El hijo de Poseidón, corrió y corrió lo más rápido que sus pies se lo permitieron, llego al castillo y subió las escaleras mientras se deshacía de su armadura, no podía seguir así. La cercanía del hijo de Zeus lo ponía de los nervios, su sangre hervía quería tocarlo, quería sentir su piel y su aroma. ¡No podía seguir pensado así! ¡El no podía pensar eso de su amigo! abrió la puerta de su habitación y se quedo ahí encerrado envuelto entre sus cobijas, el único lugar seguro que conocía. Pero morfeo es traicionero.
- Ven Tessy, te haré sentir bien - la voz de Perseo lo llama, era suave y sus manos empezaban a rodearle la cintura, su aliento se pego en su cuello haciéndole cosquillas - Hueles demasiado bien Tessy ¿te puedo comer? -
- Si - respondió el totalmente excitado, las manos de Perseo eran suaves contra su piel, pronto ambos estaban sin túnicas y Perseo devoraba su cuello con ansiedad. Teseo soltaba mas y mas suspiros, se aferraba a su espalda clavando sus uñas y la mano de Perseo bajaba mas y mas hasta que apretaba con suavidad su trasero. El hijo de Poseidon dejo escapar un gemido potente.
- Eso, gime para mi y solo para mi Tes - susurraba Perseo a su oído mientras lo tumbaba en la cama - Eres mío - decía mientras comenzaba a depositar un camino de besos sobre su pecho y abdomen, bajando cada vez mas y mas.
- Soy tuyo - decía entre gemidos el azabache de ojos verde mar y arqueo la espalda al sentir la boca caliente de Perseo llegar a su miembro y apenas rozarlo, su lengua comenzaba a deslizarse por el atrevidamente y su mano le apretaba su entre pierna, provocando mas gemidos y que un escalofrió recorra su espalda - Perseo...
Teseo se sentó de nuevo con la respiración entre cortada, asustado, sudando ¡Maldita sea! sentía el rostro arder, apostaba lo que sea que estaba mas rojo que el coral que adornaba las ventanas del castillo de su padre ¡Maldito sea quien le estaba mandando esos sueños! ¡Malditos todos! su entre pierna dolía ¡Daimones!
- ¿Por que a mi? - susurro apretando los dientes y lanzándose contra la cama, paso sus manos sobre su rostro con frustración ¿Que había hecho para merecer esto?. Tocaron a su puerta, abrió los ojos, sus hermanos estaban en el castillo, desearía estar muerto si es que ya no lo estuviera.
- Oh, Teseo... creo que debemos hablar - escucho decir a través de la puerta a Orión, se oía totalmente incomodo, volvió a maldecir en todos los idiomas que se conocía, su erección dolía, su rostro ardía y ahora estaba seguro de que Orión y seguro Belerofonte también, lo habían oído.
Hoy no era su día.
- ¡Lagaos! ¡No quiero ver a nadie! - grito envolviéndose mas en las cobijas y tratando de ignorar su miembro que latía y palpitaba doliendole por la falta de atención.
- Tes no puedes seguir así - decía la voz de Belerofonte pero el antiguo rey de Atenas lo ignoro, quería que esto terminara, ¡Era atracción sexual nada mas! y si solo era eso ¿por que su corazón latía desbocado? y ¿por que la tormenta de su interior se revelaba solo con la cercanía del hijo de Zeus?... sacudió la cabeza, eso era por la excitación si solo era por eso.
- Teseo no te puedes quedar ahí, Perseo va a venir a verte si no te ve con nosotros en la fiesta - trataba de razonar con el Orión pero Teseo apenas y lo oía sus oídos estaban latiendo el dolor en su entrepierna crecía, debía atender su erección.
Se resigno, no podía soportar más dolor se saco las cobijas y camino como pudo al baño, sus hermanos seguían tocando la puerta así que trato de ser lo mas silencio posible, deslizo su mano sobre su miembro y su cabeza solo podía seguir pensando en el hijo de Zeus.
Quieres que te ayude con eso Tes su imaginación era cruel podía oírle claramente hablar y sentir su aroma enfrente suyo, podía hasta visualizarloPídeloamablemente y lo haréTessy aun tenia su aroma en su nariz.
- Si, ayúdame por favor - no sabia porque pero lo había susurrado su imaginación trabajaba malditamente bien, su mano comenzó a masajear despacio su erección y de su boca quería dejar escapar quejidos y gemidos pero se mordió su otra mano y evito hacerlo. No podía dejar que sus hermanos lo vuelvan a escuchar en tan penosa situación.
Ya casi acabamosTes Jodida imaginación, imitaba perfectamente la voz de Perseo. Y con un último gemido acallado por su mano se vino por fin y suspiro aliviado.
Pero ahora se sentía un cochino y un mal amigo, había usado a su amigo para masturbarse ¡Dioses! se hizo bolita en el suelo del baño, era de lo peor por usar así a su amigo, no sabia en que momento habían entrado a su habitación pero sintió la presencia de sus hermanos ahí a su lado. Orión paso sus mano suavemente por su espalda, al parecer había comenzado a llorar también. Era un asco.
- Soy de lo peor - susurro para si pero el semigigante lo oyó y lo abrazo por los hombros pegándolo a su pecho.
- No eres de lo peor Tes - le trataba de asegurar el rubio.
- Solo te has enamorado demasiado de Perseo - dijo Belerofonte y eso no ayudaba.
- ¡Yo no amo a Perseo! - se levanto con furia y paso las manos por su rostro limpiando sus lagrimas - ¡Solo es atracción! ¡ Y se va acabar! - aparto a su hermano de la puerta y se fue a su armario para buscar una túnica limpia.
- ¿Que vas a hacer Tes? - pregunto Orión con interés al verlo con la túnica en mano.
- Alistarme para la fiesta, eso hago. Voy a disfrutar de la fiesta, voy a conseguir mas conquistas a la lista y eso me hará olvidar todos esos sueño - afirmo mientras e metía al baño. Orión y Belerofonte se miraron entre si.
- Esto va a acabar mal - dijeron los dos antes de abandonar la habitación.
Teseo permitió que el agua mojara su cuerpo, se baño y cambio de ropas. Se puso su broche y su corona. Se miro al espejo con determinación, hoy iba a conquistar a cuanta chica o chico se encontrara en su camino y la iba a pasar genial.
- Estoy listo - asintió y camino afuera de su habitación.
- Vaya si que has demorado en alistarte - dijo Belerofonte que también llevaba puesta su corona y sus mejores galas.
- Por su puesto tenia que hacerlo, debo verme de lo mejor en esa fiesta - sonrió como siempre, Orión llevaba su túnica pero no corona pues a diferencia de sus hermanos el no fue un rey en vida.
Llegaron a la localización de la fiesta y como de costumbre, estaba todo para divertirse, comida por un lado, gente por el otro. Alcohol y Vino aunque en realidad ninguno podía enserio emborracharse, había música a cargo de los hijos de Apolo, los hijos de Hefestos habían hecho maquinas de luces, maquinas de humo, burbujas de todo. Las mujeres bailaban sin control alguno y los varones igual pero lo que lamentablemente para Teseo llamo su atención fue el azabache de ojos azules hijo de Zeus que llevaba una sencilla túnica de color blanco, con un cinto dorado y su corona incrustada de piedras preciosas que apenas lo vio le sonrió y camino hacia el.
- No debí venir - murmuro pero respiro hondo e hizo como si nada pasara, como si no sintiera a cien de sus hermanos cíclopes golpear contra su pecho, como si su corazón no quisiera salirse de su pecho y correr a los brazos de Perseo ¡Contrólate estúpido corazón! - Hola - saludo de lo mas normal cuando lo tuvo en frente su aroma se pego a su nariz.
- Viniste Tes - sonreía a mas no poder el antiguo rey de Micenas, mientras lo envolvía en un abrazo. Sus hermanos tan buenos solo le hicieron de la mano y le dejaron solo. Devolvió el abrazo y su nariz no pudo evitar aspirar su aroma, haciéndolo sonreír bobaliconamente.
- Si si vine - se separo de el y dejo de sonreír, se aclaro la garganta.
- Pensé que te habías sentido mal, por eso del hechizo y todo - dijo Perseo que aun estaba demasiado cerca de su persona y para acabarla lo rodeo con su brazo por los hombros - Hoy vamos a gozar Tessy - aseguro el hijo de Zeus y Teseo solo asintió.
La fiesta empezo de maravilla, Perseo apenas y se le despegaba unos cuantos centimetros y cuando salia a bailar con cualquiera Teseo sentia una incomodidad en su pecho, pero le dejaba de lado. El tambien salio a bailar y a divertirse pero no sabia porque pero no lo sentia tan divertido como cuando bailaba con Perseo. Con el todo era mas divertido. Sacudio la cabeza, tenia que sacarse esos pensamientos, Perseo solo era un amigo.
Se alejo un poco del bullicio que se habia armado y ahi lo vio cerca de la mesa de la comida . perseo conversaba con su ex esposa.
- Claro que si aun lo recuerdo - le escucho decir por sobre la musica. El corazon de Teseo dolio, nunca lo habia visto soreir asi con tanto cariño y la veia a ella.
- Oh Perseo cariño, sigues tan galante como siempre - respondia ella con una brillante sonrisa y el corazon de Teseo dolio mas porque ellos se veian a los ojos.
No a el no debia importarle, ellos fueron esposos era normal que se vieran asi, estuvieron enamorados.
Enamorados.
Palabra desconocida en el vocabulario de Teseo, solo se quedo ahí mirándolos, viendo como se sonreían, como bailaban uno cerca del otro, ella rodeando su cuello con sus delicadas manos, el poniendo las suyas en su cintura.
Apreto el vaso que tenia en su mano con tanta fuera que lo rompió.
- Hey Tes - llego a su lado Belerofonte y vio los pedazos del vaso - ¿Que paso? -
- La fiesta me aburrió - fue todo lo que dijo antes de comenzar a caminar lejos de ahí, Belerofonte vio lo que Teseo había visto y solo suspiro.
¡No podía estar con ella! ¡Ella ya no era su esposa! ¡Le había dicho que ya no le amaba! ¿entonces por que estaba bailando así con ella? corrió una vez mas hacia el castillo, corrió y corrió mientras su ira crecía sin razón alguna, lo odio, la odio. Odio la forma en que se miraron. Odio la forma en que el se le pegaba.
Odio a esa mujer.
Atravesó la puerta del castillo hecho una furia y grito con todas sus fuerzas, las cañerías del castillo comenzaron a rechinar y pronto no lo resistieron mas. Estallaron.
El agua salia a montones por todas partes, desde afuera se pudo apreciar toda la explosión que hubo, de la parte de atrás el lago se convirtió en un geiser. la fiesta paro. Perseo se quedo viendo hacia el castillo de su amigo.
- ¿Qué habrá pasado? - susurro viendo al castillo, su ex esposa aun estaba entre sus brazos.
- Parece que uno de los hijos de Poseidón anda de mal humor - suspiro ella y luego viro el rostro de Perseo hacia ella - Fue un placer haber tenido este último baile contigo cariño - susurro ella y beso la comisura de sus labios, el solo sonrió y beso su mano.
- Que te vaya bien con tu nuevo amor - dijo el, sabia que pronto ella se uniría a alguien que conoció ahí en los Elíseos por eso había bailado con el, como la despedida de lo que fue su amor.
- Y espero que a ti te vaya bien con el tuyo - rió ella y el solo hizo una simple mueca.
- Espero que el sienta lo mismo - murmuro y ella acaricio su mejilla.
- Claro que si lo va a sentir, él no podría encontrar mejor persona que tú - ella se comenzó a alejar y el suspiro. Vio de nuevo hacia el castillo.
- Tessy, ¿me aceptaras?
