Tsubasa llegó temprano a la sala del club y es que tenía una buena razón para ello, lo que pidió era algo que solo ella debía encargarse y nadie más debería de ver. La castaña esperó un rato hasta que vio la puerta abrirse, Nakano entró en ese momento.

- Arihara-san, traje lo que me pediste. – Le pasó un folder cerrado. – Fue algo pesado ya que mucha de la información que existe en internet desapareció de repente pero encontré algo, es sorprendente.

- Gracias por ayudarme Nakano-san, no sabes cuánto te lo agradezco. – Sonrió ella, la periodista asintió.

- No hay necesidad de que me agradezcas, es mi trabajo después de todo, pero solo déjame decirte algo, lo que hay dentro de ese folder es bastante duro, cuando investigué hubo cosas realmente sorprendentes, lo que hagas con la información no me concierne realmente, pero seguimos siendo amigas después de todo, no preocupes demasiado al equipo.

- Entendido, lo tendré en cuenta.

- Eso es todo por mi parte, me regreso a seguir buscando primicias, nos vemos al rato. – Se despidió de la peliverde. Ya de nuevo sola en la sala, dudó un poco y tragó saliva pero tenía que verlo, abrió el folder para revisar el contenido y leer las hojas que estaban dentro. Lo que había era impresiones de periódicos viejos pero que hablaban del asunto.

- … "Saionji Sanzigen, una gran estrella del mundo del béisbol" – Aquel hombre que veía en la foto era el padre de Fudo, se le veía bastante feliz, conforme más fue leyendo las noticias, hablaban cosas buenas de él, perteneció a un equipo de primera división, cosechó bastante dinero y fue muy famoso durante mucho tiempo, incluso llegó a ser reclutado para viajar a Estados Unidos a participar en las grandes ligas. – Solo veo cosas buenas… ¿Qué habrá sido lo malo? – En ese momento que pasó a la última noticia se aclaró todo, las pupilas de la castaña se dilataron al leer la noticia con el encabezado "Es encontrado muerto famoso jugador de béisbol, se presume que fue suicidio" Tsubasa pudo sentir como el habla se le fue y siguió leyendo la noticia, hablando como es que la carrera del jugador de pronto fue en picada, acumuló muchas deudas debido a que sufrió una lesión que lo alejó del campo durante meses y cayó en las drogas, al final acabó con su vida y quien vio primero su cadáver fue… su hijo…

Fudo estaba caminando por los pasillos solo como siempre, como era hora de receso, buscaba un sitio donde comer tranquilamente, ya entonces que estaba cerca de la entrada, vio de nuevo a aquel hombre de la gabardina, chasqueó la lengua.

En un momento que quiso tomar otro camino, de forma descuidada fue visto por este y fue hacia él.

- ¡Espera un momento, eres el hijo del fallecido beisbolista Saionji Sanzigen! Soy un periodista independiente, quiero que me respondas unas preguntas.

- No lo haré. – Fue todo lo que dijo antes de salir corriendo, aunque este le gritaba, ignoraba todo, no quería saber nada al respecto, eran recuerdos muy dolorosos que no quería que volvieran a salir a flote. Luego de haber corrido bastante hasta un sector vacío, se sentó, llevando su mano a su frente, apretó el puño con fuerza, realmente detestaba todo eso, los recuerdos que diariamente lo atormentaban incluso en sueños, ese día que lo vio perder todo…

"Flashback"

El estadio Koushien, un partido importante se estaba llevando a cabo ahí y todo estaba lleno, era la última entrada por lo que dependiendo del resultado ahí se decidiría al ganador. Un niño estaba viendo desde las gradas con ilusión en sus ojos, ambos equipos estaban parejos pero ya era la última oportunidad, el pitcher del equipo se preparó para lanzar en ese momento y justo entonces que lo hizo con su bola rápida, solamente el metal del bate resonó en todo el sitio, la pelota voló alto, tanto que no pudieron alcanzarla, un home run que marcó la victoria de ese equipo y todos los fanáticos empezaron a festejar, el niño también.

- ¡Bien hecho papá! – Quien había dado la victoria a ese equipo fue su padre, este corrió por las bases mientras saludaba y todo el equipo festejaba junto a él, ese fue el momento que ganaron la copa y él fue el responsable de conseguirlo.

- Fudo. – Una vez otorgó todas las entrevistas después del juego, fue por su hijo, este corrió hasta abrazarlo. – Papá lo hizo de nuevo.

- Si, estuviste genial. – Expresó el pequeño Fudo de 7 años, estaba muy orgulloso de su padre y sus logros, teniéndolo como un modelo a seguir. – No puedo esperar hasta poder jugar como tú.

- Así que quieres seguir los pasos de tu padre, buena suerte hijo, ya si quieres podemos jugar un poco a atrapar la pelota.

- ¡Me gustaría! – Siempre que no había un juego, los dos pasaban bastante tiempo juntos, no dejaba que su carrera como beisbolista le hiciera descuidar de su familia.

Fudo, vimos el partido, tu papá en asombroso.

- Sí que lo es. – Se jactó en su escuela, como varios niños veían beisbol y hablaban de ello, su padre siempre era tema de conversación.

- Jugarás igual que él ¿verdad?

- Eso haré, pronto podríamos estar jugando en el mismo equipo si se puede.

- Que suerte, tu padre es un gran jugador y puedes aprender de él, seguro serás igual de famoso. – Expresó otro niño.

- Ey, no estés celoso de Fudo-kun. – Reclamó una niña.

- No importa, sé muy bien que quizás no llegue a superarlo, él es el mejor pero me esforzaré para poder estar a su lado. – Declaró, ese era uno de sus sueños en aquel tiempo, quería estar en el campo junto a él y traer la victoria de su equipo.

- Inténtalo Fudo. – Los dos estaban jugando en el parque, aunque más era para entrenar, el pequeño Fudo buscaba batear la pelota mientras que su padre la arrojaba suavemente, aunque en muchas ocasiones fallaba. – No te rindas, sé que puedes.

- Si… lo haré. – Declaró con seriedad, el padre sonrió, en ese momento que arrojó la pelota, Fudo cerró los ojos para batear, pero entonces escuchó el sonido y vio la pelota volar, quedó asombrado. - ¡Papá, lo hice!

- Bien hecho, golpeaste tu primera pelota. – Sonrió, esta no voló lejos pero fue un comienzo. – Si sigues practicando de esa forma, podrás golpearla con más fuerza y mandarla tan lejos como yo.

- No creo hacerlo, eres el mejor, con solo golpearla estoy bien.

- No seas modesto Fudo, debes de ver por tu crecimiento, si mejoras y creces, tendrás mejores oportunidades, así es como tu padre lo ha estado haciendo y se encuentra en donde está ahora.

- … Bien, lo haré, aunque quizás no pueda, te superaré, seré un mejor jugador.

- Eso quisiera verlo. – Sonrió el padre. – Ahora no pierdas de vista la pelota, debemos continuar hasta que la golpees más fuerte.

- ¡Si!

Los dos continuaron esos entrenamientos, así pasaron los años, cuando cumplió diez años, entró a un equipo infantil, pudo obtener bastante conocimiento de su padre y este lo iba a ver en sus juegos.

- ¡Está volando! – Exclamó uno cuando vio como Fudo bateó la pelota la cual volaba, empezó a correr hasta llegar a primera base.

- ¡Bien hecho hijo! – Escuchó a su padre desde las gradas, el peliazul sonrió. Aprendió bastante estando en ese equipo e incluso él pudo otorgarles victorias, lo cual lo alegraba.

- Papá, ganamos el torneo.

- Por supuesto, hiciste gran parte, te encuentras en un camino para superarme.

- Pronto estaré en el Koushien y traeré la victoria para mi equipo, así como tu hiciste.

- Eso veremos hijo, eso lo veremos. – Siguió jugando, más que por ser el hijo de un jugador famoso, fue su propio esfuerzo lo que llamaba la atención hacia él y su padre seguía cosechando éxitos, fue entonces que llegó una noticia increíble.

- ¿América? – Exclamó Fudo ahora con doce años.

- Así es hijo, fui reclutado para jugar en las grandes ligas ahí por lo que pronto nos estaremos mudando.

- Que genial, podrás jugar con los mejores entonces.

- Es cierto… esto es lo mejor ¿no es así? Me he esforzado bastante para crecer y ahora me llegó una gran oportunidad… me alegra no haberme rendido hace tiempo…

- Papá… podrás hacerlo, te estaré viendo.

- Así es… me esforzaré Fudo. – Esos eran momentos felices para ambos, una gran oportunidad como esa no llega todos los días pero entonces ocurrió el desastre…

Durante un partido de la temporada en el que jugaba su equipo, las bases del rival estaban llenas y no podían permitir que anotaran más carreras, ya entonces que el bateador logró un hit, este iba hacia donde estaba el padre de Fudo, tuvo que correr para alcanzarla pero entonces pasó algo…

- ¡Aaargh! – Cayó de repente al suelo mientras se sujetaba justamente la pierna, había corrido tan deprisa que algo pasó, sus compañeros tuvieron que ir a verlo, Fudo estaba preocupado en las gradas.

- Papá…

El juego terminó con una derrota para su equipo pero eso no fue lo importante. Al ser revisado por el médico, reveló lo que pasó, sus tendones de la pierna izquierda habían sido desgarrados, más que nada por deterioro.

- Lamento mucho informarle esto Saionji-san… pero esta lesión puede ser peor de lo pensado, a lo más lo mantendrá alejado de jugar por diez meses.

- ¡¿Diez meses!? Pero si debo irme a América dentro de dos meses, no puedo estar así, al menos dígame que puedo recuperarme.

- No es fácil señor… el cuerpo humano no puede recuperarse tan rápido, si hubiera intentado presionar más, quizás se hubiera roto por completo y hubiera sido el fin de su carrera.

- … Maldición… - Expresó por debajo mientras apretaba el puño. Tuvo que ser dado de baja durante diez meses como fue prescrito pero por esa misma razón la convocatoria para ir a América también fue dada de baja, no podían contar con un jugador lesionado y perdió la oportunidad, siendo un duro golpe para él.

- Papá… - Fudo miraba preocupado a su padre el cual estaba recostado en la cama de su habitación, este se esforzó por sonreír.

- No te preocupes Fudo, me recuperaré de esta lesión y pronto volveré a jugar. – Exclamó eso pero las cosas no serían tan fáciles.

En un principio recibió cierto apoyo económico del equipo debido a que era una de sus estrellas pero no pasó mucho tiempo para que encontraran a alguien mejor y más joven, él fue dejado en el olvido debido a que representaba gastos y no dieron más dinero.

- No puede ser… estoy en números rojos… - Exclamó el padre viendo los recibos, ya no tenía tanto dinero aunque ahora podía caminar con muletas. Fudo solo podía observar como su padre estaba triste, quería hacer algo por él.

- Papá… yo puedo seguir jugando, jugaré por los dos.

- Fudo… gracias, al menos eso me alegra… - Expresó. Pasando el tiempo, su padre se veía en peor condición que antes, tomaba muchos medicamentos pero no lo hacía por necesidad, fue agarrando una adicción, eso lo hizo caer en lo más bajo desde entonces.

- … Mi vida se volvió una mierda… lo perdí todo… solo tenía el beisbol… - Exclamaba mientras estaba acostado.

- Papá, escucha el equipo y yo…

- No digas nada Fudo. – Le interrumpió. – Por favor… no digas nada… no escuchar sobre béisbol, por favor… no quiero recordar todo lo que perdí… - Exclamaba por debajo, se veía realmente deprimido y con ganas de llorar, Fudo no podía hacer nada al respecto, debido a su adicción pasaba por una fuerte depresión por perderlo todo, su carrera, dinero, las oportunidades que labró durante toda su vida.

- Papá… entendido… - No dijo nada para volver a su habitación, sabía bien que el béisbol lo era todo para su padre, fue su vida, pudo crecer gracias a él, solo podía pensar en que se recuperara y todo, al menos tenía las esperanzas de que eso fuera posible.

Un día nublado, las prácticas de su equipo de béisbol no pudieron seguir debido a ello y que estaba por llover, tuvieron que regresar.

- Acabaremos por hoy. – Anunció el entrenador. Fueron a cambiarse en ese momento.

- Ey Fudo ¿Cómo está tu padre? Desde que se lesionó, es como si todos se hayan olvidado de él. – Preguntó uno de sus compañeros.

- No te preocupes, está pasando por unos problemas pero se recuperará, pronto volverá a jugar como siempre.

- La verdad es que parece que su equipo lo dejó en el olvido, tienen una nueva estrella y no se ha mencionado nada sobre él.

- Todo saldrá bien, si no se recupera, yo jugaré por ambos, seré el mejor y mantendré su legado vivo. – Declaró. Una vez se cambió, caminó de regreso a su casa, gotas empezaron a caer en ese momento y la lluvia se fue volviendo más fuerte, empezó a correr. – Por qué no traje un paraguas…

Llegó hasta su casa, agarrando la llave para abrir la puerta.

- Ya llegué. – Anunció pero no escuchó respuesta alguna. - ¿Papá?

Fue a ver a la sala pero no lo encontró ahí aunque la televisión estaba prendida, se preguntaba dónde es que pudiera encontrarse, luego de eso fue a la cocina pero tampoco estaba ahí, fue entonces que solo hubo un lugar, debía estar en su habitación. Subió las escaleras para ver, tocando la puerta.

- Papá, ya estoy aquí. – No hubo respuesta, al abrir la puerta, vio que todo estaba oscuro y sucio dentro. – Por qué no prende la luz, si está dormido, entonces… - En ese momento que la prendió, vio algo que lo heló totalmente, su padre estaba tirado en el suelo. - ¡Papá!

Se acercó a verlo, lo volteó, viendo que su rostro no mostraba expresión alguna, temía que fuera algo entonces acercó su oído al pecho de este, su corazón no latía.

- Papá… no… papá, despierta… por favor… - Intentó despertarlo pero no reaccionaba, era un paro cardiaco y no sabía cómo reanimarlo. – Papá… despierta… por favor… te necesito… despierta… - Se fue desesperando más, lagrimas salían de sus ojos mientras más seguía reclamando pero fue inútil, tenía que aceptarlo… su padre había muerto…

El funeral se llevó a cabo, familiares, amigos y compañeros del equipo asistieron, se declaró que sufrió un paro por sobredosis de medicamentos, así que fue como un suicidio, por no haber soportado el hecho de que lo perdió todo y estaba en la miseria. Fudo solo estaba ahí sentado, mientras la gente a su alrededor lloraba, él no expresaba nada, solo miraba al frente a la tumba de su padre.

- … (Papá… lo tuvo todo por el béisbol… pero también lo perdió todo por este… el béisbol fue quien dejó a mi padre en ese estado… fue por el beisbol que cayó en depresión… todo es su culpa… el béisbol mató a mi padre…) – Empezó a apretar los dientes, cerrando su puño con fuerza, esa fue la conclusión a la cual llegó, no podía perdonarlo. – (No puedo perdonarlo… no puedo… todo es su culpa… todo porque dedicó su vida a él, lo terminó matando… yo… odio el béisbol…)

"Fin del flashback"

Fudo se recostó en la pared, cubriendo sus ojos con una mana, él realmente no deseaba haber recordado todo eso, después de todos esos años no podía perdonar por todo lo que perdió, la vida de su padre que fue en picada porque se dedicó a lo que amaba, eso lo llevó a su perdición.

- ¡Saionji-san! – Escuchó una voz, en ese momento volteó a ver para encontrar a una Tsubasa totalmente agitada, ella estuvo corriendo por toda la escuela. – Finalmente te encontré…

- … ¿Qué haces aquí?

- … Yo… lo sé… lo lamento pero… pedí a Nakano-san que investigara y…

- … ¿Lo sabes? – La castaña asintió, el peliazul soltó un suspiro. - ¿Qué piensas hacer con eso?

- Yo no sabía que pasaste por todo eso… tu padre fue un gran jugador…

- Eso mismo… lo fue… pero ya no más porque ahora está muerto… todo porque lo dio todo por el béisbol, creí que podía ser como él pero al final eso fue lo que lo mató, por su culpa fue que terminó muriendo.

- Eso no es verdad, seguro que fue feliz, dijiste que querías ser como él ¿no? Aún puedes seguir ese sueño, si entras como entrenador al equipo, entonces…

- ¡Ya dije que no, odio el béisbol! – Elevó su voz, asustando a Tsubasa. – El béisbol me arrebató a mi padre, nunca podré perdonarlo por eso, al final se olvidaron de él y lo abandonaron, no hay más que cosas malas.

- ¡No todo son cosas malas! – gritó Tsubasa esta vez. – Nos divertimos, jugamos como equipo, nos apoyamos entre todos, jamás haríamos algo malo como abandonar a nadie, no digas esas cosas ni generalices.

- ¿Es en serio? Solo es cuestión de tiempo, alguna lesión ocurrirá y entonces deberán abandonar a un jugador, eso sucede siempre, solo piensan en mejorar y terminan abandonado a quienes ya no sirven, así es en todos lados, terminarán pisoteando los sueños de alguien solo porque no puede seguir jugando.

- ¡Jamás haríamos algo así!

- No entiendes nada… el mundo no es un lugar tan amable, es en todos lados, deberías dejar de pensar tan positivamente y darte cuenta de la realidad, es algo inevitable al final y sucederá cuando menos lo esperes.

*Slap*

Fudo fue interrumpido debido a una cachetada, Tsubasa le golpeó en toda la mejilla en ese momento, estaba llorando, una vista que dejó al peliazul totalmente asombrado.

- ¡Eres un idiota! Yo solo quería ayudarte, por qué no entiendes, no todo en el béisbol es malo, que importa si lo que quiero es divertirme o jugar con todos, solo quiero que todos sean felices… tu igual… pensé que traerte al equipo te ayudaría… es todo lo que quería, pero sigues diciendo eso… realmente eres un idiota… está bien… dejaré de insistir, no puedo ayudarte en nada… - Dicho eso, Tsubasa se fue corriendo, Fudo se quedó ahí parado sin hacer nada, la viva imagen de la castaña llorando seguía en su mente, apretó el puño con fuerza.

- … Que frustrante… - No entendía por qué pero eso le frustraba demasiado, solo pudo mirar al cielo mientras se quedaba ahí solo, pensando en todo lo que sucedió, la ira que tuvo anteriormente por los recuerdos pero fue reemplazado por esa sensación de vacío, antes de darse cuenta, las palabras de Tsubasa le llegaron profundo, la había hecho llorar cuando ella solo quería ayudarle, ahora podía decirlo, se sentía como un idiota. - … Soy de lo peor…


el Redentor 777: Ya era momento de que ambas pudieran ser felices y justamente lo tenía planeado para meter a la mascota de esta forma, así entonces ya tienen más apoyo jaja.

Ninja Britten 11: Pues sí que al menos Kiribe ganó de todo esto así como Iwaki y Aoi, ya de tal modo que con el nombre de la mascota no se pueden resistir a Ukita jaja.

Bueno, debo admitir que este es el cap más fuerte que he escrito hasta la fecha, Fudo tuvo un pasado bastante duro y Tsubasa quiso ayudarlo más no se lo permitió, las cosas podrían ponerse complicadas por ese lado y se verá más adelante, pero eso será después porque el siguiente cap será uno muy divertido, veremos cierta cita que una inglesa y el chico que le interesa van a tener ¿como se llevará a cabo? Eso lo veremos después, hasta la próxima semana. Saludos.