N/A: Hola, espero que todos esten bien, mi laptop ha sido declarada muerta hace mas de un mes y solo tengo cortos instantes en el trabajo para escribir por lo que me disculpo. Este capitulo no es tan largo pero le da un poco mas de trasfondo a el torbellino de locura que es Hanazono Shizuma (al menos mi version de ella, claro).
Thestral212: Te dije ayer que iba a publicar pronto, apenas tuve algo de tiempo y acabo de revisar y agregar algunas cosas al capitulo, espero te guste.
Mery: Jajaja ese es parte del encanto XD.
gg: Aqui esta el proximo.
Gracias a todos los que han sido pacientes con esta historia, honestamente no le falta mucho para terminar asi que un poco mas y cada quien tendra una conclusion.
Enjoy!
15.- Lluvia ácida
"Usted se ha comunicado con Ogasawara Sachiko, en este momento estoy ocupada, por favor deje su mensaje después del tono", la llamada fue desconectada sin dejar mensaje.
– Qué raro, normalmente Sachiko contesta inmediatamente – comentó para sí la teacher en voz alta mientras secaba y guardaba los platos que acababa de lavar – seguro estaba muy cansada y se acostó apenas llegó –
Desde hacía más o menos una hora, una ligera llovizna caía. De repente, un sonoro trueno fue escuchado y una tempestad se desató. Yumi cerro ventanas presurosa, algo que siempre le había atemorizado eran las tormentas y, más, si se encontraba sola, como ahora.
De niña, solía correr y esconderse en la cama de sus padres o, cuando estos no estaban, se refugiaba en la habitación de su hermano. Pero ahora, no había refugio ya que vivía sola y su hermano había estado algo ausente últimamente.
Otro sonoro trueno fue escuchado y Yumi no pudo evitar saltar alarmada – normalmente cuando hay tormenta la energía falla, por favor Maria-sama que eso no…– no terminó de completar su plegaria cuando se dio cuenta de que fue ignorada cuando las luces del pequeño edificio se apagaron de repente –…suceda... –
¡Lo que faltaba!, pensó una muy atemorizada teacher mientras cerraba las puertas del balcón de su apartamento y volvía a llamar a Sachiko con la esperanza que le dijera suaves palabras que la confortaran.
El lejano eco de gotas cayendo sobre una superficie metálica, le despertó. Un punzante dolor en la parte trasera de su cabeza le hizo borrosa la visión por lo que decidió cerrar sus ojos nuevamente y agudizar su sentido del oído.
Lo último que recuerda es haber ido a cenar y haberse despedido de su amor que le dejó en la puerta de su apartamento. Al cerrar la puerta, empezó a lloviznar ligeramente por lo que optó por cerrar las ventanas.
Cuando se acercó a cerrar las puertas del balcón, alguien le golpeó en la parte de atrás de su cabeza y, luego, todo se volvió borroso y, cuando su cabeza se estrelló contra el piso, perdió la conciencia.
Sus movimientos estaban restringidos ya que tenía las manos atadas a la espalda. Su cuerpo estaba adolorido como si le hubiesen golpeado con ira. Cerrando sus oscuros ojos nuevamente, se dispuso a tratar de recuperarse del sedante que aparentemente le habían administrado.
Si no me han asesinado es porque me necesitan.
La droga le hizo dormir profundamente sin lograr soñar más allá de simples visiones borrosas, simples imágenes conectadas pero que carecían de sentido.
El teléfono de Ogasawara Sachiko volvió a sonar. Quien llamaba era otra persona, pero la presidenta seguía profundamente dormida y no contestó las nuevas llamadas entrantes.
– Creo que es un apagón en la zona, Shimako-san – Noriko comunicó mientras entraba a la cocina de nuevo – las calles y los edificios de los alrededores también están en penumbras –
– Bueno, nos toca esperar porque caminar por las calles en estas condiciones puede ser peligroso – Shimako razonó mientras, inconscientemente, su mano buscó la de Noriko en la oscuridad. Cuando la dueña del café tomó la mano de la chef, ambas se sonrojaron ligeramente ya que todavía se estaban acostumbrando la una a la otra, pero todo se sentía tan natural, tan familiar, que no evitaron sonreír.
– ¡Oh! podríamos ir a mi apartamento, Shimako-san – propuso Noriko – no queda lejos de aquí y creo que nos sentiríamos más seguras y podría preparar algo de comer porque conozco esa mirada y sé que no los vas a admitir, pero tienes algo de hambre – bromeó la chef y Shimako asintió con la cabeza en silencio a lo que Noriko soltó una suave carcajada – ¡Lo sabía! Entonces, ¿Vamos? – la chef ayudó a Shimako a cerrar y, tomadas de la mano, se encaminaron al apartamento de Noriko.
Suguru desconectó la llamada extrañado. Normalmente su novio contestaba casi al instante cuando el lo llamaba, pero esta vez había llamado tres veces y no hubo respuesta.
El presidente aun quería mantener su relación en privado por lo que no había solicitado guardaespaldas para que protegieran a su pareja, además, no creía que nada le iba a pasar ya que el siempre había mantenido un bajo perfil.
Al ver su teléfono nuevamente, Suguru optó por llamar a Sachiko para notificarle sobre el cambio de fecha de la reunión mensual con los profesores de Kosuke en Hanadera. Al ver que, después de tres llamadas no hubo respuesta, el presidente decidió comunicarle a su futura exesposa del cambio al día siguiente en la oficina.
– Kitsune-sama, objetivo numero dos ha sido asegurado – una voz gruesa anunció – objetivo número uno tiene alta protección por lo que es virtualmente imposible de sustraer sin causar un gran incidente –
Ojos esmeraldas se cerraron y una delicada mano acarició el puente de su nariz con ligera irritación. De las dos misiones que le había encomendado a su departamento de seguridad, solo una fue completada. No era el escenario ideal, pero le daba cierta libertad para maniobrar e inclinar la balanza a su favor.
– Mantenga al objetivo número dos en perfecta salud, más tarde iré a visitar – ordenó la de cabellos plateados para luego tomar un trago largo de su vaso de whisky.
– Entendido, Kitsune-sama – el hombre respondió y esperó en silencio a que su jefa finalizara la llamada; como buena fanática del control, siempre buscaba llevar la iniciativa en todo y, de ser contradicha, las consecuencias eran descomunales. Segundos después, la llamada fue desconectada por Shizuma quien terminó su bebida y le fue servida otra.
– Siempre tan atenta a los detalles, mi querida mascota – Shizuma la agarró por la cadena que pendía del cuello de una delicada joven de ojos de un azul intenso y que tenía sus mejillas espolvoreadas con un suave rosa que se tornó un intenso carmesí cuando Shizuma la atrajo de la cadena que tenía sujeta a su cuello y la besó de manera agresiva – por eso eres mi favorita entre todas las que están aquí, mis adorables mascotas –
El lugar era llamado "la casa de huéspedes número 13", que no era más que una de las casas de huéspedes de la mansión Hanazono. Shizuma la había bautizado con ese número a manera de recordatorio por la máxima cantidad de "invitadas" que había podido concentrar al mismo tiempo.
Después de que Yumi fue rescatada de las garras de Shizuma, años atrás, la de cabellos plateados cayó en una espiral de excesos y abusos que, con gran esfuerzo, su círculo más cercano de colaboradores había logrado silenciar casi en su totalidad.
La cabeza más prominente de ese grupo, era una antigua compañera de clases de Shizuma, Rokojou Miyuki, una fiera abogada que era quizás la única en rivalizar en conocimiento de leyes a Mizuno Youko al punto que, en privado, se referían a ella como la Youko de Shizuma por lo certera y eficiente que era.
La de cabellos plateados fue forzada a ir a terapia por largo tiempo y, gracias al alto coeficiente intelectual del que gozaba, logró engañar a sus médicos y salir 'curada' en un año siempre y cuando se comprometiera a dejar el país por al menos quince años y no tener ningún tipo de contacto con Fukuzawa Yumi o su familia.
Esa fue la condición que su padre, el líder del zaibatsu Hanazono, le impuso como castigo mientras trataba de silenciar la situación que Shizuma había causado al secuestrar y torturar a la joven Yumi.
La futura presidenta del conglomerado Hanazono acepto sin pensarlo dos veces y llamó a su lado a Miyuki y, con la excusa de estar cerca de una fiel amiga que la mantendría fuera de problemas, Shizuma entró a la universidad a estudiar negocios mientras su amiga estudiaba leyes. Ambas se graduaron en tiempo record y, casi inmediatamente, comenzaron sus estudios de posgrado.
Eso no impedía que Shizuma deambulara por las calles tomando victimas a su antojo para someterlas a todos los actos más indecentes imaginables y que le causaban placer absoluto.
Fue desde ese entonces que empezó a ser conocida como la 'zorra de plata' por la tonalidad de sus cabellos, su hábito nocturno de deambular en busca de presas y su impresionante capacidad de engañar y manipular para salirse con la suya. Años después, al volver a Japón, optó por regionalizar su apodo a Kitsune, que no es más que la traducción al japonés del animal por el cual era conocida en los bajos fondos.
Rokojou Miyuki sabía de los gustos peculiares de su amiga y esa fue una de sus más grandes motivaciones en volverse abogada ya que sabía que, eventualmente, Shizuma la iba a necesitar inmensamente y, así fue.
La futura abogada también tenía ciertos gustos algo poco convencionales, pero jamás al nivel de la heredera Hanazono. Al tener un secreto oscuro en común, Miyuki se volvió la sombra protectora bajo la cual Shizuma podía hacer lo que quisiera.
Diferentes jóvenes pasaron por sus garras. La zorra de plataprefería las castañas de mirada inocente que le recordaran a Yumi, mientras Miyuki sentía debilidad por las rubias de ojos grises, una combinación no tan común por lo que la futura abogada conservaba a sus juguetes en mejor estado y por más tiempo que su contraparte Hanazono que las descartaba cuando, en lo profundo de su demencia, se daba cuenta que no eran Yumi.
Así transcurrieron años, en donde a la luz pública, eran ciudadanas modelo, pero cuando caía la noche se convertían en depredadoras. Debido al inmenso poder que ambas manejaban, eran prácticamente intocables gracias, en mayor parte, a Miyuki y sus conexiones con las mafias locales que se encargaban de reclutar a sus futuras novias y deshacerse de las mismas cuando caían en desgracia. Hecho que atraería la atención de los demás zaibatsu en el futuro.
La abogada solía compensar a sus exnovias y mandarlas lejos para evitar el cargo de consciencia que crea en una persona cuerda el tener la culpa de múltiples asesinatos bajo sus órdenes por el simple hecho de satisfacer sus más oscuros deseos. Por el contrario, Shizuma parecía no afectarle en lo más mínimo lo cual causaba una mezcla de miedo y admiración en la abogada de Hanazono.
Un día después de cumplirse el plazo que su padre le había impuesto de volver a su tierra natal, Shizuma y Miyuki aterrizaron en Japón. El hecho que el líder del clan estaba postrado en una cama a consecuencia de una enfermedad terminal y debía decidir quién iba a ser su sucesor, apresuró el regreso de la ahora respetada Hanazono Shizuma.
A pesar de que, por tradición, el primer hijo del líder del zaibatsu se supone el natural heredero, el padre de Shizuma dudaba debido a lo frágil del estado mental de su primogénita luego del incidente con Yumi.
Diversos doctores habían examinado a su hija a través de los años y, al ver que se encontraba en aparente buena salud tanto física como mental, su padre le había dado un voto de confianza al hacerla trabajar en la rama americana del zaibatsu.
Meses después, Hanazono Shizuma había escalado posiciones, haciendo que el conglomerado de empresas, ahora a su cargo, florecieran y fuesen altamente productivas gracias, en gran parte, a las habilidades en negocios adquiridas por Shizuma gracias a sus estudios y al talento para las leyes de Miyuki.
Su padre no podía estar más sorprendido del inmenso progreso de su hija por lo que decidió darle una oportunidad y la puso al frente del zaibatsu Hanazono. Al cabo de unos meses, los negocios se volvieron más productivos y los márgenes de ganancia se habían incrementado notoriamente.
Seis meses después de su regreso, el padre de Shizuma falleció, dándole poder total sobre el manejo del zaibatsu. Una semana después, los brillantes ojos esmeralda de la líder del clan Hanazono se abrieron sorprendidos cuando vio a Fukuzawa Yumi yendo al baño del restaurante en donde ella había terminado una cena de negocios junto con Miyuki.
En un abrir y cerrar de ojos, la obsesión adolescente de Hanazono Shizuma había renacido con más fuerza y no pudo evitar abordar a la teacher en el baño aquella noche. Después de fallar, gracias a Rei y Sei, la zorra de plata se puso en contacto con su departamento de seguridad y diseñó varios planes con su grupo de confianza. Ella estaba segura que esta vez iba a triunfar, que iba a lograr tener a Yumi de nuevo solo para ella, pero su plan tenía una falla bajo el nombre de Ogasawara Sachiko.
Decir que entre ambas había rivalidad era tratarlo de manera superficial. Ambas eran las joyas más brillantes de sus generaciones y líderes de los clanes más poderosos de toda la isla asiática.
Ahora que Shizuma había regresado y ver lo cercana que era con Yumi, gracias a evidencia proporcionada por su departamento de seguridad, la zorra de plata solo quería separarlas y quedarse con la teacher, pero no sería una labor fácil ya que la misma estaba bajo constante vigilancia gracias al conglomerado Ogasawara y su relación con la presidenta.
Mientras hacia nuevos planes, se tomó una semana de vacaciones para planificar todo desde la casa de huéspedes #13 y fue allí donde afinó un nuevo plan rodeada de sus novias o mascotas como ella las había bautizado mientras era complacida por unas y torturaba a otras con su manera peculiar de amar.
Ogasawara Sachiko logró descansar lo suficiente para levantarse con una sonrisa. A pesar de no ser una persona que le gustara madrugar, la presidenta se sintió lo suficientemente descansada para salir de la cama apenas el sol empezó a filtrarse por las cortinas de su habitación.
Después de pasar más de media hora tomando un relajante baño, la presidenta aplicó maquillaje a su rostro, se vistió y bajó a desayunar. Sus hijos ya habían sido llevados al colegio por lo que contaba con un poco de tiempo a solas para ella.
Los pensamientos de la presidenta gravitaban hacia una teacher de cabellos castaños que hacía que su cuerpo se estremeciera y su corazón vibrara destilando amor. A pesar de ser una relación algo nueva, Sachiko sentía que había encontrado a su alma gemela, por lo que las veces que amaneció junto a Yumi, se habían convertido en parte de sus recuerdos más sagrados.
Algo que le encantaba a Sachiko, era escuchar la voz de la teacher al despertar, por lo que se apresuró a buscar su celular en su habitación y su amplia sonrisa se tornó sombría al ver que su teléfono estaba en silencio y tenía una cantidad alarmante de llamadas perdidas.
Las de Suguru no le preocupaban mucho, pero al ver una gran cantidad provenientes de Yumi y ver que al llamarla no contestaba, la presidenta se apresuró al garaje, tomó el auto más cercano y manejo de manera presurosa en dirección al apartamento de Yumi rogándole a Maria-sama que nada le haya pasado a la teacher que se había convertido en una parte esencial de su vida.
N/A: Espero que les haya gustado, esperemos que mi trabajo baje un poco para poder escribir el proximo y publicar pronto, espero sus comentarios (el combustible natural de cualquier autor de fics) y muchas gracias por leerme.
