Cap...5
.
.
Y solo después de que Shu me hizo entender que la única forma de saber si el y yo nos habíamos casado seria si alguien de aquí nos reconocía, no tarde mucho en llamar la atención de una vendedora que acercándosenos me pregunto si algún vestido era de mi agrado, y a lo cual negando yo le explique el motivo por el cual ahora mismo estaba ahí y buscado a la posible vendedora que nos había vendido el vestido de novia esta mañana, así que solo después de entregarle la nota a la mujer delante de mi esta no tardó mucho en buscar a la vendedora, y dejándonos a Shu y a mí de tras no podía suponerme nos encontramos en mejores condiciones al estar sumamente nerviosos por saber ya la verdad sobre si él y yo ahora mismo éramos un matrimonio.
-Buenas tardes.-al fin se apareció otra mujer joven para saludarnos.
-Hola, mire sé que esto sonara raro, pero quiero saber si usted recuerda si acaso yo esta mañana compre un vestido de novia.-y los minutos que ella me observo se me hicieron eternos ya que ella no decía nada y tan solo se limitaba a observarme.
-Pues de echo si, y yo te atendí.-y en ese momento sentí como toda la sangre de mi cuerpo fue a parar en mis pies, porque de un momento a otro me derrumbe y cayendo de rodillas al piso me sujete mis cabellos rubios sin poderme creer que esto era verdad, y es que Shu y yo efectivamente nos habíamos casado, pero por kami que eso no hubiese sido tan malo si yo no estuviera ahora más que segura que posiblemente le había sido infiel en nuestra primera noche como marido y mujer con Ayato y Subaru, y negué, porque esto no podía ser cierto, no, no y no esto tenía que ser un sueño.
-¿¡Entonces ella compro el vestido!?.
-Si así es...esta mañana ella y un chico albino llegaron besándose, y aunque se me hizo raro que ella llevara puesto un diminuto traje de colegiala, después pensé que era normal, ya sabe por qué estamos en La vegas donde ya nada más me puede sorprender.
-¿Besándonos?.-y en ese momento salí de mis pensamientos de, ("Soy una adultera y engañe a mi marido Shu") y le puse atención a la vendedora.
-Si ustedes se veían tan enamorados.
-Entonces Shu no venía conmigo.-la mujer miro a Shu y negó.
-Como le dije antes, solo entraron usted y el chico albino.
-Mire porque no solo nos cuenta todo desde el principio, para entenderle mejor que paso.-dijo Shu.
-Está bien, como ya le dije usted y el muchacho albino entraron a la tienda como a eso de las 7:00 de la mañana besándose, y después usted se puso a ver todos los vestidos hasta que escogió uno que estaba en un maniquí y aunque yo le dije cuanto costaba, el muchacho albino dijo que no importaba que él lo compraría, así que le di el vestido y usted paso a los probadores y se lo puso y cuando volvió a salir ese muchacho casi se la quería comer a besos, y escuche cuando él le dijo que se miraba perfecta.
-¿Que paso después?.
-Bueno ella ya no quiso quitarse el vestido, y dijo que se lo llevaría puesto.
-¿Y con que pago?.
-Bueno en ese instante otro muchacho de cabello lila entro, y después de decirle que se veía hermosa, el muchacho albino pago con una tarjeta negra que al instante paso, y después salieron y se marcharon en un auto negro.-o kami eso quería decir que aunque Shu había comprado los anillo yo me había casado con Subaru, y por lo menos eso me relajo un poco (Ya que después de todo, y apartando a Ayato no había sido del todo una adultera en nuestra primera noche como marido y mujer.).
-¿Eso fue todo?.
-Pues vera, y ahora que recuerdo, antes de salir el muchacho albino comenzó a llorar y cuando yo me acerque a ustedes.-me miro.-Para ofrecerles unos pañuelos escuche cuando él le dijo a usted que esperaba que Shu la hiciera feliz, y algo así como que nunca iba a olvidar ese momento en el cual la miro vestida de blanco solo para él, pero que estaba feliz de haber comprado el ese vestido.-(Que había hecho Subaru), y efectivamente esa frase paso por mi mente una y otra vez.
x
x
-Y bien, ¿Quién se casó con Yui?.-y hubiese querido que Ayato y Subaru no nos hubieran hecho esa preguntado, y es que ni siquiera sabía en qué momento ellos habían pasado por Shu y por mí ya que el shock en el que me encontraba no me dejaba pensar en otra cosa que no fuera en campanas y Shu y yo casándonos.
-Primero que nada, ¿Díganos si averiguaron quien compro el mercedes?.-hablo Shu ignorando a Subaru y Ayato con su pregunta.-Aunque la otra pregunta seria, ¿En dónde esta ese auto, y algo más, de donde saco esa persona la tarjeta negra para pagar tantas cosas?.
-¿Cómo sabes de la tarjeta Shu?.-Reiji se detuvo en un semáforo en rojo mientras que miraba a Shu a un lado de el, y solo después de que el rubio suspirara hablo.
-Porque con esa tarjeta pagaron los anillos y el vestido.-y como si ese hubiese sido un detonante para Ayato, seguido de escuchar eso se soltó a reír como maniaco y a todo pulmón.
-CALLATE AYATO.-grito Subaru.
-Vamos Subaru, si es más que gracioso, de solo imaginarte a ti robando la tarjeta negra del viejo.-jajajaja.-El viejo te matara cuando se entere.
-¿Entonces fue Subaru?.-hablo Shu girándose en el asiento para mirar a Subaru.
-Aparentemente si, por lo que nos dijeron en la agencia Subaru llego ahí como a eso de las 2:00 de la madrugada y compro el auto con una tarjeta negra, pero también nos informaron el llego solo, así que eso quiere decir que él fue quien paso por nosotros a la tienda de tatuajes, pero ahora dinos tu Shu que averiguaron.-Shu bufo.
-Pues al parecer, el que compro los anillos...fui yo.
-QUE.-gritaron Ayato y Subaru.
-Cómo pudiste chichinachi.-y solo después de que ellos regresaran sus ojos a su lugar (Me pensé yo), Ayato me tomo por los hombros para posterior mente comenzar a zarandearme fuertemente y Subaru a lado de mi solo se limitó a maldecir.
-Entonces ¿Tú fuiste el que te casaste con Yui?.-pregunto Reiji y Shu afirmo con la cabeza.
-A y porciento, Subaru gracias.-Subaru miro a Shu.
-¿Porque me das las gracias?.
-Porque gracias a ti, Yui pudo tener su vestido de novia soñado.
-¿No comprendo.?.
-¿Dime que es lo que no comprendes?...¿Qué tú le haigas comprado su vestido de novia a Yui, o que nos diste tu bendición para hacerlo?...escoge alguna de las dos, y piénsate cual te favorecerá más en este momento.-y en ese momento me soltó Ayato y yo regresando mi mirada a su órbita, (Y pues claro con tanta zarandeada como no me iba a desorbitar), lo volví a mirar para darme cuenta que por poco y se podía camuflagear con su cabello, ya que rojo de coraje no había mucha diferencia, y solo cuando pensé alejarme de él, ya que pronto explotaría, se me hizo muy difícil ya que en ese instante Ayato se le fue encima a Subaru e importándole muy poco si se iba también encima de mí, (ya que los tres íbamos en la parte de atrás del auto una vez más), lo siguiente que supe fue que Ayato estaba encima de Subaru y de mí ya que por lógica aun estando en medio de los dos Ayato también se abalanzo arriba de mí, y mientras que el golpeaba a cada minuto más fuerte a Subaru el cual se encontraba en shock, yo solo trataba de separarlos mientras escuchaba como Ayato le gritaba a Subaru.
-IDIOTA, ERES UN IDIOTA SUBARU.-decía una y otra vez Ayato mientras que yo tratando de aventarlo más fuerte para alejarlo, (Cosa que se me hizo imposible ya que Ayato era por mucho más fuerte que yo), y solo cuando Reiji se desesperó freno el auto con tanta fuerza para así áselos detener, (O al menos eso yo había pensado), ya que al instante nos fuimos hacia adelante y por acto nos golpeamos las cabezas unos contra otros.
-BASTA.-grito Reiji, y en ese momento Ayato volvió a su lugar más que molesto mientras que yo preocupada mire los golpes ya notorios que Subaru tenía en la cara, además de la sangre que ahora mismo le salía de su labio, pero agradeciendo a kami afortunadamente fuera un vampiro estos estaban desapareciendo y ahora solo le quedaba limpiarse la sangre de la camisa, lo cual le envidie demasiado ya que a comparación de él que ya no se le miraban los golpes y ahora estaba intacto, (Gracias a que estos se curaban solos), yo ahora y gracias a la cabezota dura de Ayato padecía de dolor por el enorme chichón que me había salido y acompañaba a el otro que ya tenía en mi frente.-Y tu Ayato cálmate.-podía mirar la respiración rápida de Ayato, (Signo de que aún estaba furioso), y hasta que lo mire respirar más tranquilo supe que se había calmado.
-Hay que ir a la capilla rosa.
-¿Y por qué hay que ir ahí?.-hable yo.
-La vendedora a la que le compraste el vestido me dijo que le preguntaste por una capilla y que ella te había recomendó esa, así que hay que ir ahí.-y de repente escuchamos risas proviniendo de aun lado de mí y girando las miradas todos miramos a Ayato.
-Ósea, que quieres ir por tus fotos de boda Shu, y mirar el recuerdo de su primer beso.
-Tsk...No seas idiota Ayato, lo que quiero averiguar es si es realmente cierto que Yui y yo nos casamos, porque hasta donde yo sé, yo estaba con otra chica y Yui estaba besuqueándose con Subaru.
-QUE.-y vamos que los oídos ya me zumban con tantos gritos de Ayato.
-Además de que en esos momentos Kanato aún se encontraba con nosotros, y tal vez ahí nos puedan dar más información sobre el.-y Reiji afirmo y puso en marcha el auto de nuevo hasta que llegamos a la dichosa capilla rosa, y en efecto era una capilla de color rosa y al entrar me percate que era más hermosa de lo que me imaginaba ya que con bancas blancas, un altar, arco y alfombra del mismo color, contrastaba y le daba un buen toque para mirarse hermosa.
-Disculpe.-hablo Shu para llamar la atención de un hombre de mediana edad que se encontraba ahí.
-O pero si son los chicos sexis de esta mañana.
-¿Usted nos conoce?.
-Pues claro que si muchacho, si yo fui el mismo que te tomo las fotos de tu boda esta mañana.-y en ese momento palidecí al escuchar lo que le dijo a Shu.
-¿Entonces, yo si me case?.-se señaló Shu mientras que Reiji se acomodaba sus lentes y Ayato y Subaru miraban a su hermano mayor con odio.
-Pues claro, yo mismo tome sus fotos de recién casados, y es más aquí las tengo ya que esta mañana las olvidaron, pero pues era obvio que era lo menos que te importaba en esos momentos ya que te estabas tragando a besos a tu ahora esposa.-y en ese momento y riendo el hombre le entrego un álbum a Shu el cual lo tomo de inmediato y empezó a hojearlo mientras a cada momento abría más los ojos y yo solo lo miraba al igual que los demás con nervios, hasta que me desespere e hice lo impensable...(se lo arrebate).
-DAME ESO.-y comencé a mirar las fotos y al igual que Shu a cada momento que pasaba página abría más los ojos por la sorpresa.
-Y por cierto rubio, ¿Dónde dejaste a tu ahora esposa?.-y con esas palabras la felicidad llego a mí, porque yo no me había casado con Shu, no había sido yo, y eso solo quería decir una cosa, que yo no era una mujer adúltera.
-Dame eso chichinachi.-Ayato me arrebato el álbum y se lo mostro a Subaru y Reiji.
-Dígame, ¿usted miro lo que hicimos anoche?.-y a este paso esa frase estaba más que gastada de tanto que la aviamos dicho este día.
-Pues lo típico, tu.-señalo a Shu.-Y una chica de cabello castaño y largo y de bonitos ojos cafés llegaron aquí esta mañana y muy temprano, además de que ella luciendo un más que precioso vestido de novia con el cual realmente se miraba hermosa.-y tenía razón, ya que al mirar las fotos se podía apreciar ese hermoso vestido blanco en corte sirena y sin tirantes el cual tenía mucha pedrería y con el cual esa chica se veía hermosa.-Pero creo que eso era lo que menos te importaba, porque tu no parabas de decirle que ya querías ser su marido para arrancarle ese vestido y para darle duro contra el muro.-y en ese momento mientras yo casi me ahogaba con mi propia saliva y Shu moría de vergüenza se oyeron risas, (Si como lo oyen risas), y es que cuando giramos para ver de donde provenían, ahora sí me pensé que en realidad esto era un sueño ya que nunca me hubiera imaginado ni en mis más locos sueños mirar a Subaru y Ayato abrazados y riendo a cada minuto más.
-¿Y a ustedes qué diablos les pasa?.-hablo Reiji ya que en este instante estábamos más que seguros que esos dos habían enloquecido.
-Es que.-jajajajaj.-solo piensa que el viejo ha querido que nos casemos todo este tiempo.-rio más Ayato.
-Y que ahora su primogénito se haiga casado lo ara muy feliz.-y no parando las carcajadas ya lo estaban haciendo llorarando..
-Pero lo más gracioso es que cuando el pregunte por su nuera, me imagino lo que le dirá Shu...lo siento padre pero no recuerdo con quien me case.-hablo Subaru como Shu para después soltar una carcajada y doblándose al agarrarse el estómago ahora mismo solo Reiji, Shu y yo los mirábamos con pena, y es que definitivamente habían enloquecido, o al menos eso pensábamos en estos momentos cuando los seguíamos mirando reír, y solo hasta que pararon, que tardo más de 20 minutos por fin taparon sus rostros con sus manos y con pena tomaron asiento lejos uno del otro, y valla que estaban apenados mientras que Shu creía yo aun en shock no dejaba de mirar una de las fotos donde aparecía sonriendo con su ahora esposa.
-Disculpe.-y si nadie pensaba preguntar nada más yo si lo haría.-Podría decirnos que paso después de que se casara Shu san con esa chica.-y mirándome el hombre de antes solo al levantar la mirada para mirar a Shu volvío a mirarme a mí.
-Como les dije, él se casó con esa chica y no pasó nada más, se tomaron las fotos y después se marcharon.
Y solo después de decirme eso el hombre se marchó y nos dejó ahí solos mientras que yo tomando el álbum de fotos de nuevo mire una foto en especial donde los seis vampiros, las trillizas, la esposa ahora de Shu y yo posábamos felices, y dándome cuanta aun Kanato se encontraba con nosotros puse mis dedos en su imagen y suspire frustrada.
-Rayos Kanato, donde estas.-dije para mí misma.
