Hey, ¿cómo andan?

Hora del siguiente capítulo :D, espero que les guste n.n

Disclaimer: Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto

Capítulo 3: Misión al País de las Olas

Bloqueó con su antebrazo la patada del Uchiha, al tiempo que usaba su mano libre para agarrarlo del pie y lanzarlo contra el rubio que estaba por atacarla por detrás. Todo en apenas unos segundos.

Ambos chicos cayeron al suelo entre gruñidos y gritos.

—¡Quítate del encima Sasuke-teme! —Exclamó Naruto airado, empujando al Uchiha lejos de su persona.

—Deja de meterme en mi camino Usuratonkachi —sentenció molesto poniéndose de pie.

—Dejar de meterme tú en mi camino teme, estaba a punto de agarrarla.

Ambos genin la ignoraban en favor de una de sus típicas peleas. Sakura sólo los miró cuando se fueron a los golpes, exponiéndose a que ella los atacara sin que pudieran defenderse.

Se suponía que para el entrenamiento de ese día los muchachos trabajarían juntos para derrotarla, pero al igual que en pasadas ocasiones, nunca llegaban más allá de unos simples golpes, porque de inmediato ambos terminaban peleándose entre sí en vez de hacerlo contra ella.

A diferencia de otras ocasiones, donde Sakura los dejaba seguir atacándose entre ellos, ese día ella corrió hacia ellos. Aprovechó la poca atención que le daban para pararse detrás del rubio y tocarlo en el hombro. Cuando Naruto volteó a verla extrañado, le dio una patada en el abdomen mandándolo a volar varios metros.

Sasuke retrocedió con un salto al verla, recordando repentinamente quién era el oponente de ese día, pero en un parpadeó ya Sakura no estaba frente a él. Alarmado, buscó a su compañera con la mirada sin encontrar ningún rastro.

De pronto escuchó la tierra moverse, seguido de la sensación de una mano cerrarse alrededor de una de sus piernas. Miró la mano sobresaltado pero antes de poder hacer algo fue literalmente tragado por la Tierra.

—Doton: Shinjuu Zanshu no Jutsu.1

Sakura miró desde arriba la cabeza que sobresalía de la Tierra del Uchiha, limpiándose las manos del polvo que estar bajo Tierra pudo haber amontonado en su cuerpo. Ignorando la mirada asesina de Sasuke, buscó con los ojos a Naruto, lista para terminar la pelea.

Sintió un movimiento y miró hacia arriba, justo a tiempo para ver a Naruto tratando de tomarla por sorpresa desde el aire.

Se hizo a un lado esquivando el ataque del rubio. Sin perder ni un momento, se apoyó del suelo para patear las piernas de Naruto y hacerle perder el equilibrio. Poniéndose de pie rápidamente, lo agarró de ambos brazos por detrás mientras caía de boca, terminando sentándose encima de él con sus brazos sujetos en un ángulo doloroso.

—Naruto-san, Uchiha-san, creo que gané —declaró desde su asiento en la espalda del rubio.

—Hn —Sasuke sólo miró a otro lado, no queriendo conceder su derrota.

—¡No Sakura-chan, aún puedo pelear dattebayo! —Naruto intentó removerse con la finalidad de liberarse.

—Naruto-san —le advirtió, moviendo sus brazos de modo que le creara más dolor, pero el rubio era obstinado y no se iba dejar detener por eso —. Debes aprender a trabajar con Uchiha-san si esperas derrotarme Naruto-san.

—Pero el bastardo siempre se mete en mi camino y me arruina todo —se quejó deteniendo sus movimientos.

—Hn.

—Naruto-san, ya hemos hablado de esto. Ese comportamiento no es propio de un shinobi.

—¡Pero Sakura-chan…!

Lo que fuera que iba a decirle fue interrumpido por la llegada de su Jounin sensei, que apareció en una explosión de hojas danzantes, una mano sujetando su libro y la otra en el bolsillo de su pantalón.

—Sakura-chan, ¿cuántas veces te he dicho que no mandes a los clones de Naruto a hacer las misiones? —Preguntó sin despegar los ojos de su libro, al mismo tiempo que tres clones del Uzumaki, transformados para parecerse a ellos, se acercaban con un gato agarrado—. Se supone que deben completar las misiones ustedes mismos y ganar experiencia.

—Los clones son más que suficiente para completar esas misiones Kakashi-sensei —explicó Sakura poniéndose de pie y dirigiéndose al Uchiha para liberarlo—. No veo por qué debamos involucrarnos cuando podemos usar ese tiempo en cosas más productivas.

—Eso no es el punto Sakura-chan, no puedes abusar del pobre Naruto de esa forma.

—Pero Naruto-san no tiene problema con eso sensei, ¿verdad Naruto-san? —Le preguntó a un rubio ya parado haciendo movimientos circulares con su brazo.

—¡Claro que no Sakura-chan! —Contestó eufóricamente—. Con mis clones podemos saltarnos esas aburridas misiones y entrenar dattebayo.

—No se supone que deban saltarse las misiones Naruto-kun —Kakashi suspiró, aunque realmente parecería más serio si por lo menos los miraba mientras los regañaba—. En fin, hora de otra misión y esta vez nada de clones —puntualizó al ver cómo Sakura le asentía a los tres clones presentes.

—Entiendo que somos Genins y que debemos completar las misiones correspondientes a nuestros rangos, pero en verdad no veo cómo nos ayudara a ser mejores shinobis pintar paredes, sacar basura, sacar malas hierbas, atrapar gatos…

Aún con sus palabras, Sakura siguió a Kakashi, el Uchiha detrás de ella con las manos en los bolsillos de sus pantalones, y Naruto…

Naruto se quedó parado mirando a sus tres clones, los cuales lo miraban de vuelta con el gato entre manos. Con un suspiró de fastidió agarró al gato, que inmediatamente intentó arañarlo. En medio del forcejeó con el gato el rubio dispersó a los clones y siguió a los demás rumbo a la Mansión del Hokage.

Al llegar a la Sala de entrega de Misiones, Kakashi le anunció al Hokage que el equipo 7 había concluido exitosamente la misión. El Sandaime, que estaba sentado detrás de un largo escritorio en compañía de otros shinobis, entre ellos Iruka-sensei, asintió mandando a llamar a la cliente responsable de esa misión.

Una señora de cara rechoncha y maquillada entró a la habitación, yendo directo a donde el rubio y quitándole el gato para abrazarlo efusivamente.

—Mi pequeño y lindo Tora-chan, estaba tan preocupada. Estoy tan feliz de que te encontraran.

Naruto se alejó de la señora para unirse a su equipo que se había acercado al Hokage, ignorando el gato que maullaba desesperado.

—Bien hecho equipo 7. Ahora su siguiente misión… —Comenzó a decir el Hokage, tomando una hoja con las misiones—…Parece que tenemos varios disponibles: cuidar al nieto de tres años del consejero jefe, ayudar a su esposa con las compras, recoger batatas del campo de siembra…

—Disculpe Hokage-sama —lo interrumpió Sakura—. Creo que hemos completado suficientes misiones de rango D para que considere asignarnos una misión de un rango superior.

—¡Sakura-chan tiene razón Jiji!

—Hn.

—Supongo que puedo encontrar algo adecuado para ustedes —concedió el Sandaime luego de un minuto de contemplación, recibiendo una mirada incrédula de Iruka.

Iruka observó con preocupación a Naruto, había crecido desde que se graduó de la Academia, pero aún no sabía si estaba preparado para una misión de mayor rango. Sus ojos se desviaron a las figuras de Sasuke y Sakura, esos dos se habían graduado como los mejores de su clase, quizá con ellos no debía preocuparse tanto, encima de que tenían a su Jounin sensei…

—Creo que tengo la misión idónea, es una misión de Rango C y consiste en la protección de cierto individuo.

—¡¿Quién, quién?! ¡¿Un señor feudal, una princesa?! —Comenzó a preguntar con mucha emoción Naruto.

—Calma, ya lo vas a conocer —con un movimiento de su cabeza, una puerta se abrió, revelando a un señor algo mayor con lentes y una botella en su mano. Por el enrojecimiento en su cara era posible concluir que el contenido de la bebida debía ser alcohólica.

—¿Qué es esto? —Preguntó el extraño al verlos—. Pero si son un grupo de mocosos, especialmente el enano con cara de idiota.

—¿Quién es el enano con cara de idiota? —Preguntó Naruto mirando a sus compañeros, sólo para darse cuenta que de los tres él era el más bajito—. ¡Voy a matarlo!

—No puedes matar al cliente Naruto-kun —le dije Kakashi agarrándolo de la camisa.

—A pesar de nuestra apariencia, estamos más que capacitados para protegerlo señor —intercedió Sakura acercándose para dar una pequeña reverencia, dejando sorprendido al extraño.

—Mi nombre es Tazuna, experto constructor de puentes —se presentó una vez recuperado de la impresión—, tengo que volver a mi país a completar un puente que cambiará el mundo y espero que ustedes me protejan con sus vidas hasta entonces.


Dos horas después, el equipo 7 se reunía con Tazuna en la entrada de la aldea, equipados para una misión que podría tomarles un buen tiempo fuera de esta.

—¡Hora de salir! —Exclamó Naruto más animado de lo normal.

—Estás muy emocionado Naruto-san.

—¡Claro Sakura-chan! Es la primera vez que salgo de la aldea.

—Hey, ¿realmente voy a estar seguro con ese mocoso debilucho? —Preguntó Tazuna al escuchar eso.

—Soy un ninja de élite, no debe preocuparse —respondió Kakashi.

—¡Hey anciano, mi nombre es Uzumaki Naruto y algún día voy a ser Hokage dattebayo! —Gritó el rubio, reprimiendo las ganas de golpear al cliente.

—¿El Hokage es el ninja más fuerte de la aldea verdad? Dudo mucho que un mocoso como tú pueda lograrlo.

—¡Voy a ser Hokage y hasta un anciano como tú tendrá que reconocerme!

—Naruto-san, será mejor que no perdamos más tiempo —Sakura interrumpió la discusión del rubio.

—Hn.

Naruto se cruzó de brazos y resopló molesto, pero igual siguió a los demás sin decir palabra cuando estos comenzaron a moverse.

Caminaron por varios minutos sin ningún incidente, habían perdido de vista la entrada de Kohona, pero aún estaban lo suficiente cerca para regresar si la situación lo ameritaba.

Salvo el cantar de algunos pájaros y el pasar del viento meciendo las hojas, el silencio envolvía al grupo. Sakura miraba a todas partes alerta, Sasuke observaba el frente con las manos en sus bolsillos y Naruto caminaba tranquilamente. Kakashi por su parte, proyectaba una actitud despreocupada, pero tenía sus sentidos extendidos y vigilantes.

El grupo pasó junto a un charco sin darle mayor importancia, cuando de la nada aparecieron dos figuras. Antes de que alguno pudiera hacer algo, los dos desconocidos envolvieron a Kakashi en cadenas afiladas, con un último movimiento apretaron las cadenas cortando en pedazos al Jounin, todo bajo la mirada estupefacta de los presentes.

—¡Ka…Kakashi-sensei! —gritó Naruto paralizado, atrayendo a los dos enemigos a su posición

Sakura fue la más rápida en reaccionar, saltando frente a uno de los enemigos y golpeándolo en el pecho. Su adversario cayó al suelo creando un gran cráter, el crujir de sus huesos escuchándose sonoramente. Rápidamente agarró un kunai y lo lanzó en dirección al cuello del shinobi caído, clavándoselo en la carne y matándolo ahogado en su propia sangre.

Sasuke fue el segundo en moverse, tirando un kunai que atascó la cadena del otro atacante en uno de los árboles. Con un saltó, pateó al ninja con tanta fuerza que rompió la cadena y lo derribó a varios metros.

El enemigo se recuperó rápidamente y fue en dirección a Tazuna, mostrando en sus manos unas garras metálicas.

Sakura se apareció frente a él tomando su mano y tumbándolo al suelo. Estaba a punto de clavarle su propia arma cuando una mano se posó en su hombro.

—Es suficiente Sakura-chan —ordenó la voz de su sensei, una mirada por el rabillo del ojo le reveló al Jounin parado a su lado, una de sus piernas pisando la mano libre del enemigo—. Lo necesitamos vivo para que responda unas preguntas.

Sakura asintió y amarró al enemigo contra uno de los árboles del camino. Le dio un vistazo rápido al cadáver del otro antes de acercarse al rubio. Este se veía pálido y sudoroso.

—¿Estás bien Naruto-san? —Le preguntó al ver su estado, pero a diferencia de otros momentos, esta vez el rubio no tenía respuesta para darle.

Naruto sólo podía alternar la mirada entre Sasuke, parado a un lado indiferente a la situación, Sakura, parada a su lado con una de sus miradas inescrutables, y por último el cadáver. Sakura lo había matado como si nada, ni siquiera ahora mostraba alguna pizca de sentimiento hacia lo que había hecho, mientras que él de tal sólo verlo se sentía enfermo.

—Parecen Chunins de la Niebla, conocidos por continuar peleando sin importar qué —las palabras de su sensei interrumpieron sus pensamientos y dirigieron su vista al lugar donde estaba atado el otro ninja—. Pero usar un charco para esconderse en un día soleado como este cuando no ha llovido en días fue realmente tonto.

—Si sabías eso, ¿por qué entonces dejaste que los mocosos pelearan? —Preguntó Tazuna nervioso, todavía no muy recuperado por lo que Sakura había hecho. Y es que ver a una niña aparentemente inocente matando a sangre fría a un adulto le daría escalofríos a cualquiera.

—Necesitaba averiguar detrás de quiénes andaban esos dos —le contestó observándolo con una mirada acusadora—, saber si estaban detrás de ti o de nosotros.

Tazuna sudó frío ante las palabras del Jounin, mucho más nervioso y temeroso ahora que su secreto iba a salir a la luz.

—Los parámetros de la misión no incluyen enemigos ninjas Tazuna-san, sólo ladrones y bandidos —siguió hablando el Jounin—. De incluir ninjas sería una misión categoría B o superior. Ahora bien, estoy seguro que debes tener tus razones, pero mentir sobre la naturaleza de la misión no es correcto y crea muchos problemas. Por ejemplo, ahora estamos operando más allá del alcance de esta misión.

—No veo razón para que eso nos detenga sensei, estoy segura que estamos más que capacitados para continuar la misión —intervino Sakura.

Kakashi la estudió con la mirada, recordando sus movimientos y su fuerza, pero más que eso, su disposición a matar sin vacilación. No sabía qué clase de entrenamiento había tenido bajo la tutela de Sato-san, pero era obvio que sus habilidades estaban muy por encima de un Genin normal, incluso se atrevía a ponerla más allá de un Chunin.

—Sakura-chan, debes pensar en tus compañeros. No creo que Naruto-kun esté en condiciones de seguir la misión —su mirada se trasladó al rubio. No se esperó que Naruto se fuera a pasmar ante el ataque del enemigo como lo había hecho.

—¡NO! —Gritó con vehemencia al escucharse aludido—. He entrenado mucho y completado bastantes misiones sin fallos, no voy a dejar que esta sea la primera que no complete — a continuación sacó un kunai y bajo la atónita mirada de los demás, se cortó la palma de su mano libre. Cerró esa mano dejando que la sangre cayera al suelo—. Sobre este lugar, prometo que no volveré a tener miedo, no volveré a huir, y sobre todo no volveré a dejar que Sasuke me deje en ridículo. ¡Lo juro por esta sangre que hoy derramo, y yo Uzumaki Naruto jamás falto a mis palabras dattebayo!

—Como le decía sensei, estamos más que capacitados para continuar la misión —volvió a insistir Sakura señalando al rubio.

—Hn.

—Completaremos la misión Kakashi-sensei —aseguró Naruto—. Voy a proteger al viejo con mi vida dattebayo.

—Ya que insisten —cedió el Jounin finalmente.


El camino del grupo los llevó a recorrer una gran distancia, saliendo de los bordes del País del Fuego y entrando a las aguas del País de las Olas.

No hubo más incidentes después de aquel ataque y Kakashi se aseguró de que el Chunin de la Niebla no los volviera a molestar dejando unas invocaciones para que vigilaran al prisionero y avisaran a la Hoja de lo ocurrido.

Ahora el equipo 7 y Tazuna se encontraban viajando en bote, en medio de una espesa neblina.

—Deberíamos poder ver el puente pronto —avisó el conductor del bote mientras remaba—. El País de las Olas está justo debajo del Puente.

Tal como les había dicho, unos minutos después los ninjas observaban los inicios de lo que prometía ser un maravilloso puente.

—¡Wow, es enorme! —Naruto no pudo evitar decir.

—Hey, guarda silencio. ¿Por qué crees que estamos navegando en medio de la niebla con los motores apagados? —Le reclamó el navegante—. Estaremos en grandes problemas si Gatou nos encuentra.

Tazuna aprovechó ese momento para explicarles la situación al equipo 7, desde las acciones del malvado Gatou hasta las razones del por qué se vio en la obligación de mentir al llenar los parámetros de la misión.

Sakura lo oía pero no le prestaba mucha atención. Así que Gatou estaba detrás de todo. Parecía que el bastardo no había aprendido su lección después de todo. Todavía podía recordar cuando intentó contratar a Sato-san para que fuera su guardaespaldas personal y no estaba dispuesto a aceptar un no como respuesta. En ese entonces Sato-san la había enviado a ella para darle un pequeño escarmiento al enano y los dejara de molestar.

—Ahora, si desean abandonar la misión definitivamente moriré —siguió explicando Tazuna, con unas lágrimas un tanto falsas—. Pero no se preocupen, si muero mi hermoso nieto de 10 años llorará unos días, y mi dulce hija vivirá una triste vida odiando a los ninjas de la Hoja por siempre. ¡Pero no será su culpa, definitivamente no!

—Entonces no tenemos opción, te protegeremos hasta que vuelvas a tu país por lo menos —se apresuró a decir Kakashi, más para que dejara todo el melodrama que por cualquier otra cosa.

Unos minutos después finalmente tocaron tierra firme. Ahora sólo debían llegar a la casa de Tazuna.

—¡Todos, abajo! —Gritó de la nada Kakashi luego de un rato de caminar.

Sakura tuvo que tirarse encima de Tazuna para que se abajara igual que los demás y no terminara decapitando por la enorme espada que salió de la nada.

—Kakashi del Sharingan, el Ninja Copia de Konoha, con razón los hermanos demonio fallaron la misión —habló el recién llegado parado sobre la enorme espada que se clavó en un árbol.

—Vaya, vaya, pero si es el ninja renegado de la Niebla, Momochi Zabuza —reconoció Kakashi, al tiempo que detenía a Naruto de lanzarse contra el enemigo con su mano—. Atrás chicos, este ninja está en otro nivel.

Zabuza por su parte, se había distraído con el equipo genin que seguía a Kakashi, prestando particular atención a la kunoichi de pelo rosado.

—Haruno Sakura, el Cerezo Mortal —reveló Zabuza, deteniendo a Kakashi que estaba a punto de subirse la banda—. No esperaba encontrarte aquí, y menos como una Kunoichi de la Hoja.

—Momochi Zabuba, el demonio de la Niebla —Sakura asintió en su dirección, ganándose varias miradas de incredulidad.

Fin del Capítulo 3.

Así que...¿Qué tal les pareció? Cambié un poco las cosas pero aún así no podía omitir el pacto de Naruto de no volver a actuar cobardemente, después de todo su vida hasta este punto sigue igual (la única que cambió fue Sakura) y ese fue un momento importante en su carrera. Espero que haya tenido sentido sin el envenenamiento u.u

En fin, muchísimas gracias a los lectores de este pequeño fic. Y un agradecimiento especial a las personas que se animan a dejar sus comentarios: Nadipan (Jejeje, claro), Black Angel N, Luna Haruno, diva-akira, daliapvperez, Andy, aimiaika. Que alegría que les haya gustado el capítulo n.n, ¡sus palabras me animan :D!

Jutsus usados:
1-Doton: Shinjuu Zanshu no Jutsu — Elemento Tierra: Jutsu del Doble Suicidio Decapitador.

En la próxima. Interludio I: Niebla y Cerezo.

Y ahora un pequeño Omake...

Estaban Naruto, Sakura y Sasuke caminando tranquilamente por las calles de Konoha cuando de repente:

—¡Vamos por ramen!

—Está bien Naruto-san.

—Hn.

—A veces pienso que podríamos cambiar al bastardo por un botón que haga "hn" y no haría gran diferencia.

—Buena idea Naruto-san —le dice Sakura sacando un botón rojo de quién sabe dónde y presionándolo. Un "hn" muy familiar se escuchó.

—¡Grandioso, ya no necesitamos al teme dattebayo! —gritó un Naruto emocionado corriendo hacia Ichiraku, Sakura detrás de él apretando de vez en cuando el botón rojo.

—¡HN! —Un aura asesina rodeaba al Uchiha que comenzaba a correr para alcanzar al Uzumaki. En su mente encontraba formas muy creativas de destruir el desgraciado botón rojo y partirle la cara de idiota a Naruto...Y a Sakura...Bueno, a ella se lo dejaría pasar...

Y aquí termina el Omake...No sé de dónde salió eso xD...Bueno, ¡hasta la próxima! Se cuidan n.n