Kazu es la clase de hermano menor responsable. El caso dentro de su hogar es el hecho de que son solo tres miembros en la familia, su padre murió a una temprana edad donde él ni siquiera había nacido, pero debido a ello no es que lo extrañe mucho, su madre trabaja duro para conseguir dinero y criar a los dos, de ese modo es que la mayor parte del tiempo solo son él y Taiga en la casa, fue gracias a esas facultades que se las arregló para aprender a cocinar y hacer labores del hogar, se volvió autosuficiente en cierta forma aunque fue más para ayudar a su hermano mayor, le tiene demasiado cariño que desea que no tenga problemas y siempre pueda ser recibido con un plato de comida en la mesa cuando llegue, esa es la clase de hermano menor que es.
- Ya está listo… Nii-san deberá regresar en cualquier momento. – Se sentía satisfecho con su trabajo, ya tenía los dos platos preparados para él y su hermano, solo tenía que esperar su llegada cuando le dijo que saldría a comprar algo al minimercado. – Espero le guste lo que preparé hoy.
Escuchó la puerta abrirse, sabiendo que se trataba de él, fue rápidamente para recibirlo con una sonrisa como siempre, aunque había algo distinto, no estaba solo.
- Kazu… surgió un pequeño problema y pues ella es una compañera del instituto, espero no te moleste que viniera. – Una chica de cabello rojizo iba con él, notó que tenía los ojos hinchados por haber llorado, tenía sus pequeñas sospechas, pero no deseaba juzgar de antemano lo que su hermano había hecho.
- … Nii-san, no pensé que fueras de esas personas que recogen chicas de la calle, eso no es bueno.
- No es nada de eso Kazu. – Buscó defenderse rápidamente, no sabía cómo alguien que apenas tenía diez años supiera eso. – Ella está pasando por una situación difícil, decidí si estaba bien invitarla a cenar con nosotros, no creo que tengas problema alguno.
- Nada de eso, es bueno de tu parte. – Una buena virtud de él es que era comprensivo. – Ya sacaré otro plato, por suerte hice de sobra.
- te lo agradezco. – El pequeño regresó a la cocina, quedando solo ellos dos.
- No deberías hacer eso… solo soy una molestia.
- No digas eso. – Soltó un suspiro. – Yo fui quien decidió invitarte, en tal caso debo tomar la responsabilidad, igual podemos esperar hasta que te calmes. – La pelirroja asintió.
- Nii-san, ya está lista la mesa. – Asintió, sujetando del brazo a Kurashiki, esta sintió que su corazón dio un pequeño brinco.
- Debiste irte sin cenar por lo que debes tener hambre, cenemos juntos. – Ella asintió tímidamente. Fueron a la cena, ahí se encontraba justamente platos con estofado de carne. – Kazu cocina bien para tener diez años, seguro su comida podrá alegrarte.
- Solo nii-san ha comido lo que preparo, espero que sea de tu agrado. – Expresó Kazu de manera un poco ansiosa mientras se sentaba, Kurashiki observó el plato, agarrando la cuchara para comer un poco, saboreando la comida. - ¿Qué tal?
- … Está bueno… me gusta. – Sonrió débilmente, aquello alegró al pequeño.
-Me pone muy feliz que otras personas les guste lo que hago. – Ver la sonrisa del pequeño logró calmar un poco a Kurashiki la cual pudo abandonar ya su rostro de tristeza, Taiga observó esto, relajándose un poco para disfrutar de la cena. Siguieron en silencio comiendo hasta que terminaron.
- Yo me encargo de recoger los platos, puedes meterte a bañar por mientras. – Sugirió el castaño, Kazu asintió mientras se levantaba de la mesa para ir a darse un baño, de ese modo quedaron ellos dos solos nuevamente, Taiga empezó a levantar los platos.
- Déjame ayudarte, no quisiera quedarme sin hacer nada, luego de lo que han hecho por mi… - Taiga no tuvo problemas en ello, así Kurashiki levantó los platos para ponerlos en la pila y así el castaño empezara a lavarlos. – No pensé que pudieras lavarlos.
- Nuestra madre trabajar muy duro para darnos dinero y criarnos bien, así que Kazu y yo hemos sido autosuficientes para realizar tareas del hogar. – Comentó, la pelirroja cada vez sentía más respeto por él. – Ahora que ya estás calmada, espero puedas contarme todo lo que pasa, Tsukumo me ha dicho un poco, pero quisiera escuchar tu lado de la historia.
- … creo que debería… - Dudó un poco pero después de toda la ayuda, no podía quedarse callada. – La verdad es que tengo problemas en mi casa… mis padres van a divorciarse. – Escuchar eso sorprendió un poco al castaño. – Debido a ello, mi madre ha estado muy estresada y se preocupa por todo, busca controlarme y decir que no haga ciertas cosas como llegar tarde, la verdad es que eso me tiene muy cansada, por eso he estado saliendo de noche, para huir de ese ambiente tan agotador.
- … Supongo que lo entiendo… pero déjame decirte algo, huir no es una opción, al final solo acabarás lastimándote y te arrepentirás de ello.
- … ¿Por qué? No es como si entendieras lo que estoy pasando.
- Estuve en la misma posición hace poco. – Kurashiki mostró asombro al escucharlo. – Anteriormente era un delincuente ¿no? La verdad es que estaba huyendo debido a que tenía miedo, huía de una idiotez que hice en el pasado y relacionado con el béisbol, me convencí a mí mismo de que nunca más iba a volver a jugar o hacer algo relacionado a ello, pero alguien me hizo verme que solo estaba huyendo, estaba siendo un cobarde como para enfrentar las cosas de frente, si no fuera por esa persona no estaría donde estoy ahora… debería ser lo mismo contigo, si nunca dices lo que sientes, nunca podrán entenderte.
- … - Kurashiki se quedó callada, no podía decir nada porque sabía que Taiga tenía razón, solo tenía una cosa por hacer.
- Lo más seguro es que tu madre haya llamado a la policía para conocer tu paradero, deberías irte antes de que las cosas se pongan más complicadas.
- Es cierto… gracias por la cena y… todo lo demás. – Agradeció ella, Taiga sonrió.
- Te estaré esperando mañana en la práctica. – Comentó, la pelirroja volteó a verle una vez para sonreír antes de salir por la puerta, ya quedando solo. – Espero todo salga bien para mañana…
- Hoy será otro gran día para entrenar. – Tsubasa iba alegre como siempre, con ganas de entrenar una vez que llegue el momento, a su lado iba Tomoe como ya era habitual.
- Sí que te gusta mucho jugar ¿no? – La castaña asintió.
- Y sabiendo que ya tenemos más miembros, estoy segura que Kurashiki-san se unirá a nosotras.
- Ella dijo que solo estaba probando, tampoco podemos asegurarlo totalmente.
- pero observaste su expresión, ella realmente se divirtió, así que ya podemos decir que será del equipo. – En ese momento que iba, vieron a Tsukumo cerca de ahí, Tsubasa se acercó a saludarla. – Tsukumo-san, buenos días.
- … Buenos días… - Algo en su expresión decía que las cosas no iban bien.
- ¿Pasa algo? – Preguntó la peliazul, Tsukumo solo pudo cruzarse de brazos.
- No sé si deba decirles esto… pero como es algo que les concierne, debería, lo que sucede es que…
Taiga iba por su lado, luego del día anterior, esperaba que Kurashiki haya resuelto sus problemas si es que decidió seguir su consejo, solo eso fue lo único que pudo hacer por ella, el resto sería que ella misma lo haga por su cuenta.
- Eso estaría bien… con algo de trabajo puedo pulirla y sería una gran jugadora para el equipo. – Asintió para sus adentros con ello, justo al ir a los pasillos se encontró con algo, Tsubasa y Tomoe estaban corriendo desesperadas. – Oigan ¿pasa algo?
- ¡Shimazu-kun, es Kurashiki-san! – Expresó la castaña bastante alertada, los ojos del castaño se agudizaron, al final algo terminó sucediendo y no fue para bien.
En una sala donde estaban justamente la directora y la presidenta del consejo, ahí estaba Kurashiki junto a su madre, todo debido al hecho de que escapó la noche pasada y tuvo que ser encontrada por la policía en las calles, eso surgió que ya juntara demasiados problemas que la escuela no puede tolerar.
- Lamento lo que mi hija ha hecho, no es esa realmente la forma en la que la crié, algo debe estar pasando con ella. – La madre se disculpaba mientras que la pelirroja solamente se limitaba a mirar al suelo.
- (No puedo hacerlo… no puedo enfrentarla, después de todo lo que Shimazu-kun me dijo… te he fallado) – Apretó su puño con fuerza.
- Debe saber que ya hemos tolerado demasiadas faltas de su hija, esto realmente la hacer acreedora de una expulsión. – Comentó la directora, Kurashiki levantó la vista teniendo un rostro pálido.
- ¿E-Expulsión? – Comentó en voz baja, ella no deseaba eso.
- Un momento ¿no cree que está yendo demasiado lejos? No es necesario que la expulse, solamente permita que mi hija siga estudiando, al menos hasta que resuelva los problemas que tenemos actualmente, quizás y después considere que nos mudemos a otra ciudad.
- ¡U-Un momento, no sabía de eso! – Kurashiki levantó la voz observando a su madre.
- Escucha… parece que los problemas entre yo y tu padre no llegarán a ningún lado, así que estoy pensando en mudarnos justamente al pueblo de tus abuelos para vivir mientras, podrás hacer una nueva vida en otra escuela.
- (No quiero eso… quiero quedarme… seguir jugando al béisbol ahora que observé que es divertido… Shimazu-kun…) – Kurashiki bajó la mirada, poco a poco su valentía se iba alejando, en ese momento se abrió la puerta de la sala.
- ¡Esperen ahí! – Tsubasa fue la que entró a interrumpir todo, los presentes en la sala le observaron con sorpresa.
- ¡Que haces irrumpiendo en mi oficina! – Exclamó la directora, Kurashiki la observó como si no lo esperaba.
- Arihara…
- ¡No pueden expulsar a Kurashiki-san así como así, ella no es una mala persona, necesitan ver que exprese sus sentimientos como tal, debes decirlo! – Le exclamaba, la pelirroja no sabía que pensar.
- Tsubasa-chan, no deberías entrar de esa forma. – Tomoe buscó sacar a su amiga pero esta se resistía. Afuera estaba Taiga soltando un suspiro debido al alboroto que estaba armando, en ese momento llegó Tsukumo.
- Les contaste ¿no? – Ella solo pudo asentir. – Deberías saber lo impulsiva que es Arihara, algo así sucedió.
- Lo sé… pero, durante estos días que he estado observado el club, pude ver que realmente se esfuerzan, incluso ver un rostro así en Kurashiki que normalmente causa problemas… hace que quiera apoyarla.
- Este es tu momento para ello. – Expresó el castaño, sorprendiendo a la vicepresidenta. – Si realmente tienes algo que decirle, puedes aprovechar el momento ahora, no podemos dejar que las cosas vayan así solo porque nadie se atreve a hablar de lo que sienten… Kurashiki ya me platicó su problema, le dije que ella misma debía enfrentarlo pero parece que no será fácil, necesita un empujón más… seguro tu podrás dárselo.
- ¿Yo? Pero como… formo parte del consejo estudiantil, no debería tener preferencias personales en estos asuntos… - Bajó la mirada, mostraba cierto recelo con esas palabras.
- No son preferencias personales de lo que hablamos sino de hacer lo correcto, si ayudar a Kurashiki es hacer lo correcto, entonces solo hay una respuesta ¿no? – Tsukumo no tuvo todo el tiempo en su mente, solamente se decía a si misma que no debía actuar, en ese momento levantó la mirada, viéndose seria y entrando a la sala.
- Tsukumo. – La presidenta de nombre Shiho se sorprendió al ver a su compañera entrar.
- Deberían reconsiderarlo. – Expresó ella, señalando a Kurashiki. – Sé que ella no es una mala persona, ha tenido problemas y por no contar nada tuvo que recurrir a salir de noche, pero ella realmente no causa problemas, la he observado jugando béisbol y puedo decir por su rostro que es una buena chica, deben dejar que se quede.
- ¿Jugar béisbol? Como es que nunca supe nada de eso, Maiko, deberías hablarme de esas cosas. – la pelirroja se mantuvo callada, seguía escuchando con distorsión la voz de su madre, tenía miedo de encararla.
- Kurashiki. – Taiga entró a la sala en ese momento. – Hablamos de esto, si nunca lo dices, seguirás así hasta que te arrepientas. – Kurashiki observó al castaño por unos momentos antes de sonreír, fue entonces que se tomó unos cuantos respiros.
- … Madre, por favor, detente. – Empezó a hablar, la madre observó a su hija con asombro.
- ¿Detenerme? ¿De qué hablas?
- De todo esto… ya no lo soporto más, buscar controlarme solo como pretexto para huir de los problemas del divorcio, ya no lo soporto. – Taiga sonrió al ver que Kurashiki finalmente estaba expresando lo que siente, el resto solamente podía observar con asombro.
- ¡Pero no te estoy controlando, esto lo hago por tu bien!
- ¡No es así! – Levantó la voz con fuerza. – Date cuenta… solo me estás lastimando, no me gusta el ambiente deprimente de la casa, solamente te la pasas gritándome y diciendo donde estaba cuando solo busco divertirme, no me metas a mí en tus problemas personales. – La madre se mantuvo callada, no esperaba que su hija hablara de esa forma. – Así es, empecé a jugar béisbol porque descubrí que me hace feliz, tener compañeras con las cuales disfrutar y divertirme, no quiero que me quites todo eso solo porque no puedes arreglar tus problemas por tu cuenta.
Toda la sala se quedó en silencio en ese momento, solo se pudo escuchar un silbido proveniente del castaño.
- Parece que finalmente expresó todo lo que tenía guardado. – Dio un paso al frente. – Permítame presentarme señora, me llamo Shimazu Taiga, soy el entrenador del equipo de béisbol al cual su hija empezó a jugar; he observado sus habilidades y ella realmente tiene un don con el cual puede mejorar y volverse una gran jugadora, así que le pido de la manera más cortés que no la aleje del equipo y sus compañeras, dele una oportunidad para demostrar lo que vale, puede dejármelo a mí, la cuidaré como si fuera la persona más importante en el mundo.
De repente el ambiente se puso raro, Taiga no se dio cuenta pero esas palabras sonaba como si le estuviera dando permiso a la madre para salir con su hija, Kurashiki pudo entenderlo debido a que su rostro se puso rojo, Tsubasa y Tomoe igual estaban de la misma manera; en ese momento una risa empezó a escucharse, era la presidenta la cual empezó a reír.
- ¿Presidenta? – Tsukumo no entendía lo que le estaba pasando a Shiho, ya una vez terminó de limpiarse las lágrimas de la risa, pudo observar a Taiga.
- No era menos de lo que podía esperar de ti, Shimazu Taiga… directora, deberíamos levantar el acto de expulsión de Kurashiki Maiko. – Todos observaron con asombro a la presidenta.
- ¿Nomi-san? – La directora no sabía que pensar respecto a ello. Una tercera persona que se mantuvo callada todo el tiempo finalmente tuvo la oportunidad de hablar, más que nada porque el resto seguía hablando y no le daban algún momento para ello.
- Apoyo esa decisión. – Expresó Kakehashi sentada a la izquierda de la profesora. – Un ambiente donde pueda desarrollarse al máximo es lo mejor para Kurashiki-san y no sería bien si la alejaran de ese sitio solo por problemas en casa, así que señora, espero que usted lo entienda.
- … Yo… - La madre se quedó callada, fue tarde, pero pudo darse cuenta de los problemas que le había causado a su hija, todo por el estrés que había acumulado respecto al divorcio. - … Maiko…
- Madre, permíteme esto, no te pediré nada más. – Expresó ella, la madre bajó la mirada, ahora ella sentía vergüenza debido a como se comportó.
- Está bien… - Eso fue más que suficiente para alegrar el ambiente.
- ¡Lo hicimos! – Tsubasa se tiró encima de Kurashiki para abrazarla, casi cayendo al suelo, Tomoe observó todo con una sonrisa, Tsukumo igual tenía un rostro de alivio.
- Se siente bien ¿no? – Escuchó a Taiga hablarle a un lado. – Salvaste la situación, ella realmente te lo debe.
- No es verdad… no habría actuado si no me lo hubieras dicho, al final tu eres el héroe.
- Yo tampoco hice demasiado, no merezco tomar el crédito de todo esto.
- Eres demasiado modesto. – La vicepresidenta soltó una pequeña risa, no sabía que pensar de ello, al menos algo era seguro, Kurashiki iba a quedarse y el problema fue resuelto.
- Espero contar con ustedes. – Se presentó frente al resto, llenó la hoja solicitando su unión al equipo, de ese modo Kurashiki era la nueva jugadora.
- Al final si sucedió lo que dije… tenemos una nueva jugadora.
- Que sean dos. – Taiga volteó a ver, encontrando a Tsukumo ahí para su sorpresa. – A partir de hoy igual me uniré al equipo.
- ¿En serio? – Exclamó Tsubasa con alegría, puesto que eso no se lo esperaba, así como el resto.
- Si… la presidenta me dijo que siga observando la asociación de cerca… como una jugadora, así que estaré en las practicas con todas, participando.
- ¡Yaaay! – Tsubasa junto a otras empezaron a celebrarlo, eso sí que tomó por desprevenido a Taiga, más bien, nunca pensó que tal situación pudiera suceder.
- Te sorprendí ¿no? – Expresó ella de forma burlona a pesar de su rostro inexpresivo, el castaño carraspeó su garganta.
- Eso no cambiará las cosas. Si serás una jugadora más, tendrás que seguir mis métodos de entrenamiento, así que prepárate.
- Eso estaré esperando. – Expresó ella de forma algo desafiante. El día terminó con dos nuevas miembros para el equipo, eso solo conseguía formar más y esperaba que así ya pronto empezaran a tener un mejor juego, Taiga las prepararía para ese momento.
Y terminamos el problema con dos chicas que se unieron, así ya el próximo cap finalmente será el partido de práctica con Seijo, de ese modo Jinguji, la primera rival, entrará en escena y pues veremos el desarrollo de tal partido con Taiga como espectador ¿que sucederá? Esperen al próximo cap, saludos.
