Una vez regresaron de la playa, los días fueron pasando y al mismo tiempo las vacaciones se iban terminando. Taiga y Kurashiki finalmente decidieron dar un nuevo paso en la relación de ambos y oficializar el hecho de salir como pareja, algo que de lo cual las demás se enteraron al poco tiempo, todo gracias a Nakano y su red de información, siendo bombardeados por preguntas de todo tipo de índole y obvios comentarios de Asada e Iwaki, burlándose de ambos, al final pensaron que no había caso luchar contra ello y dejarlo pasar, era su relación, así que debían disfrutarlo lo mejor que se pueda.
- ¿Saldrás esta noche? – Preguntó la madre de Taiga, ya el sol se estaba ocultando y el castaño se había vestido para salir.
- Si, iré a ver a Maiko.
- Así que ambos irán al festival de verano, estoy orgullosa de ti. – Expresó ella con una sonrisa. – Me hubiera gustado que tu padre te viera ahora, finalmente iba a tener una nuera.
- ¡M-Mamá, no digas cosas tan pronto! – Expresó él con vergüenza, la madre soltó una pequeña risa.
- ¿Pronto deberemos organizar la boda? Quisiera verla con un hermoso vestido.
- Mamá… - Se llevó la mano a la frente. – La veré pronto así que me estoy yendo.
- Diviértete~ y no llegues muy tarde a la casa.
- No lo haré. – Ya entonces se fue, su madre le ha estado molestando con el asunto desde que se enteró que se volvió su novia. Ya entonces fue caminando por las calles, se vería con ella en cierta parte camino a donde se estaba realizando el festival así que esperaba los dos pudieran llegar juntos.
Pasando justamente por la parte cercana al río, el viento soplaba suavemente mientras el sol empezó a ocultarse, mirando al horizonte, ya incluso observaba algunas personas ir a la misma dirección que él, familias, chicas vistiendo yukatas, todos tenían el mismo objetivo.
- Taiga-san. – Escuchó su nombre, ya miró al frente, observando a Kurashiki. Llevaba una hermosa yukata de color rosado con estampados de flores, su cabello estaba levantado con un pasador para el cabello. - … ¿me veo bien?
- … Estás hermosa… - Se le escapó, eso hizo que ella se avergonzara.
- … Gracias… ¿vamos?
- Si… - Ya entonces empezaron a caminar al lado del otro, Kurashiki miró de reojo la mano de Taiga, fue entonces que, para su sorpresa, la terminó agarrando. – Querías ir agarrados de la mano ¿no?
- Si. – Ya sonrió ella. Continuaron su camino para llegar hasta el festival. En otro lado, dos chicas también en yukatas estaban llegando en ese momento.
- Este será un festival muy divertido~ - Expresó Tsubasa con emoción.
- Tsubasa-chan, no tienes que apurarte, el festival no se irá a ningún lado. – Expresó Tomoe.
- Lo siento Tomocchi, no puedo evitarlo. – Las dos siguieron caminando. Tsubasa llevaba una yukata de color blanco, con estampado de pelotas de béisbol ¿por qué hay una yukata así? Es un misterio, mientras que Tomoe iba con uno de color morado con adornos de flores.
- Las demás dijeron de reunirnos frente a la estatua principal del templo, aunque es un poco temprano.
- Lo siento, es que no podía esperar más. – Sacó la lengua de forma tierna. – Aunque me hubiera gustado que Shimazu-kun y Kurashiki-senpai fueran con nosotras, venir todos como un equipo.
- Ellos dos estarán en su cita, será mejor no molestarlos. – Respondió la pelinegra. – Respecto a eso… Tsubasa-chan…
- Está bien. – le interrumpió la castaña, teniendo una sonrisa en su rostro. – Me siento feliz por ambos, además no podemos negar que son una buena pareja.
- … Eso es verdad… - ya sonrió Tomoe. – Ya estamos por llegar al sitio de reunión.
- ¡Arihara-san, Kawakita-san! – Escucharon ser llamadas, frente a aquella estatua ya estaban Nozaki y Ukita, la rubia iba con una yukata de color verde mientras que la pequeña estaba una de color beige y con rostros de gatos alrededor como estampado.
- Nozaki-san, Ukita-san. – Ya se acercaron a ambas. - ¿Esperaron demasiado?
- No tanto… parece que igual nos ganó la emoción y venimos temprano. – Confesó la rubia.
- Las dos están lindas. – Les dio un cumplido Tsubasa.
- Gracias Arihara-san. – Sonrió Nozaki.
- Estás realmente tierna Ukita-san, esa yukata se ve muy linda en ti. – Comentó Tomoe, la pequeña se avergonzó un poco.
- ¿En serio? Mi mamá me ayudó a escogerla.
-Lo aseguro. – Ya en poco tiempo llegaron otras, Waka, Shinonome y Nakano aparecieron. La primera llevaba una yukata color azul oscuro, la segunda iba con una de color amarillo y la tercera con una de color verde pálido.
- Oh, que hermosas, esto es perfecto para el periódico. - La periodista empezó a fotografiarlas.
- Te ves muy bien en una yukata Shinonome-san. – Expresó Tsubasa. – Tienes un aire muy maduro.
- No es que quisiera llevarlo por gusto, mi madre me obligó… - Soltó un suspiro. – Hubiera venido con ropa normal si así quisiera.
- Vamos, no se puede venir a un festival sin tener puesta una yukata. – Expresó la castaña. – Te ves realmente linda de esa forma.
- ¡N-No es cierto! – Expresó ella con vergüenza, teniendo sus mejillas rojas.
- Veo que ya estamos todas. – Las últimas tres aparecieron, Asada estaba con una yukata de color azul cielo, Iwaki iba con una de color purpura y Tsukumo estaba con una yukata de color negro con estampado de flores.
- Tsukumo-san es toda una belleza madura, se ve bastante hermosa en yukata. – Expresó Nozaki.
- Tiene toda un aura de geisha ¿no? – Expresó Iwaki con orgullo.
- ¿Por qué presumes como si fueras tú la responsable? – Preguntó Waka con rostro inexpresivo.
- Por favor chicas, estamos aquí para divertirnos, el festival empieza ahora para nosotras. – Comentó Asada.
- Muy bien, el equipo de béisbol femenino de Satogahama ha llegado a divertirse. – Expresó Tsubasa levantando su mano, ya todas caminando al festival, la diversión iba a empezar.
Taiga y Kurashiki llegaron al festival, varios puestos de comida y juegos estaban acomodados a lo largo de la orilla del río donde normalmente se ponen y, como era de esperarse, mucha gente estaba reunida para disfrutar de la ocasión.
- Sí que hay demasiada gente aquí. – Expresó el castaño. – Perderse es algo posible, no sueltes mi mano.
- Si. – Respondió la pelirroja. Fueron viendo los alrededores y todo respecto al festival, el buen ambiente se podía sentir en ese lugar.
- Los fuegos artificiales no sucederán hasta más en la noche así que podemos ver algo que quieras. – Kurashiki miró para ver algo que le interesara, en ese momento quería probar ciertas cosas.
- Podemos ver los juegos. – Sugirió ella, el castaño asintió, ya entonces se pusieron a ver los puestos de juegos que habían, eran los clásicos que podían encontrarse en un festival de verano como el de recoger peces dorados, armar figuras de esas tablas de caramelo y otros.
- Ese se ve para mí. – Se acercaron a un puesto de tiro con rifle, varios premios estaban puestos sobre estantes y debía de derribarlos con un rifle el cual disparaba un corchete.
- Ey chico ¿quieres jugar? Tenemos premios que pueden ser del agrado para tu novia. – Habló el viejo sentado a un lado, Kurashiki se sonrojó al ser nombrada como novia.
- Como quieras viejo, voy a ir por el premio mayor. – Señaló un enorme oso de peluche que estaba justamente en la cima de los premios, el viejo soltó una risa.
- Buena suerte joven. – Pagó el dinero para recibir tres disparos, Taiga se puso en posición.
- Taiga-san, no es necesario que me regales ese peluche, incluso con un premio pequeño estoy bien.
- Tonterías, yo voy con todo así que pondré todas mis fuerzas para conseguirte el mejor regalo. – Respondió él. Cargando con el proyectil, se puso en posición y cerró su ojo para mayor precisión, apuntando hacia el oso. – Conseguiré ese premio pase lo que pase.
Disparó el primer corchete, dándole justo al oso en medio pero este no se movió para nada.
- Buen intento chico. – Expresó el viejo, Taiga gruñó por lo bajo.
- Taiga-san…
- No te preocupes Maiko, esta será la buena. – Cargó el segundo proyectil y nuevamente apuntó al oso, disparando al instante, nuevamente le dio sin ningún tipo de movimiento. – Maldición que pasa con esto…
Con el tercer y último proyectil, tuvo que buscar una forma con la cual pudiera derribarlo, ya entonces decidió mirar de forma más fija, si algo le ha enseñado jugar béisbol durante varios años es que prestaba atención a todo mínimo detalle que tuviera al frente, tuvo que recorrer con la mirada en varios rincones si podía encontrar aquel punto que mantenía estable al oso, ya entonces logró identificar algo.
- (Ahí está) – Dirigió la mirada justo a la pata izquierda del oso, el viejo enarcó una ceja.
- No creo que disparar ahí sirva de algo. – Taiga sonrió en ese momento.
- No desprecies la habilidad de un beisbolista. – Disparó a esa zona, en ese momento algo cayó por detrás y finalmente el oso se tambaleó, la sorpresa del viejo fue grande cuando el peluche finalmente cayó al suelo, Kurashiki se vio sorprendida. – No creas que no vi ese soporte atrás de la pierna que mantenía estable al oso, si lo hubieras puesto unos centímetros más adentro, no me hubiera dado cuenta. – El viejo simplemente soltó un suspiro, sonriendo de lado.
- Muy bien joven, me has derrotado, el oso es todo tuyo. – Recogió el peluche para dárselo a Maiko. – Tienes un novio bastante interesante, debes cuidarlo.
- … Si… - Una sonrisa suave apareció en su rostro mientras abrazaba al oso. – Taiga-san, gracias.
- Es un regalo después de todo, solo me esforcé para conseguírtelo, ahora veamos más puesto.
- Vamos. – Ya fueron los dos agarrados de las manos. Vieron la mayor parte de los puestos, disfrutando de todo y divirtiéndose, incluso pasando por los puestos de comida donde compraron takoyaki, algo de soba y algodón de azúcar.
- ¿Esa no es? – Algo captó la atención de Kurashiki, Taiga la vio de reojo.
- ¿Viste a alguien?
- Si, es una conocida. – Ya entonces fueron acercándose, ahí había un pequeño grupo de chicas reunidas. - ¡Honjou-san!
- ¿Eh? ¡Pero si es Kurashiki-san, Hello! – Saludó ella, no estaba sola, Hase María, Akino Komugi, Izumida Kyoka, Hanayama Emi y Nagai Kanako estaban con ellas. - ¿Oh? Pero si es Shimazu-kun, no pensé que estuvieran en una cita. – Expresó ella con sonrisa gatuna, la pelirroja se puso como el color de su cabello.
- Es la segunda vez que hablamos ¿no? – El castaño se dirigió a María, esta asintió.
- E-Esto… todas fuimos a apoyarlas en el torneo, lo hicieron bastante bien, es una lástima que perdieran el segundo partido. – Expresó la de lentes con tristeza.
- No importa, el siguiente torneo lo ganaremos. – Declaró el castaño.
- Me gusta esa actitud. – Sonrió Izumida. – Realmente mostraron bastante energía, sí que las chicas se divierten demasiado jugando.
- Fueron juegos divertidos ¿no lo crees Lou-chan? – Habló Akino a su ardilla la cual soltó un ruido de afirmación.
- A decir verdad, llegan en buen momento. – Expresó Hanayama, ambos se vieron confundidos. – La verdad es que deseamos entrar todas al equipo.
- … Un momento… ¿quieren entrar al equipo? – preguntó Taiga con asombro, Honjou empezó a reír.
- Parece que los sorprendimos. – La inglesa se limpió unas lágrimas por la risa. – No solo nosotras, todas las que vimos a ver su partido, fuimos totalmente atraídas por el béisbol que deseamos probarlo.
- Así es~ ya quiero agarrar una pelota y arrojarla. – Expresó Hanayama con brillos a su alrededor, los dos se vieron confundidos.
- Esto, lo lamento, ella puede ser un poco… tonta… - Expresó Nagai por debajo.
- Bueno, no por nada tiene de las peores calificaciones en la escuela. – Comentó Akino, aunque a la castaña pálida no parecía importarle.
- ¿Qué dicen? El equipo será realmente grande y divertido de ahora en adelante. – Expresó Honjou, ese fue un panorama que Taiga jamás pensó que podría presenciar, tanta gente buscando entrar al equipo, solo podía verse emoción en su rostro.
- ¡Por supuesto que pueden, tener más miembros es genial! – Respondió el castaño.
- Excelent, ya les diré a las demás, entonces estaremos preparando las hojas de admisión al equipo para cuando entremos de vuelta a clases. – Comentó Honjou.
- Nos veremos en el equipo entonces. – Comentó Kurashiki con una sonrisa.
- Ya quiero empezar a jugar con todas. – Izumida se veía muy decidida.
- Yay~ - Hanayama también festejaba a su propia manera.
- Nos vemos entonces regresando a clases, no crean que se los pondré fácil en los entrenamientos. – Sonrió Taiga.
- Lo estaremos esperando, nos vemos~ - Ya se despidieron de ellos que se fueron por el otro lado.
- Es el momento de seguir viendo los puestos de comida, ese takoyaki de ahí se ve delicioso. – Apuntó Nagai, viendo la comida con brillos en los ojos.
- ¿Qué acaso no estabas a dieta? – Preguntó Hanayama, lo cual paralizó a la pelinegra.
- E-Esto… hoy es el festival, usaré mi día libre para comer lo que quiera. – Expresó yendo en dirección al puesto, Hanayama empezó a reír mientras María e Izumida soltaron suspiros.
- Ella realmente es una amante de la comida. – Comentó Honjou por lo bajo.
Pasó un rato, el espectáculo de fuegos artificiales ya estaba por empezar y terminaron por ver muchos puestos por lo que ya estaban descansando en ese momento.
- Creo que comí demasiado… - Taiga se sentía lleno, Kurashiki soltó una pequeña risa.
- No vaya a ser que engordes.
- Jamás, si es así, estaré ejercitándome todas las mañanas. – Comentó él con una sonrisa. – Los fuegos artificiales empezarán pronto, deberíamos buscar un sitio donde poder verlos bien.
- Si… pero antes… quisiera ir al baño. – Respondió ella con algo de pena, Taiga entendió. Ambos se levantaron para buscarlo aunque debido a que pronto empezaba el espectáculo, la gente empezó a moverse. - ¿Eh?
- Esta gente… Maiko, no te sueltes.
- Eso intento… - A pesar de todo fue inútil, el mar de gente logró separar a ambos que poco a poco se fueron alejando hasta no saber dónde estaban.
- Tsk, no puede ser… ¡Maiko!
- ¡Taiga-san! – Ella estaba en otra zona concurrida en la cual no podía ver al castaño, eso la preocupó. – No puede ser… quiero ver los fuegos artificiales con él…
- Debo encontrarla. – Taiga empezó a correr por varios lados para ver si tenía suerte en encontrar a Kurashiki pero toda la gente amontonada en ese lugar no se lo permitía. - ¿Por qué pasa esto? Realmente quiero verlos con ella…
- ¿Shimazu-kun? – Una voz llamó su atención, volteó a ver para encontrar a Tsubasa y Tomoe.
- Arihara, Kawakita ¿no han visto a Maiko? La perdí de vista.
- ¿Eh? ¿La perdiste? – Tsubasa se vio sorprendida, Taiga bajó la mirada.
- Los fuegos artificiales están por empezar y deseo verlos con ella… - AL ver su mirada, ambas no podían quedarse quietas al respecto, sacaron sus teléfonos.
- Las demás deben estar en otros lugares del festival, llamaremos para ver si la han visto. – Informó Tsubasa, Taiga miró a las dos con asombro para luego sonreír.
- Gracias por la ayuda, son buenas amigas. – las dos se sintieron alagadas.
- No podemos perder el tiempo, hay que movernos. – De ese modo empezaron a llamar a las demás, el mensaje se envió y entonces se pusieron a buscar a Kurashiki, yendo a cada rincón del festival si podían verla e incluso preguntando a la gente, aunque no parecía haber éxito.
- No la han visto. – Informó Tomoe, Taiga empezó a perder las esperanzas cuando un mensaje de Iwaki llegó. – la encontró.
- ¿Dónde? – Preguntó el castaño.
- Parece estar en el templo, se quedó ahí para no perderse más.
- Entendido, gracias por todo. – Les agradeció antes de empezar a correr hacia aquella dirección, las dos solo lo vieron irse.
- Espero pueda llegar a tiempo. – Expresó Tsubasa con esperanzas, Tomoe asintió.
- Lo hará, vamos a reunirnos con las demás. – Tsubasa asintió, yéndose de ahí.
Taiga corría con todo lo que tenía, estaban a solo pocos minutos de que el espectáculo empezara y aún quedaba una distancia considerable antes de llegar al templo.
- (Maldición… que no sea tarde…)
En el templo, Kurashiki se quedó sentada en las escaleras, Iwaki la encontró y hablaron un rato, temía no ver a Taiga pero ella le dio animos y que solo esperara, ya entonces quedando sola, se quedó ahí, con la mirada baja.
- Taiga-san…
- ¡Debo llegar! – Taiga estaba cansado pero no iba a detenerse.
¡10!
La cuenta regresiva para los fuegos artificiales había empezado, el castaño empezó a correr más rápido para llegar.
¡9!
- Eso… - Kurashiki miró al cielo, solo podía escuchar el sonido de la cuenta regresiva.
¡8!
- ¡Llega maldita sea!
¡7!
¡6!
¡5!
- Taiga-san… - Kurashiki juntó sus manos, rogando por verlo.
¡4!
¡3!
¡2!
- ¡Maikoooo!
¡1!
El primer fuego artificial se pudo ver en el cielo, la gente miraba totalmente maravillada el espectáculo que se estaba llevando a cabo, Kurashiki igual lo vio desde donde estaba.
- ¡Maiko! – Escuchó su nombre, pudo ver a Taiga totalmente agitado frente a las escaleras mientras los fuegos artificiales seguían alumbrando el cielo.
- ¡Taiga-san! – La pelirroja corrió hacia él.
- ¿Lo hice a tiempo?
- Si… mira… - Los dos observaron al cielo, el espectáculo seguía sucediendo, ambos lo vieron ya totalmente aliviados mientras entrelazaban sus manos.
- Menos mal… - El castaño cayó de sentó en las escaleras. – Eso fue muy tenso.
- Al menos pudimos verlos juntos. – Sonrió la pelirroja, el último fuego artificial resonó en el aire. – Taiga-san… disfruté mucho pasar este día contigo, gracias por todo.
- No fue nada, yo igual me divertí. – Respondió él. – Hubo unos cuantos problemas pero creo que cumplimos con todo.
- Es cierto… hoy es la última semana de verano… la próxima ya entraremos de regreso al instituto y los entrenamientos.
- Eso no es realmente malo, tenemos un objetivo en mente, el próximo torneo que comenzará en invierno… esta vez ganaremos. – Declaró el castaño con decisión, Kurashiki asintió.
- Y teniendo nuevas compañeras, las cosas no serán como en verano.
- Así es… así que vamos a ganar, por todas, por el equipo y por ti.
- Taiga-san… - Los dos compartieron un leve beso en los labios. En ese momento el verano terminó y entonces llegó el momento de volver a la academia…
El Redentor 777: Pues sí, Tsubasa debe avanzar y seguro le irá bien con lo que venga en el futuro, eso ya es algo que mostraré y es que prometo darle un final feliz a ella, y pues que todo haya ido bien con tu familia, que no haya algún problema.
Ninja Britten 11: Justamente para esta parte fue que planeé ya hacerlos una pareja oficial jaja, la verdad es que he escrito pocas veces escenas de romance pero siempre intento que tengan un toque de anime, por lo cual es que mayormente me salen así jaja, ya este cap seguro te gustó igual.
Bueno, ya digo que para el siguiente cap se vienen muchos cambios, nuevas chicas entrarán al equipo y no solo eso, tengo muchas más sorpresas planeadas para futuros episodios, comenzando con el siguiente, ya verán todo lo que se viene en esta segunda parte, algo realmente interesante para todas las chicas, incluso las nuevas, nos vemos hasta el próximo cap. Saludos.
