La mañana llegó a los campos Elíseos, por supuesto el sol aquí no era el Real porque era el inframundo, pero Hefestos había hecho un buen trabajo con ello, el azabache mayor abrió lentamente los ojos y lo primero que visualizo fuero unos cabellos negros que estaban sobre él, frunció el ceño y después se relajo y sonrió sintiendo el aroma a mar que desprendía su acompañante, pronto este se movió entra las mantas.

- Tranquilo- susurro suavemente el hijo de Zeus pasando su mano por el cabello del chico haciendo que se tranquilice, lentamente fue sacando los brazos del chico de encima suyo - Sh, sh sh - despacio se levanto de la cama y busco su túnica, bajo a la cocina tarareando una vieja canción en griego antiguo.

Llego a la cocina y comenzó a preparar el desayuno, sabia que el hijo de Poseidón lo iba a necesitar, sonrió ante eso. Preparo también un vaso con jugo y acomodo en la charola dos pastillas cortesía de las hijas de Hecate.

- ¡Perseo! - escucho que le llemaron y sonrio, por supuesto se apresuró a subir las escaleras antes que su loco novio se vaya a poner de pie iba ya casi llegando escucho un golpe.

- Demonios, malo Tessy - murmuró mientras trataba de apurarse y cuando llegó se topó con una escena un tanto particular - Pensé que habrías intentado de ponerte de pie -.

- Perseo - el hijo de Poseidón sonrió al parecer había hecho caer algunas cosas de su mesa de noche cuando estiró uno de sus brazos - Sin querer me moví y todo cayó al piso e iba a levantarme a recoger todo pero Uhm- comenzó a jugar con el borde de su sabana.

- Si ya me imagino- Perseo sonrió y se acercó a la cama con la bandeja y la puso cerca de él y luego acarició una de sus mejillas que estaba sonrojada y no le veía a los ojos - Todo va a estar bien, solo tienes que tomarte dos de estas - señaló las pastillas en la charola y Teseo hizo una mueca de asco.

- Me rehúso- hizo un mohín mientras aún fijaba su vista sobre las pastillas y Perseo suspiró mientras se sentaba a su lado y le ofrecía el vaso de jugo.

- Tienes que ser bueno sino dejare de consentirte - susurro a su oído y Teseo se estremeció.

- No me gustan las pastillas - murmuró de mal humor el antiguo rey de Atenas tomando en su mano las pastillas que estaban en la bandeja de la comida.

- Debes tomarlas o todo te dolerá y no podrás caminar - seguia susurrando a su oído y Teseo se metió las pastillas a la boca y después el jugo que Perseo le ofrecía.

- ya - aún sonaba de mal humor pero pronto sonrió porque el hijo de Zeus besaba su hombro.

- Te dije que te gustaría- se acomodó a lado del hijo de Poseidón y lo abrazó mientras este empezaba a comer algunas de las fresas que había en la bandeja.

- Me gustan las fresas - dijo Teseo mientras mordía una fresa y le ofrecía otra a Perseo que prefiero tomar la que el tenia en la boca.

- También me gustan - lamió los labios de su novio y luego lo beso este solo sonreía, siguieron comiendo hasta que todo se terminó - Iré a dejar esto a la cocina, tu descansa -

- Yo no quiero descansar - resongo el azabache menor haciendo un mohín y una vez que Perseo salió por la puerta se dispuso a ponerse de pie- Maldito Perseo - todas sus piernas temblaban pero sabia que necesitaba llegar al baño. Camino despacio, sus caderas le dolían pero siguió hasta que llegó al baño, se metió a la ducha y la abrió dejando que el agua cubra su cuerpo - Hijas de Hecate un cuerno, donde el las vuelva a ver me conocerán-

- ¡Teseo! - escucho la voz de Perseo, ya había regresado a la habitación.

- En la ducha - dijo con voz algo traviesa.

- ¿No te dije que te descansarás ? - dijo Perseo entrando en el baño y viendo a Teseo que sonreía travieso y totalmente mojado.

- Y yo te dije que no quería - sonrió de lado mientras el otro se acercaba.

- Teseo malo - lo vio con el ceño fruncido y luego lo beso mordiendo su labio inferior haciendo que el otro sonría - eso es por malo -

- No soy malo - lo rodeo con sus brazos y lo termino de meter a la ducha con el - Y no quiero mas cosas de hijas de Hécate - murmuró haciendo un puchero que al otro le dio ternura y lo volvió a besar.

- Sabes que nuestros poderes no funcionan del todo aquí abajo - susurro mientras sostenía sus mejillas y le daba cortos besos - Así que el agua solo te aliviara un poco -

- No me interesa, no te quiero cerca de ellas - hizo un mohin y el otro beso su frente.

- Está bien no mas hijas de Hécate - sonrió, los dos estaban completamente mojados en la ducha besándose. Teseo comenzó a sacar la túnica mojada de Perseo y este lo dejo mientras seguía besando sus labios salados que le enloquecían, lo comenzó a arrimar contra la pared de la ducha cuando estaban ya completamente desnudos y alazo sus piernas poniéndolas al rededor de su cintura - Te amo Tessy - susurro mientras besaba ahora su cuello y hombro.

- También te amo - susurro el hijo de Poseidón totalmente excitado sintiendo como el otro se excitaba igual que él, beso su hombro y rodeo su cuello con sus brazos mientras el otro le acomodaba bien contra la pared. Cuando lo hubo acomodado con cuidado comenzó a ingresar en la entrada de su que aún estaba dilatada por lo anterior, el otro se quejó ligeramente aferrándose más a su cuello - ¿Estas bien? - susurro mientras acomodaba un poco su cabello mojado.

- S Si, estoy bien - logro decir entre gemidos que Perseo no lograba descifrar si eran de placer o dolor pero decidió quedarse quieto, el no quería lastimar a su Tessy, beso despacio su cuello y el otro soltaba suspiros, apretando con fuerza su espalda, pronto el mismo Teseo se comenzó a mover. Indicándole que ya podía empezar.

El azabache mayor comenzó con un movimiento lento, entrando y saliendo del interior del hijo de Poseidón, mientras este jadeaba, pero eso no le bastaba, el quería más, así que tomó con una de sus manos la olvidada erección de su novio que palpitaba contra su abdomen y comenzó a masajearla de arriba abajo.

- S... Ah... no... Perseo - apenas y le salía la voz al de ojos verde mar que se aferró más a su espalda, el hijo de Zeus sonrió ladino haciéndole bajar y subir más rápido por su miembro mientras apretaba con su mano la erección y mordía su cuello, haciendo que soltara un grito de placer y se soltara un poco y se recostara más contra la pared.

- Eso es por Tessy malo - murmuró volviéndolo a traer contra su cuerpo y dando estocadas más fuerte, si el hijo de Poseidón no estaba cansado ahora lo estaría - Es tu castigo - movió más rápido la mano que tenía sobre la erección de Teseo e hizo que se corriera con un gemido gutural. Le dio estocada más fuertes, haciéndole gemir más y más. Hasta que dio la última, soltó un gemido junto con su novio y luego jadeó.

Beso el cuello de Teseo dejando más marcas en este, él desenredo de su cintura una vez que Perseo salió de él, el hijo de Zeus era un poco más alto que el de Poseidón así que este tenia la cabeza recostada contra su hombro, tratando de recuperar el aliento. El ojiazul dejó de besar el cuello de su novio, le levantó el rostro y comenzó a besar sus labios, esos que si fuera por él devoraría todo el día y todo el tiempo. Tomo sus mejillas entre sus manos mientras lo seguía besando y lo arrimó más contra la pared.

- ¿Ahora si vas a descansar? - dijo cerca de sus labios pero antes de que el otro pudiera responder nuevamente lo volvió a besar mordiendo su labio y haciéndolo sangrar ligeramente.

- No quiero descansar- se quejo una vez que el otro se alejó un poco, el hijo de Zeus lo tomó entre sus brazos y sacó a su pequeño remilgoso de la ducha.

- Tienes que descansar - reprochó el mayor dejándolo en la cama y yendo por una toalla para secarse, el hijo de Poseidón estaba seco pero el no.

- ¿Por qué? no quiero - Teseo a veces se comportaba como un crío de cinco años, a Perseo eso le encantaba, se envolvió en la toalla y volvió con su pequeño azabache travieso y lo besó en los labios.

- Tienes que o te dolerá mucho caminar - beso ahora su frente y el otro paso sus manos por su cuello.

- Descansa conmigo entonces- murmuró con un puchero y el otro rió pero asintió, pronto estaban los dos nuevamente acostados en la cama, completamente desnudos, solo las sábanas les cubrían algo de sus cuerpos.

- Cierra los ojos Pecesito- dijo con tono burlón Perseo sabia que a él no le gustaba aquel apodo y pronto escuchó la queja del otro que estaba recostado contra su pecho.

- No quiero Percesito- devolvió el de ojos verde mar - Cierralos tú- el otro rió por su osadía.

- No me llames Percesito - dijo y el otro en respuesta solo sonrió.

- Tarde así te llamaré- se acomodó más contra el abrazandole, Perseo enredó sus manos contra su cabello, la verdad el apodo no le importaba, lo único que le importaba es que Su Tessy se lo decía, así que estaba bien. Beso su cabello despacio y paso su mano por el brazo de Teseo.

El hijo de Zeus no imaginó nunca ni en sus más locos sueños llegar a enamorarse de un hijo de Poseidón, pero ahí estaba contra todo pronóstico totalmente prendado de su Tessy y era con el con quien quería pasar toda la eternidad. Si alguien antes le habría dicho que en los Elíseos iba a encontrar a la persona que más amaba en ese mundo, tal vez no habría querido vivir la vida tan larga que tuvo.