— No comprendo Harry ¿Para qué vamos a mover fuerzas hacia Canterbury? — preguntó confundido Lupin, sentimiento que los demás presentes compartían por la particular solicitud del niño que vivió.

— Tengo sabido que Voldemort piensa atacar esa Casa Franca — respondió un poco contrariado; ya que comprendía la extrañez de todos.

— Haber hijo — trato de mediar el Señor Weasley — y cómo es que tienes dicha información

— Bueno yo… verán es que yo… — no sabía que decir sin echar de cabeza a Luna y de paso, quedar en ridículo.

— Yo le pedí a Harry que lo hiciera — soltó Luna y todos la quedaron mirando, entre ellos el pelinegro algo nervioso por la posibilidad que los demás se burlen y no tomen en serio su petición, el confiaba en su amiga y le creía.

— Muy bien Luna y cómo es que tú tienes dicha información — pregunto Lupin masajeándose el puente de la nariz.

— Es que yo… soñé que Voldemort se enteraba de la ubicación de la casa y ordenaba a sus mortífagos atacar y asesinar a todos los nacidos de muggles — respondió un poco cohibida; ya que sabía que no estaba contando la verdad completa.

— ¿En serio Luna? ¿Vamos a trasladarnos por un simple sueño? — preguntó esta vez extrañada Hermione. Los demás presentes asintieron en acuerdo con la castaña, esta volteó hacia su amigo — Harry comprendo que Luna es muy intuitiva, pero ¿Por un sueño? — el pelinegro iba a responder pero fue interrumpido por la rubia.

— Los sueños son muy importantes Hermione y sobretodo tu deberías saberlo — le respondió a su amiga, haciendo que la castaña se mordiera la lengua; ya que sabía a qué se refería.

— Comprendemos querida, pero un sueño no es suficiente para hacer lo que pides — le dijo la señora Weasley tratando de sonar lo más suave posible y no hacer sentir mal a la chica.

— Pero no comprenden, muchos morirán si no lo hacen — indicó la rubia ya desesperada, al darse cuenta lo que podría pasar si no le hacían caso.

— Luna este tipo de decisiones se toman con responsabilidad y al menos que tengas una fuente confiable, que no sea un sueño, nadie se moverá — le increpó su antiguo profesor — pero para que estés más tranquila le recomendaré a los encargados de Canterbury reforzar sus defensas.

— No será suficiente profesor, déjeme ir a mí al menos

— ¿Quieres trasladarte a ese lugar? — preguntó extrañada Molly — pequeña pero todos tus amigos están aquí

— Sí, pido trasladarme — Remus iba a responder, pero fue interrumpido por una voz en la puerta de la cocina

— No es necesario Lovegood que me sigas protegiendo y tampoco que te traslades a esa casa — indicó Theo ingresando al recinto.

— Y a este ¿Quién lo invitó? No son bienvenidos los mortífagos — reclamó Ron molesto por la intromisión del castaño.

— Ronald por favor — le llamó la atención su padre — deja hablar al chico

— Yo fui quien le dio dicha información — dijo Theo mientras se cruzaba de brazos y se apoyaba en el marco de la puerta — el señor oscuro piensa atacar dicha casa franca de ustedes

— Pero ¿Por qué no lo dijiste a alguno de nosotros? — preguntó el profesor Lupin

— Pero hice eso, se lo dije a Lovegood y ella es una de ustedes ¿no? — respondió el slytherin alzándose de hombros

— Si claro en qué momento se lo dijiste haber — refutó Ron

— Me lo dijo cuando le cambié los vendajes de la espalda — respondió Luna volteando a ver a Theo con una mirada que solo ellos sabían que significaba — pero creí que no le creerían por ser quien es, así que dije que lo soñé… lo siento — se disculpó Luna con la cabeza gacha

— Tu no debes disculparte Luna, sino nosotros — le respondió Hermione, en forma de disculpa por no creerle — perdona — dijo en voz baja a su amiga, ella solo asintió con una sonrisa

— Bien esto es grave entonces, si van a atacar esa casa debemos estar listos — dijo Remus Lupin a todos los presentes — Theo sabes para cuando atacarán

— No, pero tengo a alguien a quien preguntar

— Le va a avisar a sus amiguitos que nosotros sabemos

— Ron si él es quien nos avisó a nosotros del ataque ¿Para qué les diría a los mortífagos? Nosotros vimos lo que le hicieron por desertar — lo cuestionó Ginny

— Los está engañando a todos, el sigue siendo uno de ellos — lo señaló Ron a Nott, quien estaba a punto de lanzarle un puñetazo al pobretón ese

— Ya basta Ron, deja la paranoia — le dijo Harry — si Luna confía en él, yo también — dijo por último este, sonriendo a su amiga quien se sentía como la peor persona por mentir. En respuesta el pelirrojo salió de la cocina molesto azotando la puerta.

— Bien Theo necesito que te comuniques con tu fuente y consigas cuando será el ataque, por mientras avisaré a los encargados de esa casa para que empiece a trasladar a los refugiados, en especial los más pequeños — indicó Lupin a Nott, quien asintió en muestra de aprobación — los demás debemos estar preparados para salir en cualquier momento a batalla si es necesario — todos asintieron en aprobación — bien esta reunión ya terminó, me despido — indicó el antiguo profesor, mientras desaparecía por la chimenea, seguido por los demás miembros de la orden. Solo los señores Weasley continuaron ahí.

— Ginny, en caso que ataquen tú te quedarás en la casa — interfirió Molly Weasley, preocupada por su hija menor

— Yo ya estoy lo suficientemente mayor para luchar mamá, no pueden excluirme así — reclamó Ginny molesta

— Creo que tu madre tiene razón — dijo Harry — te vas a poner en peligro

— Como todos lo estamos ya, no me vengas con esas estupideces de nuevo Harry — le respondió la pelirroja — si tu vas, yo voy — dijo resuelta la pelirroja, para luego irse molesta seguida de Harry.

Los señores Weasley, decidieron retirarse también al ver a su hija irse molesta; esperaban que Harry le convenciera. Hermione también se retiró a buscar a Ron quien se había ido furioso, dejando a Luna y Theo en la cocina. Él solo la observaba, no logrando comprender porqué no lo delató desde un principio. Él estaba poniendo en peligro a los suyos y ella no lo echaba de cabeza.

— Creo que te merecías una oportunidad — respondió Luna, como si le hubiera leído la mente; a lo que Theo se tensó ante la posibilidad.

— ¿Escuchaste todo? — preguntó el castaño

— Lo necesario para saber que sigues sirviéndole a Voldemort — dijo mientras lo veía a los ojos — ¿Por qué?

— ¿Por qué? Jajaja… debiste contarles a todos que soy un traidor, soy un mortífago Lovegood, esa es la respuesta — le respondió remangándose la camisa para mostrar su marca, a lo que Luna no se sorprendió y menos se asustó, solo la quedó mirando un momento para luego volver a los ojos del slytherin

— Una marca no define a una persona, su alma sí y la tuya no es mala — Theo se quedó mudo por un momento, para luego estallar en carcajadas.

— Nunca conocí a alguien tan ingenua y estúpida — se burló el castaño — no hay nada que salvar en mi Lovegood. Debiste decirles a todos, ahora tú también eres una traidora — Luna al escuchar eso abrió más los ojos al comprender lo que le decía y le empezaron a brillar con algunas lágrimas.

— Si tanto querías que te delatara ¿Por qué me ayudaste diciendo que tu me lo habías contado? — esto descolocó a Theo, quien solo se mantuvo en silencio con su clásica máscara de frialdad que compartía con su mejor amigo — hubieras dejado las cosas como están

— Estabas a punto de trasladarte a donde iban a atacar, no sabía que además de ingenua eras suicida Lovegood — se alzó de hombros

— ¿Te importa mi seguridad? — preguntó sorprendida Luna

— ¿Qué? No nada que ver, solo que… — no sabía que responder; ya que él tampoco sabía que le pasó por la mente para hacer eso — ese ataque es para erradicar a sangresucias y tu eres una sangre pura, no pensaba dejar que por tu estupidez derramen sangre mágica.

— Pero Hermione es nacida de muggles y eh visto como la miras — le increpó Luna — lo que dices no tiene sentido.

— Es diferente

— ¿Diferente? ¿Por qué lo es? — Luna estaba confundida — ¿Es porque te gusta ella? — preguntó la rubia, en respuesta el solo sonrió

— Eres todo un caso Lovegood — le dijo Theo, mientras se daba media vuelta para salir de la cocina

— Tú lo sabes ¿no? — el castaño volteó sorprendido — sobre Herms

— No sé de qué hablas — respondió tratando de desviar a la rubia

— Si lo sabes, pero entiendo que no quieras decirlo — ella buscó en su bolsillo y sacó una cadena que el castaño reconoció — esto se te calló cuando chocamos, por eso fui a tu habitación — le dijo mientras lo depositaba en sus manos, para luego salir de la cocina. Theo se quedó viendo la sortija para luego apretarla contra su pecho.

— Madre…

MALFOY MANOR

— ¿Puedo pasar? — preguntó Draco en la puerta del invernadero, donde Narcisa se encontrada regando sus flores.

— Claro hijo pasa — le respondió, entregándole una regadera — pero ayuda a regarlas

— Esto es denigrante — dijo mirando el objeto en su mano — es tan manual, tan muggle — indicó con tono despectivo

— No es denigrante ni nada, es relajante hacer algo por tu cuenta — lo quedó mirando seria — ahora ayúdame y no te quejes — Draco sonrió y le hizo caso a su madre

— ¿Qué es lo que me querías decir? — su hijo la miró interrogante — siempre vienes aquí cuando me tienes que decir algo importante

— Solo quería saber cómo estas, luego de la impresión que te diste con Nicte

— Debo admitir que me quedé perpleja, te das cuenta que eh tenido a mi sobrina tan cerca sin saberlo — su madre se mostraba entre emocionada y triste — esa pobre muchacha creció sin saber cuál era su legado, su familia verdadera

— Nació lejos de la oscuridad y el yugo de Voldemort madre — se paró frente a su madre, para mirarla a los ojos — ella ha tenido una vida feliz y todo gracias a ti… y al viejo loco

— Pero todas las veces que la denigraron por ser una sangresucia — Narcisa se mostraba mortificada con esa idea

— Créeme cuando te digo que a ella le importa muy poco lo que opinen los demás — sobretodo si soy yo se dijo asimismo — se maneja un carácter imposible, pero es buena y te lo debe — su madre lo miró de una forma extraña

— Draco ¿Qué es lo que exactamente sientes por ella? — solo obtuvo silencio y un rostro endurecido como respuesta — ¿sabes que esa chica Granger viene a ser tu prima no? — él solo volteó el rostro para no mostrar lo que había en su interior — tu deber ahora es protegerla, debes alejarla de este mundo de oscuridad

— Lo sé madre, no necesito que me digas lo que ya sé — respondió por fin el rubio — solo que hay algo que me estruja aquí — indicó agarrándose el pecho — y no es por lo que crees, es culpa madre — terminó por decir pasándose las manos por el cabello como muestra de desesperación

— ¿Culpa? ¿Qué hiciste Draco?

— Maté a sus padres — se tapó el rostro mientras se sentaba en una de las banquetas que había — madre, soy el asesino de sus padres, cuando se entere me odiará más de lo que ya lo hace

— En realidad no son sus padres cariño — trató de consolarlo

— Para ella sí lo son, soy un monstruo… como él

— No lo digas jamás, tú no eres nada de eso — le dijo mientras se acuclillaba frente a él — eres un buen ser humano que ha tenido que vivir cosas horribles

— Ella también y no se volvió como yo — levantó el rostro y Narcisa pudo ver en los ojos de su hijo un gran dolor, que le terminó por romper el corazón

— Oh cariño yo… — no pudo terminar la frase; ya que fue interrumpida

— Malfoy nuestro señor solicita tu presencia — Draco solo asintió y luego de darle un beso en la coronilla a su madre, se alejó.

Ahora ¿Qué sería? Se preguntaba, ¿Otra aldea? ¿Un desertor? ¿Uno de la Orden? Ya estaba harto de mancharse las manos, se ser obligado por las circunstancias a convertirse en un monstruo. Solo quería alejarse de toda esa mierda junto con su madre, pero no podía… ella lo necesitaba, aun así lo odiara él la protegería. Llegó rápidamente al salón y esta vez entró sin llamar, ya no le importaban los malditos modales.

— Joven Malfoy — Voldemort siseó su nombre, como si de una serpiente se tratase — ahora que ya estás con nosotros, podemos empezar — Draco volteó a buscar quien más se encontraba en la habitación y solo encontró sentada en la mesa, frente al Lord Oscuro, a Nicte — toma asiento Draco

— Si mi señor — tomó asiento al lado de Nicte, quien solo lo vio de reojo, sin mediar palabra

— Los eh llamado a los dos para una misión especial — los dos implicados se quedaron mirando entre ambos con la interrogante en el rostro — sé de buena fuente que el insecto de Potter busca unos objetos muy preciados para mi y ya se hizo de algunos — prosiguió Voldemort, causando más intriga a los dos jóvenes — necesito que recuperen dichos artefactos y me traigan los otros que faltan.

— ¿De qué estamos hablando exactamente mi Lord? — preguntó el rubio

— Se les llama Horrocrux — ¿Horrocrux? Recordaba haber escuchado ese nombre a su padre hace varios años, pero ¿Por qué eran tan importantes? Se preguntaba Draco — supongo que jamás lo habrán escuchado nombrar, son parte de magia negra muy poderosa, que solo alguien como yo podría hacer.

— Y ¿dónde se encuentran los que faltan?

— No se preocupen — dijo el Señor Oscuro y con un movimiento de mano hizo aparecer un pergamino. Nicte se apresuró a tomarlo y desenrollarlo; sin embargo, al ver en su interior no vio nada.

— Esto está en blanco — indicó la chica

— Muy observadora mi pequeña — se burló melosamente, lo que ocasionó nervios a los dos — este pergamino les indicará el camino Horrocrux por Horrocrux, una vez consigan uno, recién será revelada la siguiente pista.

— ¿Y cómo haremos con los que la Orden tiene en su poder? — preguntó Nicte, haciendo que su terrorífico padre sonriera, mostrando su putrefacta dentadura

— Sencillo, en dos días será el ataque a esa casa franca con sangresucias y es un hecho que la Orden aparecerá una vez se enteren — les indicó — deben atrapar a uno de ellos, pero no a cualquier miembro.

— Entonces a ¿Quién tiene en mente mi señor? — preguntó Draco, con el miedo corriendo por sus venas.

— Debe ser cualquiera de los amiguitos de Potter — dijo Voldemort lamiéndose los dientes de expectación, al saber que con eso doblegaría a ese asqueroso niño que sobrevivió de suerte — deben atrapar al Weasley o a la chica sangresucia de Granger — a Malfoy le dio un vuelco el estómago al escuchar eso, debía protegerla a como dé lugar.

— Perfecto padre, ya tengo en mente por quién iremos — culminó Nicte levantándose y saliendo del salón con un brillo distinto en los ojos, que a Draco no le gustó nada; esté último la siguió por los pasillos.

— ¿Qué es lo que tramas? — le preguntó mientras la tomaba del brazo, más brusco de lo que esperaba

— Eso primito, lo sabrás a su debido tiempo — le indicó soltándose de su agarre y entrando en su habitación, con una sonrisa de oreja a oreja — mi plan esta saliendo mejor de lo que esperaba…

Mil disculpas a tod s, sé que tardé una eternidad para actualizar, pero tuve a un familiar enfermo y la cabeza no me daba para escribir. Espero que me sigan leyendo y les guste este capítulo, les agradecería sus comentarios de que tal les parece. Muchos cariños.

damalunaely: Hola preciosa, Luna es muy perceptiva, siempre eh creído que ella tiene como un sexto sentido, que le permite ver el alma de los demás. Solo espero que Theo no la defraude, ya veremos que pasa. Muchos cariños para ti.

Kika Lestrange: Hola Kika hermosa eres muy perceptiva, exactamente Nicte parece tener algo entre manos con Hermione, aunque eso lo veremos en los próximos capítulos. Lo de Luna ayudando a Theo, espero que se dé y que él se deje ayudar y su alma no termine por corromperse. Por último, yo también muero por ver la reacción de esos dos con Hermione. Muchos cariños para ti.

: Querida Thares, me hace muy feliz que te esté gustando la historia, espero que los capítulos que vienen te causen la misma intriga. Muchos cariños para ti.

Nota:Ningún personaje del mundo de Harry Potter me pertenece. Todo este extraordinario mundo le pertenece a la grandiosa J.K. ROWLING.