Apenas en su primer año como escuela mixta, Satogahama ha logrado que la convivencia entre chicos y chicas se haya hecho bastante amena, incluso dentro del tiempo han logrado salir parejas, mayormente esto se ha observado dentro del club femenino de béisbol cuyas chicas están saliendo con algunos chicos, uno de esos casos es Hanayama que tiene a Saito, una relación surgida de un malentendido que el pelinaranja no ha logrado resolver.
- ¡Karuizawa-kun~! – Como ya era habitual, ella fue a buscarlo directamente cuando salía del club de ajedrez.
- Hanayama-san… - Ella aprovechó para abrazarlo de costado, él ya no hacía nada para negarlo, siempre que lo intentaba era interrumpido o sucedía algo adicional.
- Bien por ti Karuizawa. – Las demás miembros de su club vieron al chico con orgullo mientras levantaban el pulgar.
- Presidenta, no alimente más esto.
- No te preocupes, apruebo la relación, más por el hecho de que, al ser el equipo de beisbol reconocido, si una miembro sale con uno de nuestro club, será publicidad gratis, así que ve adelante.
- Presidenta… - Un gotón surgió de su frente.
- Vámonos~ - Ella sujetó su mano mientras ya se iban, a la pelirrosa le gustaba ir a distintos lugares con él y este no podía decir nada al respecto, a pesar de ello deseaba aclarar el malentendido de una vez, quizás esa era su oportunidad.
- Escucha Hanayama-san, la verdad es que…
- Karuizawa-kun. – La pelirrosa le interrumpió nuevamente. – Estuve pensando esto seriamente y creo que es momento de que demos ese paso…
- ¿A qué paso te refieres? – Preguntó él con algo de curiosidad, fue ahí que la chica se sonrojó.
- Bueno… lo que hacen todas las parejas luego de salir un tiempo… - Fue así que Saito tuvo un pensamiento y lo cual lo sonrojó, podría creer que ella se estaba refiriendo a… - Quiero presentarte a mis padres.
- … ¿Eh? – Al final solo quería darle a conocer a su familia, no lo otro que estaba pensado.
- Me he dado cuenta de que nunca los has conocido, a pesar de que les hablo bastante de ti, jaja… - Se rascó la nuca. – Por eso es que quisiera que vengas a mi casa para que te los presente.
- No sé Hanayama-san, además de que nosotros…
- Vamos, solo les he dicho cosas buenas de ti y por eso tienen ganas de conocerte, no seas malo. – Empezó a agitarlo, ya que era estaba siendo muy reacia al respecto, no tuvo de otra que asentir, eso la alegró. – Seguro le vas a agradar a ambos, okaa-san es alguien muy amable, oto-san estuvo un poco dudoso de ello así que desea evaluarte.
- E-Entiendo… - Por alguna razón se puso nervioso, pero por qué lo haría, siendo que solo fue una relación que surgió por error. Ya de tal modo empezaron a ir directo a la casa de la pelirrosa. Al salir de las calles de la ciudad y entrar a una zona residencial, llegaron en ese momento.
- Aquí estamos. – Señaló a la casa que era normal como muchas otras, ya ella abrió la puerta con llave. – Ya llegué.
- Bienvenida Emi… oh, ese chico. – Apareció una mujer que se veía joven, cabello rosado igual que ella.
- Okaa-san, él es Karuizawa-kun, mi novio de quien te hablé.
- Ya entiendo. – La madre soltó una pequeña risa. – Me alegra que finalmente pueda conocerte.
- E-Esto… soy Karuizawa Saito, un gusto conocerla. – Hizo una reverencia aunque fue más por puro reflejo.
- Que educado eres, adelante, puedes pasar. – Señaló, al quitarse los zapatos, entraron a la sala donde se sentó en el sillón con Hanayama a su lado, ahí la madre llegó con dos tazas de té para ambos. – No estés muy tenso, no voy a comerte ni nada por el estilo.
- N-No es eso… - Se rascó la nuca, no podía creer lo nervioso que estaba con conocer a la madre de Hanayama.
- Karuizawa-kun está algo asustado. – Hanayama soltó una pequeña risa a lo que él se sonrojó.
- No tienes nada de qué preocuparte. – Le aseguró la madre. – Emi nos ha hablado mucho sobre ti y realmente lo hace con una gran sonrisa cuando lo hace, dice que has sido un buen novio para ella.
- Es cierto, hemos ido a muchos lugares y me apoya cuando juego, realmente lo amo mucho. – Declaró con emoción, en ese momento el pelinaranja bajó el rostro.
- (Pero eso…)
- ¿Pasa algo? – Preguntó la madre, Saito se dio cuenta que le hablaban.
- N-No es nada.
- Karuizawa-kun, siempre está en las nubes. – Expresó Hanayama. Saito sabía que todo eso que decía ella era simplemente por su lado, una relación unilateral que ella solo creía que estaba funcionando, él pasó tantas ocasiones diciendo que no son novios pero a esas alturas ya era imposible, y si lo aclaraba, temía que ella pudiera salir lastimada de algún modo.
- Es cierto okaa-san, pronto tendremos nuestro siguiente juego, espero que puedas ir a verme.
- Claro, yo y oto-san iremos ambos a apoyarte. – Respondió ella con una sonrisa.
- Es verdad ¿y oto-san?
- Está en su estudio, dame lo llamo ya que era quien más curiosidad tenía de ver a Karuizawa-san. – Dicho eso, la madre fue por su esposo para que conozca a Saito, ahí los dos se quedaron esperando, ella con su cabeza recostada en el hombro del pelinaranja.
- Le agradaste a Okaa-san, eso significa que Oto-san puede aceptarte.
- No estoy seguro… - Expresó por debajo. Un tiempo después regresó la madre con un hombre, tenía una barba prominente, llevaba puesto una gorra y se veía serio, eso puso totalmente tenso al chico.
- Es él cariño. – presentó la madre, así el padre empezó a verlo de pies a cabeza.
- E-Esto… hola, soy Karuizawa Saito.
- … - No dijo nada, empezó a sudar frío debido a la presión. – Así que eres quien osó salir con mi tesoro…
- Oto-san, lo estás asustando. – Exclamó Hanayama.
- No digas nada Emi, esto es entre hombres. – Siguió viéndolo fijamente, Saito creyó que iba a desmayarse por la presión, fue entonces que este sonrió. – Así que eres tu jajaja, sí que eres bastante sencillo.
- B-Bueno…
- No tienes que sentirte asustado, me alegra que finalmente pueda conocer al novio de mi tesoro. – El padre sonrió ya un poco más relajado. – Como Emi ha hablado cosas muy sorprendentes de ti, pensé que eras un poco más atrevido pero veo que eres reservado.
- Bueno, exagera un poco…
- Eso no es verdad, todo lo que digo es verdad. – Sonrió Hanayama, el padre empezó a reír.
- Si lo dice mi tesoro, debe ser verdad. – Miró a Saito. – No tengo mucho que decirte más que… gracias, desde hace tiempo nunca hemos visto a nuestra hija tan feliz como nunca, desde que nos contó que obtuvo novio, admito que la primera vez me sentí molesto de que alguien intentara apartar a mi tesoro.
- Oh querido, realmente proteges mucho a nuestra hija. – Expresó la madre.
- No puedo negarlo, ella es la más linda del universo.
- Oto-san… - Expresó Hanayama con vergüenza.
- Ya luego de que nos dijera todo acerca de que salen, que la apoyas en sus partidos y estudios, me hizo creer que eras una buena persona y me alegra no haberme equivocado, tienes una apariencia bastante decente.
- Bueno… - Saito se sintió alagado pero igual culpable, luego de todo lo que intentó negar de que eran novios.
- Se acabó el té. – Señaló la madre.
- Yo iré a llevar las tazas. – Hanayama se levantó para llevarlas, quedando Saito junto a los padres.
- Ella realmente es una buena chica ¿no lo crees? – preguntó el padre, el pelinaranja asintió.
- Bueno… puedo decir que Hanayama-san si ha sido una chica muy melosa y no me ha dejado de lado en ningún momento… puedo asegurar que es una gran chica… - La culpa seguía carcomiéndolo, tenía que decirlo, así que miró a ambos padres. – Escuchen… la verdad es que… todo esto acabó siendo un malentendido.
- … ¿A qué te refieres? – Preguntó la madre.
- Ese día que ella expresó lo que sentía por mí, la verdad es que lo hacía con otras intenciones, ella siempre me molesta en clases y debido a ello acabó siendo regañado, así que busqué una forma de vengarme pero ella lo interpretó como si estuviera confesándome a ella, intenté decirle eso muchas veces pero siempre éramos interrumpidos, al final nunca pude encontrar la forma de decirle eso, de que realmente no éramos novios.
- … Entonces ¿eso significa que no la amas? – Preguntó el padre en un tono más serio.
- N-No es eso, aprendí durante este tiempo muchas facetas de ella más allá de la simple chica con las peores calificaciones de la escuela, es muy risueña, le gusta divertirse, incluso su gusto por los osos de peluche, siempre diciéndome y señalándome de aquel lugar que desea que le compre, pero… no sé si llego a sentir lo mismo, por ahora solo lo he escondido porque temo que, si encuentra aquello, acabe siendo lastimada, que solo ella cree que somos novios cuando no me siento así en realidad.
- ¿Es eso? Escuchó la voz por detrás, Saito se volteó con temor y es que ahí estaba la pelirrosa, con sus pupilas dilatadas.
- Hanayama-san…
- E-Entonces todo eso… jeje… solo lo creía yo, que ambos éramos… - Ella no dijo nada más cuando corrió fue de su casa, Saito quiso detenerla pero fue tarde.
- Lo arruiné… - Se llevó la mano al rostro, ella acabó enterándose de eso en el peor momento posible.
- Escucha. – En ese momento el padre le habló, el pelinaranja se puso tenso. – Entiendo tu posición y que nuestra hija no sea alguien… muy brillante, pero puedo decir algo cierto, la felicidad que sintió contigo fue algo genuino, ella verdaderamente era feliz.
- Es cierto. – Asintió la madre. – Haya sido un malentendido o no, nuestra hija sonreía con todo al hablar de todo eso, no irás a decirnos que esos momentos igual fueron malentendidos.
- N-No es eso… yo igual me divertí estando con ella, tanto que ya después, el aclarar las cosas dejó de ser una molestia… pensé que estaba bien dejarlo así…
- Ahí tienes tu respuesta. – Exclamó la madre con una sonrisa, el padre se levantó soltando un suspiro, en ese momento le dio una fuerte palmada en la espalda.
- Eso dolió…
- ¿Qué esperas? Ve tras ella. – Expresó el padre con los brazos cruzados. – No es de un novio el hacer llorar a su pareja, así que ve y consuélala.
- … Me voy. – Declaró para ir tras ella, ambos padres sonrieron.
- Cariño, esto me recuerda a cuando nos conocimos.
- Es verdad… pensar que la misma historia se repetiría con nuestra hija, al final acabó siendo el mejor malentendido de mi vida.
- Tienes razón.
Saito corrió por las calles en busca de Hanayama, no creyó que pudiera haber ido bastante lejos, solo necesitaba saber dónde es que podría encontrarse, fue entonces que recordó algo. Corrió hasta llegar a un parque, entonces bajó un juego con forma de pingüino, ahí estaba un agujero, el pelinaranja acechó por este.
- Te encontré.
- Karuizawa-kun… - Hanayama estaba ahí escondida, sus ojos estaban rojos por lo que intuyó que estaba llorando. - ¿Q-Que haces aquí?
- Me hablaste sobre este parque un día, que te encantaba jugar en este pingüino. – Respondió el pelinaranja, en eso extendió su mano. – Vamos.
- … - Ella salió en ese momento, fue entonces que los dos fueron a sentarse a los columpios, por un momento hubo un silencio entre ambos, ninguno decía nada en aquel momento.
- … Hanayama-san, debo disculparme…
- ¿Eh? ¿Por qué?
- Por haberte engañado todo este tiempo, eso de ser novios y demás…
- Yo debería ser la que se disculpe… llegué a una conclusión temprana y pensé que te estabas confesando, lo que dije ese día era real… siempre me has gustado, desde el primer día de clases…
- Hanayama-san… - En ese momento Saito se levantó, poniéndose de frente a ella. – Puede que sintiera eso desde un inicio pero la verdad es que… me he divertido mucho contigo, dejó de molestarme luego de un tiempo y al final pensé que… ser tu novio realmente ha sido bastante agradable, no hubo ni un solo momento aburrido contigo, lo terminé aceptando totalmente y creo que… puede que igual ya empezara a sentirme de la misma forma.
- Karuizawa-kun… - Hanayama estaba sorprendida por aquello, fue entonces que vio a Saito que hizo una reverencia.
- Esta vez deseo hacerlo de manera formal… Hanayama-san, por favor sal conmigo. – Declaró en ese momento, la pelirrosa se quedó sin palabras y ella pudo sentirlo, al contrario de la primera vez, él estaba hablando sinceramente, lagrimas cruzaron sus mejillas.
- Si, si quiero estar contigo Karuizawa-kun.
- Hanayama-san. – En ese momento Saito se sintió aliviado, fue entonces que la pelirrosa saltó hacia él y lo besó en los labios, quedó asombrado pero lo aceptó, estando así durante unos segundos antes de separarse. – E-Entonces… ya es oficial que somos novios ¿no?
- Jeje… - Soltó una pequeña risa, estando roja por el beso. – No seas tonto, ya lo somos.
- Es cierto… debo agradecerles a tus padres, gracias a ellos finalmente sé lo que siento.
- Podemos hacerlo cuando volvamos, así que regresemos Karui… Saito-kun~ - Expresó con una sonrisa, el pelinaranja sonrió levemente.
- De acuerdo… Emi-san… - Los dos regresaron sujetos de las manos a la casa de la pelirrosa, finalmente Saito pudo dejar de sentir culpa al estar junto a Hanayama y ahora podrían empezar una verdadera relación los dos juntos.
- ¡Saito-kun! – Hanayama había llegado en ese momento, los dos acordaron ir a una cita luego de la afirmación formal de su relación, la pelirrosa llevaba un vestido de color azul claro sin mangas.
- Hasta que lelgas ¿Qué sucedió?
- Lo siento… es que… se me olvidó que era hoy… - Confesó con vergüenza, el pelinaranja soltó un suspiro.
- No puedo creer que seas tan tonta como para incluso olvidar una fecha.
- N-No es mi culpa, es que pasaron ese anime que me gusta y…
- No pongas excusas… al final si esto es parte de ser tu novio, lo acepto.
- Jeje. – Ella lo abrazó por el brazo izquierdo. – Entonces ¿vamos?
- Claro. – Dicho eso, los dos se fueron a su cita.
En otro lado, Fudo estaba en su casa, fue entonces que revisó un calendario con una fecha marcada en un círculo, el pelinegro lo vio.
- Es mañana entonces… será mejor que me prepare… - Una fecha importante había llegado para él pero no se veía como algo para celebrar.
Ninja Britten 11: Bueno que sí ambos fueron tomados por sorpresa y ese entrenamiento estuvo con todo, por lo menos ahí sirvió para que pudieran reforzar mejor los lazos.
El Redentor 777: La verdad que Iwaki busca sacar tanta fuerza como Daidoji jaja, aunque no tengo pensado meterla, mayormente haré menciones en todo eso.
Bueno, pasamos ya con otra pareja, ya finalmente Saito decidió aceptar que Emi le ama y de ese modo son cosa oficial, si que le costó pero el tiempo pasado entre ambos es algo que no puede evitarse. El siguiente cap lo tendremos enfocado en Fudo, será un poco triste así que ya lo verán, hasta el próximo cap. Saludos.
