Algunos desarrollos se dan de formas completamente inesperadas para la gente, en el caso de Kiribe, ocurrió algo que jamás creyó vivir. Se encontraba en su habitación, recostado en su cama mientras miraba su teléfono, justamente miraba a la pantalla la cual tenía reflejado el número de Honjou, no solo iba a tener una cita con ella sino que podía comunicarse ahora, era algo totalmente salido de un sueño y si era así, deseaba no despertar nunca.
- Que suerte he tenido… no es nada normal… - En ese momento sonó lo cual lo asustó y causó que cayera sobre su cara. – Eso dolió… ¿Quién es? – Revisó para ver que era Kakeru, contestó en ese momento. - ¿Kakeru? ¿Qué quieres?
- Solo llamaba para saber si estás listo para tu cita de mañana. – Se escuchaba alegre.
- Estoy nervioso ¿y qué tal si la aburro? O que al final no asista y solo estuvo jugando conmigo, ya sabemos que va tras varios hombres y…
- Cálmate Kiribe-kun. – El rubio lo calmó al otro lado de la línea. – Todo irá bien, confía en ella y en ti mismo y solo intenta divertirte en la cita.
- Deberías seguir esos mismos ejemplos y moverte con Nozaki.
- No intentes cambiar el tema, tu eres el importante hoy, todo saldrá bien, estaré rezando por ello. – Colgó en ese momento, el pelimorado soltó un suspiro mientras seguía recostado, no tenía idea de cómo saldría todo pero estaba dispuesto a hacerlo un éxito para que su senpai pudiera divertirse.
Llegó el día, era un sábado y acordaron reunirse en una plaza cercana, como recibió algo de ayuda de Howard para su cita, le avisó del hecho de que el hombre debería ser el primero en llegar y de tal modo fue con media hora de anticipación, vistiendo una playera de color azul con rayas blancas, pantalones vaqueros y zapatillas, además de portar una gorra volteada haca atrás, se quedó ahí esperando.
- Hi~ espero no hayas esperado mucho. – Vio llegar a Honjou, ella llevaba lo que era una blusa negra con holanes con una chamarra de mezclilla encima y una falda color beige con medias a la altura de la pantorrilla y tacones, se veía tan hermosa que no sabía que responder. - ¿Acaso te dejé sin palabras con mi belleza?
- N-No es eso, te ves bien… estás hermosa… - Expresó con algo de pena, la pelivino soltó una pequeña risa antes de abrazarlo del brazo, podía sentir la suavidad de su pecho lo cual lo puso como un semáforo.
- Entonces ¿empezamos nuestra cita? Vamos. – Los dos empezaron a caminar, lo que no sabían es que no muy lejos de ahí alguien estaban observándoles, llevando ropa casual se encontraba Kakeru que decidió vigilar de cerca a su amigo y que todo salga perfecto.
- (Eso Kiribe-kun, no estés nervioso y todo saldrá bien.) – Pensó mientras los veía irse y entonces fue señal para que él también empezara a avanzar.
- Y bien ¿Qué tienes planeado para el día de hoy? – Preguntó Honjou, Kiribe tuvo mucho que pensar respecto a la estructuración de la cita y que podría divertir a Honjou, así que investigó mucho al respecto aka le preguntó a Iwaki y Asada.
- El otro día vi un anuncio sobre un gran postre que venden en una pastelería que solo hay en este lugar, pensé que te gustaría ir.
- Oooh~ me gustan mucho los postres, you're a sweety. – Eso pareció animarla a lo cual el pelimorado festejó dentro de su mente.
- Yo pagaré por ambos así que puedes pedir cuanto quieras. – Respondió mientras ya iban en camino, Kakeru les seguía de cerca, totalmente feliz por su amigo que todo iba bien por el momento.
- Bien hecho Kiribe-kun… me alegra que vaya a salir bien…
- ¿Kirishima-kun? – Se sorprendió al escuchar una voz y ver quien era, Nozaki estaba justo ahí con ropa casual, siendo una blusa blanca sin mangas con una falda media larga de color azul y llevaba un bolso sobre su hombro izquierdo.
- ¿N-Nozaki-san?
- Es una sorpresa verte aquí ¿ibas a algún lado?
- B-Bueno… - No podía decir que estaba observando la cita de Honjou y Kiribe así que tuvo que salir con una excusa al respecto para librarse. – Yo… iba a la librería ¡Sí! Estoy buscando un libro para estudiar mejor.
- Que coincidencia, yo igual estaba por comprar uno. – Sonrió la rubia. – Si quieres, podríamos ir los dos juntos. – En ese momento el rubio tuvo una discusión interna, prácticamente Nozaki estaba sugiriendo que los dos pasen el rato juntos, otra forma de entenderlo es que es una cita pero tampoco quería dejar de observar a Kiribe, al final recordó las propias palabras de su amigo: si ve la oportunidad, él igual la debe de aprovechar…
- Está bien, vamos. – Nozaki sonrió al escuchar su respuesta.
- Espero puedas ayudarme. – De tal modo los dos se fueron en dirección a la librería, lo cual significaba que Kiribe estaría solo en su cita con Honjou, el rubio solo podía desearle suerte desde adentro.
- (Espero te vaya bien en la cita Kiribe-kun…)
La pareja terminó llegando a esa pastelería que señaló el pelimorado y ambos entraron, como era de esperarse, mayormente eran chicas las que estaban dentro lo cual le daba una sensación de estar fuera de lugar.
- ¿Acaso estás nervioso por entrar a un lugar de solo chicas? No te preocupes, estás conmigo. – Comentó Honjou por lo bajo, eso pareció darle valentía para entrar, el sitio era totalmente blanco y refinado con muebles de color rosa, de cierta forma le daba un aspecto victoriano de la antigua Inglaterra. – Debo admitir que he venido a este lugar por recordarme un poco a más país.
- Ya me encargaré de hacer el pedido, puedes sentarte mientras. – Exclamó él, la pelivino asintió.
- Que caballeroso~ - Ella fue a ocupar lugar mientras que Kiribe fue a la caja para realizar el pedido, recibió miradas por parte de las otras mujeres ahí que lo pusieron nervioso pero pudo pedir el postre, se trataba de un pastel de crema rosada española con fresas encima y caramelos suaves adornando las orillas, era totalmente vistoso y femenino y un éxito entre las clientes; el pelimorado tuvo suerte de alcanzar lo que era la última mitad de pastel ya que se había agotado con su pedido. Lo envolvieron en una caja a lo cual llevó hasta la mesa donde estaba Honjou.
- Aquí está el pastel, pedí también que nos traigan té, si no te molesta.
- Para nada, igual me encanta. – Sonrió ella. Se sentó al otro lado mientras abría la caja para ver el pastel, los ojos de la inglesa brillaron en ese momento. – So cute, aunque creo que una mitad es demasiado para nosotros dos.
- Podríamos guardar después.
- Es verdad, quisiera que algunas en el equipo lo prueben. – Trajeron la tetera con tazas y unos platos con tenedores para comer, Kiribe cortó dos pedazos para él y la inglesa. Ella se encargó de comer un poco, mostrando un gran gusto al probarlo. – Delicious~ deberías probarlo también.
- Está bien. – Kiribe cortó un pequeño pedazo para probar, sorprendido por el sabor. – Está bueno…
- ¿Qué te dije? – Soltó una pequeña risa. – Déjame sirvo el té, soy buena en esto. – Agarró la tetera para servir té en las dos tazas, estaba caliente y olía bien. – Darjeling~ que buena selección pediste.
- Supuse que, al ser inglesa, debe ser lo que te gusta.
- Supiste bien~ - tomó la taza con fineza para beber un poco. – Realmente me gusta el sabor, aunque el Earl Grey también es mi favorito.
- Sabes bastante. – Expresó Kiribe.
- De pequeña siempre tomaba té con mi abuela cuando vivía en Inglaterra, su pastel de chocolate blanco con chispas igual era bueno.
- Como no soy realmente de comer postres, no conozco mucho de esto, ahora me alegra saber un poco más. – Comentó el pelimorado.
- Estate quieto un momento. – Ordenó la inglesa, Kiribe no entendió lo que pasaba cuando acercó su mano, pasó su dedo cerca de la mejilla de él, viendo que tenía algo de merengue. – Tenías tu mejilla manchada, deberías vigilar mejor. – En ese momento lamió el merengue del dedo, cosa que lo hizo sonrojar. – Jeje, que lindo…
- N-No hagas ese tipo de cosas, una servilleta hubiera estado bien… - Exclamó por debajo.
- Lo siento, no resistí la tentación y quería ver tu rostro avergonzado… - Exclamó por debajo mientras miró fijamente a Kiribe, él realmente no podía verla si se ponía en ese plan. – Solo estoy jugando contigo, no necesitas avergonzarte demasiado. – Soltó una pequeña risa.
- Senpai, no sé manejar cuando te pones en ese plan. – Exclamó inflando un poco las mejillas.
- Entiendo, intentaré que no se repita… lo intentaré… - No sonaba convincente a lo cual el pelimorado se rindió. Sabía muy bien de lo que ha escuchado sobre Honjou, una chica bastante juguetona con quien le llame la atención, si ve a un chico lindo no dudará en hablarle e incluso seducirlo de alguna forma, ese pensamiento trajo un poco de tristeza a Kiribe, pensó que quizás para ella no era más que otro para jugar y entonces ir por alguien más al final. - ¿Sucede algo? – La pregunta lo sacó de su letargo.
- No es nada… que tal si vamos a nuestra próxima parada, aún hay mucho que hacer ¿no?
- Es cierto, solo pediré que guarden el resto del pastel para llevar. – Soltó un guiño mientras fue a la caja, Kiribe se quedó ahí, los pensamientos sobre la personalidad de Honjou continuaron…
Kakeru y Nozaki llegaron a la librería, como la rubia quería encontrar un libro, él se ofreció a ayudarla y entonces entraron para ver, el asunto es que él igual es bastante fanático cuando se trata de libros de sus materias favoritas por lo que al ver un estante sus ojos brillaron de repente.
- No puede ser… no creí que iba a salir hoy pero aquí está, la edición número quince de matemáticas exactas. – Se acercó a ver el libro. – Tiene ejercicios realmente complicados pero explicaciones precisas para resolverlos, es mi línea favorita de libros, no creí que pudiera obtenerlo hoy.
- Realmente te gustan las matemáticas. – Escuchó a Nozaki reír suavemente, Kakeru se dio cuenta a lo cual se avergonzó.
- E-Es raro que a alguien le gusten las matemáticas ¿no? como si fuera algo de ñoños…
- No lo siento así. – Respondió la rubia. – Cada quien es libre de gustarle cualquier cosa, así como yo me esfuerzo bastante en los deportes y el béisbol, respeto mucho tu gusto por las matemáticas y la química.
- … Me alegra escuchar eso… - Se rascó la nuca. – Nunca antes nadie me dijo eso, solo por ser inteligente me etiquetan de esa forma…
- Cree en lo que te gusta y otros quizás lleguen a entender y apreciarlo. – Comentó con una sonrisa, Kakeru se quedó callado por unos segundos mientras sentía que observaba un aura brillante alrededor de Nozaki, era como un ángel.
- E-Esto. – Ya salió de su letargo para seguir hablando. – Dijiste que practicas béisbol ¿no?
- Si ¿por qué? – Preguntó con algo de duda.
- En realidad el béisbol y las matemáticas no están muy separadas. – Se ajustó los lentes. – Al momento de arrojar una pelota se realiza un movimiento curvilíneo, este es conocido como una parábola y puede medirse por medio de fórmulas para deducir su trayectoria, del mismo modo cuando la golpean, forma una curvatura más grande, es realmente impresionante los ejes que pueden formarse respecto al recorrido de esta. – Expresó con emoción, para luego darse cuenta que podría haberla incomodado. – Lo siento… me emociono bastante al hablar…
- No importa, como soy pitcher, es algo que me ayuda. – Respondió la rubia. – Soy zurda así que intentó buscar una forma para mejorar mis lanzamientos y como tomar una mejor curva.
- Creo entender… - Kakeru entró en su modo inteligente en ese momento. – Si podemos encontrar el mejor tipo de lanzamiento para ti, quizás primero debamos trazar trayectorias en un plano cartesiano, si usamos este para trazar distintas parábolas y señalar dos ejes los cuales uno serías tu desde una posición estática y el otro el bateador, quizás logremos hallar una posible curvatura que haría que ambos lo convergieran y puedas poncharlos.
- ¿Me ayudarías con eso? – Preguntó Nozaki, fue entonces que Kakeru se dio cuenta, si acepta ayudarla, eso significaría que podría pasar más tiempo con ella y entonces llegar a conocerse más, una situación en la que sale ganando bastante.
- S-Si, me gustaría ayudarte, de ese modo podrás mejorar. – Declaró el rubio con ganas, Nozaki se sintió feliz.
- Estaré contando con tu ayuda entonces. – De ese modo los dos trabajarían juntos, Kakeru estaba un paso más cerca de lograr su sueño de acercarse a ella, tomaría un tiempo antes de poder confesar los sentimientos que tiene guardados…
Honjou y Kiribe siguieron su cita, en esta ocasión al terminar de comer sus pedazos de pastel, se pusieron en marcha al siguiente lugar, como todo lo tenía planificado, no había forma de que cambiara pero entonces…
- ¿Qué es eso? – Honjou señaló lo que era una carpa y se acercaron.
- ¡Pasen todos! Hoy estamos ofreciendo un juego de disparos en parejas, todas aquellas que deseen participar entren y si ganan un juego, pueden obtener uno de estos premios. – Se señaló a una mesa con distintos premios, Honjou terminó posando sus ojos sobre lo que era una especie de peluche grande de un elefante.
- Que lindo, Azakusa-kun, deberíamos entrar.
- ¿En serio? – Expresó con asombro.
- Si, realmente quiero ese peluche, please. – Ella realmente lo quería, aunque eso significara que cambiaría su siguiente destino, no podía ignorar la petición de su senpai.
- Está bien, vamos a ganarlo. – Los ojos de Honjou brillaron.
- Thank you.
Los dos firmaron para entrar, se les hizo entrega de dos pistolas que lanzaban balas suaves de juguete y solo tenían que esperar dentro de la carpa la cual tenía forma de un laberinto.
- La única forma de ganar es si eliminan a los dos de una pareja, la que quede de último, habrá ganado el premio de su interés.
- ¿Estás listo? – Preguntó Honjou, el pelimorado asintió.
- ¡Pueden empezar! – Con el aviso, los dos empezaron a moverse a través de ese laberinto, procuraban ir juntos para no separarse, Honjou tuvo que sujetar la mano de Kiribe, ese gesto lo hizo sonrojarse.
- Para evitar que nos separemos. – Exclamó, ya entonces al doblar por una esquina encontraron una pareja. – Aquí hay una ¡Tomen! – Ella reaccionó rápido y disparó, pudiendo darle a los dos y eliminando. – Yay~
- Tienes buenos reflejos. – Comentó Kiribe.
- El entrenamiento del equipo me ha ayudado bastante, igual tengo resistencia. – Soltó un guiño. – No hay tiempo que perder, debemos seguir.
- Si. – Los dos continuaron avanzando por esos pasillos laberinticos y en cada momento Honjou era la que disparaba y eliminaba a las parejas, Kiribe jamás creyó que ella fuera así de habilidosa, siempre pensó que sería alguien femenina y refinada debido a su procedencia, puede decir que ha aprendido más cosas sobre ella durante todo ese tiempo.
- Creo que quedan pocas parejas. – Avisó la pelivino. – Debemos seguir, ese peluche debe ser mío.
- Si… - En ese momento vio a espaldas de Honjou una pareja aparecer y que le apuntó, eso lo hizo reaccionar. - ¡Cuidado senpai!
- ¡¿Eh!? – Kiribe de repente sujetó a Honjou para abrazarla y apartarla, entonces disparó sobre su hombro hacia la pareja la cual recibió los disparos, siendo eliminada.
- Eso estuvo cerca… - Expresó, Honjou se quedó quieta mientras seguía siendo abrazada por el pelimorado, un rubor rojo se mostró en sus mejillas.
- Azakusa-kun… ya puedes soltarme…
- ¿Eh? – Se dio cuenta que la tenía muy cerca. - ¡Wuaah! Lo siento. – La soltó de repente.
- … No es nada… - Honjou se veía algo avergonzada y es que fue tan repentino que no sabía cómo reaccionar. – Sin embargo, fuiste muy valiente ese momento al salvarme.
- Solo actué por reflejo… jejeje… - Se rascó la nuca. – De cualquier modo hay que seguir, creo que estamos por ganar.
- Si, continuemos. – Dicho eso, siguieron avanzando y como se dijo, eliminaron a la última pareja, ganando ellos, de tal modo Honjou escogió el peluche de elefante el cual estaba cargando con un abrazo.
- Me encanta~ y se siente tan suave.
- Me alegro por ti. – Expresó Kiribe. El sol se estaba poniendo cuando salieron de la plaza. – Parece que ya es tarde.
- Si, supongo que aquí se termina nuestra cita. – Expresó ella, Kiribe bajó la mirada estando un poco triste, quería que durara un poco más. – Me divertí mucho.
- Yo igual, fue muy divertido el juego.
- Si… nos estaremos viendo mañana en la escuela entonces.
- Si… - Kiribe realmente no quería dejarla ir, siente que pudo aprender muchas cosas sobre Honjou en ese día, ella era más que una senpai seductora, vio tantos lados sobre ella y realmente quería aprender más.
- Por cierto, quiero darte algo más. – La inglesa se acercó en ese momento y depositó un beso en la mejilla de Kiribe, esto lo sorprendió tanto que su rostro se puso como un tomate. – Eso fue por agradecimiento al haberme protegido en el juego.
- … Honjou-senpai…
- Realmente disfruté mucho de nuestra cita, espero que en el futuro podamos seguir divirtiéndonos de esta forma. – Mostró una sonrisa suave y a la luz del ocaso, realmente se veía hermosa, en ese momento se dio la vuelta para irse no sin antes voltear a ver a Kiribe una vez más. – Bye~ Azakusa-kun.
La inglesa empezó a irse, Kiribe se quedó quieto ahí por unos segundos más hasta que la figura de Honjou desapareció, seguía tocándose la zona donde fue besado, en ese momento una gran sonrisa empezó a adornar su rostro.
- ¡Yuuuujuuuuuu! – Dio un gran salto en ese momento, estaba tan feliz que no podía demostrarlo de otra forma, de ese modo empezó a irse a saltos hacia su casa. Esa cita es algo que nunca olvidará y esperaba que en el futuro pudieran tener muchas más, ese era solo el primer paso para Kiribe en su acercamiento hacia Honjou.
El Redentor 777: Ya Tsubasa hará algo y tengo pensado como es que se va a dar, claro que todo terminará sucediendo más adelante, manejar el asunto con Fudo es algo complicado.
Ninja Britten 11: Si que lo fue y de tal modo que ella haya actuado de esa forma es que es grave el asunto pero se solucionará, algo a tomar su tiempo.
Bueno, aquí terminamos el cap, hice un estimado de cuanto de historia le queda al fic y le calculo que quizás llegue a superar los 100 caps, la verdad no sé si lo haré así pero tengo pensado justamente abarcar el segundo año de los de primero y agregar más personajes, todas terminarán teniendo pareja al final jajaja, claro que igual depende, así que habrá historia para rato y esto no terminará con el torneo de invierno, tengo más cosas en mente ;D por mientras Kiribe tuvo una cita exitosa con Honjou, Kakeru estará ayudando a Nozaki a mejorar sus lanzamientos con la ayuda de las matemáticas y tengo algo planeado para este desarrollo pero se verá más adelante.
El próximo cap veremos otras cosas, no crean que me he olvidado de las demás posibles parejas y ya iré con ello, tengo dos en mente para la próxima semana, eso ya lo verán, por el momentos nos vemos en el próximo cap. Saludos.
