Después del gran alboroto, casi ninguno quedo con ánimos de hacer algún entrenamiento pero igual lo hicieron y extrañamente todos los muñecos a usarse tenían el rostro del gran rey del Olimpo, hasta los que usaba Perseo y por supuesto todos acabaron destrozados. También practicaron su combate en parejas cuerpo a cuerpo a Perseo y a Teseo les prohibieron hacerlo juntos porque no querían que terminaran en otras cosas. Después del duro entrenamiento estaban todos agotados y recostados en el suelo.

- ¿Crees que tu padre vaya a estar molesto mucho tiempo? - pregunto el antiguo rey de Atenas mientras bebía agua recostado contra un árbol, junto a el estaba Perseo acostado en el suelo y la cabeza en una raíz del árbol.

- No lo creo, además se ha enterado por mi boca, no por alguien más. El que la va a tener difícil es Apolo - hizo una mueca de desagrado pensando en lo que tendría que pasar su pobre hermano inmortal.

- Bueno al menos ya se lo han dicho a los dos - trato de aliviarlos Orion que estaba en un árbol enfrente de ellos recostado contra el gran tronco, afilaba con cuidado la punta de una de sus flechas.

- Afrodita si que se meten en cosas - murmuro Belerofonte pero los demás le oyeron, el estaba en otro árbol mas allá mirando a la nada. Todos tres tenían su mirada fija en el, cuando las noto siguió hablando - Es decir, ella sabe como se llevan papá y el tío y aun así los junta a ustedes y también a nuestro otro hermano -

- Pero ella no los junta, ella solo ve que hay algo entre dos personas y deja que todo fluya entre ellas - dijo Orión con la mirada en su arco como recordando a Artemisa, los demás le vieron con algo de pena, después de todo, ellos vivieron sus vidas con sus amores aunque no fueran del todo sus verdaderos amores, pero los vivieron. En cambio Orión murió antes de siquiera llegar a algo.

- Oye y el otro Orión con el que siempre te confunden ¿se fue al tártaro? - interrogo Teseo ganándose la atención de los tres.

- Si, hasta donde se lo devolvieron ahí, nuestro hermano y sus amigos - asintió Orión con la mirada un poco perdida.

- Tal vez deberíamos haber salido a ayudar cuando se fueron las primeras almas - dijo Belerofonte y los demás hicieron una mueca, ellos no habían salido porque bueno ya se merecían un descanso de tantas aventuras que habían tenido, en especial Teseo. Capaz su padre no habría soportado verlo de vuelta vivo y después perderlo nuevamente. Orión por su parte no es que haya tenido muchas aventuras pero prefería no volver al mundo de los vivos porque eso habría significado verla y tal vez perderla de nuevo, el no quería eso. Perseo consideraba que ya tuvo una vida bastante larga y feliz, no quería probar de nuevo, lo mismo Belerofonte.

- Bien pero ya vamos para el castillo, creo que descansamos lo suficiente y en la noche hay parrillada con los hijos de Hefestos - hablo con entusiasmo Orion poniéndose de pie, los otros siguieron su ejemplo, Perseo tomo la mano de Teseo mientras caminaban.

- Si hubiéramos salido, ¿estaríamos como estamos ahora? - pregunto en voz baja Perseo a su novio. Teseo se quedo pensativo mientras caminaban en silencio y dejaban que sus hermanos se alejen un poco.

- No lo se, Afrodita es caprichosa - se encogió del hombros el hijo de Poseidón mirando la mano que sostenía la de Perseo, la de el era mas clara que la suya y luego alzo la vista topándose con sus ojos azules eléctricos. Sonrió embobado y poso su mano en su mejilla, el otro sonrió también - Pero me alegro que nos haya juntado - beso sus labios despacio y el otro lo atrajo mas abrazándolo de la cintura.

- También me alegro de eso - dijo el hijo de Zeus cuando se separaron un poco y aun lo sostenía de la cintura y el otro por los hombros, lentamente se acercaron de nuevo y se volvieron a besar, despacio con sentimiento, como si el cielo y el mar no quisieran estar separados nunca mas.

- No deberíamos espiarlos Belerofonte - murmuraba Orión mientras el castaño le callaba con una mano.

- No todos los días ves al gran conquistador de medio Elíseo totalmente enamorado Orión - rió entre dientes mientras veía la cara de tonto enamorado que cargaba Teseo mientras veía a su novio y este solo le hacia cosquillas con la punta de su nariz en el cuello.

- ay no ya empezaron con los besos en el cuello vamonos - el semigigante comenzó a arrastrar a su hermano lejos de los enamorados y este se dejo llevar sin rechistar. No es como que quisiera ver a su hermano estar de conejo con su novio contra un árbol.

- ¿estas seguro de esto? - preguntaba Teseo mientras Perseo lo tenia arrimado al árbol y besaba su cuello dejando marcas, como si las que ya tenia no fueran suficientes.

- ¿No quieres? - le vio con puchero en los labios mientras se arrimaba mas a el dejando su pierna en medio de las piernas del hijo de Poseidón y este soltó un jadeo, se veía terriblemente adorable haciendo esas cosas ¿como le iba a negar algo si le veía así con ojitos de cachorrito y su calor corporal y el puchero?. Teseo se mordió la lengua y miro a otro lado, Perseo sonrió victorioso había ganado la contienda.

- Si quiero - murmuro el antiguo rey de Atenas.

- No te oí - demando el antiguo rey de Micenas, virando su rostro y dejándolo frente a él.- Habla mas fuerte o no sabre que lo quieres - lo apretó mas contra el arbolo, haciendo que el otro suelte un quejido pues podía sentir la creciente excitación del hijo de Zeus en su pierna, haciendo que el también se excite

- Que te... quiero a ti - dijo lo mas fuerte que pudo porque su respiración era entre cortada mientras su manos estaban atrapadas por las de Perseo que ahora mordía su cuello.

- ¿A quien quieres? di mi nombre - murmuro contra su cuello, había tomado sus manos y las sostenía por encima de la cabeza del hijo de Poseidón mientras sobaba su pierna contra la entrepierna de Teseo que ya estaba bastante excitado y eso se podía notar en el bulto creciente bajo los pantalones de su armadura.

- A ... ti Perseo - dijo como pudo pues los movimientos del otro lo tenían muy caliente y excitado, tal como un volcán en ebullición. Solo quería que Perseo lo posea en ese mismo instante.

- Bien buen chico Tessy - murmuro a su oído el otro mientras soltaba sus manos y comenzaba a quitarle la armadura y la ropa que cargaba debajo de esta.

- No es justo ¿Por que solo yo estoy sin ropa? - murmuro medio molesto pero con el sonrojo en sus mejillas cuando el otro termino de sacarle todo y lo volvió a pegar contra el árbol, sostenía su cintura con sus manos.

- Porque eres demasiado hermoso - susurro contra sus labios para después besarlo y el otro le rodé con sus manos y también comenzó a deshacerse de su ropa, el hijo de Zeus dejo que el otro desabrochara todas las seguridades de su armadura y que estas cayeran al suelo, aunque aun así el estaba aun mas vestido que el otro. pronto las piernas del hijo de Poseidon estaban al rededor de la cintura del hijo de Zeus.

Teseo gemía con cada beso y caricia que el otro dejaba en su cuello y hombros, el acariciaba el cabello de su amado y también besaba su cuello hasta que sintió como las manos delo otro con destreza apretaban su trasero. Perseo apretaba suavemente y cargaba con parte del peso de Teseo para después comenzar a buscar su entrada e insertar en ella uno de su dedos provocando que el otro arquee la espalda contra el árbol, el hijo de Zeus sonrió arrogante ante la escena de el contra el árbol y viendo que mordía su labio inferior.

- No quiero que nadie mas te vea así - murmuro para después morder el cuello de Teseo y este soltó un gemido bastante fuerte y se agarro firmemente de su cuerpo, Perseo pronto inserto otro dedo en la entrada del hijo de Poseidón y arremetió contra ella, sus dedos entraban y salían con destreza y rapidez, haciendo que chico tenga espasmos de placer en su cuerpo. Lo acomodo bien contra el árbol y lo elevo para poder sacar su propia erección e insertarla en Teseo.

- Dioses - le escucho murmurar entre diente, tener a su querido Tessy tan excitado le encantaba, estaba sudado y caliente, aferrado contra su cuello. Los dedos de su novio se clavaron en su espalda mientras comenzaba a deslisarlo despacio sobre su miembro, podía sentir como Teseo temblaba ligeramente ante la acción. - Mas... mas Perseo -

- ¿Quieres mas? - susurro contra su cuello y el otro asentía mientras mordía su labio - No - sonrió malvadamente.

- por favor... mas - murmuro el otro moviéndose ligeramente y Perseo jadeo, dioses le gustaba cuando se portaba mal y hacia eso.

- No... te vas a hacer daño - comenzó a moverse mas pero de forma algo brusca demostrando que no le importaba el daño - No seas malo Tessy - lo regaño y lo separo, el otro puso esa mirada que le derretía y a la que no le podía negar nada. Sonrió ladino y beso sus labios. Sostenía una mano de Teseo y el se veía como niño regañado, adoraba eso, bajo con sus besos un poco hasta su pecho, pronto soltó su mano y sostuvo la cintura de su novio y comenzó a embestirlo despacio - Pórtate bien -

- Si... si... - Teseo jadeaba de placer mientras el otro aumentaba el ritmo y gemía contra su cuerpo, el hijo de Poseidón se volvió a aferrar a el, la erección de este se frotaba contra el vientre de ambos, haciendo que tenga mas placer y pronto con un sonido gutural termine ensuciándoles a ambos.

- Buen Tessy - logro decir mientras movía más a Teseo y este jadeaba y temblaba de placer, hasta que el hijo de Zeus dio una ultima estocada y termino dentro de el. Ambos gimieron.

- Sigue siendo injusto - mascullo Teseo mientras se acomodaba en el pecho de Perseo y este salia de su interior.

- ¿Que es injusto Tessy? - lo acomodo bien mientras se sentaba contra el árbol con su novio aun encima de el y abrazado.

- Tu me das tanto y siento que no te doy nada - murmuro soltándolo un poco mientras el otro peinaba sus cabellos y le sonreía.

- Me das todo lo que quiero Teseo - beso sus labios y acaricio su mejilla. Teseo se sentó bien entre las piernas del otro y puso su espalda contra su pecho.

- No es cierto - hizo un puchero como niño regañado y el otro ladeo la cabeza para mirarlo. Como amaba cuando actuaba así. Perseo aun recordaba el día que lo vio llegar a los Elíseos, el parecía reacio a su muerte.

- Claro que si - beso sus cabellos y el otro sonrió - Ahora vamos a tomar un baño - beso su hombro - Tienes corteza de árbol en la espalda - rió suavemente y el otro se volteo a verlo.

- ¿Y de quien crees que es la culpa? - replico indignado y el otro rió mas, pronto Teseo también rió. Ambos buscaron su ropa y se la pusieron, aunque claro el mas desnudo era Teseo, cuando estuvieron vestidos y con su armadura, el hijo de Zeus tuvo que llevar en su espalda hasta el castillo.