¡Hola a todos! Espero que hayan tenido unas divertidas fiestas, celebrando el final de un año y el inicio de otro :D.

Pasando a asuntos más importantes, la verdad yo pensaba que se me haría más fácil escribir después del último capítulo, pero la realidad es que no T-T...Por eso estoy actualizando ahora u.u (que todavía es la primera semana de enero, así que no me pasé xD).

Capítulo 19: Reunión del destino

Observó con ojo crítico la máscara blanca que tenía en sus manos, ignorando el discurso del hombre que se la había entregado. Ella más que nadie sabía el significado de aquel objeto, así como el peso de las nuevas responsabilidades que traía consigo, por lo que no necesitaba que se lo repitieran todo de nuevo, mucho menos un ninja que estaba muy por debajo de ella.

A su lado, su compañero estaba parado en atención, con su rostro de seriedad absorbiendo cada una de las palabras del ninja que los había guiado hasta aquel salón. De su generación, ellos habían sido los únicos que se atrevieron a entrar en ese cuerpo élite de shinobis. Habrían sido tres, pero el tercero había argumentado que sería demasiado problemático y decidió no aceptar la promoción, a pesar de haber tomado las pruebas y pasado con excelentes calificaciones junto a ellos dos.

Un trío de genios, un equipo prodigio, las nuevas estrellas de su generación; ese y muchos otros apodos se habían ganado desde que pasaron juntos los exámenes de ascenso a Jounin, especialmente por ser de una promoción tan joven y haber derrotado a otros ninjas con mayor experiencia que ellos. Sin mencionar que ningún otro de su grupo de graduación había alcanzado ese rango todavía.

De repente, sintió una presencia muy familiar acercarse. Sólo entonces alzó la vista, justo a tiempo para ver al hombre que tenía delante cerrar finalmente la boca para darle un asentimiento de cabeza a alguien detrás de ella y retirarse del lugar. Debió haberse imaginado que él estaría aquí.

—Supongo que estarán aburridos de escuchar tanto sobre el protocolo y la conducta a seguir ahora que han sido aceptados en estas filas, así que iré directo al punto…Bienvenidos a ANBU —soltó el recién llegado parándose delante de ellos—. Hyuga Neji, Haruno Sakura, a partir de ahora estarán bajo mi mando en el equipo Ro.

De eso ya habían pasado ocho meses. Los primeros cuatro Neji formó parte de su equipo, pero pronto fue reasignado por orden del consejo. Varias personas formaron provisionalmente parte del equipo entonces, hasta que finalmente alguien fue elegido para ocupar definitivamente el puesto, una persona escogida y sugerida personalmente por Danzo, Sai.

Dicha persona estaba parada actualmente al lado de ella, informándole de la orden del Hokage de presentarse inmediatamente a su oficina para discutir la próxima misión. Sakura no lo miró en ningún momento, sus ojos fijos en otra persona tirada en el suelo frente a ella, que luchaba por ponerse de pie.

—Aún no puedo ganarte —declaró la otra persona, siendo rápidamente auxiliada por una de sus compañeras.

—Vamos a terminarlo aquí —sentenció relajando su postura y acercándose a su interlocutor para aplicar sus jutsus médicos y cerrar las heridas que le había causado durante su pequeño enfrentamiento.

—No hay de otra, el Hokage te ha invocado —concedió sacudiendo su ropa del polvo acumulado una vez que Sakura lo curó.

—Hasta el próximo entrenamiento, Neji-san —se despidió con un asentimiento de cabeza antes de dirigirse a los demás ocupantes del campo—, Tenten-san, Lee-san.

Sakura desapareció, sin darles oportunidad de responder, en un pequeño torbellino de cerezos, acompañada de Sai. Pronto, los miembros restantes de su equipo se unieron a ella en su trayecto a la oficina del Hokage. Parecía que la habían estado esperando, lo cual era raro porque el capitán era el que siempre llegaba tarde. Esto sólo le reafirmó el hecho de que se trataba de una misión importante.

Después de la última misión hace una semana, podía imaginar de qué venía la siguiente. Se habían tomado su tiempo, pero parecía que finalmente el Hokage daría la orden de traer de regreso a Uchiha Sasuke. ¿Y quién mejor para llevar a cabo la misión que ellos, el equipo élite ANBU más poderoso de Konoha, bajo la orden directa del Hokage?

Apenas le tomó unos cinco minutos llegar hasta la Torre del Hokage, desde donde se movilizó discretamente hacia la oficina del Sandaime. Podía sentir un chakra muy familiar en el edificio, uno que no había sentido en mucho tiempo y que la motivó a apresurar el paso, tomando la delantera de su equipo. El capitán no se opuso, dejando que encabezara la marcha y fuera la primera en abrir la puerta.

—Que oportuno, precisamente acaban de llegar tus compañeros de equipo —inmediatamente su mirada se dirigió al Hokage ante esas palabras.

—¿Sakura…chan?

Una voz muy familiar, que no había escuchado en muchos años, la obligó a despegar la vista del Hokage, encontrándose con unos orbes azules que la miraban con una mezcla de sorpresa, felicidad y aprehensión. Sus ojos lo estudiaron por una fracción de segundo, fijándose en esos cabellos rubios alborotados, aquellas marcas en su mejilla que muchas veces le recordaban a un zorro, y aquellas vestimentas naranjas, que ahora estaban combinadas con el negro y eran menos llamativas que antes. Estaba más alto, pero no cabía duda, Uzumaki Naruto estaba parado delante de ella.

—Naruto-san —reconoció brevemente antes de ignorarlo a favor de darle una pequeña reverencia al Sandaime—. Hokage-sama.

Los restantes miembros de su equipo tomaron su turno para presentarse ante el Sandaime, excepto el capitán, que prefirió saludar a los otros ocupantes de la oficina.

—¡Yo Naruto! —Llamó con un aire casual, como si no hubieran pasado tres años desde la última vez que se vieron—. Jiraiya-sama.

—¡Kakashi-sensei! —reconoció el Uzumaki con alegría, finalmente despegando su mirada de Sakura.

—Lamento ser la persona que tenga que cortar este reconfortante reencuentro, pero tenemos una misión importante —interrumpió el Hokage cuando vio las intenciones de Naruto de comenzar a hacer preguntas—. A partir de ahora, Uzumaki Naruto formará parte del equipo Ro. Su misión será traer de regreso a Uchiha Sasuke.

—Como usted ordene, Hokage-sama —le respondieron cuatro voces al unísono.

—Tienen media hora para partir —anunció el Hokage—. Kakashi, confío en que podrás acomodar a Naruto.

Con un asentimiento de cabeza, Kakashi desapareció con un boquiabierto Uzumaki. Sakura lo siguió, no realmente por querer hacerlo, sino porque tenía que dirigirse al mismo lugar que ellos, los cuarteles ANBU.

—Realmente me gustaría que tuviéramos más tiempo para charlar y ponernos al día —le dijo Kakashi desapareciendo por una puerta y apareciendo segundos después con una máscara blanca y un uniforme en sus manos—. Pero me temo que tendremos que dejarlo para cuando volvamos de la misión.

—¿Qué es todo esto? —Preguntó un confundido Uzumaki cuando Kakashi le entregó lo que había traído.

—¿No es obvio? —Para ese momento, los cuatro miembros del equipo Ro ya se habían puesto sus túnicas ANBU y sus máscaras—. Ese es tu uniforme ANBU.

—¿ANBU?

—Bienvenido al equipo Ro, un equipo élite ANBU bajo la orden directa del Hokage.


Todo había pasado tan rápido. Un instante estaba discutiendo con el Hokage por el hecho de que no se hubieran dignado a informarle de la desaparición de Sasuke y al otro instante estaba recorriendo los bosques del país del Fuego con su nuevo equipo, que realmente no era tan nuevo al fin y al cabo.

Eso era lo que quería después de todo, traer de vuelta a su renegado amigo en compañía del viejo equipo 7, y eso era lo que precisamente había conseguido. Lo que no esperó fue que lo entraran en ANBU de esa manera, sin darle oportunidad de dar su opinión en el asunto. Aunque considerando que lo colocaron en el mismo equipo que Kakashi-sensei y Sakura-chan, realmente no podía quejarse mucho. No podía decir lo mismo de los otros dos integrantes del equipo Ro, uno tenía una mirada que le daba escalofríos y el otro era una imitación barata de Sasuke.

El silencio comenzó a sofocarlo, tenías tantas cosas que preguntar, pero Kakashi-sensei le había advertido que como ANBU debía mantenerse callado y tratar de tener la mente fría, más en esta misión de rango S tan peligrosa. No le habían especificado los detalles, aunque él tampoco había preguntado. Lo primordial para él era traer de vuelta a Sasuke, nada más importaba. Con su mente enfocada en ese pensamiento, se sobrepuso a las demás emocione que intentaban tomar control de su mente y comenzó a serenarse.

La velocidad a la que se desplazaban era increíble, no se podía esperar menos de un equipo de élite, aunque él no se quedaba nada atrás gracias a su entrenamiento con el viejo pervertido.

Pasaron horas sin detenerse ni un momento a descansar, cuando finalmente Kakashi, o mejor dicho el capitán Inu, se detuvo abruptamente en un terreno rocoso libre de árboles en un radio de 500 metros. Los demás lo imitaron, manteniendo una pose de alerta y mirando sus alrededores con cautela. Naruto no sabía realmente por qué se habían detenido, pero podía sentir un aire de tensión y expectación en sus compañeros que provocó que comenzara a sudar frío. Fuera lo que fuera, no presagiaba nada bueno.

—Cuando sentí que alguien había traspasado el perímetro que establecí, no me esperaba encontrar con un grupo ANBU de Konoha —se escuchó decir una voz terriblemente familiar.

Naruto trató de buscar con la mirada al enemigo, pero no era tan bueno para sentir el chakra de los demás como lo era su compañera. No ayudaba el hecho de que la voz parecía venir de alrededor de ellos, sin un lugar concreto.

De repente, escuchó un movimiento a sus espaldas que lo obligó a voltearse por instinto para tratar de interceptar a un posible enemigo, sin embargo, lo único que llegó a ver fue una figura difuminada ser lanzada a un lado para aterrizar en un cráter formado por la fuerza del impacto. Un parpadeo y un ligero movimiento de su cabeza le reveló a uno de sus compañeros con un puño alzado antes de desaparecer de su campo de visión. No necesitaba nada más para saber que se trataba de Sakura y su descomunal fuerza siendo aplicados contra un pobre desdichado que intentó escabullirse por detrás.

Trató de moverse para auxiliar a su compañera, que se había enfrascado en una pelea con el sujeto que había pretendido atacarlo, pero el brazo de su capitán lo detuvo.

—Cerezo sabe cuidarse sola, nuestra prioridad es encontrar a Sasuke.

Sabía que esas palabras eran más que ciertas, pero su mente jugaba con sus emociones, trayendo recuerdos de la última vez que la había visto, inconsciente en una cama de hospital porque él no había sido lo suficientemente fuerte para ayudarla cuando más lo necesitaba. El arrepentimiento y la culpa lo habían carcomido por dentro durante mucho tiempo con esa imagen.

—Me sorprende que hayan podido encontrar este lugar —escuchó la misma voz del comienzo. En contra de su voluntad, despegó la mirada de la pelea de Sakura; no había visto quién era su oponente pero sí el hecho de que ella estaba barriendo el piso con él—. Déjenme adivinar, ustedes deben ser el equipo del Cerezo Mortal, Haruno Sakura…Aunque, pensaba que sólo eran cuatro miembros.

Frente a él se fue materializando una figura de un hombre de piel pálida, cabellos largos y ojos ambarinos. En su rostro había una mueca de burla y satisfacción.

—Parece que finalmente podré pagarle de vuelta lo que me hizo en el Bosque de la Muerte aquella vez hace tres años.

Sus puños se contrajeron de manera dolorosa al identificar al hombre que estaba parado frente a ellos. Un temblor recorrió su cuerpo por el esfuerzo que estaba haciendo tratando de controlarse, pero con cada segundo que pasaba estaba cediendo más a sus impulsos.

Aquel hombre era el responsable de todo, la invasión a Konoha, el estado de paraplejía que había sufrido Sakura por meses, la huida de Sasuke…Todo lo malo que había pasado era culpa de él, de esa serpiente.

—¡OROCHIMARU! —Gritó en cólera. Estaba comenzando a ver rojo y a sentir que una violenta y poderosa energía cubría su cuerpo. Todo razonamiento se fue por la ventana, lo único que podía visualizar en su nublada mente era que debía despedazar al hombre que tanto dolor le había causado. Y así fue cómo Uzumaki Naruto se lanzó lleno de ira contra el Sannin de las serpientes.


Kakashi estaba estudiando al recién aparecido Sannin cuando sintió un chakra lleno de malicia inundar sus sentidos. El poder era tan abrumador que no era necesario ser un sensor para sentirlo. Casi con temor, sus ojos se apartaron del enemigo para observar la fuente de tan familiar y malévolo chakra, justo a tiempo para ver como una especie de manto líquido de color rojizo se expandía por el cuerpo de su antiguo estudiante, adquiriendo la forma de un zorro.

—¡OROCHIMARU! —Fue el gritó que desgarró el aire antes de que Naruto se lanzara contra el susodicho.

Nunca había presenciado a su pupilo usar de manera tan cruda el chakra del Kyubi, ni siquiera durante la invasión. Si esto era en lo que había estado trabajando Jiraiya durante su viaje de entrenamiento con Naruto, debía admitir que se trataba de un arma muy poderosa. El único problema era…¿qué tan seguro podía ser?

—¿Capitán? —Preguntó uno de sus subordinados, obviamente refiriéndose al próximo paso a seguir ahora que Sakura y Naruto se habían enfrascado en dos peleas distintas.

De Sakura sabía que no tenía que preocuparse. La Haruno le había demostrado una y otra vez que era perfectamente capaz de cuidarse sola. Si hace tres años su habilidad estaba por encima de todo pronóstico, ahora era simplemente incomparable. Le dolía admitirlo, pero posiblemente Sakura ya había superado su nivel y eso era decir mucho.

El problema era Naruto, no sabía que tan impredecible podía llegar a ser en esa condición. El Hokage le había informado que cuando el Uzumaki regresara a la aldea sería puesto bajo su mando nuevamente, y que solamente cuando él volviera, podrían salir en la misión para buscar a Sasuke. A pesar de que todo parecía muy repentino, la realidad era que todo había sido planeado desde el mismo momento en que culminó la larga misión para descubrir la ubicación de las numerosas bases de Orochimaru.

Tomando una rápida decisión, ordenó—. Sai, tú ve con Sakura. Yamato y yo iremos con Naruto.

Naruto no había sido colocado en el equipo Ro por una cuestión de azar. El motivo más importante era que ahí se encontraba una de las pocas personas que podía controlar al Kyubi en caso de que fuera necesario. Con eso en mente, Kakashi se apresuró al lugar donde estaban ocurriendo las grandes explosiones.


Sakura esquivó el ataque de su oponente antes de girar su cuerpo y pegarle dos pergaminos explosivos en la cabeza. Con un salto hacia atrás, usó un jutsu para elevar una gruesa pared de tierra y cubrirse de la explosión. Una persona normal habría muerto como resultado de esa maniobra, pero cuando el muro de roca se desmoronó a su alrededor, la mitad inferior del cuerpo de su enemigo estaba parado frente a ella como si nada, al mismo tiempo que su torso, cabeza y brazos se regeneraba rápidamente. No había sangre, no había vísceras, y la recuperación de su oponente parecía como si muchos pedazos de papel se juntaran para crear algo humano.

Sólo podía haber una explicación a eso—. Edo Tensei.

—Parece que estás familiarizada con la técnica —indicó su adversario cuando su cabeza terminó de formarse—. Claro que no esperaba menos viniendo de ti.

—Parece que Orochimaru te considera muy útil —declaró sin un ápice de emoción en el rostro, el cual traía descubierto porque había perdido su máscara en medio de la batalla—, tan útil como para traerte de nuevo a la vida…Yakushi Kabuto-san.

—¿Qué puedo decir? —Se encogió de hombros con una expresión burlesca—. Soy un tipo de muchas cualidades.

Tras esas palabras, Kabuto intentó atacarla de nuevo con sus bisturís de chakra. Parecía una gran broma cósmica, tener que enfrentarse de nuevo contra él. Por lo menos ahora sabía que sí había conseguido matarlo aquella vez y que su aparición en la invasión había sido un Edo Tensei. Después de todo, ¿quién más podría haberlo matado?

Mientras desviaba los ataques de su enemigo, casi sin esfuerzo porque después de pelear tantas veces contra él ya tenía memorizada su estilo de pelea, sin mencionar que su nivel actual superaba por mucho el de Kabuto, dejó que sus sentidos se expandieran para verificar lo que estaba pasando en el campo de batalla.

Había sentido el chakra de Orochimaru aparecer frente a su equipo seguido por la súbita presencia del chakra del Kyubi. Posteriormente comenzaron a ocurrir explosiones a gran escala que causaban gran destrucción y sacudían el suelo con su poder. ¿Esta era la fuerza del biju más poderoso de la tierra? Ciertamente no lo podía comparar con el chakra del Ichibi que sintió todos esos años atrás. La diferencia era muy grande.

Volviendo a enfocarse en su pelea, supo que los métodos convencionales no la ayudarían a derrotar a Kabuto. El Edo Tensei le daba un cuerpo prácticamente inmortal, que se regeneraba ante cualquier herida que le causara. Ni siquiera volarle la mitad de su cuerpo fue suficiente para detenerlo, lo cual la llevaba a la pregunta de qué hacer ahora.

Recordó entonces la pelea de Sato-san contra su amigo resucitado. Su tutor lo había derrotado definitivamente usando…

Cierto, ¿cómo lo pude olvidar?

Rápidamente creó un clon de tierra e invocó unos lobos para que distrajeran a Kabuto mientras ella se dedicaba a crear el arma definitiva contra el Edo Tensei. Sacando un pergamino vacío y una pluma, comenzó a poner en uso sus amplios conocimientos de Fuinjutsu. Sus manos se movieron a gran velocidad creando figuras, patrones e insertando unos cuantos kanjis aquí y allá. Cuando hubo terminado, se acercó corriendo a su enemigo, el cual se encontraba bastante confiado con la inmortalidad de su cuerpo, pensando que nada de lo que pudiera hacer podría detenerlo. Cuán equivocado estaba. Esa sería su perdición.

Antes de que pudiera reaccionar, Sakura lo rodeó rápidamente, envolviéndolo en el pergamino que acababa de crear. Kabuto no supo qué lo golpeó cuando cayó al suelo inmóvil, complemente cubierto de papel y escrituras.

—Doton: Yomi Numa (Elemento Tierra: Pantano del Inframundo).

Era casi poético, estaba usando la misma técnica para acabar con Kabuto que usó la primera vez. En esta ocasión, ya no habría regreso para el bastardo, después de todo, ese día también moriría el dueño de la técnica, Orochimaru.

Justo en ese momento, Sai decidió aparecer a su lado—. Sakura-sama, es momento de llevar a cabo nuestra verdadera misión.

Sakura apenas lo miró. Sabía que el verdadero motivo de la presencia de Sai en su equipo era mantener a Danzo informado de todos sus movimientos. El viejo halcón de guerra siempre se mostró interesado en sus habilidades, hasta el punto de pedirle discretamente que se uniera a Raíz. Obviamente se había negado, no tenía ningún interés en su pequeña organización; pero el viejo era persistente, y con el pasar de los años terminó haciendo varios tratos con él, a veces para intercambiar información, a veces para intercambiar objetivos. Todo siempre de acuerdo a los planes de Sato-san.

Con una señal de su mano, le indicó a Sai que debían moverse. La misión de este era formar una alianza entre Orochimaru y Danzo, actuando como medio. Sakura no tenía interés en las verdaderas motivaciones de Sai, ni en las otras órdenes que seguramente Danzo le había dado; ella tiene su propia prioridad, y la iba a llevar a cabo en contra de todo el mundo si era necesario.

No les resultó difícil encontrar a los demás, sólo tuvieron que seguir el rastro de destrucción. Parecía que la pelea estaba en una especie de estancamiento, y no sólo eso, Yamato tenía sujeto con sus técnicas de madera una figura rojiza con la forma de un zorro de cuatro colas que se agitaba tratando de liberarse a la vez que emitía gruñidos de ira; a su lado estaba parado el capitán Inu con la máscara ANBU rota y agarrándose un brazo ensangrentado. Frente a ellos se encontraba Orochimaru con un cuerpo abatido pero con una sonrisa de satisfacción.

—Kukukuku, parece que Naruto no tiene tanto control del Kyubi como esperaban —se burló la serpiente a pesar de la condición en la que se encontraba, ya que contrario a lo que estaba diciendo, era obvio que Naruto le había dado una paliza—. Así nunca podrá vencer a Sasuke-kun…

Sakura eligió ese momento para aterrizar frente a Orochimaru, que lejos de estar sorprendido por su repentina aparición, se veía extrañamente complacido.

—Me imaginaba que Kabuto no podría derrotarte —confesó sin perder la compostura—. Es una lástima perder a alguien tan valioso, pero Sasuke-kun es todo lo que necesito ahora —siguió hablando como si nada—. Por cierto, nunca pude agradecerle a Sato el regalo que me dio, siempre supe que era un hombre bastante inteligente que sabe escoger bien sus bandos. Me pregunto si podré decir lo mismo de su sobrina.

Sakura no dijo nada en respuesta, dejando que Orochimaru hablara sin restricciones. Sabía que sus palabras iban a generar muchas preguntas, pero la farsa iba a llegar pronto a su fin, así que realmente no importaba lo que dijera.

Cuando cesaron los gritos de rabia del zorro, observó por el rabillo del ojo cómo el manto rojizo que envolvía la figura aprisionada por la técnica de Yamato iba cediendo, dejando en su lugar a un inconsciente Naruto cubierto de quemaduras de segundo y tercer grado que sangraban copiosamente. Al ver esto, Yamato rápidamente liberó a Naruto, dejando que cayera gentilmente en el suelo.

—Cerezo, necesitamos tu ayuda aquí —le llamó el vice-capitán.

Podía observar que las heridas que sustrajo Naruto durante su transformación eran terribles, pero también era capaz de ver cómo se estaban regenerando, lento pero seguro. Eso significaba que el Uzumaki no iba a morir por algo así, el Kyubi se encargaría de eso.

—¿Cerezo? —Preguntó Inu al ver que ella no había dado respuesta—. ¡Sakura!

Al escuchar su nombre giró levemente la cabeza para mirarlo a los ojos, ya que parecía que en algún momento de su enfrentamiento con Orochimaru había descubierto su Sharingan. Era algo inusual que Kakashi la llamara por su nombre en medio de una misión y más con ese tono tan urgente, pero seguramente la condición de Naruto, las palabras del Sannin y su silencio lo habían obligado a tirar por el viento el protocolo ANBU.

Justo en ese momento, Orochimaru comenzó a retirarse del lugar. Sin pensarlo dos veces, Sakura se enfocó nuevamente en el Sannin y dio los primeros pasos para seguirlo.

—¡¿A dónde vas Sakura?! —Preguntó Kakashi al ver sus intenciones de irse—. ¡Naruto necesita tu ayuda!

Esas palabras la detuvieron un momento, lo suficiente para responderle—. La misión es más importante.

Sin darle tiempo a asimilar sus palabras, Sakura desapareció del lugar, siendo seguida por Sai. No podía dejar que la serpiente escapara, esa era su prioridad. A pesar de que estaba desobedeciendo una orden directa de su capitán, el peso de su misión era más importante, la misión que le había dado Sato-san.

Siguiendo el rastro del chakra de Orochimaru, Sakura atravesó bosques, el puente Tenchi, y mucho terreno más hasta finalmente alcanzar al Sannin, el cual se había detenido en un pequeño claro, al lado de un joven de cabellos negros muy familiares que les daba la espalda. En el suelo, rodeando al par, se encontraban un montón de cuerpos sin vida.

—Sabía que me seguirías —comentó Orochimaru al verla aterrizar frente a él junto a Sai—. Pero esta vez yo no seré tu oponente, voy a dejar que mi pupilo sea el que acabe contigo.

Era tan típico de Orochimaru esa táctica. Había tratado de hacer lo mismo con Sato-san, valiéndose de los lazos que pudieron existir entre él y su antiguo compañero de equipo. Con razón se había mostrado tan burlesco, seguramente se había imaginado mucho este escenario.

—Iluso —se escapó de sus labios, justo en el momento en el que un sonido parecido al chillido de aves inundó el lugar.

—¿Q…qué…? —Pronunció con dificultad el Sannin, viendo la mano electrificada que atravesaba su pecho antes de sentir una descarga eléctrica con la potencia suficiente para rostizar la carne extenderse por todo su cuerpo, dejándolo carbonizado en instantes.

Retirando la mano cubierta de sangre, el joven de cabellos negros finalmente los encaró—. Te he estado esperando…Sakura.

—Sasuke-san.

Fin del capítulo 19.

Ha sido un capítulo más revelador que otra cosa. Si prestaron atención, dejé algunas pistas a lo largo del capítulo. No sé por qué, pero conforme pasan los capítulos describir las peleas se está haciendo mucho más complicado :(.

Bueno, continuando, aquí se han aclarado varias cosas, y otras aún están por aclararse. No tuvimos mucha oportunidad de ver al equipo 7 interactuando, pero en el siguiente capítulo tendremos bastante...Por cierto, por alguna razón siento que esto está saliendo más dramático de la cuenta xD. Y no tengo nada en contra de Sai, el comentario fue todo de Naruto xD

En fin, ¿qué les ha parecido? ¿Creen que Orochimaru murió muy rápido (en esta parte recuerden que Naruto modo Kyubi lo debilitó primero y Sasuke le dio el golpe de gracia cuando la serpiente estaba desprevenida)? ¿Se esperaban lo de Kabuto? Realmente en esta parte pensaba introducir más diálogo entre esos dos, una especie de discusión moral sobre lo que significaba ser un ninja médico, pero esta Sakura no le interesan ese tipo de discusión y además tiene muy definido su papel en la vida. Otras escenas que pretendía escribir fue una breve pelea entre Sakura y Neji, para que se viera a Sakura usando las técnicas del clan Hyuga sin el Byakugan gracias a su amplio conocimiento de la anatomía humana, y la red de distribución de chakra del cuerpo. También pensaba en un breve enfrentamiento entre Kyubi Naruto y Sakura, así como entre Orochimaru y Sakura. Pero como verán, no se me dio y esto fue lo que resultó al final.

Sin nada más que decir, quiero agradecerles su constante apoyo a esta historia, especialmente a:

daliapvperez
Luna Haruno
Kimberly-miau
Jun Aoi
prics17
diva-akira
pirata (jejeje, hay una parte del pasado de Sakura que tiene que ver con una situación similar...quizá desarrolle un capítulo dedicado a eso...quizá, ya veremos xD. Jajajaja, veo lo que hiciste ahí xD, y Orochi en esta versión es ambas cosas xD...Hakuna matata y felices fiesta para ti también :D xD)
97-Lilly
Carla mm

Esto es todo por ahora gente, ¡hasta la próxima!