Hola, disculpen la espera pero una tia fallecio y tuve que salir de mi pais, haciendo la historia corta, no he podido volver a mi pais debido a la situacion de disturbios. Este capitulo lo tenia empezado desde hace tiempo pero entre ayer y hoy me vino la inspiracion [ademas logre tener un poco de tiempo a solas] y lo termine, espero les guste. Es algo ligero y por fin estamos moviendo la historia lo cual es maravilloso ya que, como he dicho varias veces, La Teacher es una historia ligera y corta comparada con Oh Sister! que duro 30 capitulos.

Thestral212: Lo prometido es deuda, te dije que hoy mismo publicaria y aqui esta, espero te guste.

licborrego: Aqui va el nuevo, espero lo disfrutes.

Aldmagali: No abandonare la historia aunque me tarde en actualizar, prometo terminarla.

Guest#1: Aqui va la continuacion.

Mery: Que bueno que te gusto.

Guest#2: El primer anime que me recomendaste vi un poco pero despues de Hibike! es dificil ver anime musical, el segundo esta en mi lista por ver, gracias por las recomendaciones.

Luna del Desierto: Muchas gracias, me honra que te haya gustado mi historia, he tomado en cuenta tus sugerencias y he tratado de evitar los errores. Mi Suguru es algo idiota pero la historia no se centra en el, digamos que lo agarramos en un mal momento. Shimako es un personaje dificil de escribir por ese aire angelical que es dificil de romper pero me encanta. Sei ya aparece con fuerza en este capitulo y es muy divertida, de hecho es uno de los capitulos en los que mas me he reido mientras revisaba, ademas Youko ha evolucionado bajo la influencia de su esposa pero no deja de ser la onee-sama de Sachiko. La historia del pasado de Yumi esta cerca, ten un poco de paciencia. Gracias por leer y comentar, hiciste mi dia.

dinnca: La manana llega en este capitulo y si, Sei ha llegado asi que sera una historia mas ligera, gracias por leer.

Momo-chan: Aqui esta el proximo, gracias por leerme.

Meh: Muchas gracias.

Ee: gracias, espero que la sigas disfrutando.

Isabellasato: Listo, aqui esta la actualizacion.

Luzy: Aqui esta.

lili: Aqui estoy!

Mery: Aqui esta el nuevo capitulo, disculpa la espera.

Shizsuki Kuga Fujino: Disculpa la espera, aqui esta el siguiente capitulo.

Fiorella: Muchas gracias

Guest#3: Aqui esta por fin!

Este capitulo esta dedicado a mi amiga Thestral212 por tenerme paciencia y presionarme sutilmente para que por fin actualizara. De lo que leiste ayer a hoy hubo unos cambios minimos, como el titulo, pero la historia sigue igual.

A todos los demas, disculpen la espera y espero les guste mucho.


8.- Brisa marina


La mañana llegó inexorablemente y sutiles rayos de luz se filtraban por las gruesas cortinas de la habitación de huéspedes del matrimonio Satou-Mizuno. Yumi jamás había dormido tan bien ni tan cómoda hasta ahora.

Al abrir sus adormilados ojos cafés, la teacher se sintió rodeada de una extraña calidez. Cuando intentó moverse, un par de brazos la atrajeron aun más hacia una suave y delicada superficie para luego sentir un tibio aliento rozando la parte trasera de su cuello por lo que la piel de gallina invadiendo sus brazos no se hizo esperar.

A pesar de resistirse al contacto físico, Fukuzawa Yumi se sentía segura rodeada de aquel cálido cuerpo que emanaba tranquilidad. En aquel momento, la teacher se vio forzada a aceptar lo inevitable: se sentía irremediablemente atraída hacia Ogasawara Sachiko. Por lo que, al sentirse tan cómoda, decidió cerrar sus ojos y seguir descansando un poco más rodeada por aquellos níveos y protectores brazos.

Una hora después, orbes azules trataban de enfocar en medio del sopor que invadía a su dueña. Al verse aprisionada por un cuerpo recostado parcialmente sobre el suyo, Ogasawara Sachiko entró en pánico por unos instantes.

Luego de ver un mar de cabellos castaños y la suave sonrisa de una aún dormida teacher, la presidenta decidió disfrutar un poco más de este raro momento de paz. Sachiko se vio en la misma posición que la teacher una hora atrás, tuvo que aceptar que seguir tapando el sol con un dedo era ridículo por lo que por fin admitió el hecho de estar irremisiblemente atraída hacia Fukuzawa Yumi, la teacher de sus hijos.

Lo que para ambas fue un instante, en realidad fueron incontables horas al punto que cuando Youko, preocupada por su petite soeur que aun no despertaba, entró a la habitación para llevarse una sorpresa al ver a la presidenta durmiendo plácidamente con la teacher en brazos. El suave clic de una cámara fue escuchado a espaldas de la abogada, era Sei que decidió tomar una fotografía con su teléfono.

– Es un momento hermoso Youko, además es material para futuros chantajes – la rubia comentó divertida mientras la abogada solo se limitó a entornar los ojos, tantos años de convivencia con su esposa le habían enseñado a pasar cosas por alto y así no amargarse con las travesuras de la rubia.

– ¿Onee-sama, eres tú? – susurró la presidenta aun adormilada mientras pesados parpados dejaban entrever un par de somnolientos ojos azules.

– Sachan se mueve rápido, ya hasta llevó a la cama a Yumi – Sei comentó burlona mientras guardaba su teléfono en el bolsillo.

– Sei, no querrás despertar a nuestra invitada – la abogada miró a su esposa y la rubia sabía que no debía tentar su suerte por lo que permaneció en silencio – Sachiko, llamé a tu secretaria y tus compromisos de la mañana fueron cancelados –.

– Pero, ¿por qué onee-sama? – Sachiko susurró en voz un poco más alta pero no lo suficiente para despertar a la teacher que aún tenía en brazos.

– Quizás porque son las once de la mañana, Sachan – Sei comentó con una amplia sonrisa y un codazo de su esposa la limitó de agregar algo más.

– No te preocupes por nada Sachiko, Sei llevó a los niños al colegio y también los irá a buscar para que almorcemos todos juntos – la abogada volteó a ver a su esposa la cual asintió con la cabeza antes de retirarse de la habitación mientras Youko se acercó a la cama y se sentó en la misma – mejor explícame ¿cómo es que amaneciste con la teacher en brazos? – el rostro de Sachiko se tornó de un color rojo intenso.

– Honestamente no lo sé onee-sama pero, ¿puedo confesarte algo? – Sachiko susurró tratando de no despertar a Yumi mientras Youko asintió con la cabeza – no me molesta en lo más mínimo despertar…así – la presidenta miró hacia abajo y una sonrisa se dibujó en su rostro al ver el sereno rostro de la teacher.

– Ya veo, pues creo que deben hablar y de ahí ver cómo evolucionan las cosas, ¿no crees? – agregó la abogada mientras se levantó de la cama y se acercó a la puerta – mientras tanto voy a seguir preparando el almuerzo – al Youko cerrar la puerta, Sachiko trató de salir de la cama sin despertar a Yumi.

– ¿Por qué mi almohada se mueve? – susurró la teacher mientras abría sus adormilados ojos cafés para encontrarse con sonrientes azules – oh…–

– Buenos días Yumi – agregó la presidenta sin soltar a la teacher.

– Buenos días, Sachiko…san – comentó la teacher mientras su cuerpo se tensaba ligeramente, no estaba acostumbrada a estar tan cerca de alguien.

– Todo está bien Yumi, no tienes por qué tener miedo, yo no te haré daño – susurró la presidenta y la teacher se relajó lentamente para luego escapar de los brazos de Sachiko y sentarse en la cama.

– ¿Nosotras dormimos…? – Yumi hizo señas hacia la cama y a la presidenta la cual se sentó, recostándose en el espaldar de la cama con una sonrisa.

– ¿…Así? – Sachiko completó la frase por la teacher para luego asentir con la cabeza en señal afirmativa – pero como le dije a mi onee-sama, no me desagradó despertar así – el sonrojo en las mejillas de ambas fue casi instantáneo – además Yumi, creo que tenemos una conversación pendiente –.

– ¿Ah sí?, ¿sobre qué? – la teacher preguntó mientras se estiraba.

– Sobre aquel… – Sachiko se rozó los labios con la punta de los dedos y su rostro enrojeció aún más – casi…be…beso – la presidenta agregó con cierto nerviosismo.

– ¡Oh! – Yumi sentía que su rostro ardía de lo rojo que se había tornado – pues… – la teacher no tuvo chance de emitir otra palabra cuando la puerta fue abierta de par en par por Sei que interrumpido el momento y Sachiko no podía mostrarse más molesta.

– Niñas, manda a decir Youko que se duchen y se cambien que el almuerzo estará listo pronto, en el clóset hay toallas y batas así que salgan de él, digo, busquen allí, nos vemos – las carcajadas de la rubia podían escucharse alejándose por el pasillo. Sachiko suspiró largamente y se levantó de la cama, el momento de hablar fue arruinado por una inoportuna rubia.

– Tendremos tiempo más tarde, Sachiko-san – Yumi comentó con un aire de resignación mientras sacaba dos toallas y dos batas de baño del clóset – por el momento lo mejor que podemos hacer es tomar un baño –.

– Usa este baño Yumi, yo usaré el de mi onee-sama – Sachiko comentó mientras tomaba la bata y la toalla que le ofrecía la teacher para luego dirigirse a la puerta – no creas que esta conversación no pasará, Yumi – agregó la presidenta antes de dejar la habitación.


Esta conversación que tanto temo, Sachiko no la dejará pasar, así como así. Pero, ¿cómo explicar esta atracción que siento por ella? Estas nuevas sensaciones de cercanía, estas ansias de rozar esos dulces labios con los míos.

La teacher salió de la ducha y se vistió en medio de suspiros. Al ver la pantalla de su teléfono encenderse, Yumi lo tomó para revisar sus mensajes, tenía uno solo.

'¿Qué te parecería un picnic bajo los cerezos? Es algo relajante que sé que te encantará' era Shimako invitándola a pasar el día de mañana con ella a lo cual la teacher aceptó la invitación. Instantes después, Sei la buscó para que la acompañara a buscar a sus gemelas y a los gemelos Ogasawara al colegio.


Sintiendo la cercanía de su petite soeur, Youko sirvió una taza de café y la colocó sobre el mesón de la cocina para luego continuar cocinando. A pesar de ser una persona muy ocupada, Mizuno Youko cocinaba para sus hijas al menos tres veces durante la semana, mientras Sei cocinaba los fines de semana.

– Yo sé que no funcionas sin café después de levantarte Sachiko – agregó la abogada aun dando la espalda – por eso te lo serví –

– Es como si me leyeras la mente, onee-sama – agregó la presidenta con una sonrisa mientras se sentaba a degustar aquel oscuro elixir que le devolvía la vida en cada sorbo.

– Eso sucede cuando tomas a una petite soeur y la adoras tanto como yo a ti, Sachiko – Youko volteó con una sonrisa en los labios – aprendes sus mañas –

– Hablas de mi como si fuese una mascota amaestrada por ti, onee-sama – protestó la presidenta con un pequeño puchero.

– Bueno, casi – la abogada soltó una risa despreocupada.

– ¡Onee-sama! – Sachiko protestó

– Hablando de otra cosa, más específicamente sobre un par de adultas responsables que amanecieron entrelazadas de tal manera que no se veía donde terminaba una y empezaba la otra – bromeó Youko y Sachiko tuvo la gentileza de sonrojarse, mucho.

– Como te dije antes onee-sama, no me disgustó en lo absoluto amanecer así, pero…– Sachiko tomó un sorbo de su café antes de continuar – no quiero hacer algo precipitado debido a las circunstancias actuales en la que la situación con Suguru no está solucionada y aún hay muchas cosas que no sé de Yumi –

– Estás hablando como si le fueses a proponer matrimonio, Sachiko – Youko bromeó mientras la presidenta casi deja caer la taza de humeante café – tómalo con calma y conózcanse poco a poco, tienes que dejar que ella se abra y confíe en ti – la abogada se acercó y le puso una mano en el hombro a la presidenta – dale tiempo Sachiko –

– Está bien, onee-sama – sonrió la presidenta mientras continuaba disfrutando su café.

– Después de almuerzo tenemos una reunión con la rama europea de la compañía así que prepárate para una larga tarde en la oficina – Youko comentó mientras sacaba un lomo asado del horno.

– ¿Podemos pasar por donde Shimako antes de ir a la oficina por la merienda de los niños? – preguntó Sachiko mientras se acercaba a robar un poco del asado.

– Por supuesto, le diré a Sei que nos lleve – Youko comentó mientras le daba un poco de asado a Sachiko para que no pellizcara la comida, definitivamente tenía a su petite soeur muy malacostumbrada – así ella ve a su petite soeur y la invita a ver los cerezos con nosotras mañana –

– Crees que debería invitar a…– Sachiko fue rápidamente interrumpida por Youko.

– Dale tiempo Sachiko, no la atosigues – comentó la abogada mientras le servía un poco más de asado a la presidenta.

– Está bien onee-sama – Sachiko agregó mientras disfrutaba de un bocado del asado, estaba delicioso.


En el auto camino a buscar a Kosuke a Hanadera, Sei no dejaba de bromear con Yumi que no podía estar más sonrojada.

– ¡Sei-sama, por favor! – la teacher protestó mientras la rubia soltaba otra sonora carcajada.

– Pero es que Yumi-chan, mira la foto – la rubia le mostraba una de las tantas imágenes que tomó de ella y Sachiko mientras dormían – se ven tan lindas, perfectas la una para la otra –

– Pues…– la teacher quería reafirmar lo que la escritora decía, pero algo se lo impedía, quizás el hecho de que Sachiko era una mujer casada.

– Acepta al menos que se ven bien juntas –

– Está bien, lo acepto Sei-sama –

– Acepta también que te gustaría besarla –

– Lo acep…¡Hey! Sei-sama no diga esas cosas –

– Acepta entonces que has pensado en hacer ciertas 'cositas' con ella –

– ¡Sei-sama! – el sonrojo de Yumi delataba sus pensamientos más profundos.

– Como que Youko tenía razón y debí haber sido psicóloga – la rubia pensó en voz alta mientras estaban detenidas en un semáforo en rojo.

– Mas psico…loca que psicóloga – susurró Yumi a lo que Sei sonrió divertida.

– Es lo mismo que dijo Sachiko, ¿ves? La una para la otra – comentó la rubia escritora antes de detenerse en la entrada del colegio Hanadera y quitarle el seguro a la puerta para que Kosuke entrara.

– ¡Teacher! Dígame que va a almorzar con nosotros ¿Sí? – Kosuke comentó sin parar hasta que Yumi asintió con la cabeza y el niño dirigió su atención hacia Sei – hola tía cool gracias por buscarme –

– ¡Pensé que no me iba a saludar mi sobrino favorito! – comentó la rubia con un gesto dramático a lo que Kosuke rio.

– Pero soy tu único sobrino tía cool – comentó el niño distraído mientras se colocaba el cinturón de seguridad.

– Shh eso es un secreto Kosuke-chan – sonrió la rubia antes de arrancar en dirección a Lillian y Yumi respiró aliviada de que el interrogatorio finalizara ya que había un niño en el auto, o, al menos, eso creía.

– Hoy me enteré de algo interesante, Kosuke – Sei comentó a modo de broma y Yumi entornó los ojos.

– ¡Oh! – Kosuke se movía emocionado – ¿De qué te enteraste tía cool?

– Es un pequeño secreto sobre tu teacher – agregó la rubia con una sonrisa mientras Yumi le daba una barrita de arroz inflado a Kosuke.

– Si es sobre quién le gusta a la teacher, yo lo sé tía cool – comentó el niño distraído – también sé quién le gusta a mi mamá –

– ¡Oh! este niño siempre va un paso adelante – la rubia avanzaba entre calles adornadas con diversos jardines de flores multicolores. Al ver un semáforo en amarillo, Sei detuvo el auto y volteó a ver al niño Ogasawara que terminaba de comer su barrita de arroz – a ver Kosuke-chan, ¿quién le gusta a tu mami? –

– La teacher – el niño comentó mientras tomaba un poco de agua de su termo y Yumi sintió como su rostro se enrojecía de manera irremediable.

– ¿Y a la teacher? – preguntó Sei con una picara sonrisa.

– Mi mami – agregó el niño con inocencia.

– ¿Ves? – al cambiar el semáforo, Sei continuó conduciendo para luego comentarle en voz baja a Yumi – los niños nunca mienten y menos un Ogasawara –

– Y…ya ve…veo – la teacher se tornó nerviosa de repente. En un abrir y cerrar de ojos, Sei detuvo el auto en la entrada del Colegio Lillian.

– Esto me trae recuerdos – Yumi sonrió nostálgica.

– Uh oh, a Sachiko no le va a gustar esto – agregó Sei mientras Kosuke soltó su cinturón y salió del auto rápidamente.

– Mio, ¿Quién fue? – preguntó Kosuke con furia contenida al acercarse a su hermana y verla con raspones en las manos y en su rodilla derecha. Había unas niñas en la clase de su hermana que siempre la molestaban hasta que Kosuke se enfrentó a ellas, pero, por no estar en el mismo colegio, no podía proteger a su tímida hermana todo el tiempo – ¿las mismas niñas idiotas de la otra vez? – Mio afirmó con la cabeza lentamente.

– Kosuke-chan, espera – con una suave mano en el hombro, Yumi detuvo al niño, se acercó a Mio y, tomándola de la mano, la llevó a un banco cercano para curarle las heridas – a ver Mio-chan, cuéntame que sucedió – a lo que la tímida niña le relató la historia a la teacher sobre las niñas que la trataban mal por ser una Ogasawara mientras sus padres eran empleados de rango bajo de la empresa de Sachiko, era simplemente una cuestión de envidia.

– Yo conozco a esas niñas, Sei-mama si quieres les podemos dar una paliza – comentó una seria Saki mientras se sonaba los nudillos, tal como su rubia madre le había enseñado.

– Por muy orgullosa que eso me haría sentir, esta vez vamos a tomar el camino civilizado, Saki-chan – agregó Sei con una sonrisa.

La rubia estaba consciente de cuanto su hija mayor 'quería' a la menor de los niños Ogasawara por lo que ya tenía una apuesta pendiente con Youko de que su amada Saki conquistaría el corazón de la tímida Mio en un futuro algo lejano.

La abogada entornaba los ojos cada vez que Sei sacaba a relucir el tema, pero igual apostó ya que ella también tenía sus sospechas ya que, según sus propias palabras, de tal palo tal astilla.

A medida que Mio le contaba a Yumi sobre las niñas que la molestaban, el rostro de la teacher se mostraba más iracundo – vamos a la dirección a hablar con esos padres – Yumi tomó de la mano a Mio y volteó a ver a Sei – ¿Nos acompañas? – la rubia asintió y la siguió sin emitir comentario alguno, no fuese a ser que Yumi le arrancara la cabeza ya que la ira de la teacher era palpable a kilómetros de distancia.

Mientras caminaban, Yumi sacó su teléfono del bolsillo y llamó a Sachiko, mientras éste sonaba, volteó a ver a Sei – por favor adelántense hasta la dirección, debo hablar con Sachiko antes –.

– Si, Yumi – la presidenta saludó de manera afectuosa.

– Sachiko, tenemos un problema con Mio – la teacher procedió a relatarle todo lo que Mio le comentó y Yumi sintió como la presidenta se enfurecía.

– ¿Yumi? Es Youko, estas en altavoz – en el fondo se escuchaba que aún estaban en la cocina – para que puedas tener autoridad te propongo lo siguiente, hazte pasar como la pareja de Sachiko –.

– ¡Qué! – Yumi exclamó al otro lado de la línea.

– ¡Onee-sama! – clamó Sachiko al lado de Youko.

– Claro, es la solución perfecta – la abogada comentó mientras cortaba una zanahoria en tiras – nadie sabe que Suguru es tu esposo ya que jamás ha asistido a ninguna actividad en Lillian por lo que es como si no existiera, además – continuó Youko mientras tomaba una nueva zanahoria – en dado caso que haya algún tipo de protesta, pueden llamarme a mí como su representante legal o a Sachiko para confirmar – Yumi respiró profundo tratando de mantener sus pensamientos a raya, pretender ser la pareja de Sachiko le había alborotado la imaginación.

– Está bien, hablaré con los niños para que el plan funcione – Yumi agregó con las mejillas teñidas de un tono rosáceo mientras finalizaba la llamada.

La teacher se aproximó a Sei apenas llegó a la puerta de la dirección explicándole todo rápidamente la cual llamó a sus hijas y a los gemelos Ogasawara y, junto con la teacher, les explicaron el plan de Youko a lo que los niños de Sachiko se mostraron emocionados.

En efecto, la directora de Lillian llamó a Sachiko quien confirmó la identidad de la teacher como su pareja y los gemelos Ogasawara la llamaban 'mamá Yumi' a lo que el sonrojo en el rostro de Yumi no se hizo esperar, muy en el fondo ella deseaba que aquello fuese cierto.

Luego de veinte minutos de conversación, se decidió castigar a las culpables y, luego de ofrecer una disculpa, Sei junto con Yumi y los niños regresaron al auto para ir a casa.

– Entonces, 'mamá Yumi' – la escritora dijo con una sonrisa – ¿ahora si van a salir del closet? –

– No me diga así, Sei-sama – la teacher se sonrojó nuevamente – además fue para por una buena causa –.

– Ay, Yumi, Yumi, mírame a los ojos y niégame que darías mucho de ti para hacer de ese concepto de 'mamá Yumi' una realidad permanente – la rubia retó a la teacher que evitó la mirada – lo sabía – el resto del camino fue en silencio, salvo por risas y conversaciones infantiles provenientes del asiento trasero del auto de Sei.


El almuerzo en el hogar Satou-Mizuno fue armonioso. Los niños comían con agrado mientras las adultas conversaban y Sachiko y Yumi evitaban mirarse. Después del postre, los niños fueron a ducharse y cambiarse para ir a sus actividades vespertinas.

Youko y Saki se dirigieron a la torre Ogasawara con el chofer de Sachiko mientras la presidenta, Yumi y Mio se fueron en el auto de Sachiko en la misma dirección, mientras Sei, Kosuke y Miyoko fueron conducidas por Sei a sus actividades de la tarde y la rubia escritora se comprometió a ir a buscar la merienda para los niños en el café de Shimako.

Ya en la torre Ogasawara, Mio haló el puño de la camisa de Sachiko quien volteó a mirar a su hija y se agachó frente a ella – ¿Qué sucede Mio-chan? – la niña se acercó a su madre y le susurró algo al oído a lo que Sachiko se sonrojó – creo que debes preguntárselo tu Mio-chan, solo que debe ser un secreto que debes guardar para que Sugu…digo, tu padre no sepa, ¿entendido? – la niña asintió y sonrió complacida para luego acercarse a Yumi la cual también se agachó para escuchar lo que la pequeña Ogasawara quería decirle.

– Teacher, me gustaría poder llamarla 'mamá Yumi', ¿puedo? – los ojos de Yumi se abrieron sorprendidos y con una sonrisa, asintió con la cabeza y la niña la abrazó largamente. Sachiko observó la escena con una sonrisa y su corazón palpitaba con fuerza. Definitivamente, Yumi fue la mejor decisión que el inútil de su, futuro exesposo, había tomado en largo tiempo.

Y hablando sobre exesposos, le voy a pedir a Youko que agilice todo el proceso de divorcio, quiero estar separada lo antes posible de Suguru para poder tener un buen inicio con Yumi.

Mi Yumi.

Sachiko no pudo evitar sonrojarse completamente al recordar cómo amaneció cobijada por la calidez de la teacher. Para evitar que la teacher la viera con tal sonrojo, Sachiko le dijo rápidamente que fuese al salón con Mio mientras ella iba a su oficina a organizar todo para la reunión que tenía pendiente.


Horas más tarde, cuando la reunión pautada para la tarde llevaba ya varias horas de duración, la mente de Sachiko empezó a divagar por senderos más amigables plagados de recuerdos de esa misma mañana cuando despertó y, la primera imagen que sus ojos registraron, fue el sonriente rostro de Yumi.

Debe haber alguna manera de hacer que Yumi y yo avancemos hacia algún lado. Definitivamente hay algo en ella que me atrae y sería ridículo seguirlo negando.

Los ejecutivos se mostraban nerviosos al ver que la presidenta se mostraba distraída, lo cual ellos confundieron con aburrida y, una Sachiko aburrida significaba el fin de sus carreras.

Un sutil roce de brazos por parte de Youko, trajo de vuelta a una muy ensimismada Sachiko que optó por prestar atención a la reunión para poder terminar antes de que la teacher terminara de dar clases y así invitarla a hacer algo después del trabajo.


En un salón no muy lejano de allí, Fukuzawa Yumi también estaba sumida en fantasías relacionadas con cierta presidenta, pero Mio la mantuvo bastante ocupada. A la hora de la merienda, Sei llevó los refrigerios y la teacher realmente deseó que Sachiko las acompañara como siempre, pero la presidenta estaba aún ocupada.

Luego que Mio se fue a su clase de piano y la traviesa Saki empezó su clase, Yumi apenas tuvo chance para respirar, la hija mayor del matrimonio Satou-Mizuno era tan activa como Kosuke por lo que la teacher no tuvo muchos instantes para dejar divagar su mente.


– Sachiko, por María-sama, deja de ver el reloj – comentó Youko con fastidio. La junta había terminado tarde y Sachiko estaba desesperada por saber si Yumi la había esperado.

– ¿Por qué se demora tanto este ascensor? – exclamó la presidenta con molestia y su secretaria llamó a seguridad para ordenar que el ascensor subiera directamente al piso donde se encontraba Sachiko. No más de treinta segundos después, las puertas del ascensor se abrieron y ambas lo abordaron.

– Cálmate que ya llegó y vamos juntas, así busco a Saki-chan para ir a casa – la abogada acompañó a Sachiko y juntas descendieron hasta el piso donde se encontraba el salón de Yumi.

Al entrar, la presidenta sintió como su corazón palpitaba con fuerza y pronto lamentó la ausencia de Yumi, en el salón solo estaba Saki armando un rompecabezas.

– La teacher ya viene, está en el baño – la pequeña comentó sin levantar la vista, le encantaban los rompecabezas.

– Termina allí y vámonos a casa, Saki-chan – ordenó la abogada y la niña obedeció rápidamente – te dejo el camino libre para que hablen Sachiko, por favor no desperdicies esta oportunidad, por cierto, los gemelos se quedarán en casa esta noche ya que mañana no hay escuela así que no te preocupes por ellos – aconsejó Youko a su petite soeur antes de retirarse con su hija mayor.

– Bye bye, tía Sachiko – inocentes ojos grises miraron a cariñosos azules.

– Bye Saki-chan – la presidenta sonrió y abrazó a la pequeña antes de que se marchara. Alrededor de un minuto después, Yumi entró a su salón para encontrarse de frente con Sachiko y ambas se ruborizaron sutilmente.

– Yumi – la presidenta pronunció el nombre de la teacher con cierta dulzura.

– Sachiko – la teacher sonrió con algo de pena.

– ¿Te gustaría cenar conmigo, Yumi? – la presidenta dio un paso para acercarse a la teacher.

– Por supuesto, pero ¿y los gemelos? – Yumi preguntó preocupada.

– Hoy se van a quedar con mi onee-sama y Sei-sama – Sachiko se acercó lentamente y le ofreció su mano a la teacher, esperando que ésta hiciera el primer movimiento – ¿vamos? – a lo que Yumi asintió y tomó la mano de Sachiko y así, tomadas de la mano, se dirigieron al ascensor para salir de la torre Ogasawara e ir a cenar juntas.


N/A: El proximo sera la cena por lo que no sera un capitulo largo, espero leer sus comentarios y, de nuevo, muchas gracias por leer y comentar...