Muchos sucesos han ocurrido en los últimos días, Kawakita Tomoe ha estado pensando en algo últimamente, desde que presenció lo sucedido con Kojou, no ha dejado de pensar en las posibilidades por la cual se ha dado algo así, no cree que esté siendo intimidado, no es que se meta con nadie o algo por el estilo, en realidad es bastante tranquilo y ella puede certificarlo debido a lo que observa en las clases o cuando hace su labor de representante, difícilmente alguien tendría una maldición contra él.

- … (¿Por qué pasaría eso?)

- ¿Tomocchi?

- ¡¿E-Eh!? – De repente fue despertada de su letargo por Tsubasa, estaban en el comedor junto a Nozaki y Ukita, las tres la vieron raro por su reacción.

- ¿Sucede algo? – Preguntó la rubia, notando que estuvo fuera de sí, soltó una pequeña risa.

- No es nada… simplemente estaba pensando en algo.

- Vamos Tomocchi, no te duermas, el día de hoy tendremos más practicas después de todo. – Expresó su amiga con una sonrisa. – Por cierto, puede que una sorpresa se dé durante estos días.

- ¿Por qué lo dices? – Preguntó Nozaki, Tsubasa sabía algo y se notaba por su sonrisa pero no diría nada.

- Es un secreto~

- Si Arihara-san dice que es bueno, debemos esperar. – Expresó Ukita.

- Les juro que se sorprenderán. – Mientras las tres hablaban, Tomoe escuchaba pero Kojou seguía en sus pensamientos, solo deseaba que no fuera nada malo.

En otro lado, justamente se encontraba él caminando por los pasillos llevando hojas para la sala de profesores cuando vio a dos chicos más, estos no tenían buenas pintas y parecían señalarle algo a él, sabía lo que se trataba.

- Apúrate, tenemos asuntos que tratar. – Habló uno de ellos, el peliverde soltó un suspiro mientras les señalaba que solo entregaría eso e iría con ellos. Una vez se encargó de su tarea, los siguió, estos fueron justo a los terrenos traseros del instituto, ahí se encontraban otros tres chicos más y en medio había uno de cabello rubio medio largo atado con una coleta.

- Es bueno verte aquí Minamoto. – Habló este.

- Isao ¿Qué quieres ahora? – Expresó él con seriedad, el rubio mantuvo su sonrisa.

- No tienes por qué estar tan a la defensiva, solo quiero hablar un rato contigo, como amigos que somos.

- No somos amigos, simplemente me llamas para pedirme dinero.

- No sabía que pensaras de esa forma sobre nuestra amistad, eso me lastima ¿sabías?

- No hables de esa forma de nuestro líder. – Uno de los chicos amenazó a Kojou, Isao lo calmó.

- No te apresures, no es necesario asustar a nuestro amigo aquí… muy bien Minamoto, ya sabes que ayer fue el día de paga y uno de los míos fue a buscar el dinero, pero como que hay un problema…

- ¿Cuál?

- No me pagaste el monto exacto. – Expresó el rubio.

- Es todo lo que tengo, prometo pagar el resto después.

- ¿Estás seguro? Ya sabes lo que pasará si no lo haces.

- Lo juro, solo dame el día de hoy y mañana lo pago. – Se tuvo que arrodillar ante él, causando la risa de los demás hasta que Isao los calló.

- … Muy bien, solo por nuestra amistad, cumple y entonces no le haré nada a esa chica que te interesa… Kawakita Tomoe ¿no? La de cabello corto y tetas grandes.

- No hables así de ella. – Kojou miró de mala gana a Isao, eso hizo que los demás chicos se pusieran alerta, Isao levantó la mano para que se calmen.

- Muy bien Minamoto, cumple y no haré nada, todos felices al final. – Dicho eso, le permitió irse, Kojou solo pudo chasquear la lengua, se sentía completamente inútil, incapaz de hacer nada para evitarlo y todo debido a ese suceso que ocurrió por ahí cercano a la ceremonia de entrada.

"Flashback"

En realidad Kojou no es un total extraño para Tomoe, ella podría no haberse dado cuenta pero la realidad es que estudiaron juntos la primaria, aunque solo fue durante un par de meses, estando en el mismo salón, Kojou era algo solitario en realidad y de pequeño tenía una imagen distinta a la actual, su flequillo cubría la totalidad de sus ojos y se sentaba bajo un árbol, alejado del resto de niños que jugaban ya sea futbol u otra cosa, no era bueno hablando con otros.

- ¿Hay alguien aquí? – Escuchó la voz de una niña, volteó a ver cuándo encontró a ella, de cabello negro corto y una mirada curiosa al verlo. – Esto… creo que estamos en el mismo salón ¿no?

- … - Kojou no dijo nada, era muy tímido para hablar con ella, no pareció importarle en ese momento.

- ¿No te molesta si me siento aquí?

- … - Solo pudo negar con la cabeza, la niña se sentó a un lado, disfrutando de la sombra del árbol.

- Se está fresco aquí… ya veo porque estás en este sitio. – Expresó ella con una pequeña risa. - ¿No tienes amigos? – Él solo negó con la cabeza. – Ya veo… si no tienes nadie con quien jugar ¿jugarías conmigo? – Ante esa pregunta Kojou miró fijamente a la chica la cual sonreía, no creyó que alguien quisiera jugar con él. - ¿Qué dices? Mi mejor amiga está enferma y no pudo venir, así que los dos estamos igual de solos.

- … ¿Quién eres? – Finalmente preguntó, la pelinegra se mostró sorprendida para luego sonreír.

- Soy Kawakita Tomoe, estamos en la misma clase.

- … Minamoto Kojou… - Eso marcó la primera vez que se conocieron, de tal modo, durante todos los recreos, los dos se encontraban en el mismo sitio, hablaban de cosas, jugaban en esa zona y demás, Kojou pudo sentir la alegría de lo que era tener un amigo en Tomoe y sentía que podía confiar en ella, era tan amable con alguien como él.

- ¿Por qué no hablas con los demás chicos? – Preguntó ella en una ocasión, Kojou bajó la mirada.

- B-Bueno, yo… tengo problemas… mis padres dicen que es algo del corazón que me impide hablar con otros… he ido con doctores pero no pueden hacer nada… dijeron que me llevarían con alguien llamado psicólogo…

- Ya veo… espero que puedas recuperarte, de ese modo seguro podrás divertirte con otros.

- … Si… - Kojou sonrió levemente. – Aunque para mí ya eres una amiga…

- … Gracias. – Sonrió ella. Para Kojou sí que fueron momentos felices hasta que ocurrió algo, tenía que tener un mejor tratamiento psicológico y por ello tenían que mudarse a Tokio donde sería supervisado para ello, eso significaba que dejaría la escuela, la noticia le cayó como balde de agua fría, sobre todo cuando ya estaba siendo amigo de Tomoe, cuando se anunció a su salón, le dieron la clásica despedida aunque realmente no se esforzaron en conocerlo, ya saliendo, Tomoe corrió hacia él.

- ¿Cómo que te irás? – Preguntó ella, Kojou bajó la mirada.

- Lo siento Kawakita-san… mis papás dicen que es por mi bien.

- Pero si apenas estaban siendo amigos, no quiero que te vayas. – Expresó ella sujetando la playera del chico, ella estaba sollozando. – No quiero…

- … No te preocupes Kawakita-san, si todo sale bien, me dijeron que, si me recupero, podré volver, entonces volveremos a ser amigos.

- … ¿Lo prometes?

- Claro. – Extendió su dedo meñique. – Es una promesa…

Tomoe seguía llorando pero se limpió las lágrimas, extendió igual su meñique y los entrelazaron, formando esa promesa entre ambos.

- No te olvidaré, lo juro. – Declaró ella, Kojou sonrió.

- Yo tampoco, me esforzaré para volver y estar juntos otra vez…

- Si… te estaré esperando… - Esa fue la última vez que los dos se vieron. Su familia se mudó a Tokio para que empezara a recibir tratamiento en una institución psicológica, tuvieron que pasar años, no descuidó sus estudios y de tal modo empezó a recuperarse, ya que estuvo totalmente recuperado, se quedaron en la capital un tiempo más hasta que Kojou declaró que quería volver a su pueblo natal para estudiar la preparatoria ahí, de ese modo se mudaron nuevamente para volver y Kojou aplicó para Satogahama que era la única preparatoria cercana. Justamente al entrar a la ceremonia de entrada, vio varias alumnas y algunos chicos, supo que recién se había hecho mixta.

- Extrañé un poco este lugar… - Expresó por debajo, ya que iba entrando, chocó sin querer con alguien. – Esto, lo siento…

- No, yo tengo la culpa… - En ese momento sus pupilas se dilataron, ella reconocía ese cabello corto y los ojos, era ella. – Debería ver mejor mi camino.

- Si… ¿igual entraste aquí?

- Si, parece que los dos somos nuevos entonces. – Expresó ella con una sonrisa. – Me llamo Kawakita Tomoe ¿y tú?

- … Minamoto Kojou.

- Ya veo… es un gusto. – Expresó ella, Kojou se vio sorprendido, no parecía recordarle para nada y luego pensó que era normal, solo se conocieron dos meses en la primaria, debe ser un recuerdo muy lejano. – Quizás acabemos en el mismo salón, quien sabe.

- Ya veremos, por ahora hay que ir a la ceremonia.

- Es cierto, nos vemos ahí. – Ella se despidió en ese momento, si era normal que no se acordara, además él cambió bastante su imagen a raíz de su recuperación, ya no era el mismo chico tímido de pequeño, pensó que quizás no se acordaría pero ahora tendría un nuevo comienzo con ella, podrían ser mejores amigos que antes, esa era su meta.

Justamente al pasar por los pasillos, escuchó unas voces en ese momento, era un grupo de maleantes que igual entró y estaban viendo a las chicas.

- Hay chicas demasiado hermosas aquí ¿no lo crees?

- Si, mira nomás, tenemos suerte de haber apuntado a esta escuela donde hay más chicas.

- Cálmense todos. – En aquel momento Isao calmó a sus muchachos. – No hay necesidad de apurarnos, tendremos nuestro tiempo cuando llegue, aunque igual parece que esa chica de cabello negro corto y tetas grandes me llamó la atención. – Al escuchar eso, Kojou desvió la mirada, se paró frente a ellos. - ¿Qué quieres?

- … ¿Qué piensas hacer con esa chica? – Preguntó, Isao enarcó la ceja en ese momento.

- ¿No es obvio? Solo vinimos a esta escuela por chicas, si así lo deseo puedo poseer a quien quiera, parece que esa chica es hermosa ¿no? Fácilmente podría hacerla mía si quiero.

- No le hagas nada. – Declaró, eso hizo que sus compañeros lo miraran de forma amenazante.

- ¡Quien te crees que eres para amenazar a Isao de esa forma, tu, hijo de puta!

- Calma. – Isao lo calmó. – Creo entender un poco… así que te gusta esa chica ¿no?

- ¿Y qué?

- Creo que podemos arreglar esto fácilmente. – El rubio sonrió. – Seamos amigos, y con amigos me refiero a que me estés dando dinero frecuentemente, considéralo un pequeño saldo por el hecho de no acercarme a ella, de ese modo podrás tener vía libre y yo tendré dinero, no es un mal trato sin lo piensas.

- Solo me estás amenazando, fácilmente podría hablar con un profesor y… - No pudo continuar cuando el rubio lo golpeó de repente en el abdomen, sacándole el aire.

- ¿Estás seguro de querer hacer eso? Solo déjame darte una advertencia… - Sujetó a Kojou del cuello de su camisa. – No intentes decir nada, no hables con nadie, con profesores, tus padres o quien sea si no deseas acabar de una forma peor que esta, simplemente se obediente y nadie saldrá herido ¿entendido? –Kojou se quedó callado, estaba molesto pero entendía que poco podía hacer contra alguien más fuerte que él, bajó la mirada.

- Entendido… - Expresó por debajo, Isao sonrió en ese momento.

- Que fácil ¿no? Espero que a partir de ahora seamos buenos amigos…

- Minamoto Kojou…

- Bien Minamoto, cuento contigo para que nos estés dando dinero si quieres que la deje en paz… - No pudo hacer nada y se fue, no lo haría por él sino por Tomoe, por desear protegerla de un idiota como Isao tenía que arrastrarse ante él, todo lo que importaba es que pudiera estar a salvo.

"Fin del Flashback"

Kojou soltó un suspiro cuando avanzó por los pasillos, en ese momento vio justamente a Tomoe pasar junto a sus amigas, en el momento que la pelinegra lo vio, se excusó de ellas para acercarse a él.

- Minamoto-kun, quería verte. – Expresó ella, el peliverde se vio un poco sorprendido pero entonces sonrió.

- ¿Sucede algo Kawakita-san? Estoy llegando de entregar hojas a la sala de maestros.

- No es nada realmente… solo quiero que sepas que, si estás teniendo algún problema, puedes contarme, no somos amigos totalmente pero puedes confiar en mí como compañeros de clase que somos ¿entendido? – Kojou se quedó sorprendido por esas palabras, eso le hizo pensar que Tomoe no cambió para nada, seguía siendo bastante amable como cuando le habló de pequeños, sonrió.

- Está bien, te diré todo. – Respondió, la pelinegra pudo sentirse aliviada al saber eso.

- Me alegra… nos estaremos viendo entonces.

- Claro, nos vemos. – Se despidió con la mano, ya conforme la veía alejarse, se fue borrando su sonrisa. – (Realmente lo juro… lo protegeré de un cretino como Isao… porque Kawakita-san… eres realmente importante para mí…)


Sala del consejo estudiantil, las cosas seguían con normalidad para el trabajo de estos, Shiho se encargaba de los asuntos de mayor importancia, Tsukumo estaba por su lado igual y Carlos apoyaba en todo lo posible.

- Parece que se vienen ajustes importantes para los clubes deportivos. – Expresó la presidenta. – Kana, secretario Pérez.

- ¿Si? – Expresaron los dos.

- Ya sabemos que Kana compagina sus entrenamientos en el equipo de beisbol con el trabajo del consejo por lo que puede estar ocupada, por eso te lo estoy pidiendo secretario, encárgate de supervisar por ahora los clubes, empezando con el de béisbol, observa sus entrenamientos y ajusta como consideres que debe ser su presupuesto.

- Entendido presidenta Shiho. – Expresó el moreno.

- Ya que serás nuevo en esto, le pediré a Kana que te apoye, espero puedas ayudarle en lo posible.

- Claro presidenta. – Expresó ella, en ese momento Carlos la miró de reojo mientras pensamientos pasaron por su mente.

- (¿Estaré trabajando con ella? Es el momento perfecto para averiguarlo… Tsukumo Kana-senpai, confirmaré de una vez por todas si eres un robot o no…) – Pensó en ese momento, en cambio Tsukumo no pensaba en nada.

Se vendría un momento muy agitado para el equipo con esa supervisión y no iban a saber lo que sucedería al respecto con ello…


Ninja Britten 11: Si que ya varias parejas se irán consolidando poco a poco y lo de Fudo, ya al menos ha recapacitado en algo aunque igual se tomará su tiempo al respecto de ello.

El Redentor 777: Lo de Kojou va más allá, como se vio en este cap siempre lo hace por otros, en este caso por Tomoe y pues ya se resolverá pronto.

Bueno, ya se vio lo de Kojou, si que tiene su historia con Tomoe, aunque no lo recuerde, él hará todo lo posible para protegerla y ahora ya irán a hacer una supervisión del equipo, Carlos se encargará y no perderá el tiempo en intentar desenmascarar a Tsukumo jaja, se verán cosas divertidad al respecto, hasta el próximo cap. Saludos.