Theodore Nott, como si la sola mención era una respuesta lógica.
— Si lo eran… — le respondió, dando media vuelta para salir de la habitación
— Sabes que eres un desgraciado con suerte — se rió el castaño — hasta ahora no sé cómo no te mata — el rubio se rió ante lo dicho por su amigo
— Créeme que me hago la misma pregunta — le dijo mientras abría la puerta para retirarse, pero su amigo lo detuvo nuevamente
— Me voy a una misión y va a ser muy larga por lo que veo
— y que esperas — lo volteo a mirar — ¿Un beso de despedida?
— Paso, no eres mi tipo — le respondió Nott con una medio sonrisa — pero creo que te interesaría saber que me voy de doble agente — eso si llamó la atención del rubio — es algo que eh estado preparando de antes — Draco solo lo miraba, esperando la verdadera razón por la que Theo tocaba el tema — ¡Ah! y que estaré muy cerca de tu pequeña sangresucia — al escuchar eso, el cuerpo de Draco se contrajo como una pequeña convulsión y su mandíbula se apretó tanto que parecía que se rompería los dientes de tanta presión.
— Y a mí que carajo me interesa esa — lo soltó con tal veneno, que si no fuera Nott, se lo hubiera creído.
— A mí no me trates de engañar — movió la cabeza de forma desaprobatoria, como si regañara a un niño — yo se tu pequeño secreto Draco — el rubio tuvo que contenerse, para no golpear y desmemoriar en ese mismo momento a su único amigo.
— Debo irme, tu señor me llama — salió dando un portazo hecho una furia, escuchando las carcajadas del maldito de Theo a sus espaldas.
Caminó por los pasillos al encuentro de Voldemort, tratando de calmarse ¿Para qué necesita a Nott en la orden? se preguntaba. Estaba cabreado, pero sobretodo muerto de miedo; conocía a su amigo y si bien no estaba perdido como los demás mortífagos, estaba hambriento de poder y sabía que haría lo que sea por conseguirlo. En qué momento se habían convertido en esa mierda de personas, se hacía esa pregunta todos los días.
Llegó frente a la puerta del salón y cerró los ojos tranquilizándose, debía preparar su mente para la punzante intromisión del señor oscuro. Odiaba cada vez que se metía a su cabeza; aunque él era excelente en oclumancia, Voldemort podía romper sus defensas si se lo proponía. Por ello lo dejaba viajar a sus anchas en sus recuerdos, solo se encargaba de cerrar bajo fuertes muros mentales los recuerdos y pensamientos sobre ella. Respiró hondo e ingresó.
— Hasta que nos honras con tu presencia — le dijo sarcásticamente Voldemort apenas lo sintió ingresar.
— Mi señor — saludó con una inclinación de cabeza el rubio
— ¡Insolente mocoso! ¡Debes arrodillarte ante nuestro señor! — gritó histérica Bellatrix, él solo la fulminó con la mirada
— Déjalo Bella, él no necesita mostrar su respeto de esa forma — se acercó a Draco, quién ya se encontraba preparado — ya lo hace de la forma que a mi más me gusta — dijo eso, mientras clavó una de sus afiladas y negras uñas en su frente. Al instante sintió la violenta intromisión de Voldemort en su cabeza, reproduciendo cada episodio de la matanza que se produjo en aquella aldea; tuvo que aguantar revivir las atrocidades realizadas por los Carrow y volvió a sentir ese sabor de hiel en la boca, cada vez que arrebataba una vida.
Ya estaba sudando frío y trataba de mantener a raya el temblor de su cansado cuerpo, para no mostrar debilidad; cuando el desgraciado dejó en paz a su mente.
— ¡Perfecto! — se mostró complacido el señor oscuro — toda una obra de arte y tú lo orquestaste — lo felicitó cogiéndole de los hombros — te estás convirtiendo en un mejor mortífago, incluso mejor que tu fallido padre — pudo ver a Lucius a las espaldas de Voldemort que se reducía como si hubiera recibido un golpe en el estómago, mientras era consolado por su madre. En ese momento solo sentía lástima por esa caricatura del hombre que alguna vez fue.
— Muy bien, aprovechando que se encuentran todos reunidos — indicó el señor oscuro, como si fuera el gran anfitrión de una fiesta — debo de presentar a nuestro futuro, sangre de mi sangre, la más poderosa luego de mí — pudo ver a su tía Bella extasiada y se imaginó de quien hablaba — déjenme presentarles a mi hija — todos pusieron cara de sorprendidos, menos los integrantes de la familia Malfoy; se creó un mar de murmullos — Nicte, acércate — ante todos apareció una joven muy bella con una melena tan negra como la noche y ojos violetas. Observó el rostro sorprendido de todos los asistentes, pero ninguno se comparaba al de sus padres y su amigo Nott, quien acababa de ingresar.
GRIMMAULD PLACE
Harry se encontraba frente a la chimenea con una taza de chocolate caliente que Ginny había preparado para los dos; no hablaban, solo estaban sentados en un mullido sofá haciéndose compañía. Luego de varias discusiones, donde el pelinegro trató de explicarle que no podían estar juntos para protegerla y la pelirroja le gritaba que ella no necesitaba la protección de nadie, porque era muy capaz de hacerlo sola; Harry se dio por vencido y sucumbió al amor que sentía por la menor de los Weasley. Esa noche hicieron el amor por primera vez y no volvieron a tocar el tema.
La pelirroja se acomodó en los brazos de su ahora por fin novio, mientras que este apoyaba su barbilla en aquellos cabellos color fuego que tanto lo volvían loco. Esta volteó la cabeza para probar los labios que tanto amaba. Se encontraban en plena sesión de besos, cuando se escucharon unos fuertes golpes en la puerta; ambos saltaron del sofá hacia el recibidor de la casa, donde se encontraron con los demás integrantes que la habitaban.
— ¿Quién es? — preguntó Hermione con varita en mano
— ¡Solsticio! — fue todo lo que escucharon, mientras que la castaña volteaba a ver a su amigo, quien solo asintió dándole permiso de abrir la puerta.
— Pasa rápido — dijo la Gryfindor al abrir la puerta al nuevo inquilino, quien le obedeció e ingresó a la mansión al instante.
— Bueno ¿Dónde será mi habitación? — preguntó como si nada Nott apenas cerró la puerta tras él, dejando a todos confundidos con su presencia.
….
Hola a tod s acá les traigo un nuevo capítulo, espero de corazón que les guste. Agradecería mucho sus comentarios y críticas, que me ayudan mucho a mejorar. Cómo es mi primer Fanfic publicado, no me había percatado que no les había respondido como debe ser; así que les responderé desde hoy por este medio:
artipinck94: Muchas gracias preciosa por tu apoyo y tus palabras, espero que los próximos capítulos que publique te sigan gustando. Cariños a ti.
Sara: Gracias Sara, estoy muy feliz que la historia te guste. Cariños a ti.
MrsDarfoy: Te agradezco de corazón todas tus palabras y tus consejos, saber que te parece interesante mi historia, para mi es un orgullo. Trataré de seguir tus consejos y mejorar. Cariños a ti.
MARBA24114: Gracias Marba por tu apoyo, trataré de subir lo más seguido capítulos y espero que te gusten. Cariños a ti.
Espiroket: Querida has resumido mi historia muy bien, aunque en el camino nos encontraremos con sorpresitas juajaja, espero que me sigas leyendo hasta el final. Cariños a ti.
Justalittlestar: Estoy feliz que te guste la trama, en verdad esta historia la tenía en la mente desde hace mucho y es gratificante encontrar personas que gusten de mi trabajo. Cariños a ti.
Jiwaku: No hay de qué, mas bien trataré de actualizar más seguido y por supuesto que te leeré. Cariños a ti.
LidiaaIsabel: Amiga me alegra que te guste tanto mi historia y coincido contigo, al principio Draco es un poco infantil, pero es que si nos ponemos a pensar la crianza sobreprotectora de su madre y el apoyo a todos sus caprichos por parte de sus dos progenitores, lo volvieron en un niño mimado; sin embargo, los episodios que le tocará pasar harán que poco a poco madure y evolucione al Draco que debe convertirse, con sus virtudes y defectos que todo ser humano tiene. Espero que me sigas leyendo y te gusten los próximos capítulos. Cariños a ti.
Damalunaely: Muchas gracias por tu comentario y me encanta que te guste la historia. Poco a poco se irán revelando más secretos, así que atenta a los próximos capítulos. Cariños a ti.
Nota: Ningún personaje del mundo de Harry Potter me pertenece. Todo este extraordinario mundo le pertenece a la grandiosa J.K. ROWLING.
