¿Qué somos?

Pov Lily

Estuvimos acurrucados en su sofá compartiendo el calor del otro por lo que parecieron horas, aunque no podía importarme menos, este era el mejor momento de mi vida. Harry seguía frotando mí espalda, mientras yo hacía círculos en su pecho con las puntas de mis dedos, el silencio no era incomodo de hecho era reconfortante, no parecía que hacía falta decir nada.

Mi mente volvió de nuevo al beso. Sonreí. Fue perfecto, todo lo que esperaba de mi primer beso y más y para hacerlo mejor y mejor, fue con Harry Griffyndor, el chico que me encanta y del que creo que estoy enamorada. Fruncí el ceño al darme cuenta de que si, nos besamos, pero ¿Ahora qué? ¿Qué somos? ¿Es Harry mi novio ahora? ¿O fue solo eso, un beso?

Suspire. -¿Harry? (Hable rompiendo nuestra paz, aunque no quería hacerlo)

-¿Hum? (Mascullo señalado que me oía)

-¿Qué somos? (Pedí con cautela)

Harry suspiro. Levante la cabeza de la comodidad de su pecho y lo mire levantando una ceja cuestionante, él me sonrió y beso mi nariz. -¿Qué quieres que seamos? (Pregunto mirándome a los ojos)

Me sonroje profundamente. –Lo que tú quieras que seamos… (Murmure)

-Umm… (Suspiro, cerró los ojos y echo la cabeza hacia atrás, exponiendo su cuello, en un impulso comencé a besar la piel recién expuesta a mí) Lilyyy (Gimió Harry, sonreí contra su cuello)

El pelinegro tomo mi cara entre sus manos y trajo nuestros labios juntos para un beso bastante hambriento.

Cuando nos separamos por el aire nos miramos, acaricio mis mejillas. -¿Lily Evans quieres ser mi novia? (Cuestiono cerca de mi rostro, nuestros labios rozándose)

Sonreí ampliamente y comencé a asentir con entusiasmo. –Si… Si… Siiiiiii (Exclame repartiendo besos por el hermoso rostro de MI novio, que bien se siente eso, MI NOVIO, Harry es todo MIO)

Harry reía mientras se abrazaba más a mi cintura. Luego volvimos a besarnos, pero este beso era lento y suave, queríamos trasmitir todo el amor y cuidado que sentíamos por el otro.

De repente la puerta de la habitación de Harry se abrió y por ella llego corriendo una pequeña castaña toda alegre y risueña.

Pov Harry

Estaba besando a Lily, que era la experiencia más increíble de mi vida. Yo sabía que el beso todo húmedo de Cho era malo, pero no pensé que tanto, ahora me doy cuenta que era desastroso, besar a Lily es como estar en el cielo, sus labios son tan dulces y suaves.

De repente mi puerta rompió abierta y mi princesa entro corriendo, parecía estar escapando de alguien, pero venia riendo alegremente.

-Harry (Gritó y salto al sofá con nosotros, escondiéndose detrás de mí, segundos después, aparecieron Duque y Cindy los pequeños elfos hijos de Charlie y Constanza nuestros elfos más antiguos)

-¿Qué sucede? (Pedí divertido con Lily aun en mi regazo)

-Amo Harry… (Hablo Cindy) Ama Angi tiene su hora del baño… (Informo)

-Ñu… (Negó Angie aun escondida) Hola Lily… (Saludo cuando se dio cuenta de la pelirroja sobre mí)

-Hola princesa (Correspondió MI novia dulcemente)

-Princesa… No estreses a nuestros amigos (Pedí)

Ella pareció pensarlo por un momento y después asintió a regañadientes, bajando lentamente del sofá. – ¿Pero después vamos a jugar? (Negocio)

Asentí riendo. –Por supuesto. (Asegure)

-No estaba hablando contigo… (Espeto divertida) Lily… ¿Jugaras conmigo? (Inquirió con ojos de cachorro)

Lily rio. Yo fingí dolor llevando una mano a mi pecho. –Por supuesto cariño. (Acepto Lily)

Al haber conseguido lo que quería, asintió satisfecha y se fue con los elfos.

-Wow… (Exclame) Mi propia hermana te prefiere sobre mí. (Fingí indignación)

Mi hermosa novia rio y luego me beso, beso que correspondí con entusiasmo. –Pobre mi bebe… (Hablo con voz burlona)

Sonreí como idiota al oírla llamarme de esa forma. Ella me miro cuestionante ante mi sonrisa.

-¿Tú bebe? (Inquirí con una sonrisa, Lily se sonrojo y enterró su cabeza en mi pecho)

-Cállate (Murmuro)

-Me gusta cómo suena eso. (Admití)

-¿De verdad? (Cuestiono con voz tímida)

Asentí. –Si bebe… (Respondí)

Ambos reímos y nos besamos de nuevo.

-Harry, Lily… el almuerzo… (Grito mi madre, llamándonos)

Suspire y bese una vez más los dulces labios de mi hermosa novia. –Vamos (Alenté liberándola, permitiendo que se ponga de pie. Luego nos tomamos de la mano y caminamos al comedor, sonrisas tontas pegadas en nuestros rostros)