- Rechazado.

Les cerraron la puerta en la cara. Tsubasa volvió a hacer el intento de dialogar con el consejo para que les reconozcan como club oficial y obtener un presupuesto, una movida que volvió a fallar, esta vez asistió con Tomoe y Taiga como nuevo miembro y entrenador, tenía que estar pendiente de todo.

- ¿Por qué seguirán rechazándonos? Creo que tenemos miembros suficientes para ser un equipo. – Expresó la castaña mirando al suelo.

- No se puede hacer mucho Tsubasa-chan, la escuela ya cuenta con muchos equipos y el presupuesto no puede repartirse demasiado.

- Lo sé… y no es justo… igualmente Shimazu-kun, debiste decir algo.

- A mí no me metas en esto. – hizo una gran equis con sus brazos. – Puede que haya sido delincuente, pero ni yo quisiera meterme con la presidenta, esa mujer se ve como una fiera.

- Supongo que no hubo éxito. – Vieron acercarse una profesora, Kakehashi Momoko, la asesora del equipo de béisbol. – Es un poco complicado dado la cantidad de equipos.

- De eso hablábamos. – Respondió Taiga cruzándose de brazos. – Cuando me inscribí a este instituto, nunca pensé que tendrían demasiados equipos.

- Yo solo entré siguiendo a Tsubasa-chan por impulso. – Expresó Tomoe. – Esperaba ayudarla pero es más difícil.

- Haré todo lo posible de mi lado, las apoyaré con todo. – Expresó la profesora, Tsubasa agradeció el gesto. En ese momento la puerta se abrió, saliendo justamente la chica de cabello verde oscuro corto.

- Tsukumo-san. – Tsubasa se vio sorprendida de ver a la vicepresidenta afuera. - ¿Necesita algo?

- La presidenta estuvo observando su caso… de momento decidió ponerlas a prueba, estaré vigilando sus prácticas y reportaré todo, si logran pasar, se tomará en cuenta que sean reconocidas como club. – Esas noticias terminaron alegrando a Tsubasa, la cual abrazó a su amiga.

- Tomocchi, tenemos una oportunidad.

- Si Tsubasa-chan, la tenemos. – Tomoe igual sonrió, Taiga se encontraba satisfecho.

- ¿Ella realmente lo considera? – Preguntó a la vicepresidenta, esta asintió.

- Tenemos el deber de desarrollar todo lo posible a nuestros estudiantes… de momento es un periodo de prueba, si logro ver resultados, se lo haré saber.

- Por lo menos tiene algo de bondad. – Admitió el castaño, Tsukumo decidió dejar pasar ese comentario.

- Vamos para decirle al resto de las chicas y seguir entrenando. – Tsubasa no aguantó las ganas y fue corriendo siendo seguida de Tomoe, quedando los otros tres atrás.

- Esto realmente las alegrará. – Expresó Kakehashi con una sonrisa. – Verlas tan animadas a querer alcanzar sus sueños hace que desee apoyarlas en todo lo posible.

- Arihara Tsubasa… ella es la que comenzó todo ese movimiento, parece tener un aura extraña que atrae gente a su alrededor. – Analizó Tsukumo, Taiga asintió.

- Y que lo digas, ella puede ser terca pero ha conseguido llegar muy lejos… será mejor ir, necesito coordinar con Waka para nuestros entrenamientos.

Hicieron su camino de regreso a la sala que tenían asignada y divulgar la noticia, se lo tomaron bien y eso daba mayores motivos por los cuales esforzarse. Ya en el momento estaban en el campo, todas con ropa cómoda y Taiga observando desde la banca junto con Waka para que los entrenamientos puedan salir bien, encima de la colina estaba Tsukumo observando todo.

- ¡Arrojen esas pelotas y no dejen caer ninguna! – Expresó Taiga. – Anota ahí que se han hecho quince repeticiones para cada una y su desempeño. – La pelinegra asintió mientras anotaba.

- Entrenador. – Vio a Nozaki la cual se acercó. – Me gustaría hablar con usted de algo.

- Si ya terminaste tus repeticiones, podremos hacerlo. – La rubia asintió, dejó que Waka siguiera con la supervisión para hablar con ella. - ¿Qué deseas comentar?

- Bueno… conocí a una chica la cual es alguien que se ve atlética y parece que practicar algo de deporte… he intentado convencerla de venir para que observe las prácticas y quizás intente jugar… no sé si tengas algo en contra de ella. – Explicó de forma un poco tímida, sentía algo de temor por cómo reaccionaría.

- ¿Por qué lo haría? Seguro a Arihara también le gustaría saber esto y se encontraría emocionada de tener a alguien más. – Escuchar eso la puso con rostro de asombro por unos segundos.

- … Bien, ya le diré para que venga el día de mañana, seguro verás que no es tan mala.

- Si viste algo en ella, es que podría ayudar al equipo, es bueno que actúen por su cuenta y ayuden, eso se agradece bastante. – Nozaki se sintió feliz de escuchar aquello, ya volviendo a su lugar para practicar. – Cada vez va tomando más como si fueran un equipo y notó cierta mejoría en algunas. – Dirigió su mirada hacia Tsukumo la cual seguía ahí, anotando cosas, no podía dejarla ahí, agarró una botella de agua y fue a donde estaba ella. – Oye, estar ahí parada en el sol debe ser agotador, al menos ten una botella de agua contigo.

- … Gracias. – Ella agradeció el gesto, tomándola para beber un poco.

- ¿Cómo ha estado todo hasta ahora? Ellas realmente se esfuerzan, no es algo que solo durará unas semanas, realmente quieren salir adelante con esto.

- Es lo que estoy observando… pero no solo las ganas y dedicación son suficientes para que la presidenta lo acepte, necesitamos ver más.

- Ella es exigente ¿no? – Preguntó enarcando una ceja.

- Se toma muy enserio su trabajo, la he estado apoyando desde el comienzo y estoy de acuerdo con mucha de las cosas que ella hace, si por algo ha estado rechazando la petición de Arihara es que quiere ponerla a prueba, si realmente está decidida a salir adelante a pesar de tenerlo todo en contra.

- Hablando de esa forma, es como si dijeras que ella es un tipo de mente maestra. – Eso sacó una pequeña sonrisa en el rostro de la vicepresidenta.

- En ocasiones puede ser calculadora… incluso admito que me da miedo en ciertos momentos.

- Es alguien de cuidado entonces… espero tanto ella como tu logren observar el fruto de sus esfuerzos, yo solo les estoy asentando las bases detrás de bambalinas, son ellas las que deben pararse en el escenario y mostrar esos resultados que tanto desean, ya llegará pronto.

- … Lo estaré esperando. – Asintió ella. De momento continuaron con la observación del entrenamiento, Tsukumo podía esperar algo de esas palabras de Taiga, quizás y pueda tener razón, ella esperaba conocer más conforme pudiera seguir observando.


Nozaki estaba caminando por la fuente de la escuela, ella se mantuvo en reuniones con aquella la cual deseaba llevar a que conozca al equipo de béisbol, pensando que de esa forma ella podía aplicar a unirse, al menos en sus conversaciones con ella, se nota que quiere hacer algo y el béisbol podría ser aquello que ella busca. Ya fue entonces que logró ubicarla justo cerca de unas flores, la rubia se alegró de encontrarla.

- ¡Kurashiki-san! – Se acercó a la chica. De cabello pelirrojo atado con coletas y aspecto esbelto, observó a Nozaki llegar con ella – Finalmente te encuentro.

- … No fue mi intención esconderme. – Expresó ella de forma calmada.

- ¿Recuerdas acerca de lo que te dije? Sobre el equipo de béisbol que quiero que veas, esperaba que hoy pudieras ir. – Expresó con una sonrisa, Kurashiki se mostró sorprendida por unos segundos para luego sonreír levemente.

- Bien… - La rubia sujetó las manos de ella para agitarlas con fuerza.

- Me alegra que hayas aceptado, seguro te gustará, todas son muy amables, iremos una vez terminen las clases ¿entendido?

- Si… - Asintió, en ese momento Nozaki se fue, dejando a Kurashiki sola, esta miró al suelo.

- … (Si con ello puedo estar más tiempo alejada de casa…)

Las clases terminaron y era el momento de ir a las prácticas, ya todas estaban ahí, aunque solo faltaba una, era Nozaki quien no se había presentado ahí.

- ¿Alguien la ha visto? – Preguntó Tsubasa, ninguna respondió. – Ukita-san, tú estás con ella ¿la viste antes de irse?

- Bueno… ella se apuró a salir, así que no tengo idea de a donde fue. – Respondió, ninguna más supo que decir, solo Taiga conocía la verdadera razón de su ausencia.

- Entrenador, parecer tener información que desconocemos. – Señaló Nakano, ganándose las miradas de las chicas. – No hay necesidad de esconder nada, confiésalo todo.

- Es mejor que lo vean por ustedes mismas. – En ese momento ella llegó y no estaba sola, Kurashiki iba con ella la cual sujetaba de la mano.

- ¡Chicas, traje a alguien que desea ver los entrenamientos! – Se acercó junto con ella, la pelirroja se mostró algo tímida en un inicio. – No hay necesidad de tener miedo, puedes presentarte.

- Bueno… me llamo Kurashiki Maiko, quiero observar como juegan.

- ¡Mucho gusto! – Tsubasa tomó la iniciativa, sujetando su mano para agitarla con fuerza. - ¡Soy Arihara Tsubasa, es un gusto saber que alguien más tiene interés en el béisbol!

- E-Esto… - No sabía cómo reaccionar, en ese momento fue arrastrada por Shinonome para que no la intimidara más.

- Lamentamos eso. – Se disculpó Taiga. – Soy Shimazu Taiga, el entrenador del equipo, será un gusto que asistas a ver la práctica, si tienes interés, no dudes en decírmelo.

- … Si… - Ella se mostró sorprendida al ver al castaño. Tenía conocimiento acerca de él debido a la fama que ganó de delincuente, ahora verlo como apoyo en el equipo era un cambio radical. Decidieron sentarse en las bancas mientras ya organizaba todo para el programa de aquel día, asignando los entrenamientos de cada una, Maiko observaba de vez en cuando como jugaban pero igual mantenía su mirada en el castaño, este se dio cuenta que la miraba.

- ¿Quieres preguntar algo? – Se dio cuenta que estaba siendo muy obvia, desviando la mirada.

- No es nada… solo me preguntaba ¿Cómo es que te convertiste en su entrenador? Ya sabes… todo el instituto te conocía como delincuente…

- … Solo digamos que fui convencido a base de perder un duelo contra alguien que tiene sus sueños bien definidos, yo pensé que me había rendido hace tiempo con ellos pero descubrir a otra persona luchando tan incesantemente por ellos me hizo pensar que quizás tenga otra oportunidad, entrenarlas para llevarlas a ganar el campeonato es mi meta actualmente y espero estar ahí para cuando llegue ese momento…

Maiko quedó asombrada de escuchar sus palabras, no era para nada como todos esos rumores que alguna vez hablaron de él, era totalmente distinto, una mirada decidida cruzó su rostro.

- E-Esto… yo quiero intentarlo, practicar con el resto, si no es molestia.

- Adelante, esperaba que lo dijeras. – Asintió el castaño, en ese momento se acercó Nozaki.

- Kurashiki-san, vamos con las demás. – La pelirroja asintió mientras ya iba a entrenar con el resto, viendo cómo es que ella igual se estaba esforzando en las prácticas, trajo un gozo en el castaño, ahí también vio a Tsukumo presenciando todo.

- Parece que ella podría estar de fija en la asociación según este panorama. – Exclamó, pero ella tenía otra expresión en su rostro. - ¿Sucede algo?

- … Conozco acerca de ella, constantemente se ha hablado en el consejo sobre su caso.

- .. ¿A qué te refieres? – Buscó preguntar para saber, Tsukumo no sabía si decirlo.

- No es algo que pueda responder, hay acuerdos de confidencialidad en cuanto a información sobre los estudiantes.

- Si es algo problemático, quisiera saberlo, si después de esto ella decide entrar al equipo, ya será algo que me concierne. – Respondió el castaño con una seriedad, Tsukumo se lo pensó por unos segundos antes de responder.

- … Ella es conocida por ser una chica que causa problemas, mayormente se le ha visto salir sola de noche, no tenemos idea de que hace pero no es algo permitido, si realiza algún tipo de actividad ilícita, eso tendría sus sanciones.

- … Ya veo… - Taiga bajó el rostro, observando lo poco que ha visto sobre Maiko, ella no parece el tipo de chica que realiza actos vandálicos en la noche o alguna otra cosa. – Solo ustedes saben esto ¿no?

- Solo nosotras y los profesores, no podemos permitir que nadie más sepa de esto… no le digas a las demás de lo platicado aquí.

- Entendido… - Taiga se quedó callado, pensaba que Maiko no podría hacer algo así sin una razón aparente, quizás tenía algún tipo de problema, pero no se lo decía a nadie, siendo de esa forma, quizás tenga que actuar.


Las practicas terminaron, Maiko disfrutó de estar con las demás, pensó que estar ahí no fue tan malo, todas fueron muy amables con ella, se lo pensó… quizás podría entrar al equipo y seguir teniendo esos momentos felices con todas.

- Eso estaría bien… es divertido…

Ella iba en camino a su casa, aunque, en comparación a su actitud animosa de antes, ahora un aura depresiva la rodeaba, caminaba lentamente, como si no quisiera llegar. Apretó el puño con fuerza conforme más se iba acercando, ya entonces estaba frente a la puerta la cual abrió lentamente.

- … Ya llegué…

- ¡Maiko! – Escuchó una voz gritarle, justo enfrente apareció su madre. – Llegaste tarde ¿Qué estabas haciendo?

- Yo… estaba con unas amigas y…

- ¡No ves que se pondrá tarde, estoy preocupada por ti! – Empezó a explicar mientras la interrumpía, Maiko bajó la mirada, tenía un rostro afligido. – Ya has causado muchos problemas como para que vengas a poner más, deberías saber de la situación en la que estamos con tu padre como para que metas más preocupaciones.

- Pero yo…

- Deberías mostrar más respeto, no hagas cosas malas cuando ya tenemos suficientes problemas encima y…

Maiko no podía escuchar nada más, la voz de su madre se le hacía tan irreconocible y, a la vez, tan desconocida que perforaba totalmente sus oídos, no era algo que pudiera aguantar, en ese momento dio la vuelta para correr lejos de ahí.

- ¡Maiko, que haces! – Su madre empezó a gritar pero la pelirroja no escuchó nada, simplemente corrió lo más lejos de ahí, no deseaba saber nada. Fue entonces que el sol se ocultó totalmente, ya era de noche.

- (No lo soporto… porque esto debe sucederme…) – Pensaba mientras corría sin rumbo, solo quería alejarse de ahí lo más que podía. En cierto momento ya estaba lejos, no le importaba nada más, siquiera si la policía la encontraba y reportaba a su casa, solo quería huir, eso era todo. - … Nozaki-san… lo siento, parece que no podré volver después de esto.

- ¿Después de qué? – Escuchó una voz a sus espaldas, la pelirroja abrió sus ojos totalmente al voltearse, ahí estaba Taiga justo frente a ella.

- … Shimazu Taiga…

- ¿Sabes la hora que es? No es como para que una chica vague sola por las calles, podrías meterte en muchos problemas. – Comentó, causando que ella se sonrojara, escondió su vergüenza volteando el rostro.

- No es algo que te concierne… déjame sola… no deseo ver a nadie… - Expresó buscando irse, en ese momento Taiga se puso delante para detenerla. – Dije que te hicieras a un lado.

- ¿Crees poder obligarme? Soy más fuerte que tú. – Una sonrisa desafiante apareció en su rostro, Maiko se puso seria mientras empezó a moverse de lado a lado, el castaño la siguió mientras observaba sus movimientos, ella realmente tenía buenos reflejos en sus piernas. En cierto momento buscó pasarle pero Taiga no se quedaba atrás, logró seguirle el paso y bloqueando su camino.

- ¡Por qué no te vas! – Finalmente perdió la calma. – No es asunto tuyo, solo deseo estar sola, déjame irme…

- No puedo hacerlo… no después de haber escuchado sobre cómo te metes en problemas. – Maiko levantó la mirada, observando con asombro al castaño. – No tires todo a la basura por el simple hecho de huir. Si tienes algún problema, no dudes en pedir ayuda, si no puedes confiar en nadie más, en tu familia o amigos, aquí estoy para escuchar todo lo que tengas que decir, créeme que soy bueno en eso. – Sonrió de forma segura. Maiko se quedó inmóvil, en cierto momento una lagrima cruzó su mejilla y estas fueron volviéndose abundantes hasta que finalmente se sujetó del pecho del castaño, comenzando a sollozar, Taiga solo pudo prestarle su hombro para que pudiera calmarse hasta que esté lista para hablar. No sabía que problemas pueda estar pasando, pero viendo cómo reaccionó, parecía ser algo grave, esperaba poder ayudarla de alguna forma.


Tengo noción acerca de como se llevan los eventos y que antes había un partido de práctico con Keijo para introducir a Jinguji, ya decidí darme algo de libertad y dejar ese partido para después, ya dije que las cosas serán un poco distintas y eso podrán averiguarlo con el paso de los caps, la verdad es que pienso hacer de Taiga un personaje muy importante en la historia de ahora en adelante y como sus interacciones cambiarán algunas cosas dentro de lo sucedido en el anime. Por ahora lo dejaremos aquí, Maiko se encontró con Taiga ¿será capaz de ayudarla con su problema? Eso se verá en el próximo cap. Saludos.