Uy, que increíble dolor de cabeza D:
Capítulo 10: ¿Quién es Sato?
No sabía cuánto tiempo tenía parado en aquel pasillo, ¿minutos, horas? Hace mucho que había perdido la cuenta. Cualquiera que pasara por ahí sólo vería su despreocupada persona con su nariz metida en su siempre fiel libro, pero no se imaginaría el torrente de pensamientos que inundaban su cabeza.
Cuando le avisaron que su equipo había pasado la segunda prueba se sintió orgulloso, pero cuando le contaron todo lo que habían tenido que pasar para lograrlo sintió una preocupación que hace años no sentía por otro ser humano. A pesar de eso, el hecho de que esos tres se hubieran enfrentado a uno de los Sannin, a Orochimaru no menos, y sobrevivido en una pieza lo llenaban de una satisfacción tremenda.
—¿Kakashi-san? —Preguntó un hombre saliendo de la habitación frente a la cual estaba parado apoyado en la pared.
—¡Hola! —Contestó proyectando un aura de despreocupación, ocultando que había esperado ese momento durante un largo rato.
—¿Puedo ayudarle en algo?
—¿Acaso no era obvio? —pensó Kakashi tratando de suprimir aquella vocecita en su cabeza que gritaba lo incompetente que era aquel ninja. ¿Qué otra cosa estaría buscando un Jounin frente a la enfermería de la Torre en el centro del Bosque de la Muerte donde actualmente estaban tratando a una Genin aspirante a Chunin?— Quería saber cómo seguía mi estudiante —optó por decir de manera calmada ya que su interlocutor no tenía la culpa de la preocupación que dominaba sus pensamientos. La cara del médico se iluminó como si finalmente entendiera un gran enigma de la vida.
—Ah… —asintió aquel ninja. Kakashi lo miró expectante—. Pues Haruno-chan se encuentra estable por el momento. A pesar de nuestras limitaciones de no sacarla de la torre para que no fuera descalificada —aquí se había colado una nota de reproche en su voz—, logramos curar la infección de su abdomen y sacar el veneno de su sistema.
—Entiendo.
—Esa niña tiene mucha suerte —comentó el médico con algo de asombro—. Por lo que nos contaron, ya habían pasado más de 24 horas desde que el veneno invadió su sistema. De haber sido otra persona, de seguro no habría sobrevivido —Kakashi se mantuvo en silencio digiriendo la información de lo que cerca que había estado de la muerte un miembro de su equipo—. Esa forma en la que su cuerpo estaba combatiendo el veneno era como si…
—Como si hubiera sido expuesta anteriormente a ella —completó el Jounin viendo a donde se estaba dirigiendo el otro.
—Eso mismo —corroboró el ninja médico—. La tendremos en observación unas horas más y veremos cómo evoluciona.
Kakashi le asintió en agradecimiento antes de que el otro se retirara del lugar, dejándolo nuevamente solo con sus pensamientos. Pasaron varios minutos más sin moverse antes de decidirse a verificar el estado de sus otros dos estudiantes. Era ya el cuarto día del examen, lo que significaba que quedaban menos de 24 horas para que terminara.
Sin quererlo su mente lo llevó de vuelta a aquella reunión con el Hokage después de la culminación de su primera misión C con su equipo Genin.
Flashback no Jutsu
Kakashi se había tenido que quedar en la Mansión del Hokage dando el reporte de la misión al País de las Olas. Sus Genin se habían retirado a sus respectivas casas y ningún otro ninja, salvo algunos ANBU que representaban la guardia personal del Hokage, se encontraba presente.
—Ya veo —comentó el Sandaime después de leer y escuchar el reporte del Jounin.
—No parece sorprendido Sandaime-sama.
—Me esperaba algo así —admitió dejando a un lado los papeles y poniendo su pipa en su boca—. Sato confesó que la pequeña Sakura tuvo su primera muerte a los 7 años.
Kakashi se quedó sin palabras. 7 años era una edad muy temprana para comenzar a matar en estos tiempos. Lo más impactante de la situación era que el Hokage, reconocido por su disposición de mantener escudado a los niños de la realidad de la vida ninja tanto como fuera posible, estuviera tan tranquilo ante esa información.
—¿Ha exhibido Haruno Sakura algún comportamiento inestable?
—No, siempre se mantiene fría y calculadora —respondió a pesar de que esa pregunta lo había tomado desprevenido.
—¿Y su relación con el equipo?
—Tuvo un pequeño inconveniente con Naruto, pero en general se lleva y trabaja bien con ellos.
—Muy bien Kakashi. Sigue observando a Sakura y repórtame cualquier actividad inusual.
Después de esas palabras se retiró con un asentimiento de cabeza. Presentía que el Hokage no le estaba diciendo todo lo relacionado con Sakura y eso le preocupaba un poco. No sabía qué papel tenía su pequeña Genin en el gran esquema de las cosas, pero a pesar de la actitud de ella y las dudas que había tenido inicialmente con el equipo, se había llegado a encariñar un poco. Por eso decidió, que fuera lo que fuera el misterio que rodeaba a Sakura, trataría de darle una mano siempre que pudiera.
KAI
Todo le parecía tan extraño. Primero la muerte de los padres de Sakura en un accidente; segundo que Sato hubiera estado precisamente en la aldea al momento de que ocurriera; tercero que le hubieran dejado irse de la aldea con una niña de apenas un año; cuarto que la trajera de vuelta para que se graduara en la academia junto a los demás cuando estaba más que capacitada para ser una kunoichi desde mucho antes; y por último estaba la actitud del Hokage con respecto a ella. Parecía temer que el problema que había tenido Sato se le hubiera pegado a Sakura de alguna forma.
Era obvio que Sato se había ido a los extremos para entrenarla, ¿envenenarla para que creara resistencia? ¿Enseñarle a matar con sólo 7 años?
Con su mente tan ocupada no se percató de que ya había llegado a la habitación de Naruto y Sasuke hasta que tuvo la puerta frente a sus narices. Dispersando esos pensamientos, abrió la puerta con suavidad. La última vez que los había visto había sido el día anterior y ninguno parecía muy bien que digamos, con Naruto en otra nube de depresión y Sasuke más irritado de lo usual.
—¿Cómo están mis Genin favoritos? —Saludó de manera casual entrando de lleno en la habitación y apoyándose en la puerta cerrada. Sus manos estaban en los bolsillos de sus pantalones después de guardar su apreciado libro.
—Kakashi-sensei, ¿cómo está Sakura-chan? —Por alguna razón sabía que esa sería la primera pregunta que le harían así que repitió lo que le dijeron anteriormente—. ¿Cree que despertará pronto? —Cuestionó Naruto cuando hubo terminado de ponerlos al día de la condición de su compañera.
—Sakura-chan es una chica fuerte, por supuesto que despertará pronto —respondió de manera confiada y alegre, ocultando sus verdaderos sentimientos. Su intención era animar a sus Genin y no pegarle sus preocupaciones innecesarias.
—Kakashi-sensei… —comenzó a decir Naruto con algo de vacilación tras unos minutos de silencio. Por alguna razón eso hizo sonar campanas de alerta en su cabeza—…¿Quién es Sato?
De todas las cosas que Naruto pudo haberle preguntado, Kakashi no se esperaba esa. Por la seria mirada del Uzumaki sabía que era una cuestión de gran importancia conocer la identidad de ese elusivo personaje. Así mismo, Sasuke también parecía interesado por la respuesta a esa pregunta pues había puesto toda su atención en su persona.
Miró un momento al techo en un intento por ordenar sus pensamientos. Casi todos los shinobis de la generación pasada conocían la identidad de Sato, por lo que no era precisamente un secreto de estado. El problema era qué tanto debía decirles a sus queridos Genin.
Sabía que este momento llegaría en algún punto del futuro, lo que no esperó fue que sería en esta situación, después de todo, era importante que su equipo conociera a la persona responsable de la kunoichi que era Sakura hoy en día. Había esperado que la rosada estuviera con ellos al momento de que Naruto y Sasuke se enteraran de quién era Sato, para que incluyera su punto de vista en todo el asunto. Lamentablemente las cosas no se habían dado así por lo que tendría que arreglárselas solo.
—Haruno Sato fue un capitán ANBU de gran prestigio —se decidió a contar, empezando por la información más básica—, que contribuyó enormemente al triunfo de Konohagakure no Sato en la Tercera Gran Guerra Ninja.
—Parece un gran ninja —observó Naruto algo impresionado a pesar de sus reservas iniciales.
Y eso que no les había contado sobre el equipo de Sato, que era otra razón de su gran fama. Pero ya esa sería una historia para otra ocasión. Ahora venía la parte difícil.
—Sato estaba destinado a convertirse en el Comandante ANBU una vez que la guerra terminara —continuó su relato con algo de lejanía en la voz—, hasta que eso pasó.
—¿Eso? ¿Qué fue lo que pasó sensei? —Preguntó Naruto con algo de temor. Kakashi sólo lo miró con algo de melancolía en sus ojos, recordar la Tercera Gran Guerra Ninja traía recuerdos dolorosos.
—No sé exactamente lo qué pasó, pero el equipo liderado por Sato fue emboscado durante una misión para retomar el control de un fuerte en las fronteras del País del Fuego y el País de la Tierra. Por seis meses nadie supo nada de Sato…Hasta que un equipo ANBU lo encontró drogado en una cueva cerca de Iwa —Kakashi pausó un momento, recordando vívidamente la conmoción en la aldea cuando el equipo trajo de vuelta al capitán Sato. Apenas tenía 11 años, pero las proezas de aquel hombre eran conocidas por todos los jóvenes de aquel entonces—. Fue el único sobreviviente.
Un pequeño silencio solemne cayó sobre ellos. Naruto miraba el suelo con un aire meditabundo, mientras Sasuke lo observaba seriamente. Se debatió si debía contarles sobre el estado en que habían encontrado a Sato, sentado en el medio de la cueva en un charco de su propia sangre, con signos evidentes de tortura en su cuerpo, y rodeado por los cuerpos sin vida de su equipo en diversos estados de descomposición. Al final decidió que era mejor que no lo supieran, por ahora al menos.
—Sato duró un mes en rehabilitación —continuó su historia, pues todavía faltaba la parte más importante—. Tan pronto le dieron el alta, los altos mandos lo mandaron de nuevo al campo de batalla con otro equipo, pues no podían desaprovechar un potencial como el suyo. Todo estuvo muy bien los primeros meses, Sato se desenvolvía excelentemente a pesar de las limitaciones que le generaron aquella fatídica misión, hasta que un día…Sato mató a su propio equipo.
Naruto levantó la mirada horrorizado cuando escuchó eso, incluso Sasuke tenía la mirada un poco perturbada ante aquella revelación.
—Después de eso los demás equipos con los que trabajó se quejaban de que Sato se estaba portando más violento y sádico de los normal, llegando incluso a amenazarlo o herirlos de gravedad. Al final pensaron que era mejor que Sato trabajara solo, y así se quedó hasta que terminó la guerra…momento en que se decidió que sus servicios ya no eran requeridos y que era mejor que le dieran de baja de las fuerzas shinobis de Konoha para que tuviera oportunidad de conseguir paz mental…Sato dejó la aldea poco después de eso, pero al parecer volvió el año que Sakura perdió a sus padres y decidió adoptarla —finalizó finalmente su largo relato.
—¡¿Por qué pensaron que sería buena dejar que un lunático como ese adoptara a Sakura-chan?! —Preguntó Naruto poniéndose de pie de un salto. Se veía realmente molesto.
Kakashi contempló al Uzumaki curioso. Era verdad que un hombre con esos antecedentes no debería haber sido dejado con la responsabilidad de criar una niña. Pero el comportamiento de Sakura, hasta donde podía ver, no sugería maltrato físico o emocional, sólo evidenciaba un entrenamiento riguroso y para algunos, inhumano. Además de que estaba seguro que no les había contado de aquella revelación de la resistencia al veneno que poseía la pequeña kunoichi y lo que eso implicaba.
Se preguntó si habría pasado algo más en el bosque de lo que le contaron originalmente esos dos. Esa pregunta sobre Sato no pudo haber salido así de la nada, aunque sabía de antemano que a Naruto no le agradaba mucho Sato por la forma en la que Sakura se comportaba a veces, pero Sasuke nunca había demostrado tanto interés como ahora.
—¿Alguna razón en particular por la que querían saber más de Sato? —Inquirió proyectando un aire de desinterés y despreocupación.
Naruto y Sasuke se miraron unos segundos. No sabía cuándo habían llegado a ese punto en el que eran capaces de decirse las cosas por los ojos, pero eso le dio un respiro de alivio. A pesar de todas las adversidades, su equipo estaba creciendo unido y fuerte.
Sorpresivamente fue Sasuke quien tomó la palabra, contándole con detalle todo lo que pasó con Sakura desde el momento en el que se enfrentó a Orochimaru hasta que llegaron a la Torre.
Para el final del relato Kakashi no podía seguir manteniendo su aura de calma, dejando que una seriedad poco inusual envolviera su persona. Definitivamente iba a tener unas palabras con el Hokage sobre Sakura, y está vez esperaba descubrir la verdad que se ocultaba detrás de la verdad.
Sentía que flotaba en un océano de vacío, rodeada de una oscuridad abismal. Sentada, de pie, caminando, corriendo, no hacía gran diferencia, parecía estar suspendida en la nada donde las leyes de la naturaleza no existían. Lo peor eran los gritos que escuchaba venir de todas las direcciones, haciendo un eco que le taladraba la cabeza de manera acusatoria.
Había perdido la noción del tiempo que llevaba en aquel lugar. A veces los gritos cambiaban por palabras, tomando la voz de diferentes personas muy familiares. Aquí desafortunadamente no tenía ninguna luz que le diera algún confort a la vivida pesadilla en la que parecía estar sumergida, ninguna estrella para guiarla o darle esperanza.
Recordó una vez en la que estuvo atrapada durante meses en una cueva con condiciones muy similares al lugar donde estaba actualmente. La diferencia era que antes no podía ni siquiera ver su propio cuerpo ni tampoco escuchar ningún sonido humano por kilómetros. Aquí era todo lo contrario, podía verse con perfecta claridad y, a pesar de estar aparentemente sola, parecía estar rodeada de una gran multitud.
—Tú definitivamente no eres normal —escuchó a alguien decirle desde atrás. Era el primer sonido coherente que podía precisar, por eso se dio la vuelta para enfrentarse a la persona responsable de esas palabras—. Cualquier otra persona se habría quebrado hace mucho de escuchar tanto sufrimiento.
—Inner —reconoció Sakura sin delatar nada en su expresión—, ¿qué haces aquí?
—Tú me encerraste aquí —acusó de brazos cruzados con una expresión de resentimiento.
—¿Aquí?
—Bienvenida a tu subconsciente —anunció con falsa alegría extendiendo los brazos.
—Se ve un poco oscuro y vacío —notó con una rápida mirada alrededor.
—¿Qué más es nuevo? —Preguntó de manera sarcástica su Inner—. Se parece a alguien, ¿no crees?
—¿Por qué estoy aquí? —cuestionó ignorando la indirecta.
—¿No lo recuerdas? —Ante el silencio de Sakura, Inner sólo pudo negar con la cabeza y suspirar con fastidio—. El tipo ese, Orochimaru, tenía impregnada de veneno su espada, la misma que te atravesó el brazo. Tienes casi tres días inconsciente.
—¿Por qué apareciste ahora entonces?
—Quería darte una cucharadita de tu propia medicina —contestó encogiéndose de hombros—, para que vieras como se siente y eso, estar encerrado aquí sin posibilidades de salir. Pero espera, olvidaba lo insensible y fría que eras.
—Siempre intentabas hacerme desobedecer a Sato-san, no podía permitir eso.
—Sato-san —escupió con disgusto el nombre—, es un desgraciado que destruyó nuestra vida y la volvió un infierno.
—¡No! —fue una simple palabra, pero la fuerza detrás de ella fue tal, que su Inner retrocedió varios pasos—. Después de todos estos años he comprendido que no puedo deshacerme de ti, pero no voy a permitir que insultes a Sato-san en mi presencia.
—¿Aún no has entendido por qué razón no puedes deshacerte de mí? —Sakura la miró expectante. Por supuesto que se había hecho esa pregunta, y la verdad era que estaba un poco sorprendida de que su Inner trajera eso a colación—. No puedes deshacerte tan fácil de tu humanidad como quisieras.
Sakura guardó silencio. Lo sospechaba desde hace algún tiempo, pero no había podido hacer nada al respecto. Era su mayor debilidad, y si Sato-san se enteraba las consecuencias serían funestas. Ella era una kunoichi, un arma mortífera, la humanidad sólo le estorbaría y le complicaría las cosas.
Con movimientos decididos, Sakura le dio la espalda a su Inner. Ya había perdido mucho tiempo en aquel lugar, gastando energía con algo que no valía la pena. Era hora de volver al mundo real.
—¿A dónde crees que vas? —Interrogó su Inner con algo de exasperación—. No podrás salir de aquí sin mi ayuda.
—Ya me diste toda la ayuda que requiero, ya no te necesito más —dicho esto desapareció, ante la mirada anonadada de su Inner.
Los gritos desaparecieron, siendo sustituidos por sonidos mecánicos, pasos y voces lejanas. Sentía una pesadez extraña en todo su cuerpo, pero luchó por moverse y finalmente sentarse con los ojos abiertos mirando sus alrededores.
Estaba sobre una cama conectada a unos aparatos médicos. Cerca de ella una persona desconocida se acercaba. Su cuerpo actuó antes de que su cerebro pudiera comprender qué estaba sucediendo, desconectando los cables y moviéndose rápidamente para aprisionar al extraño contra el piso. Trató de sacar un kunai de su estuche de armas, pero se encontró con la sorpresa de que no lo tenía. Un vistazo rápido le reveló que no tenía su ropa habitual y que estaba completamente desarmada. Dejando ese descubrimiento para ponderarlo más tarde, se concentró en la persona que tenía sujeta. Aún podía usar sus manos para romperle el cuello, sería una muerte rápida y limpia.
Un movimiento la obligó a soltar al desconocido. Alguien había sido lo suficientemente rápido para aprisionarle las manos en su estado de estupor. Debajo de ella alguien más paraba al extraño y lo alejaba de su persona. Al ver esto trató de forcejear para liberarse.
—Sakura-chan —escuchó una voz muy familiar traspasar su nube de confusión mental.
La aludida se detuvo antes de pisar y patear al sujeto que la tenía agarrada. Volteando un poco la cara para ver de quién se trataba, se encontró con un enmascarado de cabello plateado muy conocido.
—Kakashi-sensei —reconoció finalmente. Un rápido vistazo le reveló la presencia de Naruto y Sasuke parados protectoramente frente a una persona envuelta en un uniforme color crema con el símbolo del cuerpo médico de Konoha visible—. Ya puede soltarme.
—Sólo si prometes que no matarás a nadie —al ver que Sakura no decía nada, Kakashi tuvo que agregar—, en esta habitación.
—Está bien —concedió la kunoichi, a lo que Kakashi procedió a liberarla.
—Ahora discúlpate con Lyashi-san.
Sakura se acercó al ninja médico, este tenía una expresión de temor y nerviosismo en su rostro. Naruto y Sasuke no bajaron la guardia en ningún momento, mirándola con algo de cautela.
—Mis disculpas Lyashi-san —le dijo con una pequeña reverencia—. Pensé que estaba en manos enemigas.
El aludido sólo asintió, todavía un poco agitado. A pesar de que ya no la miraba con temor ni nervios ahora sino con cautela.
—¿Cómo te sientes Sakura-chan? —Preguntó Naruto con algo de preocupación.
—Bien —respondió a pesar de no ser completamente cierto. Aún se sentía débil y algo mareada.
—Hn —si no se equivocaba, esa era la forma de Sasuke de decirle mentirosa.
—De todas formas, no tenemos tiempo que perder —interrumpió Kakashi—. Es una suerte que despertaras cuando vinimos a verte, porque la siguiente fase del examen comenzará en unos 30 minutos aproximadamente.
Después de asegurarles que no había ningún problema con ella y que estaba en capacidad de continuar el examen, el equipo 7 salió de la enfermería, para alivio del pobre Lyashi.
Antes de llegar a su destino, hicieron un pequeño desvío a la habitación del equipo 7 para que Sakura pudiera cambiarse de la bata de hospital que llevaba puesta. Lamentablemente no le quedaban armas, salvo la katana que le había regalado Sato-san a los 7 años. Esta se encontraba apoyada en una esquina solitaria esperándola.
Se vistió rápidamente. Su sudadera había sido destruida por Orochimaru, sus pesas andaban perdidas y las vendas que usaba para cubrir el intricado diseño de sus brazos tampoco estaban, así que sólo pudo ponerse sus pantalones ninjas, su top rojo y una camisa de mallas ninjas. Lamentablemente la parte baja de su espalda y su abdomen estaban algo descubiertas aún con la camisa, dejando entrever unas cicatrices. La herida que se había hecho en el abdomen ahora se unía a ese grupo.
Saliendo del cuarto se encontró solamente con Naruto y Sasuke, este último miraba la katana con una expresión extraña en su rostro. Restándole importancia, les avisó que ya estaba lista para seguir el camino.
Los tres caminaron en un incómodo silencio. Afortunadamente no les tomó mucho tiempo llegar al lugar donde se habían reunido todos los equipos que pasaron. Al verlos, inmediatamente se pusieron en formación igual que los demás, esperando.
El lugar era amplio, con una tarima al frente donde se podía ver una pantalla y una escultura de unas manos gigantes haciendo el sello del carnero. Al fondo había unas escaleras, que llevaba a una especie de balcón interior que rodeaba todo el lugar, permitiendo ver lo que pasara en el salón desde una perspectiva más alta.
Pronto el Hokage entró y todos los Genin se pusieron en atención. Detrás de él venían los instructores Jounin de cada equipo que pasó y otros ninjas, entre ellos los examinadores de la primera y segunda prueba.
—Primera que nada, felicitaciones por haber pasado la segunda prueba —comenzó a decir Anko una vez que todos se pusieron en posición—. Ahora Hokage-sama les explicará en qué consiste la Tercera Prueba.
Sakura tomó ese momento para observar la competencia. En total siete equipos habían pasado, es decir 21 Genin. De todos ellos 15 eran de Konoha, incluidos los nueve novatos de ese año, tres eran del Sonido y tres eran de la Arena. No le sorprendió para nada que el equipo de Gaara pasara. Quizá de entre todos ellos, era el único de quien tenía que preocuparse.
De pronto sintió una mirada asesina clavarse en su persona, pero se fue tan rápido que pensó haberlo imaginado. En esta línea de trabajo ese tipo de cosas podían significar la diferencia entre la vida y la muerte, así que trató de ubicar sigilosamente a la persona que parecía tenerle tanto rencor como para desear matarla. Sabía de una persona que cumplía esas características, Gaara, pero increíblemente no había sido él.
La aparición de un shinobi de aspecto enfermizo la distrajo un momento. Este explicó que tendrían unas preliminares porque al parecer demasiados Genin habían pasado y debían reducir esos números. Al preguntar si alguno de los presentes deseaba retirarse, le llamó la atención que el tal Kabuto tomara la invitación para salirse del examen.
Si mal no recordaba, esta era la séptima vez que ese Genin tomaba el examen, y con toda la información que supuestamente había recopilado, sin mencionar el tiempo que habría tenido para prepararse, abandonar la prueba parecía una decisión muy ilógica.
Ahí había algo muy extraño, aún no sabía qué era, pero justo en ese momento, gracias a que lo había estado observando detenidamente de manera disimulada, pudo ver por una fracción de segundo la mirada que Kabuto le mandaba a Sasuke. Eso fue suficiente para que estableciera un vínculo con otro ninja que también había mostrado un interés en el Uchiha. Parecía que las cosas habían tomado un rumbo para lo peor.
Cuando nadie más se retiró, el enfermizo examinador les explicó las reglas del juego. Al acabar, en la pantalla gigante que había visto antes, comenzaron a pasar rápidamente los nombres de los Genin restantes.
Volvió a sentir un aura asesina algo diferente en dirección a ella, pero esta vez sí pudo ubicar a la persona. Era un ninja del Sonido con un solo brazo, este la mirada con veneno y rencor. Se extrañó porque no recordaba haberlo visto antes. Justo en ese momento en la pantalla aparecían dos nombres…
Abumi Zaku vs Haruno Sakura
Fin del Capítulo 10.
Ya sabemos un poco sobre la identidad de Sato, ¿qué les pareció xD?
Ya el próximo capítulo comienzan las preliminares, y como pueden ver, la primera pelea será de Sakura...Sí, estoy consciente que prácticamente invertí su papel con el de Sasuke xD...
En otras noticias, temo informarles que mis vacaciones ya se acabaron T-T (un minuto de silencio por favor)...
Hoy fue el primer día de clases y eso fue realmente pesado D:, por lo que ya no podré seguir el ritmo de actualización que he llevado hasta ahora. ¿Cuál será el nuevo esquema de actualización entonces? Entre 1-2 capítulos por semana (subido un viernes, sábado o domingo), dependiendo de cómo me vaya en la semana. Por ejemplo el siguiente capítulo será subido este sábado.
Eso es todo por ahora, ¡hasta la próxima!
¡Muchísimas gracias a todos, especialmente a gabi2801, melissaBa, daliapvperez, Paquita-hime, Kimberly-miau, Ester Izanami, Luna Haruno!
