Orquídea despertó aquella mañana con un dolor de cabeza espantoso, se incorporó en la cama preguntándose como había llegado ahí e inspeccionó sus alrededores buscando pistas de lo que pasó la noche anterior.

No encontró nada raro, salvo un vaso y una enorme jarra de agua junto a este, se sintió agradecida de la presencia del líquido vital pues tenía una sed insoportable y en un instante se la bebió completa.

Luego de esto se sintió algo mejor, aunque el dolor de cabeza seguía siendo horrible, no recordaba haberse sentido así desde la borrachera que tuvo en la fiesta de su mayoría de edad.

Algo hizo "click" en su mente al rememorar este hecho, intentó buscar en los recovecos de su memoria los hechos acontecidos en la fiesta del día anterior. Recordó los saludos de los invitados molestos, la ceremonia de presentación de la heredera, el baile y aquel extraño trago sin alcohol tan sabroso que había probado.

Analizó la situación y llegó a la conclusión de que esa bebida sí tenía alcohol ¿Cómo hicieron para ocultar su presencia? De haberlo sabido habría bebido con más moderación, pero terminó tomando tres vasos seguidos. Un escalofrío recorrió su espalda al imaginarse en aquella fiesta rodeada de desconocidos ebria, al menos en su fiesta de mayoría de edad estaba con familiares y amigos que se encargaron de protegerla de cualquier situación demasiado indecorosa, pero aquí... ¿¡Hizo alguna locura mientras estaba fuera de sus sentidos!?

Primero que todo revisó su cuerpo buscando alguna señal de que alguien le hubiera hecho algo, pero todo estaba en orden, incluso la tela que neutralizaba sus feromonas estaba perfectamente acomodada. Suspiró aliviada y decidió darse un baño, quizás la ayudara un poco con esa pesadez que sentía, además quería quitarse el vestido de fiesta y volver a su aspecto habitual.

Luego de una ducha fría, sé sintió mucho mejor, por lo que decidió ir en busca de Hollow, quizás él le podría aclarar lo acontecido la noche anterior. Tras preguntar un poco, se enteró que el caballero se encontraba en el cuarto de su hermana, así que dirigió sus pasos allá.

Como no sabía si Hollow estaría teniendo una charla privada con su hermana o algo por el estilo, quiso tocar la puerta, pero justo antes de poder anunciar su presencia, un grito del interior la interrumpió, la voz era sin duda la de Hornet y lucía muy enfadada. Ella no quería meterse en asuntos familiares, por eso prefirió retirarse, sin embargo cuando escuchó su nombre en aquella conversación se sintió tentada a espiar, sabía que no era correcto escuchar conversaciones ajenas, pero si su nombre estaba involucrado, entonces podría considerarse que tenía algún derecho, quizás estaban planeando su asesinato y ella no lo sabía, en realidad veía muy poco probable esto último, pero la desconfianza era algo demasiado arraigado en ella.

—Hollow... En serio, esto lo digo por tu bien, no puedes establecer una relación con esta mantis de forma descuidada, podría traer consecuencias nefastas, además ¿Cómo puedes estar tan seguro de que te ama?

—(Ella me lo dijo mientras estaba drogada en el cementerio).

—¿¡Qué!? ¡Que rayos hiciste con ella Hollow!

—(¡Yo no hice nada malo! Ella se quejó de que tenía problemas para dormir y le conseguí unas hierbas...)

—Hollow, cuantas veces tengo que decirte que no le puedes dar hierbas medicinales a nadie sin supervisión de un profesional, apuesto a que le diste la hierba más fuerte que encontraste —Esta vez Hornet lucía más preocupada que enfadada— Al menos a Orquídea no le pasó nada malo.

—(¿Fue muy grave?) —La expresión grave de su hermana hizo que intuyera el peso de la situación.

—Pudo serlo, pero en fin, volviendo a nuestro tema, no puedes tomar en serio algo que te dice una persona drogada.

—(Ogrim dijo lo mismo, que no podía creer en sus palabras, pero anoche en la fiesta ella se emborrachó y empezó a llorar diciendo que me amaba pero que no se podía quedar conmigo ¡Se supone que los borrachos siempre dicen la verdad!).

—Sí y no. Los borrachos siempre dicen lo que ellos creen es verdad. Supuestamente anoche Orquídea gritó a los cuatro vientos que te amaba —Orquídea detrás de la puerta tuvo que reprimir un grito para seguir escuchando—. Ella cree que te ama, pero esto puede no ser verdad.

—(¿Cómo no va a ser verdad?)

—Está en celo.

—(¿Otra vez tiene que ver con el celo?)

—Bueno, tratando de ser clara respecto a este asunto, como te había explicado, el celo hace que las hembras busquen desesperadamente la atención de un macho, normalmente los instintos nos llevan a querer desesperadamente copular con alguien sin importar quien sea, pero ocasionalmente se da el caso de que una hembra se siente atraída hacia un macho en particular ignorando al resto. No se sabe muy bien porqué ocurre esto, a veces se da en parejas que llevan mucho tiempo juntas, y en otras ocasiones se piensa que se da cuando los genes de un macho son muy favorables, resulta muy atractivo para la hembra y esta solo desea estar con él y nadie más.

—(¿Y eso que tiene que ver con que Orquídea me ame?) —Hollow ya estaba fastidiado con tantas vueltas que se daba su hermana.

—El deseo hacia un macho en particular a menudo se confunde con enamoramiento, de hecho lo más común es que pasado el celo la chica ya no sienta ninguna atracción o sentimiento hacia ese macho que la cautivó durante este período. Es por eso que se le enseña a los jóvenes a ser muy cuidadosos durante el celo, no iniciar ninguna relación romántica ni matrimonio porque todo puede ser una ilusión pasajera que quedará como un mero recuerdo divertido.

Orquídea detrás de la puerta quedó en un estado de estupefacción ante lo que había escuchado ¿Acaso aquello era cierto? ¿Su amor era una mera fantasía tan efímera como una flor? ¿Todo lo que sentía era falso? ¿Y porqué nunca supo de esto? No le costó mucho sacar conclusiones, como para las mantis el amor no existía y nadie establecía relaciones de noviazgo o matrimonio, no había oportunidad de confundirse, los bebés se concebían bajo un acuerdo previo y las familias se mantenían unidas por un lazo de deber (teóricamente).

Se alejó de la puerta ya no queriendo escuchar más, su mente nuevamente era un desastre, le había costado tanto aceptar sus sentimientos por el caballero que ahora no sabía cómo tomarse el suceso, lo más intenso que había sentido en su vida no existía y dejaría de sentirlo pronto, cosa que curiosamente le dolía, no quería perder este retazo de emoción, no quería hacerse a la idea de que lo suyo con Hollow no era especial.

En ese momento ya no sabía que era peor, si amar a Hollow y vivir con un dolor constante al saber que no podría estar a su lado, u olvidarlo y regresar a su vida rutinaria y aburrida, porque a pesar de todo, no lamentaba lo vivido con él, era como si hubiera esperado toda su vida para sentir algo así, el simple hecho de saber que esa persona especial existía en algún lugar del mundo hacía que todo fuera más divertido. Sin embargo, quizás olvidar todo lo que sentía por él era para mejor, con este viaje se había vuelto más fuerte, y ahora cuando regresara a casa sería una mejor Lord, aunque eso no impedía que aquel extraño malestar le arañara el pecho.

La poca experiencia en cosas del amor hacía que Orquídea tuviera demasiadas dudas, quizás en un inicio su relación fue una simple pasión que despertó por las hormonas, pero el tiempo que convivieron convirtió su deseo en cariño genuino, y esto se podía saber porque lo que a la mantis más la atormentaba no era el haber estado engañada todo este tiempo, más bien lo que le destrozaba el corazón era desilusionar a Hollow, ver su rostro triste suplicando por su amor.

Aquella visión tan desoladora era demasiado para ella, fue esto lo que gatilló que por primera vez hiciera algo que iba en contra de la naturaleza de una mantis, en lugar de enfrentar los problemas de frente, huyó. Corrió tan rápido como pudo alejándose de aquel cuarto y de su caballero silencioso, necesitaba abandonar ese palacio de maravillas y tristezas, cumplir su misión de una vez y regresar a casa.

La servidumbre la vio correr por los pasillos pero nadie la detuvo, ella se había ganado la libertad de deambular por donde quisiera, solo les preocupaba que lucía algo alterada.

Cuando Orquídea finalmente alcanzó la puerta de entrada, se encontró con la reina Clara y Dimityr que abandonaban el palacio para dirigirse a su hogar en Tierras Verdes. Aquello era la oportunidad que la mantis necesitaba, se detuvo de forma escandalosa deslizándose por las baldosas frenando lentamente hasta quedar de rodillas frente a la reina. Tanto ella como su caballero y su séquito de musgosos la miraron con curiosidad, entonces la mantis gritó con desesperación.

—¡Llévame contigo!

...

Mientras Orquídea sufría su crisis existencial, Hollow también tenía sus propios dilemas, las palabras de Hornet habían calado hondo en su corazón, la idea de que Orquídea no lo amara no le estaba resultando fácil de asimilar.

—(Pero... Pero... ¿Y si lo mío no es una ilusión? ¿Y si Orquídea en verdad me quiere? Tú dijiste que el que esto fuera pasajero era solo una posibilidad.)

—Eh... Bueno sí, es verdad pero.

—(¡Entonces Orquídea sí me quiere! No hay forma de que lo nuestro sea mentira)

—Hollow, no seas tan terco, el que ella se desencante de ti es tan probable como que esté en verdad enamorada, solo... Hay que dejar que el tiempo pase, esperar a que se acabe su celo, el tiempo dirá quien tiene razón, solo no hagas ninguna locura hasta que entonces ¿De acuerdo?

El caballero la miró con resentimiento para luego soltar un "bufido" y sentarse en la cama del cuarto, su hermana se acercó a él queriendo brindarle su apoyo, pero él no parecía interesado en sus atenciones, así que desvió la mirada.

—Hollow, no te desquites conmigo, yo no tengo la culpa de esto.

—(Me iba a declarar a Orquídea hoy)

—¿¡Que!? —Hornet lo miró como si creyera que estaba loco— Lo que me dices es broma ¿Cierto?

—(Ogrim puso la misma cara cuando le conté mis planes ¿Cuá es el problema con que me haga pareja de Orquídea? Nos queremos ¿Acaso eso no es suficiente?)

—Eh... Sonará algo cruel pero a menudo no lo es.

—(¿Qué quieres decir?)

—Pues... —Hornet se quedó en silencio unos minutos pensando como explicarle años de experiencia en relaciones de pareja— Tú... ¿Estás seguro de que la conoces bien?

—(¿Sí?)

—Quizás no sea tan así ¿Qué tanto puedes conocer a alguien en 1 mes y algo más? —Dudó un momento antes de proseguir—. Mira... Tú ya eres un adulto y ya no estoy en posición de decirte como vivir tu vida, en términos prácticos puedes hacer lo que quieras, pero si tus decisiones van a afectar a otros me veo en la obligación de intervenir, tú no puedes estar con Orquídea porque no la conoces tan bien, no sabes qué clase de persona es, si es de absoluta confianza, si es capaz de guardar un secreto o si el terror la dominará y hablará cosas que no debe decir.

—(¿Qué estás insinuando?)

—Si sigues adelante en tu relación con ella, algún día se enterará de lo que tú eres, de lo que toda la familia es, sombras escondidas bajo una máscara, sombras que quizás son inofensivas, pero que pueden asustar a los bichos comunes. Si por miedo le llega a contar tu secreto a alguien ajeno a la familia ¿Te imaginas lo que pasará? La población común estallará en pánico ¡Los rechazarán! Ya no querrán saber nada más de Big, podrían atacar a tus hermanos dominados por el terror, declararles la guerra al considerarlos peligrosos.

—(Pero no somos peligrosos, llevamos años viviendo juntos y felices) —Hollow ya comenzaba a preocuparse.

—Ni tú estás tan seguro de que todo resultaría bien ¿Verdad? —Su hermano no pudo replicar—. La gente por miedo puede hacer las cosas más estúpidas, todo lo que no se entiende da miedo. No importa qué tan buenos hayan sido en el pasado, la simple idea de que sean seres con poderes contra los que no puedan luchar hará que los rechacen, o incluso si los llegan a aceptar, siempre estará aquel que diga que por ser una sombra, Big no puede gobernar, que eso es un derecho que le pertenece solo a los bichos normales.

—(Pero... Pero... Orquídea no... Ella... Yo...)

Hollow bajó la mirada sopesando la situación, Hornet tenía razón, no sabía cómo reaccionaría la mantis cuando le contara la esencia de su naturaleza ¿Lo seguiría amando igual? Quizás eso era lo de menos, el bienestar y la tranquilidad de toda su familia estaba en juego, no podía arriesgarlo todo por ella, no era un asunto sólo de él, levantó la mirada hacia Hornet casi suplicando.

—(Pero... Podría guardar el secreto, podría estar con ella sin que se entere de lo que soy)

—Hollow... Dos cosas. Primero, no es correcto ocultarle secretos tan importantes a tu pareja, y segundo, ella lo descubrirá igual en algún momento.

—(Ah si, Ogrim dijo algo de que cuando quisiera tocarme descubriría que me faltaba algo y luego no se qué asunto de que el sexo no es solo para tener hijos, no alcanzó a explicarme todo)

Hornet suspiró pensando en el pobre escarabajo, en verdad le tenía bastante lástima al pobre, en lugar de pasar sus años de vejez tranquilo, tenía que lidiar con una panda de niños crecidos sin sentido común que no entendían a la gente normal. Pero ella le ahorraría algunas explicaciones incómodas, de todos modos era su deber como hermana "mayor".

—A ver como te explico... ¡Hollow! A ti te gusta mucho cuando te acaricio en la cabeza ¿Cierto?

—(¿Sí? Es de las cosas que más me gustan) —El caballero estaba algo confundido por la pregunta.

—Pues, resulta que el sexo es algo que se siente muy bien, es como cuando te acarician la cabeza pero 500 veces mejor.

—(¡¿Eh?! ¿De verdad?) —Hollow se emocionó ante la idea de algo que se sintiera así de bien, hasta que la realidad de su condición lo golpeó—. (Pero yo no puedo experimentar algo así porque no puedo tener hijos ¿Verdad?)

—Pues... Ese es el punto al que quiero llegar, los bichos normales no tienen sexo solo para tener niños, se puede hacer fuera de la temporada de reproducción, incluso muchas personas lo hacen solo porque se siente bien, por diversión se podría decir.

—(Pero yo no puedo) —Hollow comenzaba a deprimirse, aunque luego de un suspiro pareció resignarse—. (Bueno, no me voy a morir por eso, no lo necesito de todas formas, aunque me causa curiosidad)

—El caso es que Orquídea va a querer hacerlo contigo si se hacen pareja.

—(Oh... ¡Oh no! No voy a poder hacerla feliz. Hornet ¿Hay algo que pueda hacer para compensar a Orquídea de alguna forma?)

A Hornet le pareció sumamente tierno que la prioridad de su hermano fuera la felicidad de esa mantis, pero su explicación aún no concluía.

—Por ese punto no te preocupes Hollow, hay formas de complacerla por medios poco convencionales, el problema es otro. —Ahora era palpable la ansiedad del caballero ante lo que iba a decir su hermana—. Así como a ti te preocupa hacerla feliz, ella también querrá hacerte feliz a ti.

—(Ah, pero a mi no me importa, puedo vivir sin sexo)

—Pero a ella si le va a importar. Ese acto ayuda a fortalecer la relación, el no poder darte tanto como ella recibe va a ser frustrante, por mucho que le digas que está bien, porque si ella en verdad te ama, su gran deseo será será complacerte.

—(¿Entonces lo mío con Orquídea es imposible que funcione?) —La mirada triste de su hermano le partía el corazón a Hornet.

—Bueno... Quizás con esfuerzo, inventiva y amor podría resultar, pero no será fácil y tomará tiempo, mucho tiempo, mucho más de un mes y medio que es lo que llevas con ella ¡Así que hazme caso cuando te digo que te estás tomando las cosas con demasiada prisa!

—(De acuerdo de acuerdo, ya entendí, no necesitas regañarme)

—No te estoy regañando, todavía no, cuando Big llegue ya me encargaré de eso.

—(¿Todavía no terminamos?)

En ese instante Quirrel, Big y los niños entraron al cuarto, la cochinilla llevaba la canasta vacía en sus manos pues los pequeños se habían trepado encima de su tío y estaban demasiado cómodos como para querer bajarse.

—Quien lo hubiera imaginado, ayer lloraban solo con la idea de estar cerca y hoy ya juegan encima de él. Buenos días Big.

—Buenos días Hornet. Creo que tus hijos ya se acostumbraron a mí, jugamos bastante rato, pero paramos porque a Ren le dio sueño.

—Típico de ella. Ven aquí mi niña.

Big se agachó hasta una altura apropiada para que los niños pudieran bajar, pero fue solo Ren la que acudió a los brazos de su madre, donde se acurrucó y cerró los ojos sintiéndose segura y cómoda.

—De acuerdo, una pequeña siesta antes de que volvamos a casa.

—¿No se van a quedar más tiempo? No fue tanto lo que alcanzamos a jugar —Se quejó Big.

—Lo siento Big pero no puedo alejarme tanto tiempo de mis deberes como reina.

—Sí, desde ayer en la tarde hasta hoy es demasiado tiempo —Había un marcado tono de sarcasmo en la voz de Quirrel.

—¿Dijiste algo amor? —Y en la voz de Hornet una sutil amenaza.

—Bueno bueno, entiendo, deben regresar a Nido Profundo —Big no quería ver una pelea de pareja así que trató de calmar el ambiente—. Al menos quédense a almorzar.

—De acuerdo, nos quedamos a almorzar, así tendremos tiempo de tratar ciertos asuntos bastante desagradables.

—¿Qué asuntos?

—¿Te suena algo de un triángulo amoroso entre el rey, su hermano y cierta mantis?

—No para nada, creo que deberías dejar de leer tantas novelas románticas.

Mientras Big pronunciaba estas palabras, con cuidado se quitaba a Chester y a Silky de encima, para luego disimuladamente caminar hacia la puerta, pero su hermana que lo conocía bien notó de inmediato sus intenciones.

—¡Ni se te ocurra irte de este cuarto Big! Ustedes dos y yo vamos a tener una larga charla.

Hollow miró de forma suplicante a Quirrel buscando ayuda, pero este negó con la cabeza, sin embargo fue tan insistente en su silenciosa súplica que con un suspiro la cochinilla terminó accediendo a su petición.

—Hornet, creo que los niños tienen hambre.

Esas simples palabras bastaron para alterar a Hornet, sus niños tenía hambre, inmediatamente le entró la ansiedad por alimentarlos y terminó olvidando que iba a regañar a sus hermanos, cogió a los tres bebés y partió con ellos la cocina, en realidad sí era hora de alimentarlos, pero no es que ellos estuvieran desfalleciendo de hambre, podrían haber esperado un rato más sin problemas.

—Gracias Quirrel —Dijo Big radiante de alegría— Nos has salvado.

—No fue nada, pero no se acostumbren, no siempre puedo recurrir a estas artimañas, tienen suerte de justo fuera la hora de comer de los niños, además...

No pudo seguir porque un abrazo de Hollow cortó sus palabras.

—Hollow ¿Pasa algo?

—(Mi vida romántica está condenada a ser un desastre)

—Oh...

—¿Qué cosas te dijo Hornet? —Big estaba muy curioso de lo que Hornet había hablado con él

—(Cosas muy tristes)

—Lo lamento Hollow, es la cruel realidad del mundo —le palmeó la espalda como muestra de su apoyo—. Pero todo se solucionará de algún modo, encontraras la forma de seguir adelante y ser feliz, ya sea con o sin Orquídea. Al menos siempre tendrás a tu familia apoyándote, eso ya es algo ¿No lo crees?

—(Sí... Supongo...)

—Hablando de cosas de familia... —Big pareció algo dudoso de iniciar el tema, pero tras un vistazo a la afable cochinilla entró en confianza—. Eh... Había un tema que quería tratar con Hornet pero temo que no se lo tome muy bien y quería saber tu opinión.

—¿De qué se trataría?

—Pues... Como sabes soy el rey de Hallownest —Aquella realmente no era la forma más inteligente de iniciar la conversación—, y también sabrás que no voy a vivir para siempre, es decir, bueno, podría vivir para siempre si me recluyera en el abismo y me mantuviera con la energía del vacío, pero entonces no podría gobernar y vivir aquí arriba, el estar aquí y comer los alimentos de este lugar me ha hecho un ser mortal.

—Sí, lo tengo claro —Quirrel se estaba impacientando con tantos preámbulos.

—No gobernaré por siempre, y no quisiera que mi gente luego de mi partida quedara desamparada sin un rey que los guíe, es por eso que... Necesito un heredero.

—Oh, pero por tu condición no puedes traer hijos al mundo.

—Sí lo sé. Por eso buscando una solución alternativa, estaba pensando que quizás podría convertir a uno de los hijos de Hornet en mi heredero.

—Oh... La verdad... No creo que Hornet esté tan de acuerdo con esto, ninguna madre querría desprenderse de sus hijos.

—¡No le pienso quitar a sus hijos! ¡Nunca haría algo tan cruel! —Se apresuró a aclarar Big—. Ella siempre será su madre y los criará, solo estaba pensando que cuando Chester fuera un poco mayor, me dejara educarlo a mí para convertirlo en rey a futuro ¿Crees que acceda?

—Eh... Va a ser difícil... Mira, no quiero ofenderlo pero dudo que Hornet confíe mucho en sus capacidades para educar un niño, digamos que esa falta de sentido común de los contenedores haría que considerara algo peligroso dejar a cualquiera de sus niños a su cargo.

—¡No lo voy a matar! Puedo educar a un niño, además, ya estará más crecido, no será una larva frágil que muere fácilmente.

—Sí, lo entiendo, pero comprendan a Hornet, es madre primeriza, por eso es muy aprensiva con sus hijos, cosa que es normal luego de todos los problemas que tuvimos durante la incubación de los huevos.

—¿Hubieron problemas? ¿Qué pasó?

Quirrel abrió los ojos de espantado al darse cuenta de la indiscreción que había cometido, Big no estaba enterado de que alguien intentó destruir los huevos, Hornet no quiso decirle temiendo su cólera y ahora él había soltado aquellas palabras de forma descuidada insinuando el problema que tanto trataban de mantener en secreto.

—No es nada, en serio, no tiene que preocuparse.

Aunque el profesor trataba de ocultarlo, su nerviosismo era tan evidente que hasta alguien tan distraído como Hollow era capaz de notarlo.

—(Quirrel, estás mintiendo, algo pasó durante la incubación de los huevos)

—No fue nada, de verdad.

—Quirrel, no te atrevas a mentirnos, tenemos el aguijón onírico con nosotros, cualquier secreto que haya en tu mente, podemos leerlo.

La amenaza de Big era clara, Quirrel no tenía escapatoria, así que no le quedó más remedio que confesar la verdad.

—¡CÓMO QUE ALGUIEN TRATÓ DE MATAR A MIS SOBRINOS!

El grito lanzado por el monarca fue tan poderoso y su furia tan grande que todos en el palacio se enteraron que algo andaba mal, fue casi como si una explosión de poder se hubiera esparcido por la construcción sacándole un escalofrío a cada bicho del lugar, de hecho muchos dejaron caer los jarrones y vasos que tenían en sus manos de la pura impresión, incluso los sobrinos de Big percibieron aquella aura de furia y se aferraron a las piernas de su madre buscando protección, aunque ella misma no parecía demasiado segura en ese momento, Hornet estaba asustada.

...

—¡Big, detente ahora mismo! ¡No puedes pasar a llevar mi autoridad así!

Big acababa de bajarse del ciervocamino en la estación de Nido Profundo y ahora caminaba con paso decidido hacia el corazón del reino, detrás de él, tirando de su capa, Hornet era arrastrada en un intento inútil por detenerlo.

—¡Yo soy la reina aquí! ¡Si haces algo como esto me desacreditarás frente a mi gente! ¡Los asuntos de mi reino los resuelvo yo!

—¡Y los asuntos de la familia los resolvemos todos! ¿Cómo pudiste ocultarme que habían atentado contra los huevos? Incluso le pediste ayuda a Clara antes que a mí, yo te hubiera apoyado, te hubiera abierto las puertas del palacio para que ocultaras a tus bebés, hubieran estado seguros y bien atendidos.

—Si no lo hice fue porque justamente quería evitar esto, tú caminando hacia mi reino con intenciones de asesinar a esa araña prisionera sin sacarle información. Siempre eres sereno, analítico y tomas decisiones sabias, pero cuando se trata de alguien de la familia reaccionas mal.

—¿Y acaso quieres que esté muy sonriente?

—¡No! ¡Solo quiero que me dejes hacer las cosas a mi manera! Eso es todo...

—¿Y si algo malo les pasa a los niños?

—Por algo ya he tomado medidas, sé lo que hago

Big la miró con severidad durante largos segundos, su expresión era fría, estaba aguantando el deseo de correr hacia la cárcel para destrozar al prisionero, pero por su hermana hizo el esfuerzo de tranquilizarse.

—Está bien, será como quieras, pero si me llego a enterar que alguno de mis sobrinos está en peligro o le ocurre algún accidente, consideraré seriamente la idea de llevármelos al palacio donde estarán a salvo de cualquier bicho malintencionado.

—Créeme que eso no será necesario, ahora si me disculpas...

No alcanzó a concluir su frase, como si el universo hubiera confabulado en contra de Hornet, en ese momento una araña llegó corriendo desde la entrada a la estación, se veía muy alterada y gritaba de forma histérica llamando a la reina.

—¡Majestad! ¡Majestad! ¡finalmente ha regresado!

—Sí, aquí estoy, por favor no me des ninguna noticia mala, no estoy de humor para eso.

—Pero es que ha ocurrido algo terrible.

—Por favor no...

—¡El prisionero acusado de intentar matar a sus huevos ha escapado!

—¡¿QUE?!