Nueva vida

Pov Harry

Un tempus sin varita me mostró que eran las 8:15 de la mañana, tengó 45 minutos para prepárame antes de que mamá comience a gritarme para que me apure. Hoy iremos al Callejón Diagon por mis suministros para Hogwarts, si mal no me implantó los recuerdo Muerte.

Me levante y fui directo a mi baño privado, sonreí felizmente ya que no tendría que compartirlo con gordos asquerosos, que se hacen llamar personas, ni con pelirrojos malagradecidos y arrogantes. Este era todo mío. Admito que sueno mezquino pero los invito a convivir con ellos 2 días y me entenderán.

Luego de darme una relajante pero rápida ducha, salgo envuelto con una toalla en mi cintura y voy hasta mi armario ¡Que es toda una habitación maldita! busco unos pantalones negros pinzados, una camisa blanca con bordes verdes para resaltar mis ojos un poco, tomo un bóxer negro y me lo pongo rápidamente.

Me paro frente al espejo y por primera vez me observo.

¡Maldición Muerte estoy caliente!

Lo escucho reír en mi cabeza y me rio con él.

Tengo un cuerpo de nadador con hombros anchos, brazos musculares pero no al punto de ser desagradable, un maldito paquete de seis, pectorales fuertes y piernas fibrosas. Espió en mi bóxer y veo a mi gran amigo, debe ser unos 2 cm más grande que el que tenía y eso que yo ya media 8 cm sin estar erecto, ahora soy una bestia. Sonreí satisfecho. Mi piel esta bronceada y sin cicatrices ni manchas, mi cara es bien definida con pómulos marcados, labios carnosos, nariz acorde a mis rasgos, los ojos siguen igualmente verdes, pero más brillantes y profundos, el cabello es su habitual negro azabache incontrolable, eso ni la Muerte lo puede arreglar, aunque ahora parece que es a propósito, en fin me gusto.

-Harry el desayuno miel. (Gritó Aimée mi madre)

-Termino de cambiarme y voy (Contesto rápidamente y comienzo a vestirme)

Me coloco los pantalones, la camisa, unos zapatos italianos que hacen juego con el color del pantalón, tomo una bata negra, pero no me la coloco aun, ya cuando estemos por salir lo hare. Me pongo un poco de loción para después del afeitado y paso mi mano por mi cabello por costumbre. Salgo y bajo al comedor donde soy recibido por una abrazo de Angie mi princesa de ojos azules, como papá, como en mi tiempo herede los ojos de mi madre, aunque ya no sean del mismo tono que Lily.

Beso a Angie y a mí madre en la frente y luego le doy un apretón de manos a papá que me sonríe y me invita a acompañarlos.

Me siento y enseguida los elfos aparecen con la comida, panqueques y huevo con tocino, té y zumo de naranja. Desayunamos entre charlas y chistes, hasta que llega el momento de ir por mis cosas al Callejón.

Mamá sugiere usar la red flu, por Angie que se pone muy enferma luego de las apariciones, papá y yo estamos de acuerdo. El primero en ir es padre, seguido de cerca por madre y mi princesa, luego de unos segundos atravieso las llamas tras ellos.

-Caldero chorreante (Gritó fuerte y claro)

Juntos nos dirigimos a la parte trasera donde papá rápidamente teclea la clave para el ingreso.

Es la segunda vez que venimos desde que nos mudamos hace 2 meses. Angie se queda impresionada con el lugar y comienza a señalarle a mamá todo lo que ve, a lo que ella solo asiente y sonríe con ternura.

Nos dirigimos a hacer una rápida visita a Gringotts para retirar algo de oro, allí no demoramos más de media hora. Al salir nos detuvimos frente al emporio de la lechuza y una llamo mi atención, era color canela y tenía los ojos chocolate, como cierta ratón de biblioteca que yo se, atraído por ella entro en el establecimiento seguido por mi familia. Me acerco al mostrador y sin mucho preámbulo me dirijo al dueño.

-Buenos días (Dije respetuoso) quiero esa lechuza por favor (La señale, el hombre asintió)

Se acercó hasta su jaula, la descolgó y la trajo al mostrador, mi padre le pago rápidamente y salimos de allí con una lechuza nueva y todos los suministros, accesorios y juguetes que pueda querer.

-La llamare Mione. (Anuncie orgulloso)

Mamá asintió sonriéndome y saco la carta de Hogwarts de su bolso, comenzó a recitarla en voz alta, nos organizamos y decidimos que yo iría por los libros y los uniformes y ellos por todo lo demás, luego nos encontraríamos en el Caldero para almorzar.

Con un beso y un abrazo nos separamos, camine hasta Flourish y Blotts acompañado por Mione que ululaba de vez en cuando.

Al entrar a la librería el olor de libros viejos y tinta me invadió, trayéndome nuevamente a mi Mione a la mente, sonreí mientras permitía a mi nueva Mione mordisquear mi dedo. Por suerte permiten la entrada de animales si están en jaulas, sino hubiera tenido que esperar a mis padres para comprar los libros.

Camine entre los pasillos tomando lo que necesitaba y algunos que me interesaban, hasta que oí una pelea en uno de los corredores.

-Déjame en paz Potter (Gruño una voz femenina) no voy a salir contigo jamás entiéndelo. (Le espeto)

Para este punto sabía que se trataba de los que iban a ser mis padres, aunque eso ya no va a pasar.

-Lily tú sabes que me amas. (Dijo James arrogante)

¿Enserio?¿Así piensa conquistarla?Bufe divertido.

-En tus sueños. (Se burló Lily)

-No preciosa (Negó y luego hablo en lo que tal vez él pensó que era un tono sensual) en mis sueños hacemos cosas mejores.

Fruncí el ceño. ¿Debería intervenir?

-Ya aléjate y déjame en paz Potter. (Pidió con brusquedad Lily)

Me pare en la intersección mas cercana y los mire por el rabillo del ojo, mientras fingía leer un libro que tome al azar del estante.

James la tomo de la cintura y tiro de ella bruscamente contra su pecho.

Creo que es momento de intervenir.

-Suéltame. (Gritó Lily)

-Nop. (Contesto James reafirmando su agarre)

Camine hasta ellos lentamente para no llamar su atención todavía, luego hable con voz dura.

-Creo que la señorita te pidió que la sueltes. (Dije con calma)

James y Lily me miraron, Potter estaba frunciendo el ceño y Evans tenía la boca ligeramente abierta y me miraba aturdida.

Me aclare la garganta luego de un minuto donde no reaccionaban.

-Suéltala. (Repetí con voz fría)

-¿Tú quién eres?(Cuestiono Potter enojado)

-Harry Gryffindor (Le conteste indiferente) Ahora suéltala. (Ordene)

Por alguna extraña razón él lo hizo sin más peleas.

Comenzó a alejarse pero giro bruscamente en la entrada del corredor y nos enfrentó. -Esto no se queda así Gryffindor. (Me dijo amenazadoramente) Y tú Evans te vas a arrepentir de rechazarme. (Le hablo con rabia)

Luego se fue sin más.

Lily y yo nos miramos extrañados, luego le sonreí.–Soy Harry Gryffindor (Dije estirando mi mano) ¡Oh y esta es Mione! (Presente a mi adorable lechuza)

Lily se sonrojo pero también me sonrió –Lily Evans (Dijo cálidamente) un placer Mione.

Tomó mi mano y sentí electricidad recorre cada rincón de mi cuerpo. Lleve su mano a mis labios, mientras que la miraba fijamente a los ojos, deposite un ligero beso en sus nudillos y luego la solté lentamente, sentí la falta de su calor y tuve que reprimirme el impulso de volver a tomar su mano.

-Señorita Evans ¿Por casualidad va a Hogwarts? ¿Es que me faltan algunos libros y agradecería enormemente su ayuda en la búsqueda? (Pedí impulsivamente no dispuesto a perder su compañía)

Lily volvió a sonrojarse.–Solo Lily (Aclaro y yo asentí) y si voy a Hogwarts ¿En qué año comienzas?(Cuestiono sonriéndome)

-Harry y comienzo sexto.

-Igual yo. (Me sonrió) será un placer ayudarte Harry.

Ofrecí mi brazo y ella lo tomo sonriente.