Taiga jamás pensó que una situación así se podría llevar a cabo. No las conocía por mucho tiempo, pero entendía que la amistad entre Tsubasa y Tomoe era algo bastante duradero y se notaba como inquebrantable, como algo como lo presenciado fue suficiente para hacerlas pelear, daba a entender que el impacto fue demasiado grande para la castaña, siendo de ese modo no podía dejarla abandonada por lo que fue tras ella.

- ¡Arihara! – Le gritó por detrás mientras buscaba alcanzarla, la castaña si hacía honor a su habilidad puesto que corría bastante rápido, por lo menos Taiga no se quedó atrás, empezando a acortar distancia mientras estiraba la mano para sujetarla. – Maldición, no corras.

En cierto momento logró sujetarla, eso causó que ella perdiera el equilibrio y cayera al suelo, Taiga le acompañó, aunque este logró reaccionar rápido y darse la vuelta, cayó de espaldas pero pudo proteger a Tsubasa la cual abrazó para amortiguar su impacto.

- Mierda, eso dolió…

- Shimazu-kun, suéltame… - El rostro de Tsubasa expresaba dolor, escondiéndolo debajo de sus mechones.

- Si lo hago, vas a volver a huir, no puedo permitir eso.

- Déjame sola… por favor… no quiero ver a nadie…

- Eso no es verdad, necesitas ayuda ahora mismo. – Respondió él, Tsubasa entonces levantó su mano formando un puño.

- ¡Suéltame! – de un momento para otro empezó a golpear al castaño en el pecho, aunque sus golpes en realidad no le hacían daño, era más por la frustración que ella estaba sintiendo. - ¡No entiendes por lo que estoy pasando, solo quiero estar sola, no necesito tu ayuda o la de nadie más!

- Tienes razón, no lo entiendo, no es que haya tenido una amistad tan duradera y fuerte como la de ustedes dos… - Por un momento el castaño bajó la mirada, ya nuevamente mirando fijamente a los ojos a Tsubasa. – Pero si hay algo que logro entender es que ustedes dos no deben acabar de esta manera, si Kawakita tomó esa decisión de que Jinguji le entrene es porque realmente se está tomando en serio el hecho de mejorar, lo hace por el equipo, por ti y por el hecho de que no quiere ser una carga para el equipo, ella debió pensar que entenderías sus sentimientos ¿acaso tu amistad con ella es tan frágil como para romperla de esa forma?

Tsubasa se quedó callada, ya en ese momento se levantó, dejando de estar encima del castaño, solo para darse la vuelta.

- Me voy… - Fue todo lo que dijo antes de empezar a caminar, Taiga se levantó mientras se sacudía el polvo y soltaba un suspiro.

- Esto podría ser más complicado de lo que pensé…

Llegó la noche, una vez regresó a su casa con las compras, fue a su habitación, ahí tenía su teléfono, lo bueno de volverse el entrenador es que obtuvo los números de todas las chicas por cualquier cosa que deseen comunicarse, una movida la cual sorprendió a su madre que le preguntó si ya estaba próximo a tener novia, lo negó rápidamente y solo recibía mensajes en cualquier caso relacionado al equipo, mayormente Waka y Tsubasa mantenían más contacto con él respecto a los entrenamientos.

Asada: "¿Qué pasó con Arihara-san?"

Vio el mensaje de Asada, el castaño estaba recostado en su cama esperando a que terminaran de preparar la cena.

Taiga: "No salió tan bien, realmente está muy dolida por lo sucedido"

Asada: "No será muy sencillo, pude calmar a Iwaki-san por mi lado, aunque sigue culpándose de lo sucedido, desde entonces no he podido comunicarme con Kawakita-san"

Taiga: "Quizás pueda abarcarla mañana, por ahora Arihara no estará dispuesta, incluso dudo que se presente a la práctica"

Asada: "Esto es algo que debemos resolver, tu claro como el entrenador, yo intentaré hacer algo como su senpai"

Taiga: "Sabiendo que te gusta rociar con la manguera a las chicas, no creo que seas el tipo de senpai "confiable"

Asada: "Eres malo –lengua fuera- será mejor que hagas algo al respecto, esto podría afectar en el futuro y no es bueno para la moral del equipo"

Taiga: "Es verdad, si las dos pudieran verse de frente, seguro podrían hacer las paces"

Asada: "Como están ahora, eso es un poco complicado, por ahora digamos que las practicas continuarán normalmente, hasta que se nos ocurra algo"

Taiga: "Muy bien…"

En ese momento le llamaron para bajar a cenar, el castaño realmente tendría problemas buscando una solución, solo esperaba que al día siguiente pudiera ver a una de las dos y tratar de llegar a un acuerdo.


Al día siguiente, ya en el instituto y durante el almuerzo, Taiga hizo su camino a la clase donde estaban las dos, ya conocía el camino debido a que fue en unas cuantas ocasiones, esperaba que pudiera verlas ahí. Una vez llegó, se asomó por la puerta, no logró ver a Tsubasa dentro.

- Debí saberlo…

-Shimazu-kun. – Escuchó una voz a sus espaldas, pudo saber que era Kawakita, esta vio al castaño con una interrogante en su cabeza. - ¿Qué haces aquí?

- Te estaba buscando, necesitamos hablar, ven. – Sin previo aviso, agarró su brazo y la arrastró lejos de ahí, la de cabello corto no entendía que estaba sucediendo pero esa imagen de ellos ciertamente daba a malentendidos, como que el delincuente de la escuela se lleve a una chica no augura nada bueno.

Ya después que se alejaron, acabaron justamente afuera en los pasillos con vista a las canchas de tenis del instituto, ya soltando a Tomoe.

- ¿Por qué me arrastraste?

- Es sobre lo de ayer. – Una vez mencionó eso, la chica bajó la mirada. – Necesitas hacer las paces con Arihara, esto es por el bien del equipo.

- … Shimazu-kun, lo siento, pero no creo que pueda hacerlo…

- Ella es tu amiga, han tenido esta amistad desde hace tiempo ¿realmente dejarás que una simple pelea arruine todo eso?

- … No es cuestión de que lo arruine, pensé que Tsubasa-chan entendería mis sentimientos, ya deberías saber que precisamente solo entré a jugar béisbol porque deseaba seguirla a ella y ayudarla a cumplir sus sueños… yo realmente nunca practiqué para nada hasta que entramos al instituto, siendo sincera, no creo que esté hecha para jugar.

- No digas eso, he observado los entrenamientos de todas, te esfuerzas bastante para alcanzarlas.

- … Me alegra escuchar eso. – Puso una pequeña sonrisa en su rostro. – Pero no me siento de la misma manera, en nuestro equipo hay personas mucho más capaces que yo y que están mejorando a pasos agigantados, yo me estoy quedando atrás, y justamente por ese hecho es que busqué ayuda en Jinguji-san para entrenar, ella me ofrece las críticas y consejos que busco para poder mejorar mi juego, algo que con Tsubasa-chan jamás hubiera logrado conseguir; deberías saber que, siendo como es ella, jamás podría mejorar puesto que nunca sería estricta conmigo.

- Eso es verdad, Arihara es bastante suave y amigable con todos, ella es buena y tiene un talento innato, pero carece de esa actitud para ponerse seria al respecto. – Tuvo que admitir el castaño, más cuando la ha observando explicando a otras en el equipo.

- De eso mismo hablo, yo busco a alguien que señale mis errores y me diga como repararlos, Jinguji-san tiene lo que necesito, lo lamento por Tsubasa-chan si es que la lastimé… y ese parece ser el caso…

- ¿Realmente no puedes arreglarlo? Si ella te escuchara hablar todo lo que me dijiste, seguro entendería.

- Me gustaría que ese fuera el caso… pero siento que ella siempre tuvo ese pensamiento de que siempre acudiría a ella cuanto tenga algún problema, así como ya la he ayudado sea cocinando o estudiando… ella me pagaría de la misma forma.

- Dicho de otra forma, se siente traicionada. – Tomoe asintió, el castaño soltó un suspiro. – Realmente puedo hacer muy poco aquí, es algo que ustedes dos deben solucionar por su propia cuenta y pronto para que no afecte demasiado al equipo.

- Me gustaría… pero Tsubasa-chan es muy terca, seguro ella no admitiría que pedí ayuda a alguien más.

- Esa chica… - Taiga se resistió la tentación de hacerse un facepalm. – Solo dime algo ¿estuvo hoy en clases?

- La vi… pero no me dirigió la mirada para nada, incluso se fue rápidamente apenas sonó la campana del almuerzo.

- Debe estar en algún sitio sola, parece que tampoco se presentaría a la práctica sabiendo que estarás ahí…

- Me hace sentir mal… - Tomoe bajó la mirada al suelo, su rostro expresaba tristeza. – Nunca pensé que las cosas irían de esta forma… realmente no deseo perjudicar al equipo, si pudiera tener la oportunidad de hablar con ella…

- … Creo que puedes tener esa oportunidad. – Tomoe vio a Taiga con cierta duda.

- ¿Puedo tenerla?

- Así es, solamente debo de platicarlo con el resto de las chicas, seguro se nos ocurrirá algo.

- … Eso me gustaría. – Una pequeña sonrisa se formó en su rostro. – Realmente lamento todas las molestias que hemos causado.

- No es nada, es mi trabajo como entrenador después de todo. – Sonrió de forma segura. – Déjame los preparativos.

- Si. – Asintió Tomoe con una sonrisa. Podía confiar en que Taiga obtuviera una idea para poder tenerlas a las dos juntas y que se reconcilien.


Después de clases, ya era momento de ir al campo de béisbol para las practicas, como era obvio, Tsubasa no se presentó y Tomoe tuvo que irse a continuar con Jinguji, de ese modo solo estaba el resto. Justamente Taiga aprovechó el momento para contarles la situación al resto que no estaba enterado de nada.

- … Ya entiendo el panorama, eso es muy inmaduro de su parte. – Comentó Shinonome.

- Yo… entiendo de alguna forma a Arihara-san, tampoco me gustaría que una amiga haga algo así a mis espaldas. – Respondió Nozaki viéndose triste.

- Realmente deseo arreglar esto, fue mi culpa, así que, si puedo conseguir que las dos se reconcilien, haré todo lo posible. – Expresó Iwaki con un rostro serio, Taiga asintió.

- Por eso les pido ayuda a todas, hay que encontrar el momento adecuado para que las dos logren coincidir y todo se arregle. – Pidió el castaño, sabiendo que todas tendrían distintas ideas, empezaron a pensar en una forma posible, en eso Nakano sintió como el foco se le encendió.

- Es fácil. – Expresó ella, haciendo que el resto la vea. – Solo hay que decirle que se presente aquí y solo hay alguien que tiene su confianza y cercanía además de Kawakita-san.

- ¿Quién? – Preguntó Taiga, ahí la periodista lo señaló a él. - ¿Yo?

- Quien más, hablas con ella casi a diario, incluso en el teléfono, parecen una pareja de enamorados. – Expresó la peliverde haciendo una expresión sugerente, Taiga sintió como si se hubiera atragantado con su propia saliva.

- ¡Q-Que rayos estás hablando! Solo es porque me expresa ideas para el entrenamiento. – Buscó defenderse pero la mirada de Nakano no estaba del todo convencida.

- ¿Acaso buscas cuestionar a una periodista? Saldrás perdiendo al final. – Sonaba desafiante, Taiga no tenía forma de ganar, ahí justamente sintió que por detrás le agarraban el teléfono.

- ¡Lo tengo! – Expresó Iwaki con el celular del castaño, ahí él sintió como si estuviera a punto de meterse en problemas.

- ¡Devuélveme mi teléfono!

- No~ - Canturreó mientras lo abría y buscaba entre los contactos a Tsubasa, el castaño maldijo el hecho de no haberle puesto contraseña.

- Maldita sea Iwaki, que me des mi celular.

- Muy bien, Arihara-san, deseo verte, tengo algo que confesarte y no aguanto más, realmente deseo verte ahora mismo, con mucho amor, Shimazu~… y enviar. – El castaño cayó al suelo en ese momento, ya era demasiado tarde, la porrista empezó a reír. – Alégrate, seguro con ese mensaje vendrá corriendo al instante.

- … Me las pagarás… - Ya no había caso, solo esperaba que Tsubasa no malentendiera el mensaje. – Ya me encargo yo de decirle a Kawakita que venga, solo esperemos que esto funcione…


- Que raro… Shimazu-kun me envió esto, pero no parece un mensaje que él escribiría… - Tal y como sospechaban, Tsubasa se presentó en el campo, tanto Taiga como las chicas estaban escondidas detrás de los girasoles, observando la situación, la castaña se limitaba a mirar a todos lados. - ¿Dónde estará?

- Ya estoy aquí. – Escuchó una voz a sus espaldas, volteó a ver para encontrarse con un rostro que no deseaba ver, ahí estaba Tomoe. - … Tsubasa-chan…

- Tomocchi… - Las dos se quedaron paralizadas, un ambiente totalmente pesado e incómodo se formó alrededor, ninguna expresaba nada, más que nada por el miedo de lo que la otra pudiera decir.

- … Tsubasa-chan, yo… - Ya que la de cabello corto estaba por hablar, Tsubasa se dio la vuelta, estaba por irse. – Espera.

- No tenemos nada de qué hablar. – Expresó de manera cortante. – Tienes que seguir practicando con Jinguji-san ¿no? No pierdas el tiempo aquí.

- No es eso… por lo menos escúchame por favor. Yo no quería que las cosas terminaran de esta forma, no pensé que reaccionarías de esta manera, lo hago tanto por el equipo como por ti y por mí, realmente deseo mejorar.

- ¿Y acaso no podías hacerlo conmigo? – Preguntó la castaña frunciendo el ceño. – Eres mi mejor amiga, podría ayudarte.

- Eso lo sé, pero no eres a quien necesito, Jinguji-san ha sido una buena instructora y siento que he mejorado mucho más que antes, yo realmente no deseo ser una carga para el equipo, por eso es que recurrí a ella.

- ¿Realmente pensaste en todo al momento que se lo pediste? ¿Creíste que aceptaría algo así solo porque dices que es para el equipo? Yo realmente sentí que podría ayudarte a cambio de todo lo que has hecho por mí, tenía la confianza, pero viendo que decidiste ir con Jinguji-san, me las has roto, no estoy molesta por el hecho de que decidieras ir con Jinguji-san a mejorar, estoy molesta porque no te tomaste la molestia en decirme antes que no necesitabas mi ayuda, si no lo hiciste para no lastimarme, eso solo lo hizo peor.

- Lo sé… y por eso quiero disculparme, debí haberte dicho que no quería que me enseñaras… supongo que tenía miedo que te lo tomaras a mal.

- Realmente lo hiciste algo malo… pero eso no es suficiente, me lastimaste bastante Tomocchi, no puedo perdonarte tan fácilmente. – En eso Tomoe vio a la castaña con sorpresa.

- ¿Cómo? ¿Por qué no puedes perdonarme?

- No solo me lastimaste, traicionaste mi confianza, no es algo que pueda repararse con facilidad, así que por el momento no puedes hacer nada… deberíamos dejar de ser amigas.

- … Tsubasa-chan… - En ese momento Tomoe sintió como el mundo se le estaba viniendo abajo, sus piernas se sentían débiles que estaba por caer de rodillas y sus ojos se estaban aguando, tenía ganas de llorar.

Por detrás, todas observaban lo sucedido, realmente no creían lo que estaban viendo, como Tsubasa iba a terminar su amistad con Tomoe; Taiga era el que más estaba enfadado, apretaba su puño con fuerza y gruñía por lo bajo, se rehusaba a que todo terminara de esa forma.

- ¿Shimazu? – Shinonome vio como el castaño salió del escondite en ese momento.

- ¿Shimazu-kun? – Tanto Tsubasa como Tomoe se sorprendieron de ver al castaño salir del campo de girasoles.

- ¿En serio Arihara? ¿Esa es la conclusión a la que llegas después de ver como Kawakita te pide perdón? ¿Así de frágil es su amistad? Porque, a mi punto de vista, solo estás siendo malvada con ella para vengarte.

- … Shimazu-kun, yo no…

- No digas nada, lo observé con mis propios ojos, ella está totalmente arrepentida de todo y tu ni siquiera aceptas sus disculpas, eso ya es maldad y no es algo que pueda aceptar. – La mirada del castaño en ese momento era como si estuviera observando a Tsubasa por debajo. – Si esa es la actitud de la líder después de un problema tan mundano como este, es significa que al final tus sueños no son tan grandes como pensaba, supongo que ni siquiera vas en serio con ellos.

- Yo no… realmente voy en serio con esto…

- Por como veo, eso no parece ser cierto, y yo que fui convencido porque querías cumplirlos, ahora me doy cuenta que no es así, me has decepcionado… por eso te lo diré claramente, consigue otro entrenador porque ahora mismo estoy renunciando al puesto. – En ese momento Tsubasa se puso tan pálida al escuchar esas palabras.

- … No… por favor, Shimazu-kun, no renuncies…

- Puedo hacerlo, después de todo soy un delincuente. – En ese momento el castaño sonrió de forma malvada. – Y no hay nada que puedas hacer para evitarlo, ya que tus sueños son tan poca cosa que se desmoronan después de una pelea, entonces quizás todo esto fue una pérdida de tiempo, así que podría aprovechar mejor mi tiempo en otra cosa y…

*Slap*

El sonido de una cachetada retumbó por todo el campo, tanto Tsubasa como Taiga y las chicas observaron con asombro, Tomoe justamente había abofeteado al castaño.

- ¡Lo sueños de Tsubasa-chan no son una pérdida de tiempo! – Gritó con todas sus fuerzas a Taiga, viéndolo con enojo. – No permitiré que insultes todos los esfuerzos que ella ha puesto, yo la he observado de cerca y sé muy bien que ella realmente quiere cumplir su sueño con todas en este equipo, así que cualquiera que se atreva a decir que es una pérdida de tiempo o algo malo, no se lo perdonaré, ni siquiera a alguien como tú.

- Tomocchi… - Tsubasa quedó totalmente asombrada de ver como Tomoe la estaba defendiendo a pesar de todo lo que le dijo, en ese momento lágrimas empezaron a bajar de sus mejillas.

- Tsubasa-chan… lo que haces no es nada malo, yo realmente te estoy apoyando y seguiré así, aunque todos digan lo contrario…

- … Tomocchi… lo siento… realmente lo siento… - Tsubasa abrazó a su amiga con fuerza mientras empezaba a llorar, Tomoe se mostró sorprendida pero correspondió el abrazo, igual soltando lágrimas.

- Yo igual lo lamento Tsubasa-chan, las dos cometimos errores después de todo…

- Es verdad… - Las dos se vieron a los ojos, empezando a sonreír, finalmente habían hecho las paces.

- Hombre, eso sí me dejó sorprendido. – Expresó Taiga, ganándose la mirada de las dos chicas. – Realmente hacer de malvado no va conmigo.

- ¿Qué dices? – Preguntó Tsubasa, el castaño se cruzó de brazos.

- Viendo que su discusión no iba a ningún lado, tuve que meter algo de presión, supongo que las asusté por un momento.

- Entonces… ¿no renunciarás a ser nuestro entrenador? – Preguntó Tomoe, Taiga asintió con la cabeza.

- Todo esto fue un acto con tal de que las dos pudieran reconciliarse. – Expresó con una sorpresa.

- ¡Shimazu, nos asustaste! – En ese momento Iwaki salió del campo, así como el resto de las chicas, ambas amigas las vieron con sorpresa.

- ¿Estuvieron ahí todo el tiempo? – Preguntó Tsubasa.

- Así es. – Respondió Kurashiki. – Shimazu-kun nos pidió ayuda con esto…

- Pero no nos esperábamos esa actuación, nosotras también creímos que iba a abandonar el equipo. – Comentó Waka.

- Ya, muy bien, lo lamento por no haberles dicho nada ¿estoy perdonado? – En ese momento Tsubasa miró a un lado, una sonrisa malvada se formó en su rostro.

- Muy bien… te perdonaremos, pero después de algo más… Asada-senpai.

- Si~ - La pelimorada apareció en ese momento, sujetando una manguera, el castaño enarcó una ceja.

- Asada… ¿Qué harás con esa manguera?

- Nada malo… solo voy a enfriarte un poco la cabeza, será mejor que te prepares. – En ese momento se abrió la llave, el chorro salió disparado a un lado del castaño el cual esquivó.

- ¡Eso casi me da!

- Esa es la intención, no huyas y déjate mojar, solo así te perdonaremos. – En ese momento Asada empezó a perseguir a Taiga con la manguera.

- ¡Por un demonio, no traigo otro cambio de ropa, no lo hagas! – Taiga empezó a huir de los chorros mientras las chicas empezaban a reír. Tsubasa y Tomoe se vieron con unas sonrisas mientras disfrutaban del castigo de Taiga.

De ese modo, las dos pudieron reconciliarse, de esta experiencia, ambas aprendieron bastante y solo ayudó a fortalecer sus lazos de amistad, ahora estaban mucho más unidas que antes y era algo que necesitarían para futuros desafíos.


Ninija Britten 11: Bueno, ya cada quien tiene su tiempo para postear así que no te preocupes y actualiza tu fic cuando tengas tiempo, ya seguro por aquí este cap te gustará.

El Redentor 777: Igualmente lo pensaba, como igual el anime no menciona nada sobre beisbol y que el campo que tenían estaba abandonado hasta que las chicas lo remodelaron, es que ni existía un equipo masculino, ya esperaré tu fic ;D

Por mi parte, ya resolví el problema, pensaba extenderlo por un cap más pero me dije que ya mejor lo termino, además expresé todo lo que quería expresar al respecto con esto, Taiga puede recurrir a las tácticas menos esperadas para resolver un problema, en el siguiente cap ya todo vuelve a la normalidad, espérenlo. Saludos.