El día paso, Perseo no había vuelto a saber nada acerca del dios del Sol o de su tío o acerca del novio del dios. Se estaba preparando para salir a una fiesta que habría en los Elisios de una pareja que celebraba su boda, así que estaba poniéndose de sus mejores galas. Se decía que la pareja era de la época moderna y que habían invitado a todos porque querían conocer a los demás héroes, eran un hijo de Hefestos y una hija de la diosa del amor. Así que se coloco un traje de época moderna, pantalón de tela, camisa blanca y un saco encima. Todo el traje era de color azul cielo, con la camisa blanca un poco abierta, se puso zapatos casuales y sobre su cabeza su corona. La corona pare el ya era costumbre siempre la había usado.
- listo - dijo cuando se vio al espejo y se disponía a salir de la habitación cuando una bruma azul apareció delante de el. ¿Es que los dioses no sabían tocar una puerta? rodó los ojos y vio a quien había llegado.
- ¡Uh! ¡Desbordas elegancia Perseo! - dijo Hermes que era quien había llegado - ¿Vas a algún lado? -
- Hay una boda - le sonrió a su hermano y vio que no tenia ningún paquete lo que le hacia preguntarse que hacia ahí abajo, el tampoco solía venir a visitar sin algún motivo. En especial porque el dios estaba muy ocupado - ¿Que deseas Hermes? - arqueo una ceja mirando al dios, este solo seguía sonriendo.
- Vengo a darte un aviso de parte nuestro padre y nuestro tío - Perseo le vio con interés, después de todo no es que su padre le envié muchos recados. Aunque eso de que su tío también tenga que ver con el recado le preocupaba. Claro no lo demostró.
- ¿Que recado? - pregunto con interés cruzándose de brazos. El dios pronto hizo aparecer ene su mano un sobre de color azul brillante.
- Este aunque te lo puedo decir verbal - el dios le extendió el sobre al antiguo rey de Micenas.
- Dímelo verbal, no quiero leer en este momento - mascullo bastante cansado de ya tanta interacción, su bonito azabache seguramente ya estaba en la fiesta.
- Pronto tendrás visitas de uno de tus hermanos romanos - Perseo le vio extrañado ¿visita? y peor ¿visita anuncia? - El no esta muerto -
- ¿como? - pregunto totalmente extrañado por eso.
- El muchacho es hijo de Júpiter y vendrá a quedarse aquí por petición de padre y del tío Poseidon a tío Hades - respondió Hermes con velocidad que Perseo apenas capto el mensaje.
- ¿Por que lo envían aquí? - frunció el ceño, no es que no quisiera contar con un hermano, al menos romano. Pero eso de que lo envíen estando vivo era algo extraño.
- Porque nuestra querida madrastra esta castigada - el dios de los mensajeros sonrió a mas no poder - Y a mis tíos les preocupa que busque a nuestro hermano romano para que le ayude y sabes lo peligroso que puede ser eso. Ademas que no es que le muchacho este muy feliz con su señora -
- oh, así que el castigo era cierto - Perseo había escuchado los rumores de que su madrastra inmortal fue convertida en humana y desterrada del Olimpo. Claro que no se lo había creído al principio. Porque Zeus casi nunca castigaba a Hera pero ahora veía que eso era cierto.
- Así es, nadie del consejo bogo por ella cuando fue el momento de decidir si castigarla o no - siguió diciendo el dios mientras le tendía la tableta y la pluma para que firme el recibido, Perseo lo hizo - Y padre esta por soltarla en Nueva York, al parecer hay cosas que resolver en el mundo mortal y quiere que sea ella quien las resuelva -
- No me parece mala idea que debes en cuando aprecie el trabajo de la gente - mascullo Perseo devolviendo la tableta, el no conocía demasiado a su madrastra pero por lo poco que sabia no era buena con casi nadie.
- Así es y por eso el tío le dijo a papá que si de verdad quería molestar a Hera y que aprenda la lección, lo mejor seria que proteja a su hijo porque era más que seguro que ella le buscaría para que haga todo el trabajo que le corresponde - Guardo la tableta junto con la pluma.
- Está bien y ¿cuándo vendría ese chico? - inquirió, no estaba mal tener un invitado aunque sea por un tiempo. Hace años que su ultimo hermano semidiós había decidido renacer y estaba solo.
- Probablemente mañana, ayer se le aviso al chico en el internado que estaba. Bueno y ahora te dejo aun tengo entregas que hacer - y en una esquela de humo azul el dios desapareció. Perseo suspiro y se vio por ultima vez al espejo, salio de la habitación despacio.
Cuando salio de su castillo se dirigió lo más pronto que pudo al lugar donde se estaría celebrando la boda. Llego y al parecer todo ya había dado inicio. Paso la vista por la sala buscando a su azabache novio y pronto lo encontró. No era muy difícil hallarlo en especial si te sientes cerca de un semigigante como lo era Orión. En absoluto silencio se acerco despacio hasta donde estaba Teseo.
- Tes - susurro cuando llego cerca del e. Este volteo a verlo y le sonrió.
- Perseo - susurro y le indico un asiento. El de ojos azules no espero mucho para ocupar su lugar y besar a su novio. Amaba estar con el. Se tomaron de la mano mientras escuchaban como los novios decían sus votos. Adelante se podía ver como una mujer rubia lloraba con una sonrisa mas que feliz mientras veía a una de las sacerdotisas de Hera auspiciar la boda.
La novia estaba simplemente hermosa con su cabello negro suelto cayéndole en la espalda por encimas de su vestido blanco. El novio llevaba un traje negro y tomaba las blancas manos de ella en las suyas morenas. Desde donde estaba Perseo el podía ver todo el amor que ellos se tenían. Volteo a ver a su Tessy que solo le miraba a el. El hijo de Zeus deseaba perderse esos ojos verde mar que tanto amaba. Y tal vez algún día fueran ellos los que se casaran.
- Te amo Perseo - susurro el hijo de Poseidon cuando la boda estaba por finalizar.
- también te amo Tes- elevo sus manos y beso la del su amado.
- Y los declaro marido y mujer. Lo que hoy los dioses han unido, ni la eternidad pueda separarlos - con esto dicho comenzó a colocara sobre ellos la soga que simbolizaba la unión de los dos, estaba adornada con flores de loto blanca. Una luz los envolvió cuando esta estaba alrededor de ambos - Puedes besar a la novia -
- ¡Por mi! - declaraba Afrodita que era la mujer de hermoso cabello rubio, aunque claro esto dependía de quien le mirara. porque para Perseo esta tenia el cabello negro y ojos verdes. A lado de esta estaba un hombre poco agraciado y con el traje algo manchado de grasa pero que sonreía lo mejor que podía al chico que se estaba casando.
- ¡Que vivan los novios! - grito un chico de cabellos castaños lanzando una flecha al aire y haciendo estalla sobre los recién casados un globo que contenía confeti y flores blancas. Afrodita hizo un movimiento y pronto los pétalos se convirtieron en palomas que alzaron el vuelo.
- La boda a estado hermosa - decía Teseo sonriendo cuando estaban por salir de ese lugar e ir donde seria la recepción de la boda.
- Vaya que si porque a logrado mantenerte quieto por mucho tiempo - Dijo Perseo al tiempo que atrapaba su rostro y lo besaba, el hijo de Poseidón sonrió mientras caminaban de la mano.
- Si, lastima que me perdí una parte de ella - hizo un mohin.
- Todos nos lo perdimos - dijo Belerofonte haciendo que Perseo de un respingo había olvidado que ellos venían detrás.
- Véanlo por el lado bueno pronto seremos mas - sonreía de lado Orión y los otros dos hijos de Poseidon sonrieron y asintieron. Perseo arqueo una ceja viendo a su Tessy se estaba perdiendo de algo y eso no le agradaba.
- Va a venir nuestro hermano, el que se llama como tu - sonrió Teseo, mientras pasaban por la puerta del lugar - Papa lo va a enviar aquí porque Hera esta cumpliendo su castigo y no quiere que lo vayan a involucrar - hizo una ligera mueca ante eso.
- oh, así que el también vendrá - Ahora fue Teseo quien arqueo una ceja y le vio interrogante - También enviaran a mi hermano romano, ese que temen lo mismo. Es aquel que te dije que papa lo consagro a Hera -
- Oh lastima por él, mira que lo consagren a esa diosa - mascullo mientras se acercaba a la mesa de bocaditos y sus hermanos se iban por ahí a bailar u hablar con alguien.
- Dímelo a mi que es mi madrastra también - rodó los ojos Perseo tomando de la cintura a su Tessy este le puso un bocadito en la boca.
- Bueno al parecer tendremos gente viva por aquí, eso sera extraño - rió Teseo y el otro hizo lo mismo.
- Extraño sera que el sol va a alumbrar más por aquí - Perseo estiro la mano y tomo otro bocadito de la mesa mientras con la otra aun sostenía la cintura de su amado. Teseo rió sabiendo a lo que se refería el hijo de Zeus.
- Vamos a ver como nos va con todos ellos por aquí. Porque dice Tritón que el chico es tan inquieto como yo y que le ha dado a papá más de un dolor de cabeza - rió Teseo mientras el otro lo arrastraba a bailar e intentaba también que no se le caiga su corona.
- Tritón siempre dice eso de todos - rodó los ojos Perseo, el no conocía demasiado al hijo inmortal de Poseidón pero sabia de buenas fuentes (cofcofApolocofcof) que el chico siempre se quejaba de sus hermanos semidioses.
- Bueno ya lo sabremos cuando venga - ambos estaban bailando bastante pegados disfrutando de su cercanía, se dejaron llevar por la música, Teseo recostó su cabeza contra el pecho de Perseo y este podía sentir el olor a mar del cabello de su novio. Cielo y mar estaban danzando en una pieza musical no querían terminar jamas.
