MALFOY MANOR
Su cuerpo estaba rígido esperando la reacción de la castaña, pero pasaban los segundos y nada pasaba; Hermione seguía con la misma expresión de quien pregunta la hora y le responden cuál es. Lo peor de todo es que eso le aterraba más que una reacción furiosa o verla privada en llanto, es como si se hubiera convertido en una estatua de sal y todo por la culpa de esa desquiciada de Nicte.
Tanto la pelinegra como el rubio la miraban sin pestañear, esperando alguna reacción; pero su mente estaba en blanco ¿Qué información le habían dado? No recordaba o mejor dicho su cerebro lo había bloqueado por completo.
— ¿Granger? — intentó hablarle Draco, pero ella solo lo miro y parpadeó unas cuantas veces; esa fue toda su reacción — grandioso ya le causaste algo con tus estupideces — le reclamó a Nicte
— Ella tenía derecho a saber quiénes eran sus padres — intentó defenderse la chica
— Si claro, como eres un alma tan caritativa — se burló el rubio
— Lo que pasa es que eres un inútil — le incordió — ahora muévete — lo sacó de delante de la castaña y se puso frente a ella — ¿Hermione? Hey reacciona soy tu hermana Nicte ¿Me escuchas? — pero al igual que con el slytherin no obtuvo respuesta
— Por Merlín que imaginativa — se burló
— Cállate mejor, que tú tampoco ayudas en mucho
— Te pedí que no lo hicieras loca de mierda — le gritó ya desesperado — mira lo que has ocasionado
— Pero ¿Quién demonios te crees que eres para… — los gritos de los dos pararon al escuchar una sonora carcajada proveniente del lado de la leona, al voltear la vieron tomándose el estómago mientras de deshacía en risas — bueno al menos parece que le hizo gracia — se frunció de hombros Nicte, no muy convencida — pero de pronto la risa se volvió llanto y la castaña cayó de rodillas tapándose el rostro, intentando ocultar las lagrimas que escurrían por sus mejillas
— Si mucha gracia, ya veo — le gruñó Draco, para luego acercarse y agacharse para quedar a su nivel; ella seguía llorando desconsolada y eso al rubio le rompió el corazón — Hey Granger no es el fin del mundo — trató de consolarla, sin éxito; ya que empezó a llorar más fuerte — mierda… — se dio un golpe mental por ser tan bruto con los sentimentalismos
— Muévete que lo estás empeorando — lo sacó de ahí Nicte, para ponerse en la misma posición que el rubio tenía — Hermana no pasa nada, todo va a estar bien — trató de sobarle la cabeza, pero más parecía que palmeaba a un perrito, por lo que tampoco logró mucho; aunque Hermione bajó la intensidad de su llanto
— Cómo va a estar bien si soy producto de dos seres malvados — dijo entre hipos provocados por el llanto — todo lo que creí que era mi vida, fue una mentira — dijo esto último poniéndose de pie y mirando a las otras dos personas que la acompañaban — ¿Qué es lo que haré ahora?
— ¿No te das cuenta en serio? — le preguntó Nicte ya un poco incómoda por la situación — has pasado de ser una vil sangresucia a una poderosa sangrepura y encima hija de dos de los más grandes hechiceros que existen — Nicte apretó los puños para controlarse — sé que pueden ser considerados unos monstruos y tal vez tengan razón, pero no podemos hacer nada. Tú quejándote por tu desgracia y ¿Qué hay de mí? — le preguntó casi gritando — tú te criaste en un entorno de amor y todos quienes te conocen te aman, incluso los que tu crees que no — dijo esto último mirando de reojo a su primo
— ¡Yo no pedí esto! ¡No puedes venir a echarme la culpa! — le respondió también en gritos
— Y me puedes decir ¿Quién demonios te está culpando? — preguntó ya con la paciencia al límite la pelinegra — tú eres la que te das golpes en el pecho por tu desgracia; sin embargo no has pasado por lo que yo eh tenido que pasar — le dijo casi escupiendo las palabras — tu viviste apartada de toda esta mierda, mientras yo crecía embarrada en ella; a ti que quieren, mientras que a mi o me odian o me temen — le siguió reclamando — así que no vengas con tu numerito de víctima, cuando no has sufrido ni una pizca de lo que yo lo hice — terminó de botar todo lo que tenía en ese momento, para luego salir de su habitación y azotar la puerta al salir.
— Granger yo…
— Déjalo Malfoy, ella tiene razón — le cortó la castaña — no tengo ni idea lo que ella pudo haber vivido
— Tampoco es como que no se lo merezca — le respondió el rubio — no tienes idea de lo que ella es en realidad
— Dije que lo dejes en serio — volvió a cortarlo — ahora lo que realmente me interesa es como salvar a Ron y nada más
— No podemos, no aún
— Oh claro y ¿Cuándo será propicio hacerlo? — le preguntó furiosa — ¿Cuándo sea cadáver acaso?
— La comadreja no morirá, por lo que vi en el salón el idiota es resistente
— No tienes idea cuanto detesto haberme topado contigo — le escupió las palabras con la mayor acidez — solo te soporto porque no veo otra forma de salvar a las personas que realmente me interesan — esto fue como un maso en el estómago para Draco
— Tampoco es que me agrade tenerte cerca Granger — le respondió tratando de no mostrar lo dolido que estaba — eres una remilgada insoportable que se cree lo mejor del mundo, cuando no es nada — dicho esto se retiró de la habitación, dejándola sola con sus pensamientos
GRIMMAULD PLACE
Se escuchaba un ruido infernal en las cocinas del cuartel general de la Orden del Fénix, todo era un caos. Theodore escuchaba gritos y exaltaciones desde el otro lado de la puerta de la estancia, sentado en las escaleras. Había bajado por una manzana y se había dado con la puerta hechizada para no dejar pasar a nadie.
Desde hace unos días ese era el escenario común, con el secuestro de Granger y la comadreja todo se había ido a la mierda; sobretodo para él. No había vuelto a ver a Luna desde esa vez y aunque trataba de estar donde ella normalmente frecuentaba, se daba con la sorpresa que no había vuelto a salir de su habitación, a excepción de estas reuniones. Ahora ella estaba ahí adentro y él como un idiota esperando que todo acabase para ver si lograba hablar con ella.
— ¿Cuándo te volviste un débil? — se preguntaba una y otra vez, pero la verdad debía admitir que desde que no la tenía cerca con sus rarezas, se sentía sumamente aburrido.
— ¡No podemos esperar más! — escuchaba a Potter gritar — ¡debemos rescatarlos!
— Debes entender Harry que no es tan sencillo — trataba de calmarlo ese hombre lobo y exprofesor suyo — si actuamos sin planificar, podemos poner más vidas en riesgo
— Pero ¿cuánto tiempo nos va a tomar planificar? — preguntaba esta ves con la voz llorosa la chica Weasley — no ves que mi mejor amiga y mi hermano están en peligro ¡No podemos esperar más!
Seguían discutiendo lo mismo todos los días, mientras Potter y la pelirroja querían atacar y rescatarlos, los mayores querían ser más precavidos. Se escuchaba de fondo el llanto de una señora mayor, que asumía era la matriarca del clan de pelirrojos; pero de Luna nada, era silencio. Cada día cuando se percataba que había una reunión, el tomaba asiento en las escaleras esperando escuchar su voz, pero parecía que la había perdido y eso le emputecía tremendamente.
Ya estaba por retirarse, sabía Merlín hasta cuando duraría dicha reunión; pero el ruido de la puerta abrirse lo detuvo. Así que ahí estaba, esperando ver a una menuda rubia salir por esa puerta. Vio retirarse a los miembros de la Orden que no vivían en esa casa y salir a Potter junto a una llorosa Weasley, pero nada de Lovegood; así que decidió entrar y la encontró sentada en la mesa con una taza de té que en algún momento debió haber estado caliente.
— ¿Por qué me buscas Theo Nott? — preguntó Luna sin alzar ni siquiera la mirada
— ¿Quién dice que te estoy buscando? — respondió medio en broma — o es que en realidad ¿Quieres que te busque? — volvió a intentar bromear y quitarle la tensión al ambiente. La rubia solo se mantuvo en silencio sin responder a sus preguntas.
— Ya son 5 días del secuestro de mis amigos y muchos más de mi traición a ellos — esto lo dijo con una expresión de puro dolor en su rostro, que hizo sentir algo extraño en la boca del estómago a Theo — lo peor es que creo que no te odio tanto — levantó el rostro y él pudo ver esos hermosos ojos azules, inyectados de sangre y llenos de lágrimas contenidas — no te odio tanto como me odio a mí.
— Lovegood yo… — trató de decirle algo, cualquier cosa; pero nada salía de su boca
— Déjalo, solo te pido que te vayas y no vuelvas — esta vez el rostro de la Ravenclaw se volvió duro como jamás lo había estado — no te echaré de cabeza, pero no deseo tener cerca a los míos a alguien que nos quiere hacer tanto daño como tú Theo — el susodicho solo apretó los puños, para no soltar ninguna estupidez — tienes hasta mañana terminando el día para desaparecer — dijo esto levantándose, dispuesta a irse, sin brindarle ni siquiera una sola mirada al castaño. Este no lo soportó más y la agarró del brazo, frenando su huida, ella solo volteó sorprendida por su atrevimiento.
— Loveg… Luna — debes creerme cuando te digo que no fue mi intención que esto pase — trató de justificarse, la verdad le importaba ya una mierda todo — no entiendo qué paso, ni por qué Draco actuó así; pero debe haber una explicación — esta vez la volteo hacia él, para tener su completa atención — tienes que creerme cuando te digo que por más raro que parezca, no haría nada para dañarte — dijo esto último acercándose a sus labios, atrapado por el magnetismo de los mismo; pero terminó chocando los suyos a la mejilla de la rubia, que había volteado el rostro en el último momento.
— No te creo nada Nott — le dijo de una forma tan fría y tan poco usual en ella, que hizo sentir una punzada en el pecho de Theo — ya te lo dije, tienes hasta mañana — terminó, para luego zafarse bruscamente del agarre del chico y retirarse. Dejándolo helado y dolido, por primera vez en su vida, por el rechazo de una chica.
MALFOY MANOR
Lo observaba desde hace horas, casi sin parpadear; no lograba descifrar a ese hombre que se encontraba tirado y casi desmayado en una de las celdas de las mazmorras de la mansión. Había sido testigo de las constantes torturas que recibió; sin embargo, su espíritu no había logrado ser doblegado para traicionar a los suyos. ¿Por qué se sacrificaba por otros? ¿Por qué no hablar y salvarse él? Nicte no lograba comprender ese comportamiento tan raro de ese chico pelirrojo. De pronto un leve murmullo captó su atención, era el propio chico que parecía despertar luego de la última sesión de Cruciatus, la cual fue particularmente intensa.
Ronald estaba desorientado, pero sobretodo muy adolorido; sentía su garganta al rojo vivo a causa de los gritos estruendosos que soltaba cuando el desgraciado de Voldemort lo torturaba; ya que había relegado a Malfoy, alegando que era muy blando con él. Intentó hablar, rogando por algo de agua, pero solo salió de su boca un murmullo lastimero.
Nicte escuchó el quejido proveniente del pelirrojo y sin pensar se acercó convocando un cuenco con agua fresca. Se agachó a su nivel y lo ayudó a reincorporarse un poco para luego ayudarlo a beber; al principio el se resistió, pero la sed era tal que terminó aceptando su ayuda.
— ¿Por qué? — preguntó Ronald, viendo solo la sombra de su rostro, debido a la gran capucha que mantenía sobre ella — ¿Por qué me ayudas? — volvió a preguntar, esta vez con una voz un poco más clara
— Mejor aprovecha la ayuda, en vez de preguntar el por qué — le respondió suavemente la chica, para ayudarle a tomar otro sorbo de agua. El pelirrojo se terminó toda el agua y Nicte lo ayudó a recostarse contra la pared de piedra.
— Gracias — le dijo Ronald, lo que le hizo sentir un pequeño calor en el pecho a la chica; ya que era la primera vez que esa palabra iba dirigida a ella.
— No tienes que decirlo, recuerda que tú eres el prisionero y yo el enemigo — le respondió
— Tú eres diferente ¿Quién eres? — preguntó intrigado el gryfindor. Ella no supo que hacer y decidió ignorarlo, para luego irse. Justo cuando la pelinegra se iba a reincorporar su mano fue sujeta por el chico, l0o que ocasionó que su capucha cayera, revelando su rostro.
— ¿Hermione? — preguntó confundido Ronald, pero al instante fue desmayado por la chica, que se terminó de levantar para luego cerrar la puerta de la celda e irse, no sin antes dejar un hechizo que regulaba la temperatura; las mazmorras solían ser muy heladas en esa época.
Nicte salió confundida y con otros sentimientos que no lograba identificar, caminó todo el trayecto a su habitación en silencio, metida en sus pensamientos. Cuando ingresó a su habitación, pudo ver a su hermana sentada en una butaca leyendo un libro, el que dejó de lado al verla ingresar.
— ¿Realmente quieres rescatar a tu amigo? — la castaña asintió — ¿Qué estas dispuesta hacer para ello?
— Cualquier cosa — respondió determinada la leona
— Muy bien, a cambio de que eso pase; tu deberás hacer algo por mi…
….
Hola a todos, acá vengo con un nuevo capítulo y deben de admitir que no me tardé tanto; intento sacar capítulos nuevos en el menor tiempo posible. Hay que dar gracias a las benditas vacaciones, que me permiten escribir más.
Espero que disfruten de este capítulo, tanto como yo lo disfruté escribirlo; los vínculos entre los personajes ya se van tejiendo poco a poco y debo de admitir, que al principio tenía en la mente otro rumbo que tomaría la historia, pero que puedo decir; llega un momento en que los personajes mismos te guían.
Les agradecería mucho me dejen sus comentarios; ya que últimamente estuve muy abandonada por ustedes , igual los quiero pero por favor bríndenme más amor! Jajaja
Nota: Ningún personaje del mundo de Harry Potter me pertenece. Todo este extraordinario mundo le pertenece a la grandiosa J.K. ROWLING.
