Y así se pasaron casi todo el día demostrándose su amor (no no hay mas escena aquí, (esa solo queda en mi hermosa imaginación) continuemos...

- Teseo ya regresamos - decía Orión en la noche cuando habían vuelto a casa y estaba tocando la puerta de su pequeño hermano, pero quien le abrió la puerta fue Perseo - Aun estas aquí - no parecía nada sorprendido de que estuviera ahí.

- Hola Orión - saludo alegremente mientras sonreía, se lo veía un poco cansado y con una túnica de Teseo puesta - Teseo esta dormido -

- ya me lo imaginaba ¿Quieres bajar a comer? - le sonrió al otro y este asintió saliendo de la habitación muy campante.

- Perseo - saludo Belerofonte una vez que bajo a la cocina.

- Hola - se acomodo en una de las sillas de la cocina y comenzó a comer de lo que estaba servido en la mesa.

- Ya pensaste con Teseo ¿como se lo dirán a papá? - pregunto Orión tomando una manzana del cuenco de las frutas y Perseo casi se atora con las uvas que estaba comiendo, Belerofonte le dio unos golpes en la espalda.

- Aun no hemos pensado en eso - La verdad solo hemos pensado en una cosa todos estos díaseran los pensamientos del antiguo rey de Micenas mientras perdía todo el gusto por la comida y apartaba las uvas a un lado.

- Deberías hacerlo - dijo Belerofonte a la vez que tomaba un poco de jugo - A papa no le gusta enterarse por otros que tenemos alguna relación con alguien y en especial si ese alguien es un semidiós - tomo una manzana y la mordió, Perseo tuvo un escalofrió, ver a su tío enojado no era agradable ya había presenciado su ira contra otros de los campos elíseos por romperle el corazón a sus niños o pecesitos como les gustaba llamarles, peor tener que enterarse por otros de esto, oh si Poseidón era un padre que le gustaba cuidar de sus hijos aunque estén en los Elíseos.

- Si si debería, ya lo conversare con Tessy - respondió el hijo de Zeus.

- Conversar ¿qué? y ¿con quién? - murmuro una voz somnolienta en la puerta de la cocina todos voltearon a ver al chico, este venia frotando uno de sus ojos se lo veía aun mas cansado que Perseo.

- Vaya que han pasado unos días agotadores eh - sonrió burlón Belerofonte pues en cuando esas palabras salieron de su boca ambos héroes tomaron rápidamente un color rojo y Orión golpeo la espalda del castaño.

- Déjalos en paz - el golpe fue algo duro porque el antiguo rey de Licia casi golpea su cabeza contra la mesa de la cocina. Teseo avanzo despacio hasta estar cerca de Perseo y lo abrazo por el cuello, recostando su cabeza en su hombro.

- Si aún estas cansado deberías seguir durmiendo - riño un poco el antiguo rey de Micenas y su novio solo movió la cabeza de forma negativa.

- Debes ir a la cama Teseo - dijo Belerofonte una vez que había recobrado el aire que perdió con el golpe y mientras sobaba su espalda o al menos lo intentaba.

- Escucha a tu hermano - seguía regañando Perseo y el otro seguía negando sin darle la cara.

- ¿Por que no quieres ir a dormir Tes? - pregunto Orión suavemente viendo que el antiguo rey de Atenas en realidad no estaba del todo despierto. Y este murmuró una respuesta poco entendible.

- No te entendí Tessy - dijo el hijo de Zeus levantando un poco la cabeza de su novio este solo acomodo mejor su cabeza tenia los ojos cerrados.

- No esta Persecito en la cama... - Las mejillas del nombrado tomaron un leve color rojizo pues los hermanos de Teseo lo veían con una ceja arqueada y sonrisas burlonas.

- Si voy a la cama contigo ¿te vas a dormir como buen niño? - murmuro pero como la cocina estaba en silencio los otros dos le oyeron y lo veían con cara de es enserio ¿niño?.

- Si... Tessy quiere a su Persecito - murmuro el otro mas dormido que despierto y Perseo lo comenzó a acomodar en su regazo, muriendo de la vergüenza ante las miradas burlonas de los otros dos héroes.

- Anda Percesito lleva a Tessy a la cama - dijo con tono burlón Belerofonte y el otro enrojeció más.

- Esta bien ya te llevo a la cama - lo acomodo en sus brazos y comenzó a caminar para el cuarto del menor mientras en la cocina se escuchaban risas - Me las pagaras esta Tessy - susurro mientras lo veía dormir en sus brazos. Llego a la habitación y lo coloco suavemente en la cama, este se aferro a su túnica como temiendo que se fuera a ir muy lejos, pero el no se iba a ir se acomodo a su lado abrazándolo y beso su frente con ternura - Te amo Tessy, te amo tanto como mi padre a su rayo y eso es poco - cerro los ojos para caer dormido junto a su amor.

A la mañana siguiente, la luz entraba por la ventana dando directamente a los ojos del azabache menor, abrió los ojos perezosamente aun estaba acurrucado contra el pecho del hijo de Zeus. Volvió a cerrar los ojos abrazándolo e inundándose de su aroma a aire fresco, amaba ese olor. Quería dormir nuevamente pero sabia que debía levantarse, tenían cosas de las que hablar como decirle a los dos grandes dioses que ellos estaban saliendo. Se separo despacio de su novio, aunque en realidad no quería hacerlo. Se sentó.

- Percesito - murmuró restregando uno de sus ojos, le dolía el cuerpo todavía. Como había dicho el hijo de Zeus, el agua servia pero no demasiado. Aún podía sentir dolor. Perseo lo rodeo con sus brazos, y lo atrajo de nuevo a la cama - Hay que despertarse - seguia murmurando acomodándose en los brazos de él.

- Vuelve a dormir - susurro Perseo, estaba más dormido que despierto y abrazaba posesivamente al hijo de Poseidón.

- Hay que levantarse - respondió Teseo acomodando su cabeza contra el pecho de Perseo.

- Hay que dormir - respondió el otro abrazándolo mas, beso su cabello despacio mientras sus manos rodeaban la cintura de Teseo. El aroma a mar y tormenta del hijo de Poseidón, el podría pasar todo el día así con él. Querría pasar así todo el día, pero el hijo de Poseidón lo empujo.

- En serio hay que levantarse, mi padre seguro llama hoy. Y aún no le he dicho esto - señalo el espacio entre los dos aunque Perseo tenia los ojos cerrados y se le acercaba al cuello. - Enserio hay que hacerlo -

- Si lo sé - respondió cerca de su cuello rosando su nariz contra su cuello, haciendo que el antiguo rey de Atenas suelte una risita.

- Entonces no hagas eso - podía sentir como sus manso rosaban contra su cuerpo, junto con su nariz, haciendo que ria mas.

- ¿Por qué? - dijo con tono travieso comenzando a mover mas sus manos y provocando que el otro ria mas, abrió los ojos y lo veía reír bajo sus manos y sus movimientos.

- No sigas - trataba de hablar, pero el otro seguía haciendo cosquillas. A Perseo le encantaba escucharlo reír, se detuvo cuando vio que empezaba a ahogarse. Algo que era raro siendo hijo del dios del mar.

- Bien ya estoy despierto. Hay que levantarse - dijo finalmente mientras el otro trataba de recuperar el aliento. Dejo las sabanas a un lado y se sentó al borde de la cama. Teseo se acomodo en toda la cama - ¿No que debíamos levantarnos? - arqueo una ceja mirándolo.

- Dije que había que levantarse no que yo estaba incluido en eso - tenia el rostro contra la almohada que había usado Perseo en esos días y por tanto tenia su aroma. El hijo de Zeus se lo quedo mirando, se acerco y mordió su oreja.

- ¡Ey! eso no se vale - se alejo de su novio asustado y sosteniendo su oreja.

- Levántate o te volveré a morder - advirtió cruzando los brazos y viéndole fijamente. El otro arrugo la cara y se levanto de mala gana refunfuñando algo de hijos del rey que se creen los mandamases de todo el lugar mientras se iba al baño despacio, la verdad todo le dolía. Perseo solo le seguía con la mirada y una sonrisa de suficiencia, una vez que lo vio entrara al baño comenzó a buscar sus cosas. Teseo termino de bañarse y salio encontrándose a su novio, que ya estaba con su túnica y su corona puesta. - Tenemos entrenamiento más tarde - se acerco al hijo de Poseidón.

- Si, si entrenamiento - asintió Teseo mientras el otro acariciaba su mejilla, el antiguo rey de Atenas sonreía como tonto. El otro beso sus labios despacio.

- Te veo en la arena - se separo lentamente de él, lo vio a los ojos. Azul contra Verdemar se encontraban, chispas habían entre los dos. El brillo travieso de los ojos de Teseo le encantaba al otro. - No lo olvides - el otro asintió mientras el hijo de Zeus se iba de la habitación.

Teseo se quedo mirando por donde se había ido, aun sonreía como bobo enamorado, pronto por la puerta habían dos cabezas asomándose. Orión veía a su hermano y sonreía de lado. Belerofonte se reía acercándose a él.

- Ya se fue deja de sonreír - dijo cerca del otro. Teseo solo lo miro pero no borro su sonrisa solo la ensancho mas, se dio media vuelta y camino hasta la mesilla de noche donde se encontraba su corona.

- Esta enamorado hasta la médula, si es que la tenemos - dijo Orión a lado de Belerofonte viendo a un muy feliz Teseo colocarse su corona y buscar su armadura tarareando una vieja canción en griego.

- Espero no llegar a enamorarme así - río entre dientes Belerofonte mientras salían de la habitación, Teseo los seguía aun bastante feliz.

- Ya quisieras estar así - dijo Teseo y el otro rodó los ojos, caminaron hasta llegar a la cocina.

- ¿Ya pensaste como se lo vasa decir a papá? - dijo de la nada Orión y Teseo casi escupe lo que estaba comiendo, Belerofonte golpeo su espalda pero reía de su cara. - Aunque eso no es lo preocupante Teseo -

- Lo sé - murmuro con la garganta adolorida - Lo preocupante es el tío - bebió un poco de jugo.

- Me pregunto como reaccionara cuando se entere - soltó Orión mientras comía uvas y fresas, sus hermanos hicieron una mueca, no creían que se lo fuera a tomar de lo mejor.

- Deben decírselo pronto, Apolo o Hermes podrían venir en cualquier momento, al igual que papá no le gusta enterarse por alguien más - razono Belerofonte, Teseo asintió, habían estado discutiendo eso en días anteriores, claro no ese fin de semana, este fin de semana se habían olvidado completamente de eso.

- ¿Creen estando muerto pueda morir otra vez? - Teseo estaba verdaderamente preocupado, su tío podía llagar a ser muy vengativo si quería.

- No lo creo pero con los dioses no se sabe Teseo - Belerofonte estaba bromeando claramente pero Teseo se puso pálido, era verdad con los dioses podían hacer hasta lo imposible y mas su tío si estaba enojado.

- Papá no permitirá que te pase nada, pero necesitas decirle primero la situación - tranquilizo Orión, bueno el tenia razón, el dios de los mares era mas razonable en el asunto de las relaciones de sus hijos.

- Si quieres yo le digo que te llame - propuso Belerofonte, Teseo suspiro y asintió no se sentía capaz ni de llamarlo. No es que le tuviera miedo de su padre, no por supuesto que no. Lo que le preocupaba es que tal vez no quisiera que este con un hijo de Zeus, en especial después de los rumores que andaban ahora en el inframundo.

- Bueno ahora haya que entrenar, pronto sera el torneo de héroes - recordó Orión los otros dos asintieron, terminaron de comer y subieron a sus habitaciones por sus cosas. Teseo se quedo pensativo, ¿cuál seria la mejor forma de decirle? ¿se estresaría tanto como lo hacia ahora con su nuevo hijo?.