Cuando hubieron terminado de desempacar los recién llegados, todos alistaron sus armaduras y se dirigieron a la arena de duelo. Percy demostró que no por nada sus amigos se jactaban de que era el mejor espadachín en trescientos años, Teseo estaba más que absorto observando la pelea que tenia su nuevo hermano contra el romano que tampoco lo hacía nada mal.

El antiguo rey de Atenas estaba como un niño pequeño ante un escaparate viendo el juguete nuevo que anhela tener entre sus manos, solo dos brazos hacían que se quede totalmente tranquilo en su lugar y no saltando hacia Percy a buscar pelea ahora que habían terminado el enfrentamiento.

- Vaya - dijo Orión tendiéndole una botella con agua a su hermano que estaba tendido en el suelo respirando con dificultad igual que el rubio a su lado - Habían dicho que eras excelente y no se equivocaban -

- son unos exagerados- rebatió el azabache mientras tomaba la botella de su mano.

- ¡Eso estuvo increíble! ¡Mi técnica en tus manos fue súper! - Teseo casi daba brinquitos por todo el lugar, nuevamente el único que impedía aquello era Perseo que lo sostenía de la cintura.

- Si, amor ya lo vimos todos - trataba de calmar el hijo de Zeus a su hiperactivo novio.

- Si te refieres a la maniobra de desarme de la calavera fue una de las primeras que aprendí y es la que mejor se me da - Percy se sentó en el suelo y suspiró recordando quién se la había enseñado.

- Hermanito también me tienes que enseñar esa técnica de la lanza - decía Perseo acomodándose en el suelo con Teseo.

- Cuando recupere el aliento te la enseño - dijo el rubio.

- Vamos Superman rubio ni que pelear conmigo canse tanto - replico el hijo menor de Poseidón mirando mal al rubio este solo bufo.

- Tu lo dices porque ya has bebido agua y tu energía regresó por completo Acuaman pero yo no tengo poderes de pescado, sin ofender a los demás- devolvió el rubio.

- ¿Poderes de pescado? ¿Qué es eso? - cuestiono Belerofonte sentándose en el suelo y Orión a su lado.

- Así dice un amigo nuestros que ahora debe estar pasando por el ancho océano- respondió el rubio bebiendo más agua.

- Es un hijo de Hefestos que tiene el sentido del humor de uno de Hermes y la galantería de uno de Apolo - frunció el ceño Percy haciendo las comparaciones Leo con los demás campistas que conocía- o tal vez de uno de Afrodita -

- Imagina el chillido de Drew si hubieras dicho eso en el campamento- señaló el rubio y luego los dos rieron hasta estar de nuevo en el suelo, los antiguos héroes solo se los quedaron mirando no entendían la gracia de eso.

- Bueno pero ahora que hemos terminado el enfrentamiento hay que ir al lago a refrescarse un poco - ofreció Orión poniéndose de pie.

- Si, vamos pero a ustedes dos - comenzó a decir Belerofonte mirando a su hermano Teseo y a Perseo que también se ponían de pie - Nada de andar como con... - no termino de hablar porque Orión tapó su boca con su mano.

- No le hagan caso y vamos todos de una vez para el lago - el rubio arrastró al castaño aún con su mano en su boca y los demás comenzaron a seguirle.

- Este lugar es increíble- decía Percy mirando el cielo ficticio que había, aunque parecía muy real, con todas sus tonalidades y sus nubes, hasta el sol ficticio se veía muy acogedor. Eso hizo que sonría como tonto recordando a su novio.

- Percy los viste solo hace unas hora no comiences a extrañarlo - regaño el rubio mientras pasaba un brazo por sus hombros y hacia que su amigo salga de su ensoñación.

- No arruines mis fantasías Jason que cuando tu piensas en Piper yo no las interrumpo - replicó el azabache, los dos héroes que iban tomados de la cintura delante de ellos les veían de reojo.

- Se ve que son muy amigos esos dos - decía el de ojos azules al otro y este sonrió de lado.

- Si así está visto, aunque aún me pregunto porque el rubio tiene lentes - murmuró el de ojos verdemar

- Me dijo que se los dio Asclepio, que el no le dio demasiado detalle solo que al parecer notó que no veía bien nada más- se encogió de hombros mientras se sentaban al borde del lago sobre el pasto a la sombra de un gran árbol, el viento soplaba y parecía atraer a todos a recostarse un rato.

Orión con Belerofonte se metieron junto con los más jóvenes al lago a jugar lo cual era divertido porque el hijo de Júpiter estaba en clara desventaja al momento que ellos se lanzaban olas, aunque las de Percy eran más grandes y precisas el no parecía esforzarse como sabiendo que sus hermanos no tenían todos sus poderes ahí.

Perseo y Teseo solo estaban sentados a la orilla del lago aún bajo el gran árbol, Perseo estaba recostado contra el gran tronco y el hijo de Poseidón estaba en medio de sus piernas y recostado en su pecho, con los ojos cerrados y el hijo de Zeus estaba completamente seguro de que estaba dormido. Últimamente habían estado "divirtiéndose" demasiado tal vez y eso le tenia cansado.

El antiguo rey de Micenas se dedicó a admirar la belleza de su novio que respiraba suavemente sobre él, pasó su mano por sus mejillas muy despacio, le vio arrugar la nariz y la boca ante esto.

Comenzó a recordar la época en la que Teseo parecía de mal humor todo el tiempo y venía a sentarse junto a ese mismo lago a tener largas charlas consigo mismo y su reflejo. Cuando Perseo le vio hacer eso por primera vez pensó que tal vez sufría del mismo complejo que Narciso, pero pronto descubrió que no era así.

Teseo solo miraba al lago y enlistaba todas las cosas que según había hecho mal en su vida, a las personas que había dañado y las razones por las que no debía estar en los Elíseos, las razones por las que debería estar el los campos de castigos. A veces incluso se imaginaba propias torturas para si mismo.

- Percecito- le escucho murmurar mientras se removía en su lugar, el sonrió, acomodó sus cabellos sacándoles de su frente y poniéndoles a un lado.

- Mi Tessy - murmuró viendo su perfil y las pequeñas pecas que tenia esparcidas en el rostro no eran muy notorias por su color de piel pero ahí estaban y eso era algo más que el amaba de su Tessy, se agachó con cuidado y beso su frente haciendo todo lo posible por no despertarlo.

- ¿Se durmió? - pregunto en voz baja alguien acercándose a los dos, Perseo alzó la vista y vio a Percy que estaba completamente seco y este se sentó frente a ellos.

- No ha dormido bien estos días- respondió el hijo de Zeus no queriendo entrar en detalle sobre el porque de su cansancio.

- ¿Ustedes necesitan dormir? - soltó Percy y Perseo se río pero asintió, a cualquier otro la pregunta puede haber incomodado pero el ya estaba acostumbrado a esas preguntas pues Teseo también salia con comentarios así sin anestesia - Pensé que no lo necesitaban - ladeo la cabeza y Perseo lo vio, se parecía mucho a Teseo pero el no tenia las pecas de su novio.

- No es que sea completamente necesario dormir como los mortales o como en nuestra vida anterior, pero de vez en cuando descansar y dejar que nuestra Alma recargue fuerzas - explico Perseo acariciando el cabello de Teseo.

- ¿Qué pasa si no descansan en mucho tiempo? ¿Se pueden volver a morir?

- No, morir no pero colapsas y te duermes como lo ha hecho ahora Tes - se encogió de hombros Perseo.

- ¿Ustedes sueñan?

- Cuando a Morfeo le da por hacer su trabajo aquí abajo también, podemos estar tiempo sin sueños de ningún tipo y otra temporada solo soñando con todo tipo de cosas

- Wow, pensé aquí abajo no se soñaba- murmuró Percy mirando a la copa de los árboles y Perseo lo noto es como si el deseara que Morfeo no hiciera su trabajo con él, al menos no la parte de los sueños.

- Vamos a comer o algo ya me cansé de estar mojado Percy- llego diciendo Jason con la ropa empapada y el azabache río.

- Esta bien vamos ya - dijo Perseo - Tessy ya te tienes que levantar- murmuró a su oído pero el otro ni se inmutó- Vamos Teseo- lo movió pero simplemente seguía dormido.

- Yo lo llevaré al castillo - se ofreció Orión y lo levantó en brazos.

Se encaminaron una vez más hacia sus castillos, Perseo no podía sacar de su cabeza la mirada de Percy, el muchacho se veía que tenían bastantes cosas en su cabeza que no le dejaban tranquilo y esa seguramente era otra de las razones por la cual su padre le había enviado ahí lejos de todo lo que pudiera interrumpir su paz, no había monstruos ni enemigos que pudieran hacerle daño.

O al menos eso es lo que ellos creían, porque ciertamente nada invadiria el descanso de los antiguos, un descanso merecido después de todas esas vidas de locura que llevaron estando en tierra. Pero los descansos así como huir del amor nunca son eternos, siempre hay alguien o algo que planea interrumpirlos.

- ¿Cómo va saliendo eso? - pregunto una mujer vestida de verde a otra que estaba vestida de amarillo.

- Es casi seguro que el hijo de Zeus se las dio a beber, el parecía muy preocupado por su amante - dijo la mujer mientras en la esfera que veía se mostraba a un azabache dormido siendo cargado por un rubio pero pronto se enfocó en otro azabache de ojos verde mar - Seguro el pronto también llegara aquí- susurró pasando su mano por la esfera en la imagen del chico.