Mientras el hijo de Poseidón dormía en su cama los demás decidieron que seria bueno escuchar algunas historias, los recién llegados escuchaban atentamente lo que contaban los héroes, habían historias que los libros no contaban y habían otros que ellos aseguraban que exageraban.
- No, no fue pedido de papá. El tío lo hizo porque se sintió mal por mi madre y por mi - hizo una mueca Perseo ante esto, el le había preguntado a su madre acerca de cómo fue que llegaron a donde estaban.
- Papá tiene debilidad por los hijos de los demás- aseguró Orión mientras estaba en la alacena buscando seguramente algo más de comer.
- Siempre protegiendo a todos, tal vez por remordimiento a los hijos que no pudo cuidar - añadió Belerofonte mientras jugaba con unas cerezas dándoles vueltas en el aire.
- A mi me parece que es algo que uno de sus hijos sacó- murmuró Jason que estaba sentado a lado de Percy y le veía, este solo lo empujó con el hombro.
- No es cierto - riño el azabache por lo bajo. Perseo estaba algo nervioso, no por lo que acababa de contar sino por su novio. Estaba bien que su novio estuviera cansado, eso era normal pero le parecía raro que este durmiendo tanto tiempo.
- Voy a ver si Teseo ya despertó, ha dormido toda la tarde- fruncio el ceño mientras se levantaba de la silla donde estaba y caminaba con dirección a las escaleras.
- Y sino bajan ya sabremos que si despertó- río Belerofonte y Orión le dio un golpe en la cabeza mientras los otros dos le miraban extraño. No comprendían a que se refería.
Perseo simplemente le ignoró y comenzó a subir las escaleras, pronto recorrió el pasillo y estuvo frente a la puerta de su amado Teseo, estaba por abrir la puerta cuando logró ver un destello en la parte de abajo de las escaleras. Sonrió estaba seguro que era su hermano Apolo viniendo a ver a su novio, el podía ser muy pegajoso cuando estaba enamorado de verdad.
- Podría estar al menos un día sin verlo - murmuró y luego volvió su vista a la puerta que estaba por abrir. Casi río por esto, regañando en silencio al Dios del sol cuando el mismo no podía estar ni siquiera unas horas sin ver a Tessy, abrió la puerta y se acercó a la cama.
Teseo aún estaba dormido.
- Tessy ya es hora de despertar - se sentó a su lado y golpeo suavemente su mejilla con su mano pero no reaccionó- Tessy levántate- volvió a golpear su mejilla y lo sacudió un poco pero no reaccionó.
Fruncio el ceño, aquello estaba siendo preocupante, estaba bien que hace rato no despertara porque estaba cansado pero ya había dormido cerca de cinco horas, ya debía estar descansado. Lo sacudió con más fuerza pero lo único que obtuvo fue quejidos más no consiguió que abriera los ojos.
- Vamos Teseo, si es una broma no me está gustando - dijo algo molesto el hijo de Zeus mientras lo hacía sentar, pero era imposible despertarlo - Vamos Tes, me estas asustando - golpeaba sus mejillas pero no abría los ojos, lo dejó recostado una vez más y salió de la habitación.
Bajo las escaleras muy rápido tratando de no rodar por estas, entro en la cocina. No se había equivocado ahí estaba el Dios del sol abrazando por la cintura a su novio y este al parecer bebía una pastilla o algo.
- Teseo no despierta - anuncio con algo de desesperación. Los hermanos del chico fruncieron el ceño, Orión dejó lo que estaba haciendo para prestarle atención.
- ¿Esta tan cansado? - arrugó el rostro mirando a Perseo.
- Ya durmió cinco horas, eso sería suficiente para que este descansado - replicó el azabache de ojos azules y tratando de que se note su angustia.
Belerofonte y Orión intercambiaron una mirada y se levantaron de donde estaban igual que los demás.
- Tal vez solo necesita dormir más- sugirió Percy mientras bostezaba.
- Tal vez el que necesita dormir ahora eres tú, las pastillas parecen estar haciendo efecto - susurro Apolo al oído de su azabache mientras lo abrazaba por la cintura y lo pegaba a su cuerpo.
Todos comenzaron a caminar hacia la escalera, a los héroes antiguos que el otro duerme tanto si les parecía raro, a los recién llegados puede que no porque no sabian cuanto debían dormir ahí en los Elíseos.
- Yo iré a dejar a este hermoso en la cama y regreso a revisar a Teseo- dijo Apolo cuando estuvieron arriba, Percy se veía con mucho sueño así que no protestó ante esto, el Dios lo tomó de la cintura y lo llevó para su habitación, los demás entraron en la de Teseo e intentaban despertarlo.
- Espero que despierte pronto - decía Percy abriendo la puerta de lo que era su habitación ahí en los Elíseos.
- El tío no escatimó en ella - dijo Apolo muy sonriente aún abrazado a su azabache y besó su cuello, el chico río ligeramente.
- Apolo- dijo a modo de regaño pero con la risita era imposible tomarlo enserio, así que siguió besando su cuello mientras caminaban a la cama.
Apolo le ayudó a acomodarse en la cama y se recostó a su lado siguio besando su cuello hasta llegar a su boca, se estuvieron besando un rato.
- Debes revisar a Teseo - murmuro el chico aunque reía por las caricias que el Dios en su abdomen.
- Puede esperar un poquito más- hizo un puchero el Dios mirando a su azabache favorito para luego besarlo de nuevo y seguir jugando con su mano y deshaciéndose de su camisa.
- ¡Apolo! - escucho le llamaba Perseo, pero el Dios estaba aún en lo suyo depositando besos en el cuello de su novio y este solo mordía su labio.
- Debes ir... con ellos - dijo entre dientes el azabache aunque estaba enredando sus dedos en el dorado cabello del Dios.
- En un momento... lo prometo - volvió a besar su boca y mordió su labio, el otro rodeo su cuello con sus brazos, el Dios se sentó a horcajadas sobre su novio, se soltó del beso y se quitó la camisa que llevaba puesta y pasó sus manos por el torso bien formado de su novio - Me encantan todos tus músculos - paso suavemente sus dedos por el abdomen marcado y el otro reía ligeramente, tomó las manos del chico y las pasó sobre su cabeza.
- ¡Apolo! ¡Por favor! - grito de nuevo Perseo y pronto abrió la puerta de la habitación - Pensé que solo ibas a ver que duerma -
- ¡Perseo largo! - exclamó el Dios del sol mirando mal a su medio hermano y saliendo de encima de su novio que estaba completamente rojo y se puso enseguida la camisa que cargaba.
- Enserio necesito que revises a Teseo - dijo el antiguo rey de Micenas apartando la vista porque el Dios aún estaba sin camisa.
- Si si ahora voy - refunfuñaba el rubio mientras buscaba su camisa y se la volvía a poner - Nunca me dejan disfrutar- mascullo. Percy solo estaba totalmente sonrojado sin poder mirar a su tocayo y se echó encima las cobijas - Te veré después amor -
- Nos vemos mañana Solecito- dijo el azabache mientras se quitaba un poco las cobijas y besaba al rubio, el otro azabache solo esperaba un poco desesperado en la puerta. Apolo se soltó y dejó que el otro se acomodaba en la cama para dormir.
- ¿No podías esperar solo unas cuantas horas? - se quejó el Dios cerrando la puerta del cuarto.
- Estoy preocupado por MI novio antes que por tu vida amorosa con el hermano de MI novio que no DESPIERTA.
- Siempre andan todos de inoportunos - se siguió quejando mientras entraba a la habitación del otro azabache, lo tenían sentado y parece que habían intentado de todo para despertarlo - Dejen que lo revise - los hermanos se apartaron y lo veían desde la esquina de la cama. Apolo comenzó a inspeccionar al chico, sus signos vitales estaban bien, bueno todo lo bien que podían estar siendo un Alma de los Elíseos.
El Dios de la medicina frunció el ceño al ver el rostro del chico, no encontró nada anormal en la inspección que había hecho no era normal que no despierte, lo revisó nuevamente y encontró algo que no le gustó. Habían rastros de magia en su esencia.
- ¿Ha tomado algo estos días? - sostenía el brazo de Teseo entre sus manos, el rastro de magia estaba regado por todo su cuerpo. Perseo y los otros tres fruncieron el ceño. Bueno Jason solo mirando al chico el no sabia que había sucedido antes de que llegaran ahí.
- Unas pastillas para el dolor hace unos días- dijo Perseo recordando cuando fue el aniversario de ellos y que el se las había bebido - Solo eso y la comida normal -
- Pastillas - repitió el Dios mientras soltaba la mano de Teseo y luego tomaba la otra- ¿Quién te las Dio? -
- Unas hijas de Hecate- respondió Perseo frunciendo el ceño, Apolo abrió mucho los ojos igual que Jason y los demás.
- No dijiste que las pastillas para dormir te las dio también una hija de Hecate en el mercado de aquí- dijo Orión y el Dios del sol soltó a Teseo y salió corriendo. No podía ser verdad, no podía pasar eso, corrió hasta la habitación de su azabache igual que lo hizo Jason.
Percy estaba dormido.
