Había pasado un mes un hermoso mes, donde Teseo había sido completamente feliz con Perseo, el lo trataba de las mil maravillas. Consentía la mayoría de sus caprichos, lo malo es que no le dejaba solo demasiado tiempo, decía que si lo perdía de vista demasiado iba a venir alguien y lo iba a secuestrar (lo que no era del todo mentira, porque habían bastantes que querían al hijo de Poseidón). Este día era especial celebraban un mes y para hacerlo tendrían una pijamada en el castillo de los hijos del dios del mar ¡Genial! dirán ¿verdad? pues Teseo tenia otra opinión.
- No no se pueden ir - le rogaba inútilmente a sus hermanos y estos simplemente seguían empacando sus cosas como si el no estuviera hablándoles, tenia puesta su túnica de color celeste con su amado broche de tortuga (regalo de su padre) y su corona como siempre.
- Teseo no vamos a estar haciendo mal tercio aquí - decía el rubio mientras se colgaba su carcaj en el hombro.
- Y tampoco queremos estar para saber si los hechizos anti ruido funcionan o no - dijo Belerofonte cerrando la bolsa que iban a llevarse mientras las mejillas del antiguo rey de Micenas se ponían rojas.
- ¿Por que dices eso? no va a pasar nada - contesto Teseo pero la verdad es que ni el mismo se creía aquello, comenzó a jugar con el cinto de su túnica, estaba demasiado nervioso, por lo que pasaría y peor si sus hermanos se iban y les dejaban solos.
- Esa ni tu te la crees Teseo - dijo Orión viéndole con una ceja levantada y Teseo bajo la mirada al suelo, si el no era tonto, sabia lo que iba a pasar pero... tenia miedo de eso mismo.
Con Perseo solo habían tenido besos, besos muy apasionados pero nunca habían llegado a mas de eso, así que el antiguo héroe ya se estaba imaginando como iba a terminar esta noche de aniversario y lo peor es que aun no le contaba a su padre sobre esto, temía su reacción.
- Regresaremos en dos días, seguro Perseo agradece eso - sonrió de lado Belerofonte y Teseo pudo detectar la burla en aquello, su rostro ardió mas, sus hermanos rieron, puso una mano en el hombro de Teseo - No se excedan o no podrás caminar bien - el antiguo rey de Micenas abrio mucho los ojos.
- Vamonos ya - rio entre dientes Orión y comenzó a arrastrar a Belerofonte mientras Teseo no sabia donde meterse, no sabia como sus hermanos sabían ese detalle... detalle por el cual el tenia miedo.
No es que Teseo no amara a Perseo el lo amaba y mucho, si tuviera vida la daría por el, no importaba lo que fuera a decir el padre de este, el lo seguiría amando. Si el Olimpo mismo se pusiera en su contra, el seguiría con Perseo. Comenzó a caminar hacia su habitación y respiro hondo, sabia lo que sucedería cuando Perseo llegara, ellos iban a comer a conversar y todo bonito hasta que llegara ese momento.
El hijo de Poseidon había tenido muchas, muchísimas relaciones tanto con mujeres como con hombres, pero nunca había estado en la posición en la que ahora se encontraba, el siempre había sido el activo en todas sus relaciones ¡El era el casanovas! ¡Por favor! no había nadie que se negara a hacer lo que el decía, pero con Perseo era distinto, Perseo era especial y sabia como dominarle, algo que le encantaba y a veces le fastidiaba.
- Todo saldrá bien Teseo - se repetía a si mismo frente al espejo acomodando su corona y suspirando, esto era difícil. Por mucho que amara a Perseo esto no dejaba de ser difícil aunque sabia que si decía que no Perseo no iba a hacer nada... o al menos eso esperaba.
- Tessy - escucho decir a la voz inconfundible de su novio, seguro sus hermanos le habían dejado entrar antes de irse - ¿Donde esta mi Tessy? -
- Aqui - prácticamente murmuro Teseo como no deseando ser encontrado por el azabache mayor, miraba al suelo y jugaba con su cinto.
- Ahí esta mi pecesito favorito - sonreía el ojiazul mientras rodeaba con sus manos la cintura de Teseo por la espalda, este seguía jugando con su cinto sin mirarle aunque sentía sus mejillas arder - Me encantas - susurro a su oído mientras pegaba su nariz al cuello de Teseo y a este le subía una electricidad por todo el cuerpo y sonreía, también podía sentir el aroma de Perseo y sonrió más - Dame un beso Tessy - volteo lentamente al hijo de Poseidón hasta que lo tuvo frente a el - Eres tan hermoso - acaricio suavemente su mejilla y el antiguo héroe cerro los ojos sintiendo la caricia.
Las manos de Perseo eran suaves y olía tan bien, a aire fresco de una montaña. Teseo se estaba dejando llevar por la caricia y Perseo pego su frente con la de el mientras su otra mano atraía el cuerpo de su novio contra su cuerpo, el hijo de Poseidon ladeo la cabeza buscando mas caricias por parte del hijo de Zeus consiguiéndolo y este aprovechando eso comenzó a besar su cuello muy despacio, besos cortos, subía y bajaba por su cuello como saboreando cada parte de el. Si, Teseo ya casi caía en su juego pero... se separo de el abruptamente Perseo se lo quedo mirando.
- Vamos a comer algo - dijo Teseo tratando de alejarse un poco de Perseo pero este se lo impidió y lo volvió a atrapar entre sus brazos y rodeo su cintura.
- Yo ya tengo lo que quiero comer - Teseo contuvo un escalofrió pues Perseo estaba hablándole a sus espaldas, en su cuello, con esa voz dulzona que sabia que a el le encanta y para acabarla mordió su oreja y el no pudo evitar soltar un gemido de placer ante esto, se llevo las manos a la boca e intento alejarse una vez - ¿Que pasa Tessy? - exigió saber Perseo dándole la vuelta y dejandole frente a frente.
- Nada solo tengo hambre - intento (en vano) soltarse del agarre que el otro tenia a su cintura. Perseo le vio fijamente analizándolo con sus ojos azules, o como le encantaban esos ojos a Teseo pero no le podía sostener la mirada así que vio al suelo
- Vamos dime Tessy ¿que pasa? - Teseo se negaba a verlo por mucho que el tomara de su barbilla y lo hiciera levantar la cabeza, arrastro al chico hasta la cama, primero se sentó él y a Teseo lo sentó en sus piernas, haciendo que el rostro de este tome un hermoso color rojo como las vacas de Apolo - Ya estamos mas cómodos y ahora dime ¿por que ni me miras a los ojos? ¿es que ya no me amas? ¿es eso? - susurro mientras una de sus manos rodeaba la cintura del hijo de Poseidón y el otro negó con la cabeza y lo miro al rostro mientras se intentaba relajar y se recostó en su hombro.
- Claro que te amo, te amo mucho Perseo - susurro a su oído mientras seguía recostado contra su pecho, Perseo sostenía sus manos que temblaban ligeramente - Es que...- suspiro
- ¿Te da miedo? - dijo Perseo y Teseo asintió no sabia como pero el siempre parecía leer sus pensamientos - Se que nunca has estado así con alguien - le sonrió mientras soltaba sus manos y acaricio su mejilla - Y me encanta ser quien te enseñe todo sobre esto -
- Si para ti es fácil decirlo, a ti no te va a doler - hizo un mohin y Perseo rió para después besar sus labios suavemente, era tan tierno tener a Teseo así.
- Estas conmigo, yo me encargare de que no duela - aseguro el hijo de Zeus viéndole a los ojos y el otro suspiro mas hondo y se acomodo mas abrazando a Perseo como quería creerle pero estaba seguro que aquello le dolería - Bien vamos a comer y así te calmas un poco ¿te parece? - Teseo asintió aunque sabia que Perseo enserio quería aquello, pero parecía que no lo iba a forzar a nada eso se lo agradecía.
Bajaron a la cocina del castillo y comenzaron a preparar algo de comer, bueno realmente Perseo preparo todo porque Teseo no es que se llevara muy bien con las cosas de la cocina, una vez todo estuvo listo se sentaron a comer pero como de costumbre Perseo se la paso mas oliendo a Teseo que de verdad comiendo, le encantaba hacer eso y que el hijo de Poseidón se sonrojara y soltara una que otra risita por esto. Cuando terminaron fueron a la habitación de Teseo y se recostaron en la cama.
- ¿Entonces ella se enamoro de alguien mas? - preguntaba Teseo recostado a lado de Perseo y este asentía mientras jugaba con su cabello, su corona la había dejado sobre la mesa de noche - Entonces en la fiesta... -
- Fue un baile de despedida, nada mas - aseguro el antiguo rey de Micenas sonriendo de lado, después de tanto el hijo de Poseidón recién le estaba confesando el porque de los destrozos de las cañerías del castillo - Mi alma ya te pertenecía a ti - susurro al oído del de ojos verde mar que solo rió ligeramente por las cosquillas que le produjo esto - Y tu me pertenecías a mi, solo que aun no te enterabas -
- Si claro yo te pertenecía - murmuro haciendo un mohin.
- Claro que si - sonrió con suficiencia Perseo y una chispa traviesa creciendo en sus ojos azules - ¿Quieres que te lo pruebe? - el otro arqueo una ceja como retándolo, el hijo de Zeus se acerco a su oído - Eres mio Tessy - un escalofrió recorrió el cuerpo de Teseo recordando los sueños donde le susurraba eso y todos los colores subieron a su rostro.
- Idiota - susurro y el otro rió.
- Hacia eso cuando dormías y tu expresión me lo decía todo - lo sostuvo de la barbilla y le dio un beso lento y con sentimientos - Sonreías cada vez que te lo decía a pesar de estar dormido -volvió a besar mas lento y mas necesitado de cariño - Tu cuerpo lo decía con la piel erizada - roso su brazo suavemente y la piel de Teseo se erizo y el soltó un ligero gemido - Ves Tessy eres mio -
- Lo soy - susurro sin pensarlo el hijo de Poseidón mientras el otro besaba despacio su cuello y se deshacía del broche de su túnica, las manos de Teseo se amoldaron a la cintura de Perseo queriendo tenerlo mas cerca.
- Te amo Tessy - susurro a su oído y después mordió delicadamente su lóbulo izquierdo haciendo que Teseo suelte otro gemido ahogado - Gime - demando suavemente el hijo de Zeus y el otro involuntariamente dejo de aguantar y gimió ante los besos y mordidas de Perseo...
