Ahora había una nueva regla para el partido donde ambos estrategas del equipo podían intervenir en cualquier momento con distracciones y demás, eso causó que Waka estuviera en desacuerdo pero no había nada más que pudiera hacerse, no sabía que pasaba por la cabeza de Takuto al permitir algo así.
- No importa, podemos seguir como si nada… - Pensó por debajo, de esa forma por su equipo pasó a batear Hase la cual estaba algo nerviosa pero tenía que hacerlo, por su lado Nozaki se preparó a lanzar en ese momento, la chica de lentes cerró los ojos ante la pelota que iba volando, siendo strike.
- Calmada Hase-san, tu puedes. – La animó Tsubasa, la bibliotecaria asintió mientras intentaba batear una vez más pero fue un segundo strike, eso puso nerviosa a Waka que no quería conseguir el out y que cambien de posición, entonces se le ocurrió algo.
- (Si podemos intervenir… entonces puedo hacer eso…) – Sonrió por debajo. Ya que Nozaki estaba concentrada en lanzar, estaba lista para hacerlo cuando la sujetaron por detrás.
- ¡Kyah! – Un par de manos sujetaron sus pechos lo que hizo que se desconcentrara al momento de lanzar y siendo lenta, de tal modo María logró batearla. - ¡Que!
- Son grandes… - Expresó Waka con asombro y algo de derrota por la diferencia pero cumplió su prometido.
- ¡Ey, eso es trampa! – Se quejó Toma, la peliazul sonrió.
- ¿Qué acaso nuestras intervenciones ya son permitidas? Solo estoy siguiendo la regla. – Expresó con una sonrisa burlona, algo que trajo ira al pelinegro. De tal modo María llegó a primera base por la conmoción.
- Bien, dos pueden jugar el mismo juego. – Tsukishima fue la siguiente en pasar, la pelinegra estaba preparándose en ese momento para batear cuando entonces… - ¿Arihara-san? ¿Por qué estás haciendo cosas impropias de una capitana? Basta.
- ¿Cosas impropias? – Tsukishima dirigió su mirada a la castaña la cual se defendió pero no notó que habían lanzada la pelota y le marcaron strike. - ¡Oye!
- Funcionó. – Sonrió Toma y Waka se enojó. En ese momento ella logró batear por lo que la pelota fue hacia donde estaba Taketomi.
- La tengo. – La quiso lanzar pero entonces su pie pisó un hoyo lo que la hizo caer. - ¡Wuah!
- Quien habrá sido… - Exclamó Waka escondiendo una pequeña pala a sus espaldas.
Esta vez pasó Aisaka para batear, Nozaki lanzó sin problemas y logró poncharla rápidamente, ahora podían cambiar y les tocaría batear en ese momento, de tal modo Kurashiki pasó al montículo, con Asahina para batear.
- (Debo pensar en una forma de detener a su pitcher…) – Pensó Toma en ese momento, durante sus investigaciones supo ella y Taiga estaban en una relación, quizás podría aprovechar eso, para aquello se acercó a la seductora más famosa de la academia. – Honjou-senpai, tengo una idea.
- ¿Hmmm? – Ella enarcó una ceja mientras le contaba lo que tenía en mente.
Ya que Kurashiki se preparó a batear contra la peligris, en ese momento algo sucedió por detrás.
- Shimazu~ - Honjou se había asomado al castaño el cual abrazaba por el costado, presionando sus pechos contra él.
- ¿Qué haces Honjou?
- Jeje, es que de pronto me dio ganas de abrazarte ¿Qué acaso no puedo? – Expresó con sonrisa seductora, eso enojó en demasía a la pelirroja la cual se distrajo y lanzó con fuerza, aunque la pelota iba más en dirección a la inglesa la cual buscaba golpear.
- Bola. – Anunció Taiga.
- ¿Por qué haces eso? – Preguntó Waka, Toma sonrió.
- Soy el general aquí, si puedo movilizar mis piezas, usaré lo que sea necesario para derrotarte.
- Bien… si eso quieres entonces. – En el momento que Kurashiki lanzó y Asahina golpeó la pelota, esta voló directo a la izquierda donde Tsubasa la agarró, ya al enviarla a primera base, logró el out. La siguiente en pasar por el segundo equipo fue Izumida, en ese momento Waka pidió a Tsubasa que se acercara para decirle algo. – Arihara-san, necesito que hagas esto… - En ese momento empezó a susurrarle al oído, la castaña se sorprendió.
- N-No puedo hacer eso, es algo malo.
- Debes hacerlo, tenemos que ganar esto a como dé lugar. – Expresó con ferocidad, cosa que asustó a Tsubasa.
- W-Waka-san, realmente das miedo…
- Solo hazlo. – ordenó. Ya Kurashiki se preparó a lanzar, en ese momento que Izumida sse preparó para batear, justo cuando la pelirroja lanzó, ella lo hizo pero alguien le tocó en el costado de su cintura, lo que la hizo estremecerse.
- ¡Quien hizo eso! – Expresó con un rostro típico de delincuente, Tsubasa estaba debajo, agachada y con miedo. - ¡Tu!
- ¡Lo siento! – En ese momento huyó por el miedo.
- Sigamos el juego, por favor… - Expresó Shinonome por debajo y en vergüenza, en cambio Takuto estaba riendo divertido. - ¿Qué tanta gracia te da esto?
- Yo solo estoy observando, sigamos viendo. – Sugirió, aunque la peliazul seguía sin estar cómoda con el tipo de juego. Luego de un hit y primera base, ahora pasó Honjou, la inglesa estaba lista, en ese momento Waka puso su plan en acción, se acercó a susurrarle al oído.
- Honjou-senpai… si miras a tu izquierda, hay chicos guapos sin camisa.
- ¿Really? – Expresó con emoción y duda, entonces Kurashiki lanzó para un strike. - ¡Bloody Hell!
En los segundos siguientes logró un hit que voló a campo medio, ahí Iwaki la agarró y estaba lista para lanzar.
- Lo siento Yoshimi-chan. – De alguna forma Asada estaba ahí manejando una bicicleta y atropelló a la animadora, haciéndola caer al suelo.
- ¡Que fue eso! – Exclamó Waka con enojo a lo que Toma sonrió. – Si quieres pasar a contacto físico, te lo daré.
Senba que fue la siguiente en batear, logró un hit, empezó a correr a primera base pero en ese momento estaba Akino la cual le metió el pie de forma disimulada para hacerla caer.
Cambiando de posición, ahora con el primer equipo bateando, pasó primero Tsukahara para batear, con Hiiragi esta vez para lanzar la pelota, se preparó, la senpai del club de kendo estaba preparada para batear, cuando entonces.
- Tsukahara-senpai, mire esto. – Waka le llamó, la pelinegra de la coleta vio como ella tenía su espada de madera, lo cual la hizo abrir los ojos como platos. – Jeje, que buena espada, que pasará si… la mando al campo de girasoles. – Y en ese momento la arrojó.
- ¡Mi espadaaaaaaaaa! – gritó con fuerzas, dejando el campo para ir tras ella, en ese momento ella recibió el out.
Shiina pasó a batear de forma siguiente y logró un hit, volando donde estaba Tsukumo, esta agarra la pelota y estaba lista para ello pero entonces Ukita se puso en medio.
- Ukita-san… tengo que jugar… - En ese momento la pequeña puso ojos tiernos como el gato con botas de Shrek, algo que hizo que la pelicorto se quedara paralizada. - ¿Qué? – Ella siguió con esa expresión a lo que su corazón empezó a latir fuertemente. – Que… poder… que ternura… no puedo resistir… - Aun con su rostro inexpresivo, abrazó a la castaña, eso logró que marcaran dos carreras por el primer equipo.
- Estamos ganando. – Expresó Waka con sonrisa victoriosa a lo que Toma gruñó por debajo.
- ¡Eso no será por mucho! – Declaró con enojo, en ese momento Fudo simplemente soltó un suspiro mientras miró a Takuto de reojo.
- ¿Este era tu plan? – Preguntó, el peligris simplemente sonrió.
- No realmente, pero es divertido, creo que es el mejor partido de béisbol que he visto en mi vida. – Exclamó sacando una bolsa de palomitas. - ¿Quieres?
- … Bien… - Ambos empezaron a comer mientras seguían observando, no sabían lo que iba a seguir…
En ese momento, Kakehashi estaba dirigiéndose al campo luego de haber terminados unos cuantos trabajos en la sala de profesores.
- Según me dijeron, hoy tendrían un partido de practica entre ellas, espero que todo haya salido bien. – Expresó con una sonrisa, se acercó al campo cada vez más, esperando que haya sido un juego amistoso, al llegar, quedó palida al ver el estado.
Todas y cada una de las jugadoras estaban en el suelo, sucias, lastimadas, muchos objetos usados para distraer y sabotear a los equipos estaban ahí, eso ya no era un juego de béisbol sino una batalla campal. En medio solamente se situaban dos personas, Waka y Toma.
- ¡Es tu culpa, esto dejó de ser un juego desde hace tiempo! – Reclamó la peliazul con enojo.
- ¡Tu me seguiste el juego, no quieres aceptar que puedo derrotarte!
- Realmente me haces enojar. – En ese momento Waka se tiró encima de Toma para empezar los golpes, los dos se arrastraban en el suelo.
- ¡¿Qué rayos sucede aquí!? – Expresó Kakehashi con asombro.
- Oh, hola sensei. – Takuto saludó de forma normal. – Solamente estamos viendo el juego de práctica.
- ¿Esto es un juego de practica? – Preguntó con confusión genuina. – Más bien parece que hubo una guerra.
- Ni se lo imagina. – Expresó Fudo a un lado. – Acabamos de presenciar lo que sucede cuando dos orgullos chocan de lleno.
- Supongo que mañana no habrá práctica. – Comentó Taiga, ya despojado del equipo de ampáyer. – Todas van a necesitar un día de descanso para recuperarse de esas heridas.
- Pero no pueden negarme que fue divertido, con tal de que esos dos dejen de lado su orgullo. – Señaló Takuto a los dos estrategas que seguían peleando en el suelo. Waka estaba dando golpes al rostro a Toma pero este la jaló del cabello para apartarla.
- ¡Eso duele, realmente estás lastimando a una chica!
- Si con eso puedo ganar, entonces que todo sea permitido. – En aquel momento Waka aprovechó y le dio un rodillazo directo en la entrepierna a Toma el cual se dobló. – Mi hijo… - Expresó en voz aguda.
- Eso te enseñará. – Waka ahora estaba sonriendo al voltear las cosas, ahora poniendo al pelinegro en el suelo y ella sentada sobre su abdomen. - ¡Ja, gané yo!
- Eso no es justo… los golpes bajos no son permitidos… - Apenas y podía hablar él.
- Dijiste que todo era permitido… - Ya totalmente agotada, Waka se dejó caer a un lado, los dos estaban recostados en el suelo. - ¿Sabes? Esto fue una completa estupidez…
- Lo fue… pero tenía que hacerlo…
- Solo quiero saber algo… ¿por qué tienes tantas ganas de derrotarme? – Preguntó la peliazul, volteándose para mirar al pelinegro al costado, este igual lo hizo, quedando fijo al rostro de ello.
- … Yo siempre fui alguien que se destacó por estar en la cima… desde niño siempre estuve en los primeros lugares en todo, la gente me felicitaba, eso se sentía bastante bien… al entrar aquí me dediqué a repetir eso, pero llegaste… alguien que me superaba, eso me causó envidia y no supe otra forma de responder que retarte para derrotarte… nunca antes había conocido a una chica como tú.
- Eres bastante terco ¿sabes? – Expresó Waka con una pequeña sonrisa, en eso Toma se sonrojó levemente, ella se levantó primero, entonces extendió su mano hacia él, con algo de duda, aceptó la ayuda para levantarse. – Debo admitirlo, eres un muy buen estratega ¿Cómo lo hiciste para aprender tan rápido?
- Estudié todo el día anterior al partido. – Confesó el pelinegro. – Es una de mis virtudes, puedo aprender algo de forma rápida e instantánea.
- Eso es bastante impresionante. – Expresó Waka con asombro. – Yo pasé gran parte de mi niñez aprendiendo cuando me rendí de jugar y quise ayudar al equipo de mi onii-chan a ganar.
- Ya veo… sí que tienes experiencia. – Expresó Toma, Waka sonrió.
- ¿Qué tal si compartimos algunas ideas de vez en cuando? Ya nos más peleas o competencias, de tal forma podríamos mejorar el equipo… claro, solamente es eso, no te hagas la idea equivocada. – Comentó Waka negando que sea otra cosa, Toma le vio con asombro para luego asentir.
- Ya desde el inicio me llamaste la atención Suzuki Waka… nunca pensé que llegaría el día en que trabajaría codo a codo con mi rival jurada.
- Eres un idiota Shiraishi-san. – Reclamó aunque estaba sonriendo. Fue bueno que al final de todo pudieran arreglar sus diferencias, Takuto asintió de forma satisfecha.
- Esto era lo que esperaba a final de cuenta, es bonito cuando el amor triunfa al final.
- Y… ¿no vamos a ayudar a las demás a levantarse? – Preguntó Fudo. De esa forma un duro partido terminó, sin resultado exactamente pero otras personas ganaron de ello.
Las clases terminaron, Howard se despidió de Saito el cual nuevamente fue arrastrado por Hanayama, era bonito observar lo buena pareja que eran ambos. Ya entonces el rubio estaba saliendo del instituto cuando alguien estaba en la entrada, era un hombre anciano llevando un traje, al verlo, este se puso serio.
- Le estaba esperando, señorito Howard.
- Jenkins… ¿Qué haces aquí? – Preguntó el rubio, el anciano se veía impasible.
- Es el momento señorito Howard, su padre desea verlo… hay que arreglar eso de una vez…
- Llegó el día ¿no? – Soltó un suspiro. – No puedo creer que sea pronto…
- Sabe usted que tiene un trabajo a futuro como el sucesor de la compañía, así que esto es inevitable.
- Lo sé… parece que no puedo escapar de este destino. – Una limosina se encontraba estacionada, con el rubio entrando. – hagamos esto rápido, aunque ya conocen mi respuesta.
- No puede aplazarlo por siempre señorito, tarde o temprano deberá escoger una pareja, tener una propuesta de matrimonio arreglado es común en la familia.
- Como sea, vámonos… - Dicho eso, entrando a la limosina, esta se fue, eso parecía ser todo pero alguien escuchó la conversación estando detrás de un pilar de la entrada, Ukita estaba ahí, con su boca tapada y totalmente sorprendida.
- (Thompson-san… ¿tendrá un matrimonio arreglado?)
El Redentor 777: La verdad que hubo de todo en el partido y si que ahí ambos aprovecharon dicha regla nueva.
Ninja Britten 11: Si que puede decirse que usaron de todo y acabaron de peor forma de lo que se pensó pero al final se resolvió, ya veremos algo más al respecto con ellos dos, lo tengo planeado.
Bueno, el partido en sí no duró demasiado ya que no tenía planeado que fuera así por lo que terminó en un combate y al final lo arreglaron, ya ahora pasaremos a la siguiente subtrama, Ukita se enteró algo respecto a Howard y eso le traerá un conflicto, igual él tiene sus problemas, ya verán lo que suceda con eso, nos vemos en el próximo cap. Saludos.
