"Este fic participa en el minirreto de abril para La Copa de la Casa 19/20 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black".
Beteado por Nea Poulain
Palabras: 394
Posesión en vida
—¿Estás seguro de que va a funcionar?
Tom lanzó una mirada furiosa a su amigo.
—Claro que va a funcionar, Manny —resopló—, ¿acaso dudas de mí?
Su respuesta fue agitar la cabeza frenéticamente y acercarse un poco más al caldero.
—De cualquier forma, esto es un experimento. —Frunció el ceño, concentrado, al tiempo que echaba más ingredientes y agitaba lentamente.
Tom y Emmanuel se pusieron uno frente al otro, sentados sobre círculos de runas que habían trazado previamente. Ambos sostenían frascos con la poción. Antonin estaba ahí sólo para supervisar y pedir ayuda si algo salía mal.
El dolor que siguió a beber la poción fue insoportable, pero duró apenas unos segundos antes de que todo se volviera negro. Despertó con un dolor de cabeza intenso. Escuchaba la voz de Emmanuel y Antonin, abrió los ojos y lo que vio lo desconcertó: su propio cuerpo tirado en el piso, completamente inconsciente. Sintió cómo el cuerpo donde estaba se movía.
—¿Funcionó? —pensó.
—¡Tom! —la voz de Emmanuel le retumbó—. ¿Estás adentro?
—Supongo…
Emmanuel —y con él Tom— miró a Antonin.
—Creo que funcionó —escuchó decir a Manny.
Era una sensación muy rara. Veía a través de los ojos de su amigo, pero no podía moverse, y aparentemente cuando éste hablaba lo escuchaba fuera y dentro de su cabeza. Era molesto. Según el libro debería poder moverse y controlar el cuerpo en el que estaba, pero parecía no ser el caso.
—Manny —dijo o pensó, no estaba muy seguro de si había una diferencia—, déjame intentar moverte.
Sintió cómo su amigo se tensaba y relajaba de pronto. Respirando profundo.
—De acuerdo.
Tom intentó mover un brazo. Se concentró mucho, pero descubrió que era mucho más sencillo de lo que pensaba. Pronto vio la mano de Emmanuel frente a él. Agito los dedos. Se puso de pie y caminó.
—Es tan raro esto —escuchó a Manny decir—, no me gusta cómo se siente.
Duró un rato más moviendo el cuerpo de su amigo a su voluntad hasta que sintió de nuevo el dolor punzante.
Despertó de vuelta en su cuerpo. Emmanuel seguía inconsciente. Antonin lo miraba expectante.
—¿Y bien?
Tom sonrió ampliamente.
—Ahora necesitamos investigar cómo hacerlo con alguien que no se ofrezca.
Poco a poco sus planes se iban acomodando. Y controlar a alguien de esa manera, sin necesidad del imperius, era sólo el primer paso.
