Me parece que sin planearlo este se ha vuelto uno de los capítulos más esperados de este fic xD. Antes de que comiencen a leer, sin embargo, les recomiendo que tomen una gran bocanada de aire para que estén lo más relajados posible, y por sobre todas las cosas, no tengan deseos de matar a nadie (especialmente a mí) cuando lleguen al final...Jejejeje...
Ahora sí, sin más preámbulos, demos comienzo al capítulo 15...
Capítulo 15: Tiembla Konoha, invasión de arena.
Al escuchar su nombre, su cuerpo pareció cobrar vida propia, dirigiendo sus pies para comenzar el lento descenso hacia la arena de combate. Antes de poder dar el primer paso, sin embargo, una mano agarró su brazo con algo de desesperación. Sus ojos automáticamente se dirigieron a aquellos orbes celestes de su compañero, encontrándose con una súplica silenciosa en ellos.
De no haber sabido con anticipación que era él, su reacción instintiva habría sido romperle el brazo por atreverse a invadir su espacio personal, pero desde el mismo instante en que el examinador anunció el combate, ya sabía que Naruto trataría de recordarle la conversación del día anterior de alguna forma. Con un asentimiento de cabeza como señal de que había captado el mensaje, Sakura se liberó del agarre del Uzumaki con delicadeza antes de seguir su camino.
Mientras avanzaba a pasos pausados, podía escuchar el eco de sus latidos taladrando sus oídos. Expectación, nerviosismo, emoción...Hace muchos años que no sentía tantos sentimientos confluir en su interior como en aquel momento. No podía evitarlo, su oponente era Gaara, una de las pocas personas con quien podía empatizar realmente, que conocía así como ella el lado oscuro y cruel de la vida. De no ser ambos de bandos contrarios, o haber comenzado su relación con el pie equivocado, Sakura estaba bastante segura que podrían haber sido buenos amigos.
Pero esa no era su historia. Ambos se conocieron como enemigos, y aún hoy ese antagonismo seguía vigente. Quizá no por decisión propia, sino obedeciendo las órdenes de un poder superior, pero la realidad ineludible es que se volverían a enfrentar, y esta vez, el resultado de la pelea tendría un mayor impacto sobre el mundo que conocían del que tuvo la vez pasada.
—Te espero en las finales —escuchó decir a Sasuke cuando ambos se encontraron en mitad del camino.
Sus ojos se encontraron con los del Uchiha en un silencioso acuerdo. Sabía que su compañero tenía grandes deseos de pelear contra ella y probarse a sí mismo, pero lamentablemente era posible que su deseo no pudiera ser cumplido en esta ocasión.
Con un ligero movimiento de cabeza, Sakura rompió el contacto visual y siguió su camino al centro del estadio. Una vez en posición, Gaara se apareció frente a ella en medio de un pequeño torbellino de arena. Sus miradas chocaron de nuevo, envolviéndolos en un mundo apartado de los demás. Este era el momento, finalmente había llegado, la hora de volver a enfrentarse.
—Daremos comienzo a la pelea final de la primera ronda —anunció el examinador tratando de romper la tensión palpable en el aire—. ¡Pueden empezar!
Tan pronto esas palabras salieron de la boca del árbitro, Sakura se impulsó con el puño levantado hacia su oponente. Un estruendoso sonido reverberó en todo el estadio cuando su ataque hizo contacto con una pared de arena que se había formado frente a Gaara. Unas grietas pudieron observarse antes de que la arena saliera disparada en diferentes direcciones. La mirada estupefacta de Gaara la recibió detrás del muro, antes de contraerse con un gesto desquiciado y sediento de sangre.
Un sentimiento de alarma se propagó por su cuerpo, provocando que diera un salto para alejarse de Gaara. Frente a ella, la arena que pretendía agarrarla comenzó a tomar la forma de su dueño, creándose un clon que la atacó con sus puños. Sakura bloqueó sus golpes con sus brazos antes de destruir el clon con un golpe certero de su pierna.
Manteniendo el ímpetu, Sakura se apareció detrás de su adversario y le dio un rodillazo en la espalda que lo alzó en el aire. Con un salto acrobático, dio una vuelta en el aire para ganar más impulso y con su talón lo pateó en el abdomen de vuelta hacia la tierra, creando un cráter donde se estrelló el cuerpo.
Mientras aterrizaba, una ola de arena la atacó, golpeándole con furia y derribándola momentáneamente. Un poco aturdida, se sustituyó lejos de la arena con una piedra para evitar que la atrapara en sus garras. Desde su nueva posición observó a Gaara levantarse ileso del ataque que le había propinado anteriormente, salvo por algunas grietas en su piel que presumiblemente eran parte de su armadura de arena.
Un presentimiento le hizo voltear la cara a un lado, a tiempo para ver cómo la arena que logró escabullirse en su retaguardia adoptaba la forma de un puño gigante que se dirigía hacia ella a gran velocidad. Instintivamente movió su brazo, chocando sus nudillos con los de la arena y creando una onda de energía que se dispersó por todo el estadio. La arena se fragmentó, pero de inmediato comenzó a moverse tratando de aprisionarla.
Evadiendo la arena, se movió rápidamente en dirección a Gaara, liberando su katana en el proceso. Concentrándose en el arma que sujetaba su brazo derecho, dejó que fluyera su chakra de su cuerpo a la espada, enfocándose en cargarla de una naturaleza diferente a la suya, un elemento en el que había estado trabajando todo el mes y que le daría la superioridad sobre la arena. La katana se fue cargando de una luz azulada y un sonido de chispas danzantes a medida que se acercaba.
A unos pies de su enemigo, un muro de arena se alzó frente a ella impidiéndole el paso. Con apenas unos movimientos ligeros de su muñeca, la katana cortó el obstáculo en varios fragmentos, dejándole la vía libre hacia Gaara. Aprovechando ese breve momento de estupefacción de su enemigo por su acercamiento, osciló la katana en forma transversal. Su adversario retrocedió de un salto al darse cuenta que estaba sobre él, pero no lo suficiente rápido para evitar completamente el corte superficial que sufrió su abdomen.
La arena intentó rodearla, mientras frente a ella Gaara veía horrorizado la sangre que emanaba de su herida antes de adoptar una expresión alterada y sujetar su cabeza con ambas manos. Con su katana empoderada con chakra elemental, deshacía la arena a su alrededor, buscando una apertura para atacar nuevamente a Gaara.
Una explosión seguida de un pequeño temblor alteró su balance, pero se recuperó rápidamente evitando caerse. Sus ojos se desviaron un momento, buscando el origen de la perturbación. A lo lejos vio una nube de humo alzarse en el cielo. Por si no fuera poco, una inspección más cercana a sus alrededores le reveló que todos los espectadores se habían quedado dormidos en sus asientos. Eso explicaba porque tenía rato sin escuchar ningún sonido desde las gradas.
—¡Gaara! —el grito de Kankuro hizo que volviera la mirada a su oponente. Este se encontraba en el interior de lo que parecía una esfera compacta de arena, a su lado estaban sus dos hermanos tratando de hacer que reaccionara.
No había rastros de arena a su alrededor. Parecía que durante su pequeño momento de distracción toda la arena se había movilizado hacia Gaara para crear aquella esfera. Además de que ese debió ser el momento en que Kankuro y Temari aprovecharon para acercase.
—No deberían estar aquí —les recriminó acercándose a los hermanos del desierto. Estos le dirigieron una mirada entre nerviosa y aterrada.
Desde la periferia de su visión notó la presencia de ninjas del sonido y del desierto enfrascados en diversas confrontaciones con algunos shinobis de la Hoja, entre ellos Kakashi-sensei. La escena era inequívoca, la invasión había comenzado.
Delante de ella, Temari se interpuso en su camino para detener su avance hacia Gaara. Como reacción, Sakura cambió su postura, posicionando su katana en un ángulo que le permitiría decapitar a su enemigo en un solo movimiento. Un segundo después, su arma atravesó el aire en dirección a su objetivo inminente, sólo para encontrarse bloqueado por el abanico oriental de Temari gracias a la rápida reacción de esta.
Volviendo a cargar su katana con chakra eléctrico, Sakura ejerció más y más presión hasta que finalmente el abanico cedió con una pequeña explosión que disparó a Temari por los aires. Antes de poder hacer algo más, sin embargo, sintió un movimiento detrás de ella. Haciendo un rápido shunshin, se apareció detrás de lo que parecía ser una marioneta a punto de atacarla. Unos cuantos cortes después, lo único que quedaba frente a ella eran pedazos de madera aparentemente inservibles.
—Maldición —gritó Kankuro frustrado.
Ahora tenía la vía libre para acercarse a Gaara antes de que completara lo que sea que estuviera preparando en el interior de aquella esfera de arena. Un mal presentimiento en su interior la instaba a actuar con premura. Tenía una fuerte sospecha de que las intenciones de su enemigo tenían mucho que ver con la bestia que contenía en su interior, pero ni bien dio un paso, algo la detuvo.
—Me temo que no puedo dejar que te acerques antes de que despierte Shukaku completamente—escuchó decir a una voz muy familiar antes de que una figura enmascarada vestida de ANBU y cubierta por una túnica negra apareciera en su campo de visión.
—Te he visto antes —señaló Sakura tratando de determinar la identidad del recién llegado.
—¿Tan rápido te olvidaste de mí? —Preguntó irónicamente mientras se quitaba la máscara en un fluido movimiento.
La cara revelada la paralizó por unos segundos—. Kabuto.
—¿Me echaste de menos?
Sakura apretó el agarre de su katana de manera casi dolorosa. Estaba segura que sus acciones aquella vez habían sido suficientes para matar de una vez por todas al metiche de Kabuto, pero aquí estaba frente a ella, aparentemente vivo e ileso, otra vez.
Se decidió por tomar un breve segundo para evaluar sus opciones, moviendo sus ojos de un lado a otro rápidamente para estudiar el panorama. Por un lado estaba Gaara, si las palabras de Kabuto eran ciertas, entonces sus sospechas de que iba a liberar a Shukaku en medio del estadio debían ser correctas, y por lo visto, no faltaba mucho para que así ocurriera. Encima tenía que preocuparse por Temari y Kankuro, que nuevamente volvían al lado de su hermano. Por si eso no fuera suficiente, ahora llegaba Kabuto, de nuevo. Más allá, el árbitro de las finales parecía ocupado en una pelea contra el sensei del equipo de la arena, por lo que no podía contar con su asistencia.
—Me parece que te vendría bien una mano —la aparición de Kakashi-sensei a su lado interrumpió su tren de pensamientos.
—¡Sakura-chan!
—Hn.
Naruto y Sasuke llegaron junto a ellos con un salto. Después de un mes, el equipo 7 estaba nuevamente reunido y listo para la acción.
—Se tomaron su tiempo —reclamó Kakashi casualmente.
—El dobe no sabía cómo salir de un genjutsu —repuso el Uchiha, echándole toda la culpa a Naruto. Este último sólo atinó a balbucear indignado mientras su cara se coloreaba por la vergüenza de aquella afirmación.
—Tendremos que trabajar en eso después —sentenció Kakashi sin quitarle la vista a Kabuto.
Sakura se sintió extraña. Siempre había tenido que resolver las cosas por su propia cuenta, pero aquí estaba, rodeada por el apoyo y respaldo de su equipo. Aún con todos los defectos que cada uno poseía, los cuatro encajaban de una manera casi perfecta.
—Yo me encargo de Kabuto —declaró Kakashi, provocando una ligera sorpresa en Sakura—. Él y yo tenemos un asunto pendiente.
—Gaara es mío entonces —se adelantó a decir—. Naruto-san y Sasuke-san, distraigan a Kankuro-san y a Temari-san.
Ambos inmediatamente obedecieron sus instrucciones. Era increíble lo mucho que habían recorrido desde que se formó el equipo 7, aún con todos los desacuerdos que tuvieron al inicio por sus diferentes puntos de vista, especialmente entre Naruto y Sasuke, ahora podían poner sus diferencias a un lado y trabajar juntos. Pero además, era realmente reconfortante esa confianza implícita que ambos le tenía para seguir sus mandatos sin cuestionamientos.
Mientras cada miembro de su equipo se dividía para enfrascarse en su respectiva pelea con el oponente seleccionado, Sakura se mantuvo quieta en su lugar observando la esfera de arena de Gaara, esperando que los demás se movieran lo suficiente para permitirle acercarse a su objetivo sin problemas.
Tan pronto vio la apertura que necesitaba, corrió hacia la esfera con su katana cubierta de chakra. Con un rápido movimiento, clavó el arma en un punto de la arena e inmediatamente hizo unos sellos con sus manos; a continuación, una explosión desde el interior de la barrera de Gaara dispersó la arena en todas direcciones.
Sakura, que se había sustituido antes de que la esfera explotara, observaba la silueta de su oponente en el interior de una nube de polvo cuando un brazo de arena emergió y la atrapó entre sus garras. Sintió por un momento sus huesos protestar por la compresión y el aire abandonar sus pulmones, antes de que Sasuke apareciera de la nada y destruyera el brazo con una técnica de electricidad en su brazo que sonaba como el chillido de unos pájaros.
—¿Estás bien, Sakura?
La aludida, que había caído sobre una rodilla al ser liberada, le asintió con algo de dificultad mientras trataba de recuperar el aire perdido. Un vistazo al lugar donde estaba su enemigo reveló la presencia de una criatura extraña.
—¿Podrías explicarme qué demonios es eso? —Preguntó el Uchiha impactado por lo que veía.
—Shukaku —le respondió poniéndose nuevamente de pie. La transformación no estaba completa, apenas la mitad del cuerpo de Gaara había adoptado la forma del bijuu—. Puedes volver a tu pelea Sasuke-san, ya estoy bien.
—Shino está peleando contra Kankuro, algo sobre finalizar el combate que estaba pautado —le explicó el aludido con los ojos fijos en la criatura.
Frente a ellos, Gaara sujetaba su cabeza con un gesto adolorido. No queriendo desaprovechar esa oportunidad, Sakura le envió una señal a Sasuke para que ambos atacaran. El hecho de que el Uchiha pudiera usar jutsus elementales de trueno jugaba un gran papel a su favor.
Ambos se separaron entonces, tomando diferentes direcciones para confluir en el enemigo desde distintos ángulos. Sakura tuvo que tomar un pequeño desvío para recuperar su arma, pues no era capaz de realizar jutsus de trueno sin ella aún. Sin embargo, tan pronto su mano envolvió el mango de su espada, Gaara dio un salto rápido hacia ella quedando ambos frente a frente.
—Tú que conoces la soledad, el dolor y la muerte —declaró Gaara cuando sus ojos se encontraron—. Y que ha sido la única persona que ha escapado con vida de mí… ¡Tu muerte le dará significado a mi existencia!
Su reacción instintiva fue golpearlo con su brazo libre, logrando alejarlo de su espacio personal. La transformación estaba incrementando la velocidad de Gaara de manera exponencial, aquella repentina aparición de su enemigo no le había dado ni tiempo para concentrar su chakra en su katana siquiera.
Unos metros más allá, su oponente se maniobró en el aire para aterrizar de pie. El Uchiha, que se encontraba por esos lados, comenzó a atacarlo usando shurikens, kunais y taijutsu sin mucha efectividad.
—¡Uchiha Sasuke! —Exclamó Gaara derribando al aludido de un golpe y aprisionándolo contra el suelo con su grotesco brazo monstruoso—. Te iba a matar después de acabar con Haruno Sakura, pero ahora tendrás el honor de ser el primero en morir.
—¡No lo creo! —Intervino Naruto apareciendo de la nada y apartando a Gaara de Sasuke con una patada.
—Naruto-san, ¿qué haces aquí? —Le preguntó Sakura llegando a su lado—. ¿Qué pasó con Temari-san?
—El vago de Shikamaru la está entreteniendo —respondió mirándola—. Así que pensé que podrían usar mi ayuda.
—Ya te habías tardado Usuratonkachi —declaró el Uchiha reponiéndose del asalto de Gaara.
—Entiendo que me hayas extrañado y todo teme —comentó casualmente Naruto con un ligero tono de humor—, pero te advierto que no tiro por ese lado. Para que no te vayas a hacer ilusiones.
Sasuke apretó los dientes para refrenarse de decirle par de cosas al rubio idiota de su compañero, al mismo tiempo que un aura asesina lo envolvía. Sus ojos estaban transmitiendo todo lo que su boca no podía; de hecho, si las miradas mataran, Naruto ya estaría enterrado muchos metros bajo tierra.
—¿Por qué? —Interrumpió oportunamente Gaara deteniéndose frente a ellos—. Ayudarse, protegerse…Nada de eso tiene sentido. Sólo puedes depender de ti mismo, los demás sólo te vuelven débil.
Sin esperar respuesta, Gaara atacó nuevamente. Sakura, Sasuke y Naruto se dispersaron rápidamente para evadirlo, posicionándose de tal forma que los tres tuvieran rodeado al enemigo desde diferentes ángulos.
—Te equivocas Gaara —comentó Naruto logrando captar su atención—. Los lazos con tus personas preciadas es lo que verdaderamente te hace fuerte.
Gaara volvió a sujetar su cabeza en dolor, parecía estar batallando internamente con algo. Externamente Shukaku parecía estar propagándose más en el cuerpo de su anfitrión.
—Tus palabras no tienen sentido —declaró finalmente antes de lanzarse contra Naruto—. ¡Sólo sus muertes podrán darle sentido a mi existencia!
Sakura miró la escena analíticamente. Gaara estaba distraído peleando contra Naruto, mientras este último sólo se defendía de los ataques del enemigo. Con un leve giro de su cabeza, sus ojos se encontraron brevemente con los del Uchiha y un silencioso acuerdo pasó entre ellos.
Sasuke se acercó a Gaara sigilosamente con un kunai, aprovechando el momento que Naruto les había conseguido sin saberlo—. ¡Chidori Nagashi!
Con un salto, Sakura aterrizó en el lugar donde estaban los tres chicos. Sasuke estaba tomando ventaja de la parálisis de su enemigo para preparar nuevamente su técnica con el canto de los pájaros. No queriendo quedarse atrás, Sakura empoderó su katana y ambos lograron impactar con sus ataques de manera directa al mismo tiempo, como si hubieran sido guiados por una señal invisible.
Gaara salió propulsado por los aires, en su cuerpo eran visibles las múltiples heridas que el ataque combinado logró provocarle.
Sakura hizo un shunshin para aparecer junto al cuerpo caído. Un movimiento certero de su katana en ese breve lapso de vulnerabilidad del enemigo sería suficiente para acabar el encuentro. Sólo disponía de un segundo para dar el golpe que acabaría con todo. Estaba ahí, la oportunidad de lograrlo, pero por alguna razón, su brazo no obedecía las órdenes de su cerebro.
—Pero Gaara está solo, y mata a los demás para sentirse vivo —En ese momento las palabras de Naruto hicieron eco en su mente—. Gaara puede aprender…aprender a vivir sin tener que matar…pero sólo si le das la oportunidad.
Esa ligera distracción, aquel momento de indecisión, terminó por dejarla totalmente expuesta al ataque del enemigo. Apenas fueron unos segundos, pero eso fue suficiente.
—¡Sakura-chan!
—¡Sakura!
Los gritos de advertencia de sus compañeros la aterrizaron de vuelta a la realidad. Al ver la arena que la rodeaba, su primera reacción fue alejarse, pero estaba unos segundos muy tarde. La arena logró atrapar sus piernas en medio de un salto, y en sólo unos momentos, la aplastaba con la fuerza de cien huracanes, triturando, aplastando huesos, músculos, arterias, venas, nervios…
Todo por unos segundos de vacilación.
Naruto logró finalmente llegar junto a su compañera. Con ayuda de unos clones, la liberó de la arena y la apartó del perímetro del enemigo. En todo el camino sus ojos se rehusaron a ver el estado de las piernas de Sakura; sin embargo, no pudo evitar sentir con sus brazos la contextura pastosa que había adoptado, como si todo en su interior se hubiera hecho puré.
Lo había visto, aquel breve instante en el que Sakura tuvo la oportunidad perfecta para acabar con la vida de Gaara. En su interior, una voz egoísta gritaba para que no lo matara, porque así tendría una persona que sabía lo que significaba cargar sin elección un monstruo en su interior; una persona que sabía lo que era ser odiado y tratado mal por algo de lo que no tenía control. Su sensación de alivio al ver que Sakura no fue directo por algún punto vital del enemigo se vio rápidamente opacado por el terror cuando la arena la atrapó parcialmente.
Un amargo sentimiento de culpa lo invadió completamente. Sakura había sido herida por él, por la súplica que le había hecho. No quería ni pensar en las consecuencias que el ataque de Gaara podría tener en su compañera, pero esperaba fervientemente que fuera algo arreglable.
El cuerpo de Sasuke cayendo muy cerca de su posición hizo que mirara en dirección a Gaara, este parecía que había terminado de transformarse porque ya no había rastros humanos en su persona. Frente a ellos había ahora una criatura de color arcilla con líneas azules dispersas recorriendo su cuerpo.
—Demonios —pensó sintiéndose impotente.
Sasuke se levantó con algo de dificultad. Su cuerpo estaba cubierto de heridas y su respiración era agitada, aun así se interpuso en el camino de un ataque que iba dirigido a su persona. Tuvo que darse un golpe mental por no haberse dado cuenta antes de la situación. En su desesperación se había olvidado de Sasuke, el cual se había encargado de mantener a Gaara distraído mientras él huía con Sakura.
—Naruto —escuchó decir al Uchiha—, aprovecha para llevarte a Sakura lejos de aquí antes de que se termine de desangrar. Yo me ocupo de Gaara.
—Sasuke… —Naruto llamó sin saber bien qué decir. Por alguna razón sentía que sus papeles se habían invertido—. ¿Por qué tú…?
—Nunca más… —comenzó a decirle sin mirarlo—. Ya perdí todo una vez, no quiero tener que volver a ver a las personas que me importan morir frente a mis ojos otra vez.
Esas palabras hicieron que Naruto parara en seco. Que fuera precisamente Sasuke que le recordara que había una razón para quedarse a pelear era algo realmente chocante. Después de todo lo que habían pasado, huir ahora no era una opción.
—¡Kage Bushin no Jutsu! —Se las ingenió como pudo para crear unos cinco clones y les encomendó llevarse a la inconsciente Sakura al hospital tan pronto como fuera posible.
En algún momento del enfrentamiento contra Gaara, los demás debían haber movido sus peleas a las gradas porque en la arena de combate sólo estaban ellos tres.
Cuando Sasuke perdió la consciencia tras un ataque devastador, Naruto supo que había tomado la decisión correcta al quedarse. Acercándose al cuerpo de su compañero, creó más clones y atacó, dejando por lo menos a una de sus réplicas para que se quedara con Sasuke. Durante varios minutos repitió una y otra vez su estrategia de ataque desde diversos ángulos con sus clones, logrando apenas asestar unos golpes, pero distrayendo lo suficiente a Gaara para que no aplastara a Sasuke con su arena.
Después de un tiempo, su respiración se había vuelto agitada y sus reservas de chakra estaban en sus límites, mientras que su oponente parecía incrementar de tamaño y de fuerza con cada segundo que pasaba.
—No puedo perder aquí —pensó mirando a Sasuke y recordando el estado de Sakura—. No puedo dejar que sigas lastimando a mis preciadas personas —declaró firmemente, mirando directo a los ojos a la enorme criatura que se imponía sobre él mientras un chakra anaranjado envolvía su cuerpo—. Si así es como quieres jugar, entonces lo haremos a tu manera…¡Kushiyose no jutsu!
Un sapo gigante se apareció en una explosión de humo. En su cabeza estaba Naruto tratando de encontrar un balance.
Ahora sí, era hora de acabar con esto.
Fin del capítulo 15.
A veces me sorprendo de los problemas en los que meto a la pobre de Sakura xD. Pero bueno, está vez vengo con muchas cosas que decir...Primero, el regreso de Kabuto...Por alguna razón la mayoría sabía que volvería, no sé cómo...¿acaso era tan obvio jejeje?
Segundo, Sakura usando chakra eléctrico aunque no sea su afinidad. Eso se explica porque Sakura es una súper inteligente badass xD. ¿Y por qué trueno? Según estuve mirando, ese es el elemento que tiene ventaja sobre la arena...(De ahí el por qué Kakashi le enseñara el chidori a Sasuke para su enfrentamiento contra Gaara en la serie original). Al principio pensé en agua, pero la tierra tiene ventaja sobre el agua así que sería contraproducente.
Tercero: el comentario que le hizo Naruto a Sasuke. La verdad me pareció gracioso xD, además de que era una alusión al primer capítulo donde pasó el accidentado beso (y por si se preguntan, nada de Sasunaru en esta historia, a menos que sea fraternal). También Naruto estaba emocionado de que el equipo 7 estuviera nuevamente reunido. Lamentablemente su buen humor se vio aplastado (literalmente) por lo que pasó después...Pobre Naruto...
Cuarto: en este capítulo se ve un contraste. Si recuerdan, en los inicios del equipo 7, hay una escena similar donde Naruto intenta que Sakura no mate al enemigo, pero en ese momento Sakura no le hace caso y lo hace de todos modos. Ahora, seis meses más tarde, vemos cómo Sakura ha evolucionado, estrechando lazos con el equipo 7 de una manera tal, que se ve influenciada por las palabras de uno de sus compañeros. Ahora la pregunta que surge es la siguiente: ¿cómo afectará esto al equipo 7 en conjunto, y a Naruto y a Sakura en particular? El primero siendo consumido por la culpa, y la segunda decepción, más todavía si tomamos en cuenta las secuelas de ese ataque.
Quinto: Naruto tomando las riendas del enfrentamiento contra Gaara tiene importantes repercusiones en el futuro.
Sexto: Nuestro Sasukecito está dejando de ser tan emo bastardo :3
En fin, eso es todo por ahora amigos, espero que el capítulo haya sido de su completa satisfacción.
Antes de despedirme, el agradecimiento de siempre a esas personas maravillosas que se animan a dejar a sus comentarios: klee.v, melissaBa, Luna Haruno, taran taran, pirata (gracias por triplicado :D), D.P.I.Y.O.N, gabi2801, daliapvperez, prics17, kazuyaryo, Black Angel N.
¡Hasta el próximo capítulo!
