La bruma verde mar comenzó a rodear a monstruos que estaban sobre tierra y se comenzaron a escuchar golpes de espadas en estas, pronto flechas comenzaron a volar hacia las arpías y estas se volatizaron en un segundo, después de un momento la bruma desapareció y dejó ver a un hijo de Hades sonriente y algo cansado junto con un hijo de Apolo que lo sostenía por la cintura.

— viajar de esta forma es muy conveniente — decía Will pasando sus manos por su cabello que estaba algo húmedo por toda la bruma marina que los había envuelto.

— No te lo voy a negar — medio gruño el hijo de Hades, esto le había parecido un mejor viaje que el de sombras. Había sido refrescante.

— ¿Cómo...? — Perseo fue el primero en salir de su estupefacción antes de que todos voltearan abruptamente hacia la construcción detrás de Lamia que al parecer ahí también había movimiento.

De la construcción comenzaron a volar flechas y arpías que estaban dentro pronto salieron volando y se esfumaron por las heridas, las que lograban salir ilesas igual terminaban desapareciendo pues Orión que también estaba con los chicos acaba con ellas.

Pronto de la construcción vieron a dos azabaches salir, uno de ellos llevaba en un hombro abrazado a un castaño que se veía bastante débil y cansado. Perseo y Apolo no podían dar crédito a los que sus ojos veían, eran Percy y Teseo ahí de pie pero no llevaban espadas en sus manos sino arcos y flechas.

— ¡¡Nooo!! — rugió lamia haciendo temblar la tierra y luego miro fijamente un punto donde todavía había bruma Marina — ¡¡Tú!! ¡Me engañaste! — señaló hacia el lugar haciendo que niebla verde se esparza pero esta pronto fue despejada por brisa Marina.

— Solo te di lo que querías ¿No querías a dos de mis hermanos? Te hice unos bonitos ¿No te gustaron? — la bruma se disipó y dejó ver a un azabache de ojos verde mar con sonrisa de tiburón, tenía los brazos cruzados sobre el pecho y una túnica blanca con filos verdes. Se veía imponente.

— Me las pagarás — gruño Lamia antes de que todo se volviera a poner verde y golems comenzaran a salir del piso junto con algunas serpientes de enorme tamaño.

— Yo no te debo nada— respondió tranquilamente el inmortal.

Mientras ellos "hablaban" los "Percy y Teseo" que aún tenían impactados a Perseo, Jason y Apolo, comenzaron a cruzar ayudando al castaño, esquivaba con agilidad a las serpientes, uno de ellos "Percy" disparaba flechas dando en el blanco. Lo cual le daba a entender a todos que ese no era Su Percy.

— Dejen de mirar — reprendió Orión y lanzó otra flecha, parecía que las arpías querían revancha — Ayuden — le tendió al Dios un carcaj lleno de flechas.

Pronto la lucha inició de nuevo, el sonido de la madera cortándose, las flechas zumbaban por todos lados, los insultos, maldiciones y juramentos tampoco faltaban. Tritón seguía imperturbable mientras Lamia enfurecia cada vez más.

— Pero ¿Quiénes son? — se atrevió a preguntar Apolo mientras esquivaba a un Golem y luego lo hacía desaparecer con una flecha.

— Solo servimos a quien ha caído en gracia de mi señora — dijo "Percy" y Apolo reconoció esa voz.

Nunca pensó que le alegraría tanto oír esa voz, aunque si se le hacía raro que hable desde el cuerpo de su amado.

— ¿Zoë? — murmuró incrédulo y ella tuvo que matar a una serpiente que se acercó demasiado por su distracción.

— No creo que mi señora quiera que muera usted aquí — sonrió de lado ella y el Dios solo podía pensar en su verdadero Percy y como quería ver su verdadera sonrisa.

— De alguna forma Tritón las convencio que convertirse en ellos era la mejor opción para salvarlos — explicó Orión mientras lanzaba otras flechas hacia las serpientes.

— Dijo que o ayudabamos o aguantabamos a Apolo en los Elíseos el resto de la eternidad — agregó "Teseo" mientras lanzaba otra flecha al dinosaurio que una vez más amenazaba con reconstruirse.

— ¿Phoebe? — pregunto Perseo acercándose, estaba casándose ya de todo esto, ella solo se limitó a asentir. Era raro ver a su novio hablando como mujer pero al menos agradecía que este estuviera aún a salvo en el castillo.

— Bien demos por terminado esto — chaqueo la lengua Tritón — ya es tarde y la poción tardará la noche en estar — descruzo los brazos e hizo un movimiento con sus manos pronto todos los monstruos desaparecieron y Lamia quedó sola.

— Con lo divertido que estaba — se quejó Will cruzando los brazos, sostenía su espada en la mano e hizo un puchero.

— No sabia que extrañaras pelear Solace — se burlo Nico y el rubio le vio con una sonrisa ladina.

— Lo que extraño es la adrenalina sombritas, aunque puedo conseguirla de otra forma — le guiñó un ojo al azabache, este se tensó notablemente y luego vio a Will con enojo entrecerrando los ojos.

— ¡Acabare contigo! — gruño Lamia pero antes de que haga cualquier movimiento dos cadenas de agua ya estaba en sus manos y sujetandola al piso, otra más apareció y se encargó de su cola — ¿Qué es esto? — parecía que intentaba hacer magia pero no podía, tampoco podía moverse.

— ¿Te gusta? — pregunto Tritón en tono divertido, uno que los presentes nunca le habían escuchado. Apolo se sorprendió por este hecho, muy pocas veces le había escuchado hablar así, el solo hablaba así cuando estaba por hacer algo verdaderamente cruel — Me tomo algunas horas hacerlas, también los collares con los que te vigile — se acerco a ella — Las hice especialmente para ti —

Ella pareció sin aliento y trato de sacarse las cadenas que aunque se vieran de agua estaban bastante sólidas.

— Te metiste con lo que no debías — seguía con el mismo tono de voz.

Apolo trago saliva: — Chicos, atrás den la espalda y no miren

El tono de urgencia que dio el Dios hizo que todos obedezcan al instante y se dieran la vuelta sin renegar, solo pudieron ver un leve destello de un luz y un pitido ensordecedor que los hizo estremecer, un frío Halo paso por todos sus cuerpos y una onda expansiva de aire paso por sus pies, después silencio.

— Vamos ya, la fórmula tardará en hacerse y papá llamará temprano — hablo el mensajero de los mares haciendo que ellos voltearan.

En el lugar ya no había nada, ni construcción, ni Lamia, ni monstruos, ni signos de lucha. Solo había suelo negro y nada más. Tritón pasó por delante de ellos, no era conveniente molestar al mensajero de los mares esos estaba visto.

— Vámonos — chasqueó los dedos y pronto la bruma que les había traído los envolvió a todos.

Comenzaron a sentirse extraños, Will empezó a reír por lo que pasaba, Nico apenas sonrió pero el cosquilleo que causaba convertirse en espuma le agradaba, Belerofonte se sintió bastante tranquilo, el olor a mar y la humedad de la bruma era agradable por mucho, los demás disfrutaron del viaje.

En un dos por tres estaban ya cerca del castillo de Poseidón una vez más pero al llegar Tritón cayó de rodillas al piso.

— ¿Estas bien? — pregunto Orión poniéndose a su lado y dándole la mano.

— Solo... bastante cansado — respondió sin aliento, hacer uso de sus poderes fuera de su elemento demandaba demasiada energía. Él ya lo sabía desde que comenzó a hacer su plan pero no le había importado con tal de acabar con ella. Al menos no molestaría por algunos siglos más.

— Bien, vamos al castillo para que te repongas entonces — dijo Belerofonte que se encontraba ya mucho mejor mientras recargaba al inmortal sobre su hombro, este se limitó a asentir.

En cuanto las cazadoras toparon tierra volvieron a su forma natural. Apolo se sentía mareado y sumamente agotado, se tuvo que recargar en Jason para no caer.

— Creo que será mejor que vuelvas para que te sientas divino de nuevo — murmuró Jason pero Tritón y Phoebe le oyeron y antes de que el Dios pudiera decir algo ellos gritaron.

— ¡No! — dijeron los dos al unísono volteandose a verle alarmados.

— Necesitamos que siga mortal hasta que Percy despierte — logro decir el inmortal pero parecía muy cansado, le comenzaba a afectar el lugar también.

— Y necesitamos que tu descanses — indico Belerofonte mientras lo acomodaba bien y el otro asintió.

Todos comenzaron a caminar con urgencia al castillo, pronto estuvieron ahí, estaban aliviados de estarlo. Apolo y Perseo subieron con cuidado las escaleras después de tomar un poco de ambrosía y néctar, entraron en la habitación de Percy que es donde habían puesto a los dos azabaches debido a que en el de Teseo habían puesto a las cazadoras de señuelo para que sean llevadas en vez de ellos.

— Oh dioses — murmuró Perseo acostándose a lado de su Tessy y acomodándose a su lado — Te extraño tanto —

— Te amo, Oasis — murmuraba Apolo tomando la mano de su azabache, este se abrazó a él y sonrió levemente. El rubio quería llorar de la felicidad, al menos él estaba bien. Dormido pero a salvo, se había asustado tanto de que esa mujer enserio lo tuviera en su poder.

Perseo veía detenidamente a Teseo, conti sus pecas, delineó su nariz con su dedo haciendo que el otro la arrugue un poco como cada vez que lo hacía cuando se quedaba dormido después del entrenamiento. No había mayor placer para Perseo que ver a su Tessy hacer muecas mientras dormía, porque esto le indicaba que lo sentía.

No lo resistió más, necesitaba besar sus labios aunque él esté dormido y no fue el único que no pudo resistirse Apolo hizo lo mismo.

— ¡Que asco! ¡No hagan eso! — se quejó una voz en la puerta y pudieron ver a Belerofonte que tenía una mueca de asco en el rostro — Bajen a cenar, van a necesitar energía — informó — Y son mis hermanos, al menos esperen que despierten — se fue de ahí.

Perseo y Apolo solo habían atinado a sonrojarse y luego rieron por todo, se sentía bien estar nuevamente en casa, a salvo y ya con la cura de sus amados hijos de Poseidón.

Bajaron y comieron todo cuanto pudieron mientras Phoebe y Orión trabajaban en un caldero preparando la fórmula. Tritón solo se había recostado en el sofá, no podía ir al castillo en el estado que estaba debía reponerse un poco para hacerlo, no quería que su padre hiciera preguntas.

Will y Nico se quedaron a hacer compañía a todos y a asegurarse que todo salga como deseaban. Además que querían llevarle evidencias a Quiron de que el Sr D se iba de fiesta esos días y es más que seguro que beberia alcohol, lo que aún tenía prohibido. Esa era su excusa para quedarse a la bacanal.

Estuvieron toda la noche trabajando, debían revolver constantemente, debían dejar hervir y enfriar de momento en momento. Phoebe estaba siendo muy metódica y Orión muy paciente con ella y al pasarle los ingredientes.

Pronto la poción estuvo lista. Casi amanecía.

— Ya esta, dos vasos — dijo Orión poniendo estos sobre la mesa. Perseo y Apolo suspiraron de alivio igual que los demás.

— Vamos a donde ellos — propuso Belerofonte y todos se levantaron para subir. Tritón se levantó despacio y los siguió.

La fórmula fue llevada por Orión con mucho cuidado, pronto estuvieron ahí.

— Se la tienen que dar Apolo y Perseo — informó Phoebe. Tritón frunció el ceño. La cazadora pareció recordar algo y abrió mucho los ojos — Demonios —

— ¿Qué pasó? — preguntaron Orión y Belerofonte mirando a la pelirroja.

— Que la formula como esta solo funcionará con Teseo — apretó los dientes — sabia que olvidaba algo —

— Te falta el agua de las profundidades del mar Báltico — comentó Tritón mientras se sentaba en un sillón de la habitación. La pelirroja se lo quedo mirando y él sacó de su ropa un collar con una pequeña botellita — El regalo de Teseo, cada año pide agua de diferentes mares — se lo lanzo a Phoebe — Este año fue Báltico —

— ¿No es Hermes el que le consigue su regalo? — pregunto Belerofonte extrañado mirando como la pelirroja ponía el contenido en uno de los vasos.

— Yo consigo todos los regalos de ustedes — gruño de mal genio sin mirarlos, los hijos del mar se lo quedaron viendo — Ustedes pueden saberlo pero no se lo dirán a Teseo o a Percy, yo soy el que envía los regalos para todos ustedes — termino por decir mientras las pociones burbujeaban.

— ¿Qué habría de malo en que lo sepan? — quiso saber Belerofonte mirando como Apolo y Perseo les daban las pociones a sus hermanos.

— Que Teseo se pondría más inquieto y que Percy bueno con Percy si no se — respondió Orión llevándose una mano a la barbilla y mirando al inmortal.

— Es mejor que Percy piense que soy el malo hasta que llegue aquí — contesto Tritón cerrando los ojos. La verdad es que no quería encariñarse con Percy, no le gustaba encariñarse con ninguno de sus hermanos porque todos iban a terminar muertos al final y sus muertes le dolerían más. Aunque igual le tenía cariño a Percy por lo que Tyson le contaba.