Fic
Cuando te Conocí
Por Mayra Exitosa
Capítulo 3
Tom al Rescate
- ¿Qué hace usted aquí? Ella es una mujer decente, la emborrachas para irte con ella a la cama ¡eh!
- Ah! Es mi vecino. Candy decía sonriendo desde el sillón, con una sonrisa efusiva agregaba medio feliz, - el siempre quiere llevarme a su cama y el león cree que todos son de su condición. Tom al ver como respondía, se apenaba, pero de inmediato corregía,
- Con que la emborrachaste, ya verás, vamos afuera, no quiero que vea como te doy una leccioncita para que no te aproveches de mi chica. Candy riendo confirmaba,
- Jamás seré tu chica, ya has andado con medio hospital y tu no usas la cabeza. Bueno no la que tiene cerebro, solo… ¡Ahí! Ya nbo se lo que digo Albert soltaba las risas, Candy era divertidísima cuando tomaba, debía hacerlo seguido, se estaba agenciando al vecino al otro mundo. De Pronto, Tom enfurecido agregaba
- Mira lo que has hecho, me las has envalentonado, ya no está mi chiquita tímida, ahora me la dejaste respondona.
- Albeeert, no te preocupes, es un mujeriego empedernido, de esos que les gusta andar con muchas y… con ninguna.
Al decir eso, Albert la miro serio, el hacía lo mismo, que pasaría si se diera cuenta que el andaba con muchas chicas de manera informal, ya no serian amigos, cuando era tan buena y bonita, sincera y graciosa.
- Mejor salgamos, Candy ahorita volvemos, solo vamos a hablar un poco. Comentaba Albert conciliador, a lo que Tom, iba a acercarse a Candy y antes que pudiera, el rubio, le jalaba del cuello y lo sacaba por la puerta principal. A lo que Tom, solo alcanzaba la mano de Candy ella se la quitaba con una sonrisita diciendo
- Ya te vas, o más bien, te llevan.
Al salir Tom se le iba de frente y Albert lo empujaba agregando,
- Ya escuchaste deja en paz a Candy, de no hacerlo te prometo que no me darás leccioncitas, te daré razones para no volver a meterte donde no te llaman.
- ¿Tu y cuantos más?
Tom tiraba un gancho, Albert lo evadía y le daba uno en un costado dejando a Tom dolido, para darle otro y no atinarle, al final quedaba en el suelo, Albert regresaba pensando en que Candy no podría llegar a su cama, la dejaría en su cuarto y se iría, para pasar mañana por ella. Al regresar a la casa de Candy, Tom se levantaba, tomaba su teléfono y marcaba unos números.
Albert entraba y Candy estaba queriéndose parar deteniéndose del sillón.
- No pensé que fuera para tanto, dejar te acompaño y te quedas en tu cama, con todo y tu ropa, mañana paso por ti.
- Graciassss. Es que no debo tomar, me afecta el poco alcohooool.
- Ya veo, solo tomaste dos copas. Ven te llevo a tu cama.
Al llevarla se prendía la luz y Candy tenía unas cortinas naranjas preciosas, sonriendo Tom, esperaba a ver hasta donde quería llegar el wero desabrido ese.
- Candy te dejare tu pijama aquí en tu cama, mira esta es mas fácil.
- Si, graciasssss
- Me iré ya, ¿estás mejor?
Candy feliz se lanza a su cintura lo abraza y le dice
- ¡Siiiii! Es la primera vez que tengo una cena muy bonitaaaaa
- ¿De verdad, te gusto?
- Nunca había estado en un lugar tan hermoso, la comida estaba deliiiiiiciosa y tu…. Tambiéeeenn
Albert se sorprendió al escuchar eso y pregunto de nuevo,
- ¿Yo también, estoy delicioso?
Ella se sonrió y moviendo la cabeza agregaba
- Siiiiiii, nunca había probado tener un
- ¿Un que?
De pronto la sirena interrumpía, se escuchaban romper los cristales de la ventana y una manguera caía al suelo, Candy asustada se abrazaba a Albert, lo feliz se le había quitado de pronto, él la abrazaba más fuerte, vio a un hombre con una escalera entrar por el cristal roto y ambos observaban, hasta que el hombre preguntaba
- ¿Dónde está el incendio? Albert, molesto respondía,
- Aquí no hay ningún incendio, está usted equivocado.
- Nos llamaron dijeron que aquí, es más ahí estaba el hombre…. - ¿Dónde está el hombre que dijo que aquí era?
Albert y Candy se vieron a la cara y ambos dijeron al mismo tiempo
- ¡Tom! ¡Tom!
Candy asustada, despedía a los bomberos, sin decir que su vecino, el de enfrente era el culpable, pero Albert llamaba a servicios especiales de mantenimiento y llegaban para poner el cristal de nuevo.
Candy preparaba un café, tanto para el señor de servicio, como para ella, esperando que Albert se tranquilizara y no fuera a buscar al vecino.
- Déjalo, Albert, olvídalo, ya después me cobraré esto en el hospital
- ¿En el hospital?
- Si, ahí están las ex de Tom, todas son enfermeras, es como si solo le gustaran las mujeres vestidas de blanco.
- ¿En serio?
Ya era muy tarde, Candy y Albert recogían los cristales quebrados, Albert bostezaba, y ella al verlo con una tierna sonrisa comentaba
- Hay una habitación desocupada, si deseas te puedes quedar a descansar.
- Realmente tengo mucho sueño, no es problema para ti que me quede.
- No, también estoy cansada, se me bajo de pronto la adrenalina del alcohol, el café me mantiene un poco despierta, pero me gustaría dormir. Aunque no pueda tan pronto.
- Ven, conversemos y me dices donde me puedo quedar.
Candy le abría la habitación estaba sola, sin arreglos, ella le comentaba que la deseaba rentar, pero que no confiaba fácilmente en las personas, que siempre salían de manera equivocada, siendo hombres o mujeres.
El vecino Tom, apagado de luces, observaba en la obscuridad que ya se había ido la persona que coloco de nuevo el cristal, y que el wero metiche, ahora se quedaba dentro y nomas no salía, ni por haberle enviado a los bomberos. El coraje no lo dejaba dormir, imaginando a Candy vestida de enfermera quitándose la cofia y abriendo el cierre de su vestido mostrándose ante el relamido ese.
Albert escuchaba atento a Candy, como por tomar café no podía tomar el sueño, en el sillón de la habitación donde se quedaría, ella se sentaba en el brazo y el la escuchaba como todos sus planes de la casa había detenido y como dejo esa habitación pero solo hombres la requerían y sus compañeras ya tenían lugares donde quedarse, asi que por esa razón continuaba desocupada la habitación.
- Si deseas puedo rentarla, me… quedaría más cerca de mi trabajo.
- Oh no, con el vecino vigilándote y trayendo a los bomberos, no deseo saber que más tramaría.
- Con mayor razón, Candy, me preocupa cómo se cree dueño de ti.
- ¿Lo crees? No dejo que pase, si ahorita se brinco fue porque dejaste la puerta abierta.
- Y eso que yo estaba dentro, no le pensó ni para hacer ese mentira, y molestar a los bomberos.
- Creo que hablaré con Fleming
- ¿Fleming?
- Es una enfermera que fue novia de Tom, solo que lo dejo y desde entonces anda con todas las del hospital, las que le hacen caso.
La conversación se extendía y con ella Candy se quedaba recargada en un costado del sillón y él le contaba cosas que había pasado cuando él no tenía novia y como poco a poco se desilusionaba de las personas que solo, deseaban sexo y no amor.
- Debe sentirse vacio, sin que nadie te quiera realmente por lo que eres, con tus virtudes y tus defectos, pienso que si no encuentro a la persona que me ame tal como soy, me quedaré solita, feliz y no le hare daño a un hombre, mintiéndole que lo amo, con tal de no quedarme soltera.
- Candy, como tú no hay dos. También pensé lo mismo y a la fecha me ha funcionado, no engaño a nadie, simplemente somos amigos y ya.
Al decir eso Candy bajaba el rostro y comentaba,
- Seré una amiga más igual que todas las que ya tienes, Albert.
- Oh no, Candy, jamás te compararías a ninguna amiga de las que he tenido, eres la mejor amiga, me has escuchado por horas y aun con sueño, no has perdido el interés.
- Es que tu voz es muy atenta, tienes ese tono que hace que pongas atención y comprendas a la persona tal y como si lo conocieras de mucho, mucho tiempo.
- Gracias, Candy. Realmente eres una chica excepcional, única diría yo, nadie jamás había conversado conmigo por tanto tiempo.
Un suspiro y Candy se notaba muy cansada, Albert la ayudaba a dejarla en su habitación y él se regresaba, para dormir después de casi las tres de la mañana.
Tom en la ventana se quedaba dormido, sin moverse esperando ver a qué horas pensaba irse.
Gracias por comentar, deseando que continúe siendo de su agrado, seguimos actualizando y subiendo capitulos de todas las historias
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
