El partido de practica entre ambos equipos ya estaba dando comienzo. Taiga fue a sentarse al banco con Nozaki y Ukita a su lado, las dos como reserva se quedarían ahí observando al resto jugar.

- Ustedes dos, observen atentamente el partido. – Les comentó el castaño, ambas chicas asintieron mientras ya observaban el desarrollo del mismo.

- Dejaremos que ustedes comiencen a batear ¿Qué dicen? – Preguntó Jinguji, a pesar de que sonaba engreído, Tsubasa aceptó.

- Lo haremos, gracias por este juego. – Hizo una reverencia así como el resto de las chicas, el equipo rival también realizó el saludo mientras todos iban a sus respectivos puestos para empezar, la castaña se dirigió al resto de sus compañeras. – Chicas, recuerden que lo importante es divertirse, así que disfrutemos de este juego ¿entendido?

- ¡Si!

Una chica del equipo rival estaba sobre el montículo como pitcher, ya entonces Shinonome fue la primera en empezar para batear, poniéndose en posición.

- No importa que sea un partido de práctica, lo daré todo para ganar. – Expresó seriamente. La chica rival preparó su lanzamiento, haciendo una bola rápida, Shinonome consiguió un hit al momento, enviando la pelota, las chicas del equipo rival reaccionaron lo más rápido que pudieron, aunque fue tarde, ella ya había alcanzado la primera base.

- ¡genial! – Expresó Tsubasa junto a otras chicas.

- Lo hizo, pudo conseguirlo. – Nozaki se veía feliz junto a Ukita, al voltear a ver a Taiga, este mantuvo su rostro serio y de brazos cruzados. - ¿Shimazu-kun?

Aunque le preguntó, él no dijo nada. Ahora la siguiente en batear fue Asada la cual llegó a la zona de bateo con calma y su sonrisa de siempre, sosteniendo el bate con suavidad.

- Aquí voy~

Se hizo el lanzamiento, Asada bateó aunque la bola pasó de largo, consiguiendo el primer strike.

- ¡No te preocupes Asada-senpai, tu puedes! – Le animó Nozaki.

Con el segundo lanzamiento, Asada se plantó de mejor forma y consiguió un hit, empezando a correr, las chicas seguían animando mientras el juego parecía ir de manera perfecta para ellas.

- Realmente lo están haciendo, eso es bueno. – Expresó Ukita, Nozaki asintió.

- Todo el entrenamiento está rindiendo frutos, gracias a los esfuerzos de Shimazu-kun y Arihara-san, puede que lleguemos a ganar después de todo ¿no es así? – Le preguntó a Taiga pero seguía de la misma forma, serio y de brazos cruzados. - ¿Shimazu-kun?

- ¿Le pasará algo? – Preguntó la chica de la capucha, Nozaki no sabía que decir.

- No sé… estamos ganando pero no se ve alegre o algo por el estilo.

- No es eso… - El castaño finalmente habló, asustando a ambas chicas. – solo presten atención y lo sabrán. – Ambas quedaron confundidas con sus palabras, no sabían la razón por la cual estaba de esa forma siendo que las chicas están jugando relativamente bien y están ganando.

La siguiente en batear ya fue Tsubasa, esta sujetó el bate teniendo una sonrisa en su rostro, la pitcher rival se preparó para el lanzamiento con una bola rápida, Tsubasa la observó fijamente y bateó, la fuerza fue tal que la pelota salió volando, por más que las chicas de Seijo quisieron alcanzarla, se fue del campamento, había anotado un home run.

- ¡Así se hace! – Las chicas celebraron, de ese modo lograron anotar tres carreras, las primeras que consiguen en conjunto como un equipo, con Tsubasa pasando de último por la cuarta base.

- ¡Tsubasa-chan! – Tomoe corrió para abrazar a su amiga así como el resto de chicas que festejaban por aquel logro, se supone que era un momento emotivo para ellas, sin embargo… el otro equipo no se veía totalmente afectado por el suceso.

- Ustedes. – Taiga finalmente se acercó, eso llamó la atención de las chicas, Jinguji enarcó una ceja al ver al castaño ir hacia ella.

- ¿Ocurre algo? – Preguntó, Taiga la observó fijamente.

- … ¿Crees que está bien menospreciar de esa forma a las chicas? – Preguntó, Tsubasa y el resto no tenían idea de lo que estaban hablando, en cambio Jinguji sonrió.

- Te diste cuenta ¿no? Supongo que era de esperarse de alguien experimentado, Shimazu Taiga.

- Y si me conoces… entonces ¿por esa razón aceptaste jugar contra nuestro equipo?

- No solo eso, igual me llamó la atención Arihara Tsubasa, aquella chica que ganó el torneo de clubes de secundaria, quería saber que era de ella en este equipo, supongo que ahora ya tengo lo que necesito, así que pararé de fingir. Chicas, es momento de tomar sus posiciones.

Las chicas del equipo Seijo asintieron, en ese momento empezaron a tomar otras posiciones, la castaña se acercó con Taiga.

- Shimazu-kun ¿Qué fue eso?

- Lo que ves… ellas no estaban jugando con todo, en realidad intercambiaron posiciones respecto a las que juegan realmente.

- ¿En serio? Entonces ¿solo nos estaban probando? – Expresó Nakano sorprendida al igual que el resto de las chicas.

- Ahora jugarán en serio, no dejen que eso las intimide, jueguen según lo que han estado entrenando. – Las chicas asintieron, el desarrollo de las cosas las había tomado por sorpresa, pero no bajarían el ritmo por esa sorpresa, seguirían jugando, apuntaban a conseguir una victoria.

La siguiente en batear era Iwaki, esta se paró en el centro con el bate el cual agitaba.

- No importa si estaban jugando de mentiras, iré con toda mi energía en esta oportunidad. – La que estaba ahora en el montículo era Jinguji, ella miró fijamente mientras sostenía la pelota, ahora el aura era totalmente diferente, algo de lo cual Tsubasa se dio cuenta.

- No parece como antes… - Comentó por lo bajo.

Jinguji realizó el tiro, ahora se notaba la diferencia en ese momento, Iwaki quiso golpear la pelota pero pasó de largo, no supo en que momento pero le habían marcado un strike, fue en ese momento que las chicas quedaron totalmente asombradas por el desarrollo y la bola rápida de la castaña pálida.

- Fue muy rápida. – Comentó sin salir de su asombro antes de devolverla, Iwaki no iba a dejarse intimidar por algo como eso.

- ¡A la próxima lo conseguiré! – Señaló. Jinguji volvió a lanzar nuevamente, en esta ocasión una curva, consiguiendo su segundo strike. - ¡No puede ser!

- Ahora todo se ve tan distinto… - Nozaki ya se veía desanimada al igual que Ukita. – Shimazu-kun ¿realmente sabías esto?

- La realidad puede doler, ellas finalmente muestran su verdadera fuerza, eso es lo que conforma un equipo que ha ido a un torneo nacional.

- Un torneo nacional… - Siguieron observando el juego, aunque estén perdiendo, no podían quitar sus ojos de encima.

Kawakita fue la siguiente en batear, conociendo el desarrollo actual de las cosas no tenía seguridad en que pudiera conseguir algo, aunque al ver el rostro de su amiga le impulsaba a querer lograrlo, fue entonces que decidió jugar por lo seguro y hacer un simple toque, eso causó que empezara a correr a primera base, con esfuerzo pero logró mantenerse segura, a pesar de ello, Jinguji no se mostró preocupada.

Nakano fue la siguiente, no dejó que los nervios la controlaran y buscó batear, aunque al primero fue un strike, quiso jugar la misma carta y conseguir un toque, claro que la cátcher de Seijo lo tenía previsto, sujetando la pelota y arrojándola a primera base para conseguir el segundo out; no todo terminó ahí cuando la chica de la primera tiró justo a segunda donde estaba corriendo Kawakita, de ese modo quedando ponchada, tuvieron tres outs.

- Es el momento de cambiar, ahora todo terminará. – Señaló Jinguji mientras iban a la zona de bateo, las chicas tomaron sus respectivos puestos en el campo, Kurashiki ya estaba sobre el montículo para lanzar, aunque tenía algo de nervios, observar los potentes tiros de Jinguji le hacía pensar que no tenía oportunidad alguna, apenas estaba empezando a jugar y no tenía la experiencia de la capitana de Seijo, su mente estaba hecha un desastre en ese momento.

- Kurashiki-san. – Sintió la mano de Tsubasa sobre su hombro. – Tu puedes, contamos contigo. – Comentó con una sonrisa, la pelirroja tomó un largo respiro para después asentir.

Intentó mantenerse serena, recordó los consejos que Taiga le había explicado, ese era el momento de ponerlos en práctica. Una chica de Seijo era la primera en batear, Kurashiki levantó la pierna al momento de tirar la pelota, una bola rápida, en un principio la chica no tiró bateó, dejando que pasara, aunque eso marcó un strike, la chica no se veía nerviosa, Kurashiki exhaló dejando salir su preocupación, no era momento de pensar en otras cosas, debía concentrarse en lo que tenía enfrente.

Waka hizo señales para señalarle a la pelirroja que lanzara una curva, esta asintió minuciosamente mientras preparaba el tiro, de ese modo lanzó aunque la pelota se desvió un poco a la izquierda, era el primer ball para ella.

- (Debo tener cuidado…) – Pensó mientras le devolvían la pelota, el primer paso era importante y si lograba anotar un out, quizás podría darle una oportunidad al equipo. Kurashiki lanzó nuevamente, teniendo fe en que pudiera ser un out, pero ocurrió lo contrario.

El metal del bate resonó con la pelota, siendo enviada, las chicas reaccionaron rápido para poder agarrarla, Tsukumo era la más cercana por lo que fue hacia ella, dando un salto para agarrarla y tirarla en el mismo instante a primera base, Shinonome se apresuró por agarrarla pero fue tarde, la chica había alcanzado la base y estaba segura.

Kurashiki sintió nervios, pensó que fue un error suyo el que pudieran anotar el hit, Taiga observó aquello.

- Son situaciones como estas las que tienen que enfrentar en partidos oficiales. – Empezó a hablar, Nozaki y Ukita voltearon a verlo. – El equipo rival irá con todo con tal de ganar, así que estar bajo constante presión es una barrera que necesitan superar si realmente aspiran a ganar el torneo intercolegial, ese tipo de experiencia es lo que deseo que obtengan.

- Entonces… ¿esperabas que esto sucediera? – Preguntó la rubia, Taiga asintió.

- Este tipo de sensación solo puedes obtenerla contra un equipo experimentado, espero que ellas puedan absorber todo el conocimiento que están obteniendo de Seijo, les servirá.

La siguiente chica pasó a batear, Kurashiki dejó de lado los nervios para lanzar, acabando en el mismo resultado y con un hit, de igual forma fue directo a centro, Nakano la alcanzó y lanzó a segunda, aunque nuevamente no pudieron marcar out y en primera la segunda chica ya había tocado base, Seijo tenía dos cubiertas y ni un solo out.

Para la tercera, ahora Jinguji iba a batear, Kurashiki se puso en posición y lanzó la pelota, en ese momento Jinguji se plantó en el suelo.

- Arihara Tsubasa… esto es lo que te espera si planeas ir al torneo.

Ninguna supo lo que sucedió, la pelota desapareció de la vista de todas, como si se hubiera esfumado de la faz de la tierra, pero no fue así, empezó a volar tan alto que ninguna pudo alcanzarlo, su dirección la llevó directamente hacia el campo verde y fuera, Jinguji había anotado un home run, preocupando gravemente a las chicas.

- Les marcaron un home run… - Nozaki bajó la mirada, Ukita igualmente se sentía triste, Taiga se mantuvo serio todo el tiempo, ese era el tipo de conocimiento que solo podía conseguirse enfrentando a un equipo de calibre, las chicas deben recordar esa sensación y grabar las imágenes fuertemente en sus cerebros.

- A partir de ahora, las cosas no van a cambiar. – Declaró Jinguji y sus palabras empezaron a hacerse realidad.

Hit tras hit, carrera tras carrera, las chicas de Satogahama nunca más volvieron a anotar una carrera, y si, por algún milagro, lograban batear, les marcaban tres outs de manera automática, el partido rápidamente se volvió algo disparejo para ellas las cuales estaban siendo derrotadas de manera aplastante.

- ¿En serio? ¿Esto está sucediendo realmente? – Preguntó Ukita con preocupación, ya no sabían que pensar al ver a sus compañeras caer rápidamente.

- ¡No hay que rendirse, debemos resistir! – Tsubasa buscaba animar a sus compañeras aunque era un esfuerzo inútil, la superioridad de Seijo había quedado demostrada.

- Tsubasa-chan… - Kawakita miró a su amiga con preocupación, pero no solo eso, ella igual había cometido errores, en cierto momento que anotaron un hit, ella tenía la pelota justo en su dirección, era una oportunidad perfecta para atraparla, pero, en el momento más justo, se le terminó escapando, eso fue un shock grande para ella, chasqueando la lengua.

El tiempo pasó y el marcador terminó de la siguiente forma.

Satogahama: 3 carreras.

Seijo: 18 carreras.

- Se terminó el partido. – Jinguji y el resto de las chicas de Seijo se dieron la vuelta, algunas celebrando la victoria, prácticamente fue algo pequeño para ellas, Taiga se acercó a la capitana.

- Fue un buen juego, gracias por aceptar la petición. – Extendió su mano, Jinguji aceptó el apretón.

- No hay de qué, quise probar su fuerza, tienen mucho que mejorar.

- Lo sé, ya en la próxima las cosas serán diferentes. – Aseguró el castaño, Jinguji sonrió de forma desafiante.

- Esperaré para ese momento, gracias por recibirnos. – Dicho eso se dio la vuelta para retirarse, Taiga volteó a ver a las chicas, claramente el ambiente no era el mejor, dado el resultado, la mayoría se encontraban cansadas y deprimidas por la diferencia de fuerza, tenía mucho que explicar.


Regresaron a la sala del equipo, todas ellas estaban recostada o sentada luego de aquel juego, aunque una sensación de derrota era general.

- ¡Fuimos derrotadas, aplastadas totalmente, que frustrante! – gritó Iwaki bastante enfadada.

- No puede evitarse, ellas tienen más experiencia que nosotras, intentar ganar iba a ser bastante increíble. – Respondió Waka.

- Pero aun así, realmente fueron fuertes, jugaban en serio en todo momento. – Comentó Kawakita.

- Eso demuestra que nos falta bastante ¿realmente podremos llegar al torneo? – Preguntó Nakano.

- Podrán hacerlo. – Habló Taiga haciendo que todas le presten atención. – Perder es bastante horrible, lo sé, esa sensación de inferioridad frente a un equipo más fuerte es algo que uno no puede olvidar, pero pro esa misma razón no hay que rechazarlo, no se sientan tristes o deprimidas por este resultado, en vez de ello intenten verlo como un impulso, una meta a superar, para que la próxima vez que jueguen contra ellas, sean un equipo totalmente distinto y preparado para ganar, eso es lo que espero de todas ustedes.

- … Así es, la próxima ocasión podremos hacerlo, las veremos una vez entremos al torneo y en ese momento demostraremos cuanto habremos mejorado. – Complementó Tsubasa. – esto fue apenas el comienzo, la siguiente ocasión será un resultado diferente.

- … Yo, siento que todo esto fue mi culpa. – Empezó a hablar Kurashiki. – Todas depositaron su confianza en mí como la pitcher y siento que las defraudé… no deseo que vuelva a pasar lo mismo, quiero ir en serio… quiero ganar… - Tsubasa sonrió al escuchar sus palabras, taiga asintió complacido.

- Tomemos esta experiencia como algo de lo que podemos aprender para que no vuelva a repetirse, todas pueden mejorar y en la próxima tendremos un equipo mejor preparado, así que espero ver mucho más de ustedes en los entrenamientos ¿entendido?

- ¡Si! – Exclamaron todas las chicas, Taiga sonrió suavemente, al parecer lo que buscaba pudo conseguirse.

- Por hoy es todo, ahora ¿Qué tal si vamos a comer? Deben tener hambre.

- ¿Hambre? Siento que puedo comerme un restaurante entero. – Expresó Iwaki, causando risas en todos los presentes ahí.

- Vamos todos a comer. – Las chicas expresaron mientras ya iban saliendo del cuarto.

- Vamos Tomocchi, debemos recuperar energías. – Tsubasa sujetó la mano de su amiga.

- Si, vamos. – Ella sonrió aunque, al momento de ir detrás, escondió un rostro de frustración, algo parecía ir mal con ella respecto al resultado del juego, como si sintiera que no dio el mejor rendimiento, que ese no era el lugar para ella…


Y terminó el partido, tal como sucedió en el anime, las chicas sufrieron una gran derrota, algo que Taiga esperaba y que deberán aprender para superarse, esa experiencia es valiosa para ellas y su pronta mejora que se verá más adelante. Ahora, por el final, se viene un drama con Tomoe, si vieron el anime, ya saben a cual me refiero, y con Taiga involucrado, las cosas podrían ser distintas ¿que cambiará? Eso es lo que veremos en el próximo cap. Saludos.