BOSQUE DE ED
Sintió el jalón en el ombligo, característico de la aparición y al instante que sus pies tocaron el suelo, su cuerpo tembló por un viento helado que entró por la ventana de la cabaña donde se encuentraban. Nicte que al parecer también lo que cerró la ventana con solo mirarla y con un movimiento de mano hizo arder la chimenea.
- ¿Dónde estamos? - preguntó Hermione observando toda la cabaña en su interior
- Era mi escondite en la época del colegio - le respondí Nicte con tinte nostálgico - solía venir aquí cuando responda sola y agobiada, lo que era la mayor parte del tiempo
- ¿No estamos en Inglaterra no?
- No, estamos en el Bosque de Ed
- ¿Noruega? - Nicte solo asintió - siempre quise conocer este país ¿Estamos cerca de Durmstrang no? ¿Ahí estudiaste?
- Sí ... y si - respondió nuevamente, para luego cambiar de rostro amable, uno serio y duro - muy bien a lo que vinimos, necesito tu sangre así que dame tu mano - dijo cogiéndola de la muñeca con una mano y con la varita en la otra para realizar un corte; Hermione al ver sus intenciones quitó rápidamente su mano.
- ¿Pero qué diablos tienes? - le gritó juntando sus dos manos junto a su pecho
- No te voy a desangrar, solo necesito unas gotas para el hechizo - respondió rodando los ojos - ahora dame tu mano para hacerlo de una vez, prometo ser buena - terminó con una sonrisa que no le dio mucha confianza a la castaña
- No es necesario, yo lo hago - le dijo ceñuda la leona - dime donde el depósito - en respuesta Nicte hizo aparecer un recipiente y Hermione con la punta de su varita se hizo un corte en la palma, apretándola para soltar un pequeño chorro de su sangre - ya está ¿Qué sigue ahora?
- Falto yo - dijo la pelinegra, repitiendo la acción del gryfindor - bien repetirás el hechizo conmigo, hasta que salga un resplandor de las sangres unidas - Hermione solo asintió - Si sale blanco somos parientes directos
- ¿Y si no lo somos?
- Será rojo, pero el de nosotras no debe ser ninguno de los dos; ya que al ser gemelas, nuestra magia es distinta… más poderosa, por así decirla
- ¿Qué color entonces?
- Violeta
- El propio color de la magia - Nicte asintió
- Ahora repite conmigo "Revellio Sanguis Parentescum" una y otra vez hasta que el resplandor se revele - la castaña se preparó cogiendo de un extremo el recipiente, mientras que Nicte cogía del otro.
- Muy bien comencemos ...
Mansión Malfoy
Se encontró junto con un cuerpo inerte, el que cayó como si fuera un costal en el suelo; luego de tomar una profunda respiración para mantener la calma, hechizó el bulto en el piso y lo hizo levitar tras de él. Solo esperaba no haber llegado tarde y que esa desquiciada, no le había hecho daño.
- ¿Draco? - Lo que su madre que se iba acercando y no podía ver bien, por la fuerte lluvia que se había desatado - Oh por Merlín ... ¿Qué has hecho? - se llevó las manos a la boca al percatarse de quién era el cuerpo inerte que su hijo levitaba - dime que el chico Weasley no está ...
- No madre, aunque ganas no me faltaron - la mujer soltó el aire al escúchalo - ahora si me permite tengo cosas que hacer
- Pero hijo ...
- Luego hablamos madre - la mira con ojos duros que indica que no estaba para réplicas por ella, así que solo calló y lo dejó ir
Caminó por los pasillos lo más rápido posible, solo tenía su mente la imagen de Hermione siendo llevada por la loca de su prima. Rogaba a Merlín que ella estaría bien, no se perdonaría nunca si algo le pasara a ella.
- Joven Malfoy - lo saludó Voldemort al verlo ingresar al salón - veo que me trajo un regalo - devolvió a decir observando el bulto que levitaba tras del rubio
- Mi señor le traigo lo que me encomendó - le respondió, mientras que con un movimiento de varita hizo caer el cuerpo del pelirrojo a los pies de Voldemort, quien al ver de quien se vio sonrió de una forma tan escalofriante que hizo temblar levemente a Draco y sentir pena por el pobre desgraciado que yacía inconsciente en el piso de la mansión.
- Perfecto Draco, muy buen trabajo - lo felicitó mientras se reincorporaba de su asiento y empezaba a caminar por el salón - siempre supe que tú serías un excelente mortífago, no una decepción como tu padre
- Gracias mi señor - asintió el rubio, sintiendo todo el asco del mundo por ese vil ser
- A todo eso ¿Nicte dónde está? - el rubio se quedó mudo por un momento; ya que no sabía exactamente qué responder, cuando por fin abrió la boca para hablar fue interrumpido
- Acá estoy padre - especifiqué la pelinegra siguiente por otro mortífago - Draco la dejó viendo con ojos furiosos; ya que esa arpía se había llevado a la castaña y ahora entraba como si nada hubiera pasado. A todo esto ¿Dónde diablos estaba la leona? Se preguntaba.
- Mi querida ... debo de felicitarlos a ambos, hicieron un excelente trabajo y fueron recompensados por ello - Voldemort acercándose a su hija y abrazándola levemente, lo que le hizo revólver el estómago a todos los demás presentes - bien Draco no hay que ser maleducados, despierta a nuestro invitado de honor - en respuesta el rubio asintió y pidió un Enervate al pelirrojo, este se reincorporó desorientado primero y al darse cuenta de donde estaba, abrió los ojos de la sorpresa. Se pudo amordazado, por lo que no pudo emitir mayor sonido que gruñidos.
- Señor Weasley - al escuchar su nombre, volteó a quien pronunciaba su nombre y se encontró cara a cara con Voldemort, trató de soltarse de las cuerdas que lo apresaban pero era en vano - tranquilo que se lastimará y eso no queremos - se burló - solo pedimos que nos ayude con un inconveniente que tenemos - volvió a decirle, mientras que con un movimiento de varita retiró la mordaza de la boca del pelirrojo
- No pienso ayudar en nada psicópata de mierda - le gritó furibundo el gryfindor
- ¿Pero qué modales son esos? Sus padres se sentirían muy decepcionados - le dijeron Voldemort - ahora empecemos de nuevo señor Weasley, solo debe decirme donde se esconde el cobarde de Harry Potter y lo dejaremos libre
- Jamás se lo diré, está loco si piensa que lo traicionaré - le escupió casi
- Perfecto, así será entonces ... Draco - El será una fuerte bocanada de aire, para luego acercarse y lanzar un crucero a su antiguo compañero de escuela; tras de ellos una impertérrita Nicte, cogía una conmocionada Hermione vestida de mortífago del brazo, para evitar que haga alguna estupidez
- Nuevamente ¿Dónde se esconde Potter? - volvió a preguntar el señor oscuro
- Muérete maldito monstruo - respondió el pelirrojo, para recibir en el acto otra sesión de cruciatus. El acto se repitió una y otra vez, dejando cada vez más débil al pelirrojo. Draco seguía lanzando la maldición sin carga de conciencia, hasta que vio sus ojos a través de la máscara y su mano tembló, dejando de lanzar el maleficio.
- ¿Por qué paras Draco? - preguntó furioso Voldemort
- Mi señor si sigo, puede morir el prisionero y no lograremos sacarle nada luego - respondió Draco, mientras seguía observándola, luego volteó a su señor - deje que se reponga y continúe luego; de seguro que en la siguiente logramos sacarle la información requerida.
- Bien que se lo lleven a un calabozo - Ordenó Voldemort con un movimiento desdeñoso de mano - retírense todos y Malfoy tu te encargarás del invitado - el rubio solo asintió, mientras levitaba al casi desmayado gryfindor y daba una última mirada a esos ojos castaños que lo observaban con odio.
LUGAR GRIMMA
Theo se tuvo en la biblioteca con un gran libro, leyendo la misma página una y otra vez, sin éxito alguno. No lograba concentrarse ni leer un libro mísero.
- Mierda ¿Por qué tardan tanto? - se repetía una y otra vez
Por último dejado olvidado el libro, era una tarea imposible leer; así que consideró das vueltas por la biblioteca, para ver si con eso la quitaba de su cabeza. Aún no comprendía porque diablos le interesaba la seguridad de esa chica tan rara, era tan molesta la mayoría de las veces; pero era la única que lo aceptaba tal y como era él. A pesar de saber las intenciones con las que llegó a esa casa, ella no lo había echado de cabeza y en vez de eso lo había ayudado, había confiado en él cuando no era digno de confianza. Tenía que aceptar que ella era especial.
Los pensamientos de Theo fueron interrumpidos por los sonidos que hicieron los miembros de la Orden al llegar a la casa, como primer impulso el intentaron bajar a buscar a la rubia, pero se contuvo - Diablos Theo pareces un estúpido debilucho, contrólate - se dijo para apaciguar las ganas de sable si estaba bien, si hubiera logrado sobrevivir a esa batalla; de pronto la puerta de la biblioteca se abrió violentamente y ahí estaba ella, con el cabello completamente revuelto y un pequeño corte en el labio; pero lo que tenía su atención era su mirada, algo había pasado.
- Luna ... - no pudo continuar porque una mano se estampó en una de sus mejillas, el sorprendido se llevo una mano a su piel adolorida, que ya estaba poniendo roja por el golpe - pero qué diablos ... - pero nuevamente fue interrumpido por otra cachetada, ella logró una tercera pero fue detenida por las manos de Theo, que apresaron sus muñecas para que no continúe golpeándolo - Cálmate maldita sea - le gritó mientras la zarandeaba - ¿Qué es lo que te pasa? - cuando Luna alzó el rostro se miserable al verla, ella tenía los ojos impregnados de lágrimas que se iban escurriendo por su rostro delicado.
- Me mentiste - pero de qué hablaba se ayudaría Theo - tu sabías que se los llevaría y me involucraría para ayudarlo
- No sé de que hablas, ¿A quiénes se los ayudaron?
- ¡A Hermione y Ron! - gritó desesperada tratando de zafarse nuevamente, pero sin éxito - yo traicioné a mis amigos, por mi culpa están en peligro y todo por creer en ti - esto lo dejó helado a Theo, pero no más de lo que dijo después - nunca odié a nadie, hasta hoy día… te odio y me odio también - le dije entre llanto, esto hizo que el castaño afloje el agarre, lo que hizo que Luna logre liberarse y se vaya corriendo.
- Luna ... - dijo en voz muy baja que solo pudo escuchar y se quedó mirando el hueco de la puerta por donde ella se había ido. Estuvo así por unos segundos hasta que su cuerpo respondió nuevamente y siguió - ¡Luna espera! - bajó las escaleras siguiendo el camino que ella tomaba - escúchame
- ¡No! ¡Déjame en paz! - dijo esto antes de encerrarse en su habitación, él solo llegó a tiempo para que ella le cierre la puerta en sus narices. Podía escuchar el llanto de la chica al otro lado y debió admitir qué jamás creyó que el dolor de otra persona le dolería a él también.
- No fue mi intención - dijo pegando la frente a la puerta cerrada
- ¿Qué está pasando? - Escuchó al otro lado del pasillo y al voltear vio a Ginny
- Es Lovegood - quiso explicar él, pero fue interrumpido
- Déjala, está así por Hermione y Ron - le dijo la pelirroja con los ojos brillantes - esos malditos se los perdieron - dijo esto para luego taparse la boca e irse corriendo
- Mierda Draco ¿Qué hiciste ahora? - se retira el slytherin, para luego retirarse a su habitación, no sin antes echarle una última mirada a la puerta de Luna
Mansión Malfoy
Nicte hizo pasar su habitación a una alterada Hermione, quién se quitó rápidamente las ropas de mortífago como si de brasas ardientes se trataran.
- Tienes que llevarme donde él inmediatamente - exigió la castaña a su ahora reconocida hermana; ya que como había afirmado la pelinegra eran hermanas gemelas.
- Eso es imposible - respondió seria Nicte - al menos ahora lo es
- Él está en peligro, no lo puedo dejar así por Merlín ¿No comprendes lo que pueden matar?
- No lo haré, lo necesitaré y mientras sea así lo mantendrán con vida
- Claro con vida, pero siendo torturado constantemente
- Ni tú, ni yo podemos hacer algo - Trató de razonar con la castaña - Tenemos un plan que no nos ponemos en peligro también a nosotras
- No me interesa ponerme en peligro, necesito salvar a Ron - le exclamó furiosa la leona, su hermana solo respiró hondo para mantener la calma. Iba a responder pero fue interrumpida por la puerta abriéndose. Las dos chicas voltearon y vieron a Draco ingresar
- ¡Tú desgraciado parásito! - le gritó Hermione, para luego sacar su varita dispuesta a maldecirlo - eres un maldito mentiroso
- Tranquilízate quieres - trató de calmarla el rubio - no tuve otra opción, creí que ella te llevaría ante Voldemort y debí actuar rápido
- ¡Secuestrando a Ron! - explotó Hermione furiosa, haciendo explotar varios jarrones que se encontraban en la habitación
- Era él o tú ¿Qué querías que haga? - le respondió el también con gritos, mientras Nicte observaba divertida, esperando que su hermana le pateara el trasero a ese imbécil
- Pues fácil, me llevabas a mi
- De eso nunca - responda sin darse cuenta el slytherin, para luego tratar de arreglarlo y no quedará en evidencia - si te lleva a descubrir tu origen tan solo en la parada al lado de ella.
- Pero querido primo, como yo crees capaz de echar a mi propia hermana a la boca del lobo - afectados falsamente horrorizados la pelinegra
- Eres capaz de eso y más maldita loca
- ¡Verdad! - los dos voltearon a ver a la castaña - ¿Cómo es eso de primo? ¿Malfoy y tu hijo familia? Es decir somos familia - les respondemos con los ojos llenos de horror en su rostro. Draco se puso rígido en el acto, ella no tuvo que enterarse de su origen, pero Nicte pensaba lo contrario y sonrió como un gato cuando tiene atrapada a
su presa. El rubio le hizo un movimiento de cabeza, pidiéndole que no lo haga, pero fue en vano.
- La verdad querida hermana, somos primas hermanas de Draco - ella la miró confundida - yo soy Nicte Lestrange, por lo que tu realmente te llamas Hermione Lestrange
- No ... - fue todo lo que dijo Hermione, qué había tenido en shock al escuchar tal revelación
- Pero no te preocupes realmente no deberíamos apellidarnos así; ya que no llevamos la sangre de ese mago
- Nicte ya basta - le exigió Draco, pero a ella le dio igual y tuvo que enfrentar el terror de Hermione y Draco
- Tu y yo querida hermana, somos hijas de Bellatrix Lestrange y de Voldemort ...
...
Hola a todos, ahora si cumplí mi promesa de actualizar más rápido y les traigo otro capítulo más, que espero les guste. Espero sus comentarios y su cariño siguiendo esta historia. Los quiero mucho.
Nota : Ningún personaje del mundo de Harry Potter me pertenece. Todo este extraordinario mundo le pertenece a la grandiosa JK ROWLING.
