Ukita tomó una decisión bastante precipitada en aquel momento, el hecho de mentir sobre que era la novia de Howard tomó por asombro a los dos que tenía enfrente y de tal modo ahora estaba siendo transportada a la mansión donde el rubio vivía, tal parecía que ese acontecimiento no sería pasado por alto.

- Miss Ukita ¿por qué hiciste eso? – Susurró el rubio a su lado.

- L-Lo siento Thompson-san pero… no quiero que estés triste, sé que no quieres hacer esto… lo arreglaré de alguna forma…

- No lo sabes… Jenkins contactará a mi padre y no es algo que puedas manejar.

- Lo haré… - fue todo lo que dijo, el rubio sabía que las cosas no serían tan sencillas como Ukita piensa que serán. No tardaron en llegar, una reja automática se abrió y pasaron por el amplio jardín en el vehículo, Ukita lo veía con asombro.

- Es grande… - Ya entonces se estacionó la limosina frente a la puerta, con el mayordomo abriendo la puerta.

- Adelante, señorita Ukita, necesito arreglar el encuentro con el señor, puede esperar en una habitación mientras, la llevaré.

- Claro… - Fue todo lo que dijo, le dedicó una última mirada a Howard antes de irse por su lado, las cosas serían muy complicadas, era lo que estaba pensando el estadounidense en ese momento.

Ukita fue llevada a una habitación para que esperara, esta era bastante amplia y con una cama matrimonial en medio, nunca supo acerca de ese aspecto de Howard de que era rico, pero no era tiempo para sorprenderse, en aquel momento sacó su teléfono, iba a enviar un mensaje por si acaso levantaba preocupaciones, no tardó mucho en enviarlo cuando fue llamada de vuelta por el mayordomo.

- Por aquí señorita, le espera el señor. – Ella asintió, empezando a caminar por los pasillos hasta llegar a una sala, ahí estaba Howard y una pantalla en la cual se veía a un hombre, este era el padre del rubio.

- ¿Esta es la chica que dice ser la novia de Howard? – preguntó, la castaña tragó saliva.

- E-Esto… sí, soy su novia… - Expresó por debajo, por unos cuantos segundos este se vio dudoso acerca de que fuera verdad.

- ¿Cuándo fue que se conocieron?

- Hace unos meses, yo le hablé. – Respondió ella.

- ¿Qué fue lo que viste en mi hijo?

- Bueno… ha sido muy amable conmigo, me ha ayudado cuando lo necesitaba y además… creo que es muy buena persona, cuando lo necesitaba, ha estado ahí para mí.

- Miss Ukita… - Expresó Howard por debajo, no es que ella se estuviera forzando a decir todo eso, quizás era lo que realmente sentía.

- Entiendo… creo que necesito conocerla mejor, puedo abrir un hueco en mi agenda para esta noche, Jenkins, prepara una cena porque iré a Japón.

- ¿Padre? – Howard estaba asombrado, nunca antes vio un momento en el que su padre pudiera atenderlo a él y eso era algo extraordinario, el mayordomo asintió.

- Entendido señor, lo prepararé todo. – La pantalla se apagó en ese momento. – Señorita, le ayudaremos a prepararse para la cena, debe ver muy presentable.

- Bien. – Ella asintió mientras era dirigida nuevamente, Howard seguía sin salir de su asombro que su padre pueda ir ahí y además en una cena para conocer mejor a Ukita, eso solo podía significar más problemas si al final eran descubiertos.


Taiga y Kurashiki estaban preparando todo para irse, luego de que la práctica se cancelara debido a que Ukita se desmayó, no había mucho que hacer ahí.

- Es una lástima, había preparado unos cuantos ejercicios para todas ya que la próxima semana empieza el torneo.

- No puede evitarse. – Respondió la pelirroja. – Al menos podemos pasar más tiempo juntos.

- Es cierto. – Expresó el castaño, sujetando la mano de la pelirroja la cual se sonrojó. – Y bien ¿A dónde deseas ir?

- Bueno… hace un tiempo desde nuestra última cita debido a los entrenamientos así que podríamos…

- ¡Shimazu-kun! – Escuchó la voz de Nozaki la cual corrió hacia ellos, se veía algo apurada, la rubia llegó agitada hacia ambos. – Menos mal… no te fuiste…

- Nozaki ¿Qué sucede?

- Es Ukita-san… me llegó un mensaje… - Mostró su teléfono, revelando el mensaje que la castaña envió.

"Nozaki-san… al final quiero hacer algo por Thompson-san así que decidí actuar, puede que sea algo equivocado pero no me arrepiento, no te preocupes por mí…"

- Por ese mensaje, parece que hizo algo malo. – Exclamó la rubia, el castaño se llevó la mano a la barbilla.

- No puede ser que se haya metido en problemas, es la que menos haría algo así. – Exclamó este, en aquel momento llegaron Hanayama y Saito.

- Chicos~ hace poco vimos a Ukita-san subirse a una limosina. – Exclamó la pelirrosa lo cual sorprendió a los tres.

- ¿Una limosina?

- Así es y creo que iba con Thompson-kun, Karuizawa-kun y yo los vimos irse. – Respondió esta.

- Howard-san ya me había hablado anteriormente sobre que vive en las afueras del pueblo pero nunca supe que tenía una limosina, hay algunas cosas que desconozco de él. – Comentó el pelirrojo, eso ya parecía ser un asunto más grave.

- Puede que si esté en problemas… - Exclamó Kurashiki, Taiga asintió.

- Reunamos a todos, debemos hacer algo al respecto para ayudarla, si es algo malo, no podemos abandonarla. – Asintieron para moverse, en lo que sea que Ukita se haya metido, era algo malo y necesitaban hacer algo para salvarla.

No pasó mucho para que todo el equipo se reuniera en un parque cercano, igual ahí se encontraban Saito, Kiribe, los gemelos así como Fudo y Takuto.

- Ese es el asunto. – terminó de explicar el castaño lo cual todos escucharon.

- Ukita-san fue muy valiente en ese momento, pero podría ser algo malo. – Exclamó Tsubasa. - ¿Podemos hacer algo para ayudarla?

- Podemos lograrlo, para ello debemos ir a donde se encuentra. – Exclamó Taiga.

- ¿Cómo lo haremos? – Preguntó Tomoe a lo que Honjou sonrió.

- Es fácil, con esto. – La inglesa tomó el teléfono de Nozaki y entonces empezó a teclear algo, entonces no pasó mucho para que pudiera sonreír. – Listo, tengo la localización de donde se envió el mensaje.

- ¿Cómo lo hiciste? – Preguntó el castaño.

- Easy, para eso tenemos tecnología y justo instalé una aplicación para descubrir la ubicación del mensaje, así que ya sabemos dónde está Ukita-chan.

- Ahora solo debemos ir ahí, esta es una misión de rescate que tenemos que hacer. – Exclamó Iwaki.

- Puede ser muy emocionante, jamás pensé que haríamos algo así. – Expresó Asada con emoción.

- Por ahora vamos a prepararnos, llegaremos ahí durante la noche. – Respondió Taiga y comenzaron las preparaciones, se infiltrarían en la mansión para salvar a Ukita, sin saber los problemas por los cuales pasarían en ese momento.


Ukita estaba siendo preparada para la cena con el padre de Howard, para ello, los distintos trabajadores de la mansión prepararon un vestido para ella y también tuvo que ducharse ahí, se sorprendió de ver que tenían un baño amplio con una gran bañera para ella sola a lo cual entró, una vez terminó, llegaron sirvientas las cuales la tomaron para vestir, aunque ella podía hacerlo sola, todas estas la hacían verse completamente impecable.

- Se ve hermosa señorita. – Ukita estaba frente a un espejo, llevaba un vestido azul de una sola pieza con detalles tipo cristal diamante, la pintaron con maquillaje ligero para resaltar las facciones de su rostro, unas zapatillas de tacones fino y también un par de pendientes de zafiro, la castaña no podía creer en lo hermosa que se estaba viendo.

- (Esta soy yo…)

- Aún faltan unas cuantas horas para la cena, puede esperar mientras. – Exclamó una de las sirvientas mientras salían para continuar su trabajo, Ukita se quedó ahí sola nuevamente, admirando la imagen que era actualmente.

- No pensé que podía verme muy linda… - Se sonrojó levemente. – ¿Le gustaré así a Thompson-san?

Fue a sentarse a un costado de la cama, observando a través de la ventana, algunos sirvientes de la mansión estaban trabajando y moviéndose, todo sea para recibir al padre de Howard, en ese momento pensó en lo que estaría sucediendo con él.

Howard estaba hecho un manojo de nervios, no creyó que su padre fuera justo a una cena solo para conocer a Ukita quien declaró ser su novia, ya sabía que eso quizás lo salve del asunto del matrimonio arreglado pero si, durante aquella cena, llega la proposición para que ella sea su prometida, estaría en muchos problemas.

- Que hago… - Expresó por debajo mientras caminaba en círculos en su habitación. – Miss Ukita es una chica amable, así que no puedo dejar que se vea involucrada en esto… - Solo puedo rezar porque suceda algo para que no llegue al asunto…

Una caravana de taxis se movía por la colina mientras subían directamente al camino donde estaba la mansión, deteniéndose unos metros antes de llegar a la puerta, en ese momento bajaron Taiga, Nozaki, Kurashiki, Tsubasa y Fudo.

- Gracias. – El castaño pagó la cuota al igual que los demás que bajaban de los vehículos. – Finalmente estamos aquí.

- Wow… así que vive en una mansión, no lo sabía. – Exclamó Saito.

- Quien diría que es un chico rico… debí tenerlo en mi radar… - Exclamó Honjou a lo cual Kiribe la vio con rostro inexpresivo.

- Por cierto… ¿por qué llevamos estos trajes negros ajustados? – Preguntó Fudo y es que todos los presentes, incluidos los chicos, portaban trajes negros que se ajustaban a sus cuerpos.

- Obviamente nos estamos infiltrando en una casa ajena de noche, así que necesitamos resaltar lo menos posible para que no nos vean o reporten. – Respondió la inglesa. – Además… a poco que no resalta bien nuestras hermosas figuras.

- Es cierto, Kanako-chan, puedo ver bien tus lon…

- Di algo más y te mato. – La pelinegra tenía un aura roja la cual hizo callar a Saki.

- Por ahora hay que entrar… - Observaron la entrada la cual era una reja grande y había como dos guardias ahí vigilando, Taiga frunció el ceño. – No podemos ir por el frente así que tenemos que tomar otra ruta…

- Eso pueden dejárnoslo a nosotros. – Exclamó Tenma, él y Aoba fueron por la parte izquierda de la mansión donde era pura reja, en ese momento Aoba se puso al frente y posición sus manos.

- Adelante Tenma.

- Ahí voy. – Tenma empezó a correr y, usando el impulso de Aoba, saltó y pasó por encima de la reja, cayendo al otro lado.

- Un éxito. – Exclamó el gemelo con una sonrisa.

- Bien hecho Tenma-kun. – Felicitó Asada.

- Gracias Aoi-senpai, me encargaré por aquí, vuelvo en un momento.

Tenma empezó a moverse con cuidado entre los arbustos mientras se acercaba al puesto de vigilancia donde estaban los dos guardias, uno observaba a través de las cámaras pero en realidad estaba leyendo un manga el otro tenía puesto audífonos para escuchar música.

- Ah, ah, ah, ah, staying alive~ - Mientras el que escuchaba música estaba entretenido, Tenma se acercó por detrás del que leía manga de forma amenazadora.

- ¿Eh? ¡Wuaaah! – Un movimiento ocurrió dentro de la cabina sin que su compañero supiera algo al respecto, este seguía entretenido con su música y entonces se vio un cuerpo arrastrándose por el suelo hasta ser cubierto en los arbustos.

- ¡Ey compañero, creo que deberíamos cambiar! – El otro guardia entró solo para ver la cabina vacía. - ¿Compañero? Donde se habrá ido…

- ¡Aquí atrás!

- ¡Eh!

*Bonk*

El segundo guardia fue golpeado por un tubo a lo que cayó noqueado al suelo, Tenma nuevamente movió el cuerpo para esconderlo, en ese momento regresó a la cabina y apretó un botón a lo cual la reja se abrió y el resto pudo entrar.

- Realmente pudiste encargarte de todo. – Expresó Taiga con asombro. - ¿Qué hiciste?

- Esos son detalles menores, hay alguien a quien necesitamos rescatar.

- Es cierto. – El castaño miró al resto. – Para esto, nos dividiremos en dos equipos, uno se encargará de distraer y llamar la atención de los trabajadores para que los persigan, busquen cualquier medio para hacerlo y evitar ser atrapados, otro equipo entrará a la mansión para buscar a Ukita y entonces poder llevárnosla, esto necesita ser hecho sin que suceda algún incidente grande, ahora vamos a dividirnos.

Equipo de distracción:

Waka.

Iwaki.

Tsukumo.

Asada.

Tenma.

Aoba.

Hanayama.

Saito.

Saki.

Kanako.

Nitta.

Izumida.

Aisaka.

Asahina.

Senba.

Tsukishima.

Taketomi.

Sakagami.

Shiina.

Equipo de infiltración:

Taiga.

Fudo.

Takuto.

Tsubasa.

Shinonome.

Tomoe.

Kurashiki.

Nozaki.

Honjou.

Kiribe.

Nakano.

María.

Naoe.

Kotone.

Hiiragi.

Shizuku.

Akino.

- El equipo de distracción tiene a las mejores personas para el trabajo, Izumida-san sabrá armar alboroto como la delincuente que es. – Exclamó Akino a lo cual ella reclamó.

- ¡Ya dije que no soy!

- No hay tiempo que perder. – Interrumpió Taiga. – Hay que comenzar. – El sol se había ocultado por lo cual ya era de noche. – Encontrémonos en este mismo punto una vez cumplamos el rescate, adelante.

Todos los equipos empezaron a moverse para ejecutar el plan, salvar a Ukita era prioridad por lo cual trabajarían por ello.

En la parte trasera de la mansión estaba esperando el mayordomo principal de la casa a la llegada de algo, en ese momento se vio un helicóptero el cual empezó a descender en el helipuerto hasta aterrizar y apagar el motor, la puerta se abrió a lo que salió un hombre.

- Bienvenido señor.

- Ya estoy listo Jenkins ¿la cena está completa?

- Los cocineros están terminando, por ahora puede ir al comedor para sentarse.

- Gracias. – El padre de Howard entró para dar inicio a lo que sería la cena y conocer a la novia de su hijo, todo sin saber que en esa misma noche se llevaría a cabo una de las situaciones más irreales que jamás vivirá, el reloj empezó a recorrer.


El Redentor 777: Las opiniones del padre de Howard ya se estarán viendo y si que al menos Honjou desea dar ese paso, así como Waka y Toma podrían avanzar a algo más, ya se estará viendo.

Ninja Britten 11: Fue una decisión precipitada que tomó pero fue lo que quiso, igual habrán ciertos problemas y con Honjou, ya tendrá sus cambios, claro que será un avance lento pero lo hará.

Pues bien, aquí dejamos el cap para que todo el desmadre se haga en el siguiente jaja, la verdad que infiltrarse a la mansión no será tan fácil como creen, el equipo de distracción lo tendrá peor, todo eso ya lo verán después, nos vemos en el próximo cap. Saludos.