Nota de Autora: Éste one-shot lo tenía rezagado desde hace meses, pero recién lo edité y decidí anexarlo a mis one-shot, a pesar de que es demasiado pervertido para mi gusto.

Pareja: SasuSaku

Clasificación: M

Advertencias: Sexo altamente descriptivo, BDSM (Sadomasoquismo), lenguaje altisonante y degradación femenina (dentro de un contexto erótico, por supuesto), efebofilia, OOC.

De nuevo, pasamos a un Universo alterno. Ésta vez, sobre un Sasuke dominante en la cama, que le gusta someter a Sakura. Obvio que, como el anterior capítulo, es tan sólo ficción y así deber tomarse.

Aviso que quizá el lenguaje tan vulgar, como la personalidad tan tosca y grosera de Sasuke quizá no sea del agrado de todos (aunque tiene un contexto). Por otro lado, sin embargo, no entiendo porqué hay gente que se molesta con personajes OOC. Se supone que es fanfiction y que no está para tomarse en serio, mucho menos capítulos one-shot sexuales como éste. Si realmente quieren personajes 100% acordes al manga, quizá les podría recomendar mejor leer el manga, ¿No creen?

En todo caso, que disfruten a un Sasuke semental macho alfa dominante ;)

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Alfa y Dominante.

Sakura volvía de la escuela, a relativas altas horas de la noche. En realidad, llegaba por ello de las nueve y media de la noche, pero regularmente no solía llegar tan tarde a casa, por mucho por ello de las seis de la tarde y éso cuando tenía algo pendiente por hacer. La pelirrosa sabía las consecuencias de llegar tarde, pero igualmente parecía que no había nadie en casa, por lo que podría pasar desapercibida y hacerse la que llegó hace horas.

La pelirrosa ingresó lentamente a la enorme mansión donde vivía y se encaminó a su habitación, para cambiarse su uniforme escolar, su Seifuku, pero en éso la luz se encendió y la Haruno se paralizó.

— Vaya, vaya... Así que la princesita por fin llegó al castillo, ¿Huh? — se burló una voz masculina, de un hombre en sus treinta años.

La Haruno volvió su mirada al hombre que habló y abrió sus ojos como platos, asustada de verle con su mirada enojada. El hombre fumó de su cigarro de Cannabis y expulsó con fuerza el humo del cigarro.

— Sa-Sasuke-kun... — musitó con miedo la pelirrosa.

— ¿Se puede saber dónde andabas? — cuestionó duramente el Uchiha, quien estaba sentado en su sillón, con su pie derecho sobre su rodilla izquierda.

Sakura oficialmente tenía miedo. Sabía que Sasuke era sumamente malhumorado y que no le gustaba cuando la gente rompía las reglas. Así de estricto era el azabache, especialmente con la chica que le servía.

— Estoy esperando a que me respondas — demandó Sasuke, con su mirada enojada colocada sobre los orbes esmeraldas de Sakura.

La pelirrosa casi se orinaba de miedo, pero sabía que era peor el quedarse callada y desafiar la autoridad de Sasuke. Después de todo, no es sabio el retar la autoridad de un señor de la mafia como Sasuke Uchiha.

— Yo... Me quedé a hacer un trabajo con Ino y se me hizo tarde... — respondió tímidamente la pelirrosa, al ver que Sasuke se enojaba aún más.

— ¿Ah, sí? ¿Y por qué no me avisaste con tu celular? — cuestionó ahora el moreno, con voz dura y autoritaria — Además, le marqué a casa de Ino y me dijo que no estabas con ella.

Y oficialmente, Sakura estaba despavorida. La pelirrosa vio cómo Sasuke se ponía de pie, de manera agresiva y cómo se acercaba a ella, de manera amenazadora. Sasuke entonces la tomó hostilmente del cabello y le jaló su largo cabello rosado, sacando un quejido de dolor de ella.

— ¡¿Acaso estuviste con ése hijo de perra de Sasori?! — cuestionó el moreno, en un gruñido, mientras jalaba del cabello de Sakura.

— ¡N-No, Sasuke-kun! ¡Yo jamás estaría con él! — lloró la pelirrosa, literalmente, cuando el pelinegro jaloneó aún más su cabello.

— ¡¿Oh, en serio?! ¡¿Y por qué estabas hablando con él el otro día?! ¡¿Qué hay de los mensajes que te envía constantemente?! — interrogó ahora Sasuke, mirando a los ojos llorosos de la pelirrosa.

— ¡N-No ha pasado nada, Sasuke-kun! ¡Yo jamás le he correspondido y nunca lo haré! — contestó en llanto Sakura, con profundo temor — ¡Yo solamente te amo a ti y siempre te amaré, Sasuke-kun!

— Claro que solamente me amarás a mí, Cerezo. Yo me encargaré de éso...

Sasuke entonces tiró del cabello de la pelirrosa y la arrastró hasta derribarla al suelo. Sasuke entonces comenzó a desabotonarse el pantalón, se bajó la cremallera del mismo e igual se bajó un poco sus bóxers. El moreno reveló su gigantesco pene, de al menos unos veinticinco centímetros de largo y casi siete de ancho, el cual después expuso frente al rostro de Sakura, quien seguía asustada de lo imponente que era Sasuke.

— Por haberte revelado, voy a castigarte — masculló Sasuke, con un tono de voz que intimidaba a la pelirrosa — Métetelo a la boca y comienza a mamármela.

Sakura, con sus manos en el suelo, miró con sus ojos llorosos el pene de Sasuke y después miró a aquel intimidante hombre con barba, que era Sasuke, a los ojos.

— Sa-Sasuke-kun... — musitó asustada la pelirrosa.

Sasuke se impacientó, de modo que tomó del cabello a la ojiesmeralda, la jaló con fuerza y la hizo gritar del dolor.

— ¡Cuando te diga que te la metas a la boca, me obedeces de inmediato! ¡¿Me escuchaste, puta?! — masculló Sasuke, cuando al fin forzó su pene dentro de la boca de Sakura.

Sasuke ni le dio tiempo de reaccionar, porque el moreno tomó del cabello de la pelirrosa e hizo que le mamara el pene. Sasuke gruñía roncamente, al recibir una increíble mamada de la dulce boquita de Sakura. No era adecuado que una niña de apenas quince años estuviese teniendo sexo oral con un hombre en sus treinta y cinco años, pero finalmente Sasuke era quizá uno de los hombres más poderosos del mundo, quien se dedicaba al tráfico de armas, drogas y de asuntos de política. No era como si alguien fuese tan osado como para meterse con uno de los hombres más temibles del mundo.

Sasuke forzó su pene dentro de la boca de Sakura, metiendo y sacando su enorme pene de la pelirrosa, quien se trataba de separar del pene de Sasuke, pero el moreno, obviamente, era mucho más fuerte que ella, al ser un hombre que se ejercitaba y que estaba sumamente musculoso, además de que Sakura apenas tenía quince años. El moreno prácticamente se estaba cogiendo la boca de Sakura, al meter y sacar su pene de la boca de ella, y estaba haciendo que se ahogue la Haruno. Sasuke pronto tomó con ambas manos la cabeza de la ojiesmeralda y aumentó el ritmo de las embestidas dentro de la boca de la chica.

— Éso es, putita. Cómete toda mi verga — enunció entre gruñidos Sasuke, al sentir el placer que le producía Sakura con su cavidad bucal — Es lo único que te gusta, ¿No es cierto, puta?

Sakura ni podía responder adecuadamente, a causa del enorme pene de Sasuke dentro de su boca.

— Dime, ¿Acaso también se la mamas a aquel hijo de su puta madre de Sasori? — cuestionó enojado Sasuke, forzando lo más que podía su pene dentro de Sakura — ¿Se la andas mamando a cuanto imbécil se te cruza en la mirada?

— ¡N-No, Sasuke-kun! ¡Y-Yo jamás haría é-éso...! — articuló como pudo la pelirrosa, al tener el enorme pene en su boca.

— Da igual. De cualquier manera, voy a castigarte. Sabes muy bien que no puedes hablar con ningún otro hombre que no sea yo, Cerezo — siseó Sasuke.

El moreno sacó todo su pene de la boca de Sakura, quien tosió un poco, y después lo forzó de nuevo dentro de la boca de la ojiesmeralda, quien ahogó un grito de sorpresa.

— Trágatela toda, pequeña putita. ¡Cómete toda mi verga! — ordenó Sasuke, casi queriendo perforar la garganta de Sakura con su pene — ¡Éso es, pequeña! ¡Buena chica!

Sakura incluso soltó algunas lágrimas por la brusquedad con la que Sasuke estaba prácticamente violándola. El moreno siguió con el mete y saca de su pene dentro de la boca de ella y Sakura sentía que se desmayaría en cualquier momento, a causa de la agresividad del moreno. El azabache pronto sintió cómo estaba llegando a su orgasmo, de modo que aumentó las embestidas dentro de la boca de Sakura e hizo que se ahogara aún más la chica.

— Dios... ¡Qué boquita más deliciosa! — masculló el moreno, al sentir el cosquilleo característico de su orgasmo — ¡Prepárate a recibir todo mi semen en ésa boquita, Sakura-chan!

Sasuke finalmente llegó a su orgasmo y eyaculó todo su espeso semen dentro de la garganta de la pelirrosa, cuando hundió por completo su enorme pene dentro de ella, hasta que casi ingresaba dentro de su garganta con su enorme y cabezón glande. Sakura simplemente sentía cómo recibía una impresionante cantidad de semen dentro de su tráquea y cómo era forzada a alimentarse con él. Sasuke incluso utilizó sus manos para atraer la cabeza de Sakura contra sus entrepierna, aunque obvio que jamás podría forzar todo su enorme pene dentro de ella, pues era demasiado grande y ancho.

Al final, Sasuke terminó de eyacular todo su esperma y soltó la cabeza de la pelirrosa, quien casi cae al suelo, pero alcanzó a apoyar sus pequeñas manos. La Haruno tosía y tosía, a causa de tanto semen que tenía en su boca. Entretanto, Sasuke la volvió a tomar del cabello, la arrastró contra el sillón de tres plazas y la arrojó contra el mismo, mientras Sakura seguía llorando por lo brusco que era el moreno.

— Aún no hemos terminado, pequeña puta. Sabes muy bien que debes obedecer y llegar temprano a casa y te lo voy a dejar muy en claro — amenazó Sasuke, levantando la falda escolar de Sakura y revelando sus bragas de algodón y encaje, de tonalidad rosa — Y más te vale que no me entere que andas hablándole a ése maricón de Sasori o te irá peor la próxima vez.

Sasuke entonces tomó el resorte de las bragas de Sakura y lo estiró, con lo cual el puente de las bragas de la chica se enterraron contra su entrepierna y las nalgas de Sakura quedaron expuestas para Sasuke. El moreno acarició con brusquedad la piel del trasero de la pelirrosa y después le dio una fuerte nalgada al trasero de la chica, quien soltó un corto grito ante el impacto de la fuerte mano de Sasuke contra su nalga. Sasuke se dedicó a darle fuertes nalgadas al trasero de Sakura y a acariciar agresivamente los perfectos glúteos de la chica.

— Ahora, repite conmigo — mandó Sasuke, dándole unas nalgadas a Sakura — "Seré una niña buena y voy a obedecer a Sasuke-sama"

Sakura lloró un momento, de modo que el moreno impactó una nalgada en el trasero de Sakura.

— ¡Dilo! — ordenó con hostilidad Sasuke.

— S-Seré u-una niña bu-buena y obedeceré a Sasuke-sama... — repitió entre lloros la pelirrosa.

— Muy bien. Ahora dí: "Soy la puta personal de Sasuke-sama y mi única razón de existir es para complacerlo" — exigió Sasuke, apretando la nalga derecha de la chica.

— S-Soy la puta personal de Sa-Sasuke-sama y mi ú-única razón de existir es pa-para co-complacerlo...

— Éso es, buena chica. Tú no eres una persona, Sakura-chan. Tú solamente eres mi juguete sexual que yo puedo usar cuando se me pegue la gana — le rememoró el Uchiha, ahora pasando su dedo medio diestro en el puente de las panties de la pelirrosa, con lo cual frotó la vagina de la chica — Tú eres mi balde de semen personal y yo te puedo coger cuando yo quiera, donde yo quiera y del modo que yo quiera. Tú solamente eres un agujero para llenarte de semen, cuando se me pegue la gana, ¿Entendido?

— S-Sí... — musitó con miedo Sakura, soltando unas lágrimas.

Sasuke se enojó, la jaló del cabello y le levantó un poco la cabeza, haciendo llorar a la pelirrosa.

— ¡¿Sí qué, puta?!

— ¡S-Sí, Sasuke-sama! ¡Yo soy tu puta personal! — se apresuró a contestar la ojiesmeralda, pues estaba muerta de miedo.

— Ah, vaya. Hasta que por fin me haces caso, putita, pero tu castigo apenas está por comenzar.

Sasuke entonces bajó con brusquedad las bragas de Sakura y reveló su preciosa vagina. El moreno abrió con sus manos los pliegues vaginales de la pelirrosa, revelando aquel precioso orificio vaginal de la ojiesmeralda. Sasuke de inmediato se puso duro de nuevo, al tan sólo ver aquel tejido mucoso que era la vagina de Sakura, quien estaba sumamente abochornada y un poco asustada de las acciones de Sasuke.

— Oh, veo que no mentías con el hecho de que no estuviste con ningún chico — destacó el moreno, metiendo dos de sus dedos de la mano diestra dentro de la vagina de la pelirrosa — Pero, ¿Será que siempre me has sido fiel, Cerezo? Tal vez te aseaste después de coger con algún cabrón hijo de perra.

Sakura de inmediato se apresuró a negar, pues sabía que aquel hombre podía hacer falsos dictámenes.

— ¡N-No es así, Sasuke-kun! ¡Y-Yo siempre te he sido fiel! — contestó con temor la chica, aún con su cuerpo sobre el sofá — ¡Yo solamente te amo a ti, Sasuke-kun!

— Oh, ¿De verdad? Pues aún no me queda muy claro éso y quiero asegurarme de que no puedes ser de nadie mas que mía, ¡¿Entendido?! — gruñó Sasuke, aumentando el mete y saca de sus dedos de la vagina de Sakura.

El pelinegro entonces levantó el trasero de Sakura y la obligó a ponerse de rodillas sobre el sillón, por lo que la pelirrosa apoyó después sus manos sobre el respaldo del sofá. El moreno se agacho apenas un poco y llevó su rostro a la preciosa vagina de Sakura, a la cual pegó su cara. A Sakura le causaba un poco de cosquilleo el hecho de que la barba de Sasuke estuviese pegada a su vagina, pero estaba tan asustada que apenas podía reaccionar. La chica soltó un jadeo de placer cuando Sasuke metió su nariz en la vagina de ella y aspiró el dulce aroma a cereza de los fluidos vaginales.

— Hmm... Vaya que huele delicioso, tal y como siempre lo recuerdo — le alabó Sasuke, chupando un poco su labio vaginal izquierdo, que hizo que Sakura soltara un gemido — Soy el único que tiene derecho a ver ésto y aún más a saborearlo, ¿Estamos?

— S-Sí, Sasuke-sama... Tú eres el único que puede tenerme y saborearme... — musitó la chica, muerta de vergüenza y de miedo.

— Buena chica. Ya vamos comprendiéndonos.

Sasuke no dijo más palabras, sino que llevó su boca a la vagina de Sakura, a la cual lamió, chupó como paleta y la sorbió como si se tratase de una esponja dulce a la cual le extraía un exquisito néctar sabor cereza, literalmente hablando. De hecho, a Sasuke le repudiaban los sabores dulces, pero aquel extraño sabor a cereza de los fluidos de Sakura era la única excepción en el mundo. Sasuke se había vuelto adicto a aquel sabor y se aseguraba de que nadie más lo tuviese, ni siquiera el de sus labios. Él había sido tanto el primer beso de Sakura como su primera vez, la primera relación sexual de Sakura, cuando ella apenas tenía doce años.

Sasuke, de hecho, se obsesionó con Sakura, desde la primera vez que la vio. Sabía que era una chica huérfana, viviendo bajo pensión gubernamental en una casa especial para niños huérfanos, en realidad una casa exclusiva para niñas. Gracias a las conexiones pesadas que tenía Sasuke con varios políticos de alto nivel, el moreno pudo arreglárselas para "adoptar" a Sakura, de modo que, a sus apenas doce años recién cumplidos, Sasuke se la llevó a vivir a su enorme mansión. Nadie osaba oponerse a la voluntad de Sasuke, pues él era el mafioso más poderoso de quizá el mundo entero. Apenas su amigo de toda la vida, Naruto Uzumaki, o Namikaze en el mundo de la mafia, rivalizaba con su poder.

Lo que nadie se imaginó es que Sasuke se había enamorado de una niña de doce años, como lo era Sakura en aquel entonces. Se había enamorado, pero a su modo, al grado de ser tan posesivo con ella. No solamente se la trajo a vivir con él, sacándola de una vida de miseria y pobreza, sino que además la cambió de escuela, a una de puras niñas para evitar que algún idiota se le acercara. Con ello no pudo evitar que un chico llamado Sasori la llegase a cortejar, además de que Sasuke sabía que aquel chico era de armas tomar y se dedicaba a cogerse a cuanta mocosa se hallaba en el camino. Por supuesto que Sasuke sabía que Sakura era una auténtica señorita y que ella no estaría acostándose con cuanto imbécil se encontraba, pero igual Sasuke no podía evitar sentirse celoso. Sasuke se encargó de encomendar a uno de sus subordinados de que le dieran caza y que lo atraparan. Precisamente, hace unas horas, Suigetsu Hozuki, el segundo al mando después de él, le informó que ya lo habían atrapado. Sasuke demandó mantenerlo con vida, hasta que él llegara y le diera muerte, por su propia mano. Se iba a divertir torturando y mutilando a aquel mocoso metrosexual y marica de cabello pelirrojo, pero ahora tenía peces más grandes que freír.

Justo ahora, Sasuke se estaba manteniendo ocupado de "marcar su territorio" en el cuerpo de Sakura. Prácticamente lo hacían a diario y por lo menos dos veces al día, una vez en la mañana, cuando la pelirrosa se estaba bañando para irse a la escuela, y la segunda por lo regular era en la noche, cuando ya se iban a acostar. Cuando había una tercera vez, siempre era cuando Sakura recién volvía de la escuela, pero el caso es que Sasuke no se quedaba sin cogerse a su pequeña pelirrosa. Tres años había sido así cada día para Sakura, quien perdió su virginidad con Sasuke, apenas a unas semanas de cuando el pelinegro la adoptó.

El pelinegro se entretuvo bebiendo de la vagina de Sakura durante unos minutos, hasta que sorbió una enorme cantidad de sus fluidos vaginales y hasta que hizo que Sakura llegase a un orgasmo de tantas veces que le hizo un cunnilingus.

— ¡Ahhh...! ¡Sasuke-sama...! — gimió la pelirrosa, al llegar a un nuevo orgasmo.

Sasuke bebió aquel fluido vaginal que salía de Sakura, como un río, hasta que se sació completamente. El moreno, en cambio, después se dirigió al ano de la pelirrosa, lo abrió con sus dedos pulgares y después metió su lengua dentro del recto de la pelirrosa, el cual estaba perfectamente rosado, suave y pulcro. Sasuke saboreó el interior de las paredes rectales de la pelirrosa, quien soltaba fuertes gemidos de placer al sentir la semi-áspera lengua del pelinegro contra el suave tejido mucoso rosado que eran sus paredes rectales. Sasuke succionaba constantemente el esfínter rectal de Sakura y luego lo soltaba con un sonoro "pop", haciendo gemir a Sakura intensamente. Así se mantuvo aproximadamente unos cinco minutos, succionando y lamiendo el ano de la pelirrosa, además de que frotaba con la otra mano la vagina de la chica.

Tras haber pasado un buen tiempo dándole un maravilloso anilingus al recto de Sakura, Sasuke después le dio unos chupetones y besos a las perfectas nalgas de Sakura, tomó su enorme pene con la mano derecha y lo colocó en la entrada del recto de la pelirrosa. Sakura abrió los ojos como platos, cuando sintió el cabezón glande de Sasuke contra el ano de ella, sabiendo de antemano lo que el moreno iba a hacer.

— Sa-Sasuke-sama... Por favor... Espera... — suplicó la pelirrosa.

Sasuke, en cambio, le tomó del nuevo del cabello y le enterró el rostro contra el sillón.

— Cállate, puta. Yo puedo hacer con éste cuerpo lo que me de la gana. Éste cuerpo ahora me pertenece.

Sasuke entonces enterró su enorme pene dentro del ano de Sakura, sacándole un fuerte grito a causa de la intromisión del monstruo de pene que el azabache tenía en su entrepierna. El pene de Sasuke estaba tan grande que pronto llegó profundo al intestino de Sakura y el glande del moreno prácticamente se talló contra el vientre de la pelirrosa, causándole un gemido fuerte de puro placer a la ojiesmeralda. Sasuke jamás soltó del cabello a la chica de cabello de chicle, pues de hecho utilizó la cabellera rosada de la Haruno como punto de apoyo para seguirla penetrando con fuerza dentro de su recto.

Las embestidas de Sasuke eran fuertes, veloces y animalescas, prácticamente como si quisiese partir en dos a la pelirrosa, pero en cambio le sacaba fuertes gemidos de placer a la Haruno, quien tenía su mirada perdida al frente y de su boca salía un hilillo de saliva, a causa del inevitable placer que sentía la ojiesmeralda. La entrepierna de Sasuke chocaba contra las respingonas y perfectas nalgas de Sakura, sacando aquel curioso sonido del "flap-flap" que hacía que Sasuke se excitara más y que embistiera con más fuerza dentro del pequeño y apretado ano de su pequeña. Los gemidos de Sakura ahora fueron reemplazados por pujidos de placer, pues incluso sus cuerdas vocales ahora eran incapaces de producir sonidos articulados.

Sasuke eventualmente soltó el cabello de la pelirrosa y, en vez de ello, tomó de los delicados y pequeños brazos de Sakura, a los cuales jaló hacia sí, aunque no con el afán de lastimarla, sino para apoyarse en ella y penetrar en lo más profundo del recto de Sakura, con su enorme pene. Sasuke incluso tensaba sus dientes y colisionaba con fuerza y tremenda velocidad su entrepierna contra Sakura, de modo que su enorme verga taladraba el recto de la pelirrosa tan deliciosamente que la ojiesmeralda se estaba desmayando del placer. Incluso el sillón colisionaba contra la elegante pared de la elegante sala de estar, a causa de las fuertes embestidas de Sasuke dentro del recto de Sakura.

— ¿Te gusta, eh puta? — preguntó en un gruñido Sasuke, al apenas poder contener el placer que le producía sentir el suave tejido mucoso anal de Sakura — ¿Te gusta cómo te meto la verga y te hago gritar como una perra en celo?

— S-Sí... — murmulló tímidamente la ojiesmeralda, apenas pudiendo contener su propio placer, pues incluso disfrutaba más el acto carnal que Sasuke.

— ¡¿Sí qué, perra?! — cuestionó el moreno, tomando con agresividad el mentón de la pelirrosa.

— ¡S-Sí! ¡Me gusta que me cojas, Sasuke-sama! — gritó como loca la pelirrosa, mientras Sasuke seguía asaltando su ano con la enorme verga de él — ¡Me gusta que me metas tu enorme pene por mi sucio recto!

Sasuke sonrió orgulloso, de nuevo tomando el brazo de la chica y penetrando más profundo dentro de ella.

— Qué chica más sucia eres, Cerezo. Me gusta cuando gimes mi nombre como una puta de cabaret. Te voy a coger tan duro que no vas a poder ni sentarte en una semana. Te voy a dejar completamente abierto aquel precioso anito rosado, Sakura-chan.

Sasuke sacó todo su pene del recto de la pelirrosa, quien soltó un intenso jadeo de cansancio. Sasuke, no obstante, estaba lejos de terminar de cogerse a Sakura.

— Prepárate. Ahí te va toda mi verga — advirtió el pelinegro.

Tal y como lo anunció Sasuke, el moreno le dejó ir todo su enorme pene a Sakura, de una sola metida, hasta que colisionó contra el intestino de la pelirrosa, quien pujó del enorme placer que sintió al recibir el enorme pene del hombre que prácticamente la violaba. Sasuke de nuevo sacó todo su pene del ano de Sakura y se la dejó ir de nuevo, completamente, aunque ahora Sakura parecía sentir el glande de Sasuke más adentro de ella, de modo que pujó con fuerza de la pura excitación.

Sasuke se aburrió de la posición que tenía, por lo que levantó el trasero de Sakura, se sentó él en el sofá, se apoyó contra el respaldo y después sentó a Sakura sobre su pene. El moreno entonces tomó las perfectas piernas de modelo de Sakura, las levantó contra los hombros de la chica y Sasuke atrapó con sus brazos las piernas de Sakura, por debajo de las rodillas, para después ensartar su enorme pene dentro del ano de Sakura, quien soltó un fuerte grito de placer al sentir aquella monstruosa verga perforar todo su recto hasta el fondo.

— ¡Ahhh, Sasuke-kun! — gritó como loca la pelirrosa.

— Éso es, puta. Grita el nombre de tu hombre. Gime como la perra que eres — masculló Sasuke, comenzando a mover sus caderas.

Sasuke entonces se dedicó a prácticamente destrozar, de una manera deliciosa, el ano de Sakura, moviendo como un poseído sus caderas y haciendo que el sonido del "flap-flap" se volviese constante, aproximadamente unas tres veces por segundo, mientras que Sakura sentía que perdía el conocimiento con tan intenso orgasmo al que Sasuke la estaba sometiendo. De hecho, durante aquella brutal cogida, aunque sumamente placentera, que le daba Sasuke, Sakura fácilmente tuvo unos tres orgasmos, pues ella aún no se acostumbraba debidamente a un hombre con tanta experiencia sexual como Sasuke Uchiha. Sasuke, en cambio, lucía todo lo que conocía sobre el sexo, al taladrar en el ano de su niña.

— ¡Siente toda mi verga, Cerezo! ¡Siente cómo te destrozo tu anito, pequeña! — masculló Sasuke, sin dejar de mover sus caderas como loco — ¡Te voy a hacer cagar semen por toda una semana, pequeña!

Incluso ante aquellas palabras tan obscenas de Sasuke, sucias y sumamente pedestres, tan indigno de un caballero, a Sakura ni le ofendía, sino que le excitaba tanto que Sasuke la maltratara, que la insultara y que se la cogiese como una auténtica puta. De hecho, la pelirrosa sabía que su deber era complacer sexualmente a Sasuke; era su único motivo de existir. Ella era un par de agujeros por los cuales el azabache se la cogía cuantas veces él quisiera, del modo que él quisiese y cuando Sasuke quisiese, en cualquier lugar que el pelinegro quisiese. Desde los doce años, Sakura ha sido el juguete sexual de Sasuke y su depósito de semen personal, su puta personal.

Lo peor de todo es que, a pesar de que le daba miedo cómo la sometía Sasuke, siempre que lo hacían, terminó acostumbrándose a su maltrato. Debería odiarlo, por literalmente violarla cada vez que lo hacían, pero Sakura era tan sumisa que se subyugó a aquel hombre hedonista.

— ¡Ufff, Dios! ¡Tu ano está tan apretado, Cerezo! ¡Me vas a arrancar la verga! — gruñó ronco y excitado Sasuke, sin dejar de embestir con fuerza y velocidad a Sakura — ¡Prepárate Sakura, porque ahí te va todo mi semen!

Sakura abrió los ojos como platos e intentó apartarse, pero Sasuke era mucho más fuerte que ella y la sometió de nuevo, en la misma posición que algunos llamaban full Nelson.

— ¡N-No! ¡E-Espera, Sasuke-kun! — pidió clemencia la pelirrosa.

— ¡Cállate, puta! ¡Te voy a dejar inundada de mi esperma y así sabrás a quién le perteneces, perra! — masculló el Uchiha.

Sasuke entonces aumentó aún más, si aquello era posible, las penetraciones dentro del recto de Sakura, quien sentía que estaba quedándose inconsciente. Sasuke metió sus manos por debajo y apretó firmemente los senos de la pelirrosa, quien soltaba fuertes pujidos de placer ante la deliciosa tortura anal al que Sasuke la sometía. Pronto, sin embargo, otro orgasmo se acercaba para Sakura, debido a las poderosas embestidas del pelinegro en su recto, quien seguía cogiéndose sin piedad a su amada.

— Oh... Dios... ¡Sasuke-kun...! — gimió la pelirrosa, cuando sentía su orgasmo llegar — ¡Ahhh...! ¡Sa-Sasuke-kun...!

Finalmente, Sakura llegó a su orgasmo, de modo que expulsó sus fluidos como un chorro de orina, el cual salió disparado a presión y embadurnó una pequeña mesa que tenían ambos al frente. Sasuke de inmediato sintió cómo el ano de Sakura se apretaba con fuerza sobre su enorme verga, de modo que gruñó fuertemente, tratando de contener su propio éxtasis, pero las increíblemente suaves paredes del recto de Sakura, aquel precioso tejido mucoso anal de la pelirrosa, le dio un masaje tan delicioso en su pene y le atrapó su verga, como si realmente se la quisiese arrancar.

Pronto, Sasuke no pudo contener la excitación más tiempo y terminó eyaculando su esperma dentro del recto de Sakura, quien soltó un fuerte gemido de placer al sentir el semen de Sasuke dentro de su apretado y suave ano. De alguna manera, Sasuke eyaculaba cantidades industriales de semen, porque Sakura sintió como si tuviese una indigestión de tanto esperma que Sasuke lanzaba dentro de ella. Cada disparo de semen, Sakura sentía los golpecitos del chorro de esperma que el cabezón glande del pelinegro lanzaba dentro de ella. El moreno prácticamente vació todos sus testículos dentro de Sakura, al grado de que su semen pronto escurrió del esfínter rectal de la pelirrosa.

Al cabo de varios segundos, finalmente Sasuke terminó de vaciar sus enormes testículos, llenos de semen, dentro del ano de Sakura, quien igual sentía que se desmayaba del agotamiento físico. Era imposible que ella tuviese la resistencia física y condición de Sasuke, porque no solamente Sasuke estaba lleno de impresionantes músculos y una vascularidad asombrosa, producto de sus genes únicos, sus días en el gimnasio y su alimentación extremadamente alta en proteínas, sino que Sakura no era de las que se ejercitara constantemente y apenas tenía quince años, comparados contra los treinta y cinco de Sasuke.

Sakura casi colapsa en el suelo, pero Sasuke la abrazó con sus poderosos brazos de acero, la sentó de perfil hacia él y la abrazó con cariño, para después fundirse en un dulce beso con ella, mientras la estrechaba suavemente, pero firme, contra él.

— ¿Estás bien, Cerezo? — preguntó gentilmente el azabache, besando suavemente los labios de Sakura.

La pelirrosa lo fulminó con la mirara y resopló.

— Me duele todo el cuerpo, Sasuke-kun. ¿No podrías ser más gentil, cada vez que hacemos el amor? — le recriminó la Haruno al Uchiha.

Sasuke sonrió torcido y se encogió de hombros.

— Oh vamos, ¿No acaso quedamos a que jugaríamos de nuevo al macho alfa dominante y a la damisela sumisa en apuros? — refirió el pelinegro — Recuerda que ayer dijiste que haríamos ése rol...

La ojiesmeralda bufó, mientras que Sasuke le metía la mano derecha debajo de su falda escolar y le acariciaba aquellas perfectas y preciosas piernas de modelo que tenía la pelirrosa. Jamás se cansaría de acariciar aquellos hermosos muslos, dignos de una diosa.

— ¡Siempre quieres que sea sumisa, Sasuke-kun! — remarcó algo molesta Sakura, aunque Sasuke jamás borró su sonrisa orgullosa — No entiendo porqué te gusta tanto el sexo brusco y donde te la pasas degradándome.

Sasuke soltó una corta risa.

— Es sólo un juego sexual, Cerezo. Además, no puedes negar el hecho de que te gusta que te domine y te insulte, hermosa.

Sakura se abochornó y ocultó su hermoso rostro en el velludo y poderoso pecho de Sasuke, sintiendo no solamente aquellos increíbles pectorales de fisicoculturista, algo que Sasuke lograba sin esteroides gracias a su increíble genética, sino que la pelirrosa se maravillaba con aquellas venas saltadas en todo el cuerpo de Sasuke. Parte de la genética del Uchiha eran los bajos niveles de grasa corporal, lo cual lo hacían tan apuesto y apetitoso, de modo que Sakura no desperdiciaba un sólo segundo sin acariciar aquel pecho tan masculino.

Entretanto, Sasuke abrazó a Sakura y la besó en los labios.

— ¿Lo vez, Cerezo? Eres igual de pervertida que yo — se burló el moreno, haciendo enojar a la chica.

— ¡Éso no es cierto! ¡Tú fuiste el que me "adoptaste" para después convertirme en tu concubina! — le recordó ácidamente la pelirrosa.

— ¡Hey, éso no es así! Tú eres mi novia, Sakura. Sabes que te amo y que siempre lo he hecho. Desde que te vi, me enamoré a primera vista de ti. Yo jamás te haría daño.

Sakura le sonrió dulcemente a su novio, le acarició su mentón, lleno de barba, y lo besó tiernamente en la mejilla.

— Lo sé, Sasuke-kun. Solamente bromeaba con lo de concubina — musitó dulcemente la chica, para después mostrarle un anillo de compromiso al Uchiha, en su mano izquierda — Además, sé que si no me amaras, no me habrías prometido que nos casaríamos, Sasubaby.

Sasuke sonrió y de nuevo besó a Sakura en los labios. Sin embargo, la pelirrosa ahogó un grito de sorpresa, cuando Sasuke extrajo su enorme pene de su ano y cuando metió su colosal verga dentro de la vagina de ella.

— ¡E-Espera! ¡¿Qué haces?! — cuestionó Sakura, al sentir la intromisión del pene de su amado — ¡Kyaaa, no! ¡Detente!

— No creíste que me conformaría con una sola cogida, ¿Cierto? — gruñó excitado Sasuke, al sentir las suaves paredes vaginales de Sakura apretando su pene — Aún me hace falta por llenar tu vagina con mi semen.

Y para desgracia de Sakura, no realmente, Sasuke la comenzó a embestir tan salvaje como hace unos minutos. Tal parecía que Sakura volvería a llegar cansada a la escuela, el día de mañana, porque aquella noche difícilmente dormiría con el absurdo libido de Sasuke.

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Welp... Creo que ahora sí me pasé de pervertida lol.

Siempre quise hacer un one-shot de un Sasuke dominante y "maltratador", pero me cuestionaba cómo plasmarlo. Al final, creo que exageré un poco en el lenguaje vulgar y altisonante, pero me gustó plasmar a un Sasuke dominante y alfa, con una Sakura sumisa.

En fin, éstas fueron mis dos entregas para el mes SasuSaku; espero que les hayan gustado. Para aquellos que leen A Fairy Tale, nos vemos a finales de agosto. Para los que leen ésta sección, espero no tardar mucho con la continuación.

Nos vemos hasta entonces, linduras.