La visita a Sharpy había dejado a Orquídea bastante conmocionada, sus ideas le eran extrañas, pero no le sonaban del todo malas, sin embargo le costaba mucho aceptarlas, una parte de ella decía que todo eso estaba mal, pero otra parecía estar de acuerdo y este conflicto le causaba dolor y angustia, por esto trataba de distraerse pensando en otra cosa... Otros dolores.

La mantis estaba adolorida luego de su batalla anterior, la editora no había sido nada amable en su trato hacia ella, aunque eso estaba bien, no esperaba que lo fuera, una batalla que valía la pena debía ser brutal y llevar el cuerpo al límite, además, el dolor le ayudaba a mitigar su libido y le dejaba un cierto sentimiento de satisfacción.

Sin embargo, Hollow no estaba muy de acuerdo con todas las heridas que Orquídea llevaba encima, no eran tan graves pero podía notar por la forma en la que se movía la insecto que le dolían, por eso en cuanto salieron del edificio de departamentos, se dirigieron a una farmacia donde le compró algunas hierbas analgésicas y una pomada para las heridas.

—¿Qué es eso? —Preguntó la mantis curiosa viendo las bolitas de hierba que Hollow le estaba ofreciendo.

"Son para el dolor, te comes una de estas y durante 8 horas no tendrás dolor, te puede servir para ahora, luego podemos ir a una fuente termal para sanarte por completo"

—Ah, gracias, pero no las necesito. El dolor es parte de ser un guerrero, hay que sufrirlo en carne para volverse fuerte —La mirada que le dedicó Hollow era indescriptible, nuevamente escribió en su pizarra.

"¿Eres masoquista?"

—¡¿Que!? ¡Claro que no! No se busca el placer a través del dolor, eso está mal, no sufrimos por gusto, es para fortalecernos, volver nuestras mentes fuertes y que no sucumban ante los problemas o las dificultades, por eso no buscamos el dolor a propósito, solo lo recibimos como un regalo si este llega a nosotros.

"Ustedes son muy raros. Aún así más o menos los entiendo. Acepto que no quieras comer las hierbas analgésicas, pero al menos deberías usar la crema, ayuda a que no te queden marcas, las cicatrices no ayudan ni al cuerpo ni a la mente. Cuando volvamos al castillo te aplicaré la crema."

Orquídea enrojeció al pensar en lo que mencionaba Hollow. Su activa mente imaginó al caballero untando su cuerpo con la sustancia sanadora, masajeando firmemente su caparazón, recorriendo con sus manos cada recoveco de su ser arrancándole mil suspiros, deslizando sus manos hasta tocar...

Se llevó las manos al rostro tratando de ahogar ese pensamiento, otra vez sentía su cuerpo arder de deseo, esperaba que aquello hubiera sido solo una broma de parte de Hollow, no podría aguantar algo como eso, ¿Acaso a este bicho le gustaba torturarla? Jugar con sus deseos y hacerla sufrir... ¡Y maldición eso solo lo hacía más atractivo! Miró de reojo a su compañero quien parecía distraído mirando hacia las calles húmedas del lugar. Quizás qué ideas cruzarían por su mente, qué juegos y formas de torturarla maquinaría su perversa mente.

La realidad era que Hollow había notado que alguien los seguía y estaba atento a sus alrededores, esperando un ataque o algo peligroso, tenía a una mantis herida a su cargo, debía protegerla a toda costa, pero sin que ella se diera cuenta, conociéndola, si sabía que estaba en peligro, aunque se le quebraran las patas iría a pelear igual.

Suspiró algo preocupado, sin embargo no era una situación que no pudiera manejar, lo mejor era moverse hacia sitios concurridos. Su plan original era llevar a Orquídea a la casa del placer para que sanara sus heridas y luego regresar al palacio, pero viendo la situación, la llevaría a dar algunas vueltas por la ciudad, quizás sus acechadores revelaran su presencia en el transcurso del día, no quería que ninguna amenaza se acercara al castillo.

La supuesta amenaza que había detectado Hollow en realidad eran Izuri, Soul y Shadow que los vigilaban desde la distancia, no había nada peligroso en ellos, o al menos se suponía eso.

—(Ahí están, juntos sentados en esa banca, no se han peleado y están tranquilos ¿Nos podemos ir ya?) —Dijo Shadow con visible molestia.

—(¡Claro que no!) —Dijo Izuri— (Debemos asegurarnos que la cita de Hollow sea un éxito)

—(Exacto, todavía no hay ningún beso, ni un regalo, ni escenas románticas) —Lo secundó Soul.

—(Genial ¿Y cómo se supone que los van a ayudar a tener su momento romántico?)

—(Con esto) —Izuri sacó un libro, Shadow lo miró con una seriedad abrumadora.

—(¿Una de las novelas de Bretta? ¿En serio esa es tu guía para el romance? ¡Es una novela de fantasía! Las cosas no pasan como en los libros)

—(No espero que pasen exactamente como aquí, pero si replicamos algunas de las escenas del libro, seguro creamos el ambiente ideal para que surja el amor) —Casi se veían los corazones saliendo de Izuri.

—(Eso no...)

—(Relájate deja que los expertos se hagan cargo) —Soul habló con absoluta confianza pasando un brazo por sobre los hombros de su hermano)

—(¡¿Ustedes expertos?! ¡Pero si ni siquiera han tenido novia!)

—(Pero lo hemos intentado) —Izuri en ese momento notó que Hollow y Orquídea se habían puesto de pie y se estaban alejando— (¡Ah! ¡Rápido, los objetivos se mueven!)

Izuri y Soul salieron sigilosamente de su escondite para seguir a la pareja, por su parte Shadow a regañadientes fue tras ellos.

Hollow todavía no averiguaba la identidad de sus acechadores, por lo que mantenía la cautela y una actitud seria, en apariencia lucía relajado, pero su cuerpo estaba listo para tomar su aguijón y atacar en cualquier instante. Giró en una esquina y se metió entre el gentío que poblaba las calles, su altura lo hacía resaltar un poco entre la multitud, pero era tal la cantidad de bichos que era fácil perderle el rastro. Comenzó a apresurar el paso, buscando perder a sus perseguidores, cada vez alejándose hacia una zona poco concurrida de la ciudad, si había una emboscada, seguro sería allí, pero no tenía problemas con sufrir un ataque, prefería enfrentar a las amenazas de frente, confiaba en su capacidad para reducirlos.

Pero de pronto, alguien le tocó el hombro de forma repentina, asumiendo que era un ataque, ni siquiera se dio el tiempo de ver quien lo había atacado y automáticamente se dio la vuelta blandiendo su aguijón. Para cuando se dio cuenta qué había pasado, Orquídea ya estaba en el suelo mirándolo algo asustada, afortunadamente sus reflejos de mantis la hicieron esquivar el corte, el único daño que recibió fue el golpe que se dio al caer en el piso. Cuando la mantis se repuso, solo puso una expresión de molestia y dijo.

—Está bien, me lo merezco ¡Pero no es que quisiera tocarte! Solo... Ibas tan rápido que me costaba seguirte el paso y temía perderme.

Hollow la miró con algo de culpa, había olvidado que no estaba solo y debía preocuparse por el bienestar de su compañera, aunque le hubiera encantado buscar pelea con sus acechadores, no podía ser tan directo, además, lo más urgente era tratar las heridas de Orquídea. La mantis trató de ponerse de pie por sus propios medios, pero se notaba que tenía algo de dificultad, así que Hollow sin esperar que lo autorizara a tocarla, la tomó a la fuerza y la puso de pie junto a él, además para tenerla firme y cerca de él pasó su brazo alrededor de la espalda de la mantis sujetándola firmemente.

Orquídea hubiera querido protestar, pero la fuerza con que la sujetó y su demostración de poder derritió toda su resistencia, No podía oponerse a Hollow, sobre todo teniéndolo tan cerca.

La pareja esta vez se dirigió a la casa del placer como originalmente planeaba Hollow, pero nuevamente la ignorancia de la mantis y la falta de habla del caballero causaron algunos malos entendidos.

—Oh, Hollow, el caballero del rey, que gusto recibirlo nuevamente en nuestro humilde establecimiento y veo que viene bien acompañado. —Dijo el elegante grillo recepcionista, quien le lanzó una mirada maliciosa a la mantis que la hizo sentir bastante incómoda.

A la casa del placer usualmente acudían bichos buscando lo que el local ofrecía, placer para todos los sentidos, ya fuera en la forma de buena comida, música cautivadora, bellos insectos bailarines, encuentros íntimos o las agradables aguas termales. Pero respecto a estas últimas, algunos insectos no iban a estas aguas solo por lo placenteras que eran, sino por motivos médicos, en estos casos el local tenía unos baños menos lujosos pero igual de cómodos donde los bichos podían bañarse y disfrutar de sus beneficios por una tarifa sumamente económica y accesible.

A estos baños era a los que Hollow quería llevar a Orquídea, obviamente solo buscando que sanara su maltrecho cuerpo, pero el grillo malinterpretó todo, no le dio tiempo de escribir en su pizarra su petición y prácticamente los empujó a un elegante baño privado para que disfrutaran de un "momento íntimo", además le dijo que les haría un descuento especial por tratarse de él, por supuesto siempre era positivo estar en buenos términos con los caballeros del rey.

Hollow refunfuñó por lo imprudente que había sido ese grillo al asumir lo que estaban buscando, estaba a punto de salir del cuarto para quejarse cuando un grito de sorpresa de Orquídea lo hizo voltear a ver. La mantis se había sumergido en el agua y parecía maravillada del líquido que estaba tocando.

—El agua es caliente... Y está sanando mis heridas ¿Cómo puede ser? —Hundió su cuerpo hasta solo dejar sus ojos afuera—. Además se siente tan bien, esto... ¿Nos podemos quedar un rato?

El caballero vio a la mantis tan feliz y relajada que no quiso molestarla, el uso de los baños sanadores era por tiempo limitado, pues eran por razones médicas y no por placer, pero si ella quería quedarse un rato, no se lo iba a negar, además, el grillo dijo que le harían un descuento.

—¿Esto es algún invento maravilloso de tu rey? —Hollow ladeó la cabeza ante semejante pregunta, la pobre no tenía idea de aguas termales.

"No, estas son aguas termales, son aguas naturalmente calientes que emergen de la tierra en manantiales, no son muy comunes, hasta ahora se han descubierto cuatro de estos pozos incluyendo este, ni siquiera en el castillo tenemos uno. Es un regalo de la naturaleza para nosotros —Qué bueno que la pizarra mágica era a prueba de agua.

—En el territorio de las mantis no hay ninguna —dijo la mantis con cierto pesar, moviendo sus garras juguetonamente en el agua. —¿Y porqué mis heridas han sanado tan rápido?

"Las aguas termales tienen propiedades curativas, si llegas a tiempo pueden sanar hasta la herida más mortal, además de bastantes enfermedades, por desgracia no curan ni la fatiga ni la anemia, para esos problemas no queda más remedio que comer y descansar."

Orquídea hizo algunas preguntas más, y aunque le impacientaba tener que esperar a que Hollow escribiera en su pizarra las respuestas, ambos fueron capaces de mantener una conversación bastante fluida, quizás la primera que alguna vez habían tenido. El caballero estaba encantado con el cambio de actitud de la mantis, casi parecía una persona razonable, al parecer la conversación con Sharpy la había ayudado mucho. La verdad Orquídea todavía no aceptaba aquellas ideas extrañas sobre respetar a los bichos "débiles", pero en lo que sí estaba de acuerdo era en que debía aprovechar su estancia en Hallownest, aprendería y disfrutaría todo lo que pudiera.

Mientras ambos bichos disfrutaban de su charla, afuera del negocio un grupo de contenedores estaba causando un alboroto cada vez más notable.

—¡...! —Izuri se quejaba absolutamente indignado.

"Nosotros no queremos entrar a usar las instalaciones, estamos en una labor de investigación" —Traducía Soul en su pizarra.

—No me importa qué excusa tengan, si no pagan no pueden entrar —declaró tajantemente el grillo.

—(¡Shadow dile algo!) —Exigió Izuri a su hermano.

—(Me gusta el color de las paredes) —Contestó el contenedor sabiendo que no lo podían oír.

—(¡Shadow! ¡Ven aquí y ayúdanos! ¡Y ya quítate esas cosas de encima, te ves tenebroso!)

Shadow a diferencia de Izuri y Soul era un caballero oficial del rey Big, y como tal tenía una reputación con mantener. Por eso, para mantener el anonimato en caso de que se viera envuelto en algún escándalo, se había puesto una capucha negra encima, cosa de ocultar su rostro, solo quedaban al descubierto parte de sus cuernos por las aberturas que tenía en los costados.

—(Yo no apoyo esta ridiculez de plan, solo causarán problemas)

—(¡Pero esto es por Hollow!) —Le recriminó Soul.

—(Dudo que él apoye sus idioteces)

—(Ya déjalo Soul, Shadow no quiere que Hollow sea feliz, nosotros nos encargaremos de esto) —Y tras decir esto se dirigió hacia el grillo para encararlo una vez más, entraría a ese lugar aunque fuera por la fuerza.

Pero el pequeño contenedor no contaba con que la paciencia del grillo ya se había acabado y había llamado a seguridad, por lo que antes de que si quiera pudiera estar frente al insecto, un enorme escarabajo Goliath se interpuso en su camino amenazándolo con su garrote.

—(¡Soul!) —Chilló Izuri, obviamente solo sus dos hermanos pudieron oírlo.

Lo que siguió fue muy rápido. Soul no iba a permitir que nadie dañara a Izuri, sobre todo porque dentro de los hermanos, era uno de los que tenían menos habilidades de lucha (Por no decir ninguna), de modo que el contenedor se interpuso entre ambos bichos, rápidamente desenfundó su aguijón y con un toque dejó a su adversario paralizado.

Soul era un guerrero que usaba un estilo de combate basado en el uso de magia, algo que había desarrollado por sí mismo, pese a que casi nadie había apoyado sus ambiciones. Sin embargo gracias a los ánimos de Hollow se había vuelto un diestro hechicero especializado en provocar estados. Aunque sus habilidades en blandir un aguijón no eran particularmente destacables, el uso de magia le daba una gran ventaja, sobre todo porque la mayoría de los bichos no sabían muy bien como manejarse en contra de esta, como era el caso de este escarabajo.

El corpulento guardia se puso a gritar asustado al no saber qué le pasaba, el escándalo que armó atrajo a otros de los guardias, quienes entre aterrados y furiosos, arremetieron contra los dos contenedores causando un gran alboroto, el cual por desgracia se escuchaba desde el interior del establecimiento, haciendo que los clientes se alteraran, empeorando la situación.

Dentro del baño privado de Hollow y Orquídea, el caballero se las había arreglado para convencer a la mantis para que jugara con él y ahora ambos reían arrojándose agua como dos niños pequeños, en verdad estaban pasando un momento muy agradable pero este fue interrumpido por lo que estaba pasando afuera .

Hollow en cuanto sintió que algo estaba mal, salió del agua y cogió su aguijón dispuesto a pelear contra cualquier amenaza que atacara el lugar, quizás estaba de vacaciones, pero no por eso dejaría de proteger el reino si era necesario.

Orquídea lo vio surgir del agua como un huracán, demostrando todo su poder y esplendor, sintió un calor asentarse en su cola al ver a su amado caballero en tal despliegue de poder, y quedó muda del asombro cuando lo vio salir disparado a una velocidad increíble dejando tras de sí unos cristales rosas de aspecto etéreo que tras unos segundos se desvanecieron.

Mientras tanto fuera de la casa del placer Shadow estaba con los nervios a flor de piel mirando la pelea, para su pesar esos desgraciados se movían muy rápido y no encontraba ninguna abertura para entrar e intervenir, sin embargo su abertura llegó en la forma de su peor miedo, Hollow irrumpió en la batalla y atacó a todos usando su hechizo chillido del abismo. Aquel era su método para apartar a todos los enemigos, quizás era un poco desconsiderado atacar a culpables e inocentes por igual, pero estaban en la casa del placer, si alguien quedaba muy herido, bastaba un baño y se pondría bien.

Shadow en ese momento encontró su abertura. Se ajustó bien su capucha y salió corriendo hacia la pelea, tomó a Izuri y a Soul y se alejó con ellos antes de que su hermano los descubriera.

Hollow solo alcanzó a ver una sombra oscura que se alejaba del lugar, por supuesto iba a seguirlos, estaba a punto de partir cuando la voz de Orquídea lo detuvo.

—¡Espera! —Chilló la mantis—. ¡No te vayas sin mí! —En ese momento enrojeció al pensar en lo que había dicho y trató de no sonar tan desesperada —No sé regresar y sería un problema si te pierdo.

Orquídea tenía razones para temer, estar en tierra extranjera, en un lugar en el que tenía problemas para orientarse, llena de insectos desconocidos que no comprendían su forma de ser era algo aterrador, pero su orgullo le impedía demostrar su inseguridad, al menos abiertamente. Hollow pudo percibir a través de la postura de la mantis lo asustada que estaba, sus garras recogidas, las antenas alerta denotaban su nerviosismo, y esto solo le provocó un inmenso deseo de protegerla, en ese momento incluso quería abrazarla, pero conociéndola sabía que esa acción no sería bien recibida, así que discretamente tratando de ocultar sus emociones se acercó a ella, en ese momento la hembra aprovechó para pasarle su pizarra que había dejado olvidada en el baño.

—¿Qué pasó aquí? —Dijo Orquídea mirando a los escarabajos tirados en el piso, Hollow estaba a punto de escribir una respuesta cuando para variar, lo interrumpió el grillo.

—Oh, no saben cuánto lo siento, en verdad me siento muy apenado, bajo ningún motivo queríamos interrumpir su encuentro íntimo con su dama, pero esto fue un asunto que se nos escapó de las manos, pero no se preocupe, le dejaremos la estadía gratis por las molestias, en serio lamento mucho esto, que vergonzoso...

Hollow estaba en ese momento preguntándose que significaba "encuentro íntimo", mientras que Orquídea se moría de verguenza y se tapaba la cara. En ese momento la mantis solo quería gritar y agarrar a golpes a ese impertinente bicho, pero no quería meterse en problemas, así que tomó al caballero de la mano y lo arrastró lejos de la casa del placer sin decir palabra.

Ambos bichos ahora caminaban por las húmedas calles de la ciudad, Orquídea lucía sumamente nerviosa, o al menos Hollow lo interpretaba como nervios, pues no veía razones para que estuviera avergonzada, por su parte él se mostraba relajado, aunque algo preocupado por su compañera. De pronto ella se detuvo y lo miró directamente, el caballero solo ladeó la cabeza con expresión de pregunta, entonces la mantis habló.

—¿A tí no te molesta lo que pasó en esa casa de aguas termales? —Para su impaciencia, tuvo que esperar a que Hollow escribiera su respuesta.

"¿Te refieres a lo que pasó en la casa del placer?"

—¿Casa del placer? ¿Ese lugar se llama así? —Había un cierto nerviosismo en su voz.

"Sí, es un lugar donde los insectos adinerados van a deleitar sus sentidos" entonces notó que la mantis estaba algo pálida "¿Estás bien?"

—¡Por favor Hollow! ¿Cómo puedes estar tan tranquilo? Ese grillo pensó que tú y yo estabamos... —Cuando notó la cara de confusión que ponía Hollow sintió que se enrabiaba— ¡No me mires con esa cara de inocente! ¡Ya sabes de lo que estoy hablando!

"La verdad no tengo idea"

—¿A tí te gusta verme humillada cierto? ¿Es alguna fijación rara tuya? ¿Quieres escuchar de mi boca las blasfemias que pensaba ese grillo? ¿Quieres que insinue aquella sucia posibilidad? ¿Acaso me llevaste a ese lugar con alguna doble intención? ¿Qué quieres de mí?

"Solo quiero hacerte feliz"

Orquídea sintió que su corazón se derretía cuando leyó aquellas palabras ¿Sólo quería hacerla feliz? ¿En verdad ese caballero albergaba un deseo tan puro en su corazón? No, eso solo podía ser un acto, él la quería con otras intenciones, porque ningún insecto se interesaría por el bienestar de otro sin un motivo oculto, mucho menos de uno ajeno a su familia y extranjero, aunque Hollow había demostrado ser muy noble en muchos sentidos, jamás le había pedido nada a cambio y siempre estaba pendiente de ella. Entonces confundida sobrepasada por sus emociones estalló.

—¡Mentiroso! ¡No quiero verte!

Y tras gritarle salió corriendo hasta perderse entre la multitud.

Otra vez esa mantis de conducta confusa estaba actuando raro ¿Por qué tenía que ser así? ¿Qué había hecho él para enojarla esta vez? No tenía tiempo de para perderlo en aquellas divagaciones, esa tonta se había ido y no sabiendo como actuar en la ciudad podía terminar metiéndose en problemas. Comenzó a correr en la dirección en la que la había visto partir, si se apresuraba quizás pudiera alcanzarla, pero entre el tumulto de bichos en el que estaba metido era difícil avanzar, trataba de abrirse paso entre la gente lo más rápido posible, cuando en un momento en el que no veía bien a donde iba chocó con alguien.

El caballero se disculpó con un gesto y miró al bicho con el que había tropezado dándose cuenta de que era Orquídea, quien lucía lago avergonzada y no lo miraba a los ojos.

—Pensándolo bien, si me alejo de ti terminaré perdida, así que primero me llevarás al castillo y luego me enojaré y me retiraré dramáticamente.

En ese momento un gruñido proveniente del estómago de la mantis resonó entre ellos.

—Cambio de planes, iremos a busar algo de comer, luego me llevarás al castillo y luego me enojaré y me retiraré dramáticamente.

Hollow se quedó en blanco unos momentos algo confundido por la conducta de la mantis, pero cuando finalmente procesó lo que había pasado, soltó una adorable risa silenciosa que conmovió a Orquídea.

Su celo tenía su mente hecha un desastre y estaba teniendo arrebatos emocionales explosivos, se había dado cuenta de que estaba actuando como una idiota y quería pedir disculpas, pero no sabía como hacerlo y solo había conseguido actuar como una idiota otra vez, pero al menos a Hollow le había hecho gracia, quizás olvidara el problema y la perdonara sin que se lo pidiera.

El bicho entonces decidió llevar a la mantis a comer, seguro podrían tener un festín en el castillo pero quería que probara algunas delicias que solo se podían encontrar en ciudad de las lágrimas. No se molestó en llevarla a ningún restaurante caro ¿Para qué? si en el palacio podían agasajarlos con los mejores manjares y la mejor atención, por eso fueron a un puesto de comida callejera.

En general casi nadie vendía comida en las calles debido al obvio problema de que se podía mojar, sin embargo había un bocadillo tradicional que solo se podía encontrar en ciudad de las lágrimas, los musguin. Consistía en un trozo de carne envuelto en musgo dulce ensartado en un palito, para disfrutarlo debía estar fresco y no había mejor manera de mantener el musgo fresco que con la lluvia natural de la ciudad.

Para Orquídea fue toda una sorpresa el probar aquel bocadillo, jamás en su vida se le habría ocurrido pensar que el musgo podría saber bien, alguna vez había probado la carne de musgoso, pero se comían la carne, el musgo lo desechaban.

Ambos disfrutaban de un grato momento en silencio comiendo sus bocadillos, aunque Hollow no comió mucho pues se había atiborrado de dulces en casa de Sharpy, a diferencia de Orquídea que casi no comió. Sin embargo su tranquilidad pronto sería interrumpida por un par de bichos bastante problemáticos.

—(¡Por favor ya dejenlos en paz!) —Gritó Shadow sumamente molesto— (¿Qué no les bastó con los problemas que causaron en la casa del placer?)

—(Eso fue... Un error de cálulos) —se excusó Izuri.

—(Esta vez estamos en un sector público, no tenemos que pagar para estar aquí, podemos ayudarlos perfectamente) —lo apoyó Soul.

—(Claro, ayudarlos... ¿Y se puede saber cuál es el plan esta vez? ¿Por qué estamos arriba de este edificio? ¿Cómo los vamos a ayudar desde tan lejos?)

—(Ah, es que vamos a replicar una de las escenas de este libro) —Soul extrajo un ejemplar de una de las novelas de Bretta— (En esta bonita escena, el caballero toma a la doncella y la aparta de la fiesta donde está siendo cortejada por el ruin escarabajo que la desea solo por su fortuna, entonces se la lleva a los jardines, donde bajo un árbol marchito, le pide que se revele a su destino y escape con él, porque él la protegerá de todo mal, entonces ella llora diciendo que aquello iría contra los designios de la diosa a la que adoran, el caballero entonces le confiesa sus sentimientos y le dice que un amor de verdad será bendecido por la diosa, y como si la deidad los hubiera escuchado, el árbol muerto revive y deja caer sus pétalos sobre ellos)

—(Pues hasta donde sé, nadie se quiere casar con esa mantis)

—(No digas estupideces Shadow) —Se quejó Izuri— (Obviamente lo que vamos a hacer es replicar la escena esparaciendo pétalos sobre ellos, eso creará el ambiente romántico ideal para que sus sentimientos florezcan) —El contenedor culminó con una pose bastante dramática.

—(Esto no puede estar pasando) —Shadow se llevó una mano a la cabeza exasperado— (¿Tengo que decirles por qué su plan es una estupidez?)

—(Tú siempre le ves lo malo a todo porque eres un amargado al que no le gusta el romance ) —Soul lucía indignado.

—(Miren, mejor paran este circo ahora, esto no va a resultar porque...)

—(Silencio que ahí vienen).

En efecto, Hollow y Orquídea caminaban alegremente por la calle y estaban a punto de pasar debajo del edificio donde el grupo de contenedores los esperaba, Hollow ya había terminado de comer, pero a la mantis aún le quedaba un palito de Musguis,

—(Prepárate Soul, debemos calcular el momento exacto en el cual arrojar los pétalos)

—(Oigan, ya paren con esto, les digo que...

—(Todo está fríamente calculado Izuri, estoy listo)

—(¡Escúchenme!)

—(Estamos a punto, inicia cuenta regresiva)

—(¡Hey!)

—(Tres, dos, uno...)

Soul abrió el frasco donde tenía gardados los pétalos de flores que había comprado en una tenda de regalos, estos se esparcieron por el aire, pero en cuanto entraron en contacto con la lluvia, se empaparon y cayeron como rocas encima de los bichos, incluso algunos de ellos se apelotonaron por el agua con el peso adquirido al caer tiraron los musguis de las manos de Orquídea. Entonces la mantis miró con pena como aquel bocadillo tan rico terminaba en el suelo y luego era pisoteado por los bichos que caminaban por ahí.

—(¿Que pasó?) —El contenedor de tres cuernos parecía confundido.

—(¿Qué pasó? ¡Que ustedes no me escucharon, eso pasó!) —Shadow lucía furioso.

—(¿Y qué era lo que nos querías decir?) —Preguntó Soul inocentemente.

—(¡Que el agua iba a mojar los pétalos! ¿Cómo no se les ocurrió pensarlo? ¡Era lógica pura! Porque yo supongo que en la novela el caballero no se le confesó a la doncella bajo la lluvia ¿O me equivoco?)

Ambos hermanos se miraron y ambos se sintieron como unos estúpidos al no pensar en un detalle tan simple como ese.

Mientras tanto, abajo Orquídea aún miraba con pena la comida desperdiciada, entonces Hollow se acercó a ella y llamó su atención golpeando su lápiz contra la pizarra, cuando la lord lo miró le mostró el mensaje que había escrito.

"Te puedo comprar otro si quieres"

—No te molestes, ya no tengo hambre, solo volvamos al castillo.

Hollow notó a la mantis algo molesta, pero no dijo nada, al menos esta vez no había tenido uno de sus raros cambios de humor, eso era bueno, y tenía que reconocer que ese día se estaba comportando de forma bastante razonable, solo estaba media loca pero podía lidiar con eso. Lo que en verdad le preocupaba era que parecía que alguien los estaba siguiendo buscando por todos los medios arruinar su salida. En cuanto descubriera al culpable lo haría pagar.