Era un nuevo día en los Elíseos pero ninguno de los que estaba en el castillo de Poseidón había descansado algo, estuvieron revisando cada libro que encontraron en la biblioteca del lugar pero no hallaron casi nada de lo que querían solo un breve fragmento de algo.

"Si un muerto dormido está y por la magia no puede despertar se deben conseguir los siguientes ingredientes: Dos copas del río Lete, una gota del río flerogonte, una cucharada del río estigio,... "

- Esto va perfecto solo hay que ir por todo el inframundo- se quejaba Apolo tirado en el suelo, él era el gran Dios de la medicina pero estando ahí abajo se sentía un completo inútil. Sus poderes no servían ahí porque era terreno de su tío y algunos otros dioses.

- Esta incompleto, no encuentro el resto de la receta - Perseo estaba desesperado sacando libro tras libro de la estantería intentando encontrar el resto de la medicina para despertar a su novio y al hermano de este.

- No hay nada más, ya los revisamos todos - se quejó Belerofonte que estaba recostado sobre una de las mesas de la biblioteca, las estanterías estaban casi vacías, la mesa estaba llena de libros y polvo. Los tres estaban cansados de ver tantas letras en tan pocas horas.

- Llegamos - anuncio una voz desde abajo era casi seguro que habían llegado los otros dos rubios faltantes, ellos habían ido a hablar con las cazadoras. Los tres dejaron lo que hacían y bajaron inmediatamente a verlos, esperaban que trajeran buenas noticias.

- ¿Qué pasó? ¿Les dijeron algo? díganme que si - rogaban tanto el Dios del sol como el antiguo rey de Atenas mirando a los recién llegados. Estos se miraron entre sí y suspiraron.

- Una de las cazadoras es sanadora y conoce posiblemente con que fueron hechizados - dijo Orión mientras se sentaba en una de las sillas de la cocina en donde se encontraban ahora.

- Dice que es una poción de hace muchos milenios y que le asombra que hayan conseguido hacerla. Quién le haya hecho es alguien con bastante poder - resoplo Jason sentándose también y luego recostandose sobre la mesa de la cocina.

- Pero dígannos que encontraron algo - casi rogaba Perseo, en sus ojos se veía la desesperación por tener una respuesta, quería que su novio despierte de una buena vez. También le preocupaba el hermano de este pero eso era algo distinto.

Apolo estaba igual que su medio hermano y mordía su labio inferior a la espera de información, su novio tenia que despertar. Habían pasado por tantas cosas el último año, su madrastra borrandole la memoria, poniendo recuerdos falsos, yendo a salvar al mundo una vez más y por último caer a ese hermoso lugar. ¿No podían tener un año tranquilo? que un año ¡Al menos un mes tranquilos!

- Ella dijo que no recordaba muy bien la fórmula para preparar la medicina pero nos dijo algunos ingredientes que necesitamos- Orión comenzó a sacar del cinto un papel que tenia escrito algunas cosas.

el hueso del cuello dinosaurio esqueleto, gotas del veneno de una hidra y una hoja del álamo más alto.

- Eso y el agua de algunos ríos del inframundo- dijo Jason y los demás suspiraron.

- Pero no sabe si le falta algo, va a tratar de comunicarse con otra de las cazadoras de Artemisa en tierra y que le busquen en sus pertenencias el libro de recetas - Orión se acomodó encima de la mesa y cerró los ojos estaba cansado antes de todo esto no había dormido nada y ahora estaba sufriendo los estragos de aquello más el estrés de lo que pasaba ahora.

- No es tiempo de descansar los ríos no quedan cerca - decía Perseo pero era tarde el rubio ya estaba dormido.

- Ha estado entrenando mucho para un torneo de tiro al arco y no ha dormido estos días es normal que ya duerma, recuerda que eso pasa cuando tu Alma está débil- le recordó amablemente Belerofonte mientras golpeaba su hombro. Perseo respiró hondo, el tenia razón y lo sabia, además que sabia que no despertaría hasta dentro de unas horas.

- Traten de calmarse y dejemos que duerma, al menos quedara alguien en el castillo. Hay que salir ya de excursión a ver lo de los ríos, pues no quedan cerca de aquí- se puso de pie Jason, el estaba muy preocupado por Percy. Se suponía que venían ahí para estar a salvo no para que alguien aparezca y haga esto.

- Si si hay que ir primero al castillo de tío Hades y conseguir permiso para que ustedes salgan de aquí- asintió Apolo que hasta el momento se había mantenido callado y sumergido en pensamientos.

- Si ustedes vayan a eso mientras preparamos las cosas para salir, esperemos que el tío esté de humor para esto - decía Belerofonte y Perseo asentía mientras se dirigía a la puerta acompañando a los rubios.

- Vamos hijo de Júpiter- suspiro el Dios del sol mientras salían de ahí y se encaminaban al castillo de Hades.

Caminaron con algo de prisa, no podían perder más tiempo no sabían que podría pasar si ambos hijos de Poseidón dormían mucho más tiempo. Apolo ya estaba pensando que se podía dar por muerto si no despertaba a su Oasis, no solo porque su tío lo vaya a matar si no porque o sabia como vivir sin él.

Desde que comenzaron a salir el se había vuelto su todo, estaba tan embebido de ese mar que le resultaba imposible ver una vida sin él. Hasta había planeado formas de que él se convierta en un Dios cuando le tocara partir. Habían dejado que Dioniso lo haga así que él también podía. No podría vivir sin su Oasis, así como por mucho el sol no brillo con intensidad debido a la pérdida de Jacinto y Dafne.

Pronto estuvieron fuera de los campos Elíseos, hacia un calor infernal mientras andaban en las llanuras negras del inframundo con dirección al castillo. vieron algunos monstruos no muy grandes vagar por ahí pero no les tomaron importancia, hasta que llegaron delante de las imponentes puerta, habían algunos guardias pero al ver al Dios del sol simplemente se apartaron.

- ¿Qué les ha traído hasta aquí? - pregunto Hades que estaba sentado en su trono de esqueletos humanos y con almas saliendo de su túnica mientras firmaba algunos papeles con un bolígrafo negro que parecía gritar en sus manos.

- Querido tío H- saludo sonriente el Dios del sol y el Dios se lo quedó mirando conocía demasiado bien a su sobrino como para saber que esa sonrisa no prometía nada bueno.

- Lo que vayas a pedir es un no - respondió inmediatamente el Dios sin dejarle hablar.

- Entonces puede que el señor Poseidón no vaya a estar de buen humor por mucho tiempo - musitó por lo bajo Jason sin mirar al Dios pero este le alcanzó a oír y dejó el bolígrafo prestándole atención.

- ¿Qué tiene que ver mi hermano con esta petición? - inquirió el Dios viendo con los ojos entrecerrados al hijo de Júpiter.

- Tiene bastante que ver querido tío- la sonrisa de Apolo ya no estaba. Eso solo hizo entender a Hades que la situación era muy problemática, vio al Dios del sol esperando una explicación- Algunas de tus almas han estado haciendo cosas indebidas y jugando con hechizos antiguos. Tal vez algunas almas se escaparon de los campos de castigo y se han refugiado en los Elíseos- Hades tragó saliva y frotó el puente de su nariz.

Lo que decía el Dios del sol no era del todo mentira, esa era una gran posibilidad. Algunas almas d ellos campos de castigo aún no habían sido recuperadas y por más que se les había buscado en tierra no aparecían, así que lo más probable es que aún vagaran en el inframundo.

- Y estas le han hecho algo a dos hijos del señor Poseidón - añadió Jason viendo por fin al Dios.

- ¿Cuáles hijos de Poseidón? - hablo otra voz desde un lado de la habitación haciendo que Jason casi le dé algo. Apolo por otra parte ya estaba acostumbrado a que las personas salgan así estando ahí abajo, su tío salía así todo el tiempo.

- ¡Nico! casi haces que me quede aquí de mala manera - regaño el rubio mientras tenia una mano en el pecho, el rey de los fantasmas sonrió ante esto.

- Tiene razón sombritas no deberías aparecerte así- dijo otra voz a lado de Nico y haciendo que todos noten que un rubio tan risueño como el Dios del sol estaba ahí.

- Hijo mío- Apolo se tiró con dramatismo hacia los brazos de su hijo - Tu padre es tan desdichado- comenzó a sollozar sobre su hombro. Will simplemente se quedó mirando a todos en especial a Jason buscando una explicación de eso.

- Los implicados son Teseo y Percy - dijo rápidamente el hijo de Júpiter dejando sin aliento a los otros dos mestizos y que Hades cierre los ojos con fuerza - Les han dado algo para que duerman indefinidamente- miro de nuevo al Dios del inframundo- Y por eso queremos pedir permiso para algunos héroes de los Elíseos e ir a buscar los ingredientes de una posible cura -

- Soy tan infeliz - seguía llorando Apolo y lo hacía enserio mientras Will lo abrazaba y pasaba sus manos por su espalda. El sabia que más que drama su padre en verdad estaba triste por toda la situación, solo hace unos meses había recuperado a Percy y ahora pasaba esto ¿Es qué las moiras no querían que su padre y su amigo fueran felices?

- Esta bien se los concederé pero no deben salir del inframundo- dijo el Dios mientras hacia aparecer unos pequeños frascos - Esto solo servirá mientras estén aquí bajo tierra, si llegan a salir de mis dominios serán devueltos inmediatamente y juzgados por esto - le hizo llegar los frascos a Jason.

- Vamos a ir con ustedes - dijo finalmente Nico y haciéndole saber con la mirada a Jason que no iba aceptar una negativa a esto. El rubio solo asintió y una vez más se encaminaron con los frascos hacia los Elíseos.