A/N: Oh wow espero que no me maten ya que ha sido bastante tiempo, algo asi como 6 meses? mil disculpas. Pues como dije antes, no tenia compu para escribir y me absorbio mucho un proyecto que tengo en Harry Potter [le pueden echar la culpa a Thestral212 ya que ella me introdujo a ese fandom y casi que me obliga a punta de pistola de agua a publicar por alla] y que aun no termino. A pesar de ello, soy una mujer de palabra y este fic tendra final, mi estimado es finalizar en dos o quizas tres capitulos, tratare de continuar con un poco mas de frecuencia para darle fin a mi unico fic en mi idioma original. Agradezco a todos los que de alguna manera han sido fieles leyendo y comentando y espero que este capitulo tambien sea de su agrado.
Nea88: Disculpa la tardanza pero pues aqui va otro capitulo.
licborrego: jajajaja sorry! este es un poco mas largo.
Thestral212: Mira quien ha publicado jajaja. Sabes que es tu culpa por hacerme obsesionar con Harry Potter y el Fleurmione. Jajaja pobre Yumi, siempre le pasa de todo. Shizuma es un personaje complicado y perturbador que a veces me hace sufrir como escritora pero recientemente he encontrado esa vena malvada para escribirla bwhahaha. Shimako y Noriko son tan hermosas que pues siempre estan por ahi [nah, ninja Noriko se quedo en Oh Sister! lol] Por fin te complazco con otro capitulo, solo no me hagas obsesionarme con otro pairing o nunca terminare aqui jajaja.
gg: Pues hay muchos misterios, a ver cual te resuelvo.
gh: gracias a ti por leerme!
elliehandesu: OMG long time no see! I might try to translate it to English after it's done but no promises right now.
Guest: Gracias! aqui tienes otro capitulo.
Guest: Muchas gracias, espero que este capitulo tambien te guste.
heimdal7: Well the corporate part is just something else to add to the total take down Youko and Sachiko are planning, that part is actually key but not the main plot. I tend to focus more in feelings and their development. Suguru is an ok guy here, he is improving in a way, I think. I will finish this fic and try to translate into English later, I think. And well, if you have read any of my other stories, you might know that I am a sucker for happy endings :). Thanks for reading.
xa3xT: Thanks? lol.
Lic. Julian Manes: Muchas gracias, yo creo que debo mejorar mucho al escribir y tratar de escribir mas en nuestro idioma. Si, es un universo alterno para salirnos de las normas un poco y darle un giro mas interesante a la historia. Espero que este nuevo capitulo tambien te guste.
Enjoy!
16.- Posibilidad de lluvia
Se dice que cuando se tiene más afán de llegar a algún lado, es cuando mas hay interferencias para que eso no suceda y Ogasawara Sachiko lo estaba experimentando en carne propia.
– ¿Por qué será que hoy me he tropezado con todas las abuelitas que se antojaron de ir al supermercado? Dios, dame paciencia – exclamó en voz alta la presidenta detrás del volante mientras esperaba el cambio del semáforo para poder cruzar a la izquierda y así, acercarse más al apartamento de Yumi.
Ojos marrones se abrieron lentamente cuando un rayo de luz se posó sobre su rostro maltrecho. Había pasado mala noche en aquella oscura y fría habitación. Por mucho que golpeó la puerta nadie le contestó, era como si estuviese sido olvidado en un lugar desierto.
Restregándose los ojos en un intento de enfocar mejor su visión, pudo ver que estaba en una especie de cuarto con las ventanas selladas con tablas. La puerta no era de madera sino más bien como de algún metal, ya que, lucía pesada.
Al tratar de levantarse del catre donde había pasado la noche, pudo notar con horror que su tobillo izquierdo estaba inmovilizado por una pesada cadena que se unía a la pata de la cama.
Justo en el momento que se sentó para examinar mas de cerca aquello metálico con lo que habían aprisionado su tobillo, la puerta se abrió de par en par y marrones ojos se llenaron de sorpresa y pánico.
– Tu… – fue lo único que alcanzó a decir antes de que un hombre alto le propinara un golpe en la cabeza y perdiera nuevamente el conocimiento.
Después de estacionar su auto, Sachiko corrió hacia el apartamento de Yumi con el fuerte presentimiento que la teacher podría estar en peligro. Luego de tocar varias veces y no recibir respuesta, la presidenta se dispuso a marcar el número de su departamento de seguridad para ver si sus sospechas eran fundadas.
Unos segundos después, la puerta del apartamento de Yumi se abrió y adormilados ojos marrones observaron a preocupados azules por unos instantes mientras Sachiko desconectaba la llamada y abrazaba a la teacher con desespero.
– ¿Sachiko? – una aún confundida teacher susurraba mientras la presidenta la abrazaba aún más fuerte – ¿Por qué estas tan nerviosa? ¿pasó algo? –
– Yumi… – Sachiko susurró entre suspiros de alivio – estaba muy preocupada –
La teacher le dio tiempo a la presidenta para que se calmara antes de soltarla y así poder entrar al apartamento de nuevo. Una vez que dejo sentada en el sofá de la sala a Sachiko, Yumi se dispuso a preparar un poco de té para que la presidenta se relajara un poco.
Después de tomar varios sorbos de la humeante bebida, Sachiko suspiró largamente para así calmar sus alterados nervios y besó a Yumi que tardó unos segundos en reaccionar. Cuando ya el aire les era necesario, ambas se separaron con mejillas sonrosadas.
– Yumi, vi todas tus llamadas esta mañana cuando me desperté, mi teléfono estaba en silencio y por eso no respondí al ver eso me apresuré a cerciorarme que estabas bien – la presidenta hablaba de manera apresurada y la teacher le sonrió tiernamente mientras la tomaba de las manos.
– Estoy bien, Sachiko – Yumi se sonrojó aun más antes de susurrar – es que me dan miedo las tormentas eléctricas y anoche te llamaba para que me ayudaras a calmarme –
– ¿Segura que estas bien, Yumi? – la presidenta preguntó aun preocupada. La teacher le sonrió y le dio un suave beso en los labios antes de posar su frente contra la de ella.
– Si amor, estoy bien – Yumi aseguró y Sachiko por fin respiró aliviada – pero a todas estas, ¿qué haces despierta tan temprano? Sé lo mucho que amas dormir –
– Pues pasé una buena noche y dormí lo suficiente – irónicamente, la presidenta no pudo evitar bostezar a lo cual la teacher soltó una suave carcajada.
– Me parece que no fue suficiente, onee-sama – la teacher bromeó antes de levantarse y extender su mano a Sachiko – ¿te parece si descansamos un poco más, amor? – la presidenta sintió su corazón palpitar con más fuerza ante las tiernas palabras de Yumi y, asintiendo, tomó su mano y se dejó llevar a la habitación para cambiarse el traje por un par de cómodas pijamas y se acostó al lado de la teacher que a abrazó y colocó su cabeza en su pecho y ambas cerraron sus ojos antes de compartir un par de tiernos besos y descansar un rato más.
Dentro de la cartera de Sachiko, su celular empezó a vibrar, pero por estar en modo silencio, ni la presidenta ni la teacher lo escucharon.
– Kitsune-sama – un hombre alto entró a la habitación en donde Shizuma estaba siendo entretenida por una de sus gimientes mascotas que se encontraba en cuatro patas en la cama mientras la presidenta del zaibatsu Hanazono usaba un látigo sobre su nívea piel.
– ¿Sí? – ojos esmeraldas voltearon hacia la puerta donde el hombre había quedado como petrificado al ver todo aquello. Varias mujeres estaban en diversos estados de desnudez atadas a las paredes del lugar bien sea con esposas, cuerdas o cintas de seda. Algunas amordazadas y otras con los ojos vendados, pero todas compartían la misma expresión vacía, sinónimo de resignación.
– Trajimos a su visitante, la está esperando en el cuarto oscuro – replicó el hombre con voz algo nerviosa. Jamás querría caer en desgracia con su jefa ya que las consecuencias eran catastróficas por lo que decidió no opinar sobre lo que estaba viendo.
– Enseguida voy, puedes retirarte – Shizuma respondió distraída mientras administraba más dolor a su mascota que terminó con un sonoro orgasmo a lo cual la zorra de plata sonrió complacida.
Desató a la joven, removió la pinza que había colocado en su clítoris, le dio un suave beso en los labios y la cubrió con una sábana para luego reacomodar su plateado cabello y reajustar el oscuro corsé que hacía ver sus amplios pechos aún más voluminosos.
Por supuesto que no quería que su visitante la viera en sus prendas de cuero por lo que envolvió su blanco y delicado cuerpo con una elegante bata de seda negra con decoraciones de dragones en hilo de oro. En un instante, Shizuma Hanazono salió de su 'habitación de juegos' para reunirse con su nueva visita.
Cuando sus ojos chocolates se abrieron nuevamente, su rostro se llenó de sorpresa. En frente tenia a la famosa zorra de plata que era alimentada trozos de extremadamente caro sushi, por una mujer de ojos azulados y que tenia una cadena que colgaba de su cuello.
– Buenas tardes – Shizuma comentó con indiferencia recostada sobre una otomana de cuero oscuro.
– ¿Por qué estoy aquí? – la voz sonó mas temblorosa de lo que hubiese querido.
– Siempre al grano, ¿no? – ojos esmeraldas destellaron divertidos – pues verás, yo siempre obtengo lo que quiero y pues la quiero a ella – su mascota le acercó una pequeña copa con sake tibio que Shizuma sorbió con lentitud – y pues para llegar a ella, te tengo a ti aquí, Fukuzawa Yuuki-san –
– ¿Es que acaso nunca vas a dejar en paz a mi hermana? – ojos marrones destellaron con furia – ¿no te das cuenta de todo el daño que le has causado? –
– En eso te equivocas mi querido futuro cuñado – Shizuma fijó sus gemas esmeraldas en el médico mientras se acercó de manera amenazante – yo solo le di todo mi amor y haré lo que sea para que siempre este a mi lado –
– ¡Estás enferma, Shizuma! – Yuuki le gritó en la cara a lo que la presidenta chasqueó los dedos y el mismo hombre alto que la había interrumpido antes, golpeó a Yuuki en la cabeza a lo que este perdió el conocimiento.
– Y yo que te iba a invitar a comer conmigo – Shizuma hizo una mueca divertida antes de echarse para atrás en su silla – que invitado tan maleducado – la de ojos esmeralda soltó una carcajada antes de volver a ser alimentada por su mascota mientras sus hombres llevaban a Yuuki a otra casa de huéspedes para mantenerlo cautivo.
Kashiwagi Suguru no sabia qué hacer. Había prácticamente agotado la batería de su teléfono llamando a su novio y este nunca le contesto las llamadas por lo que decidió ir a su apartamento para cerciorarse que nada malo le hubiese pasado. Su pánico se multiplicó al ver señales de violencia, definitivamente algo estaba muy mal.
Tomando su teléfono, llamó a un número que siempre optaba por evitar ya que le causaba tedio comunicarse con el departamento de seguridad del conglomerado.
– ¿Ogasawara-sama, en que le puedo ayudar? – una seria voz le contestó al otro lado de la línea.
– Quiero que me diga la última localización del teléfono de mi pareja, Kato-san – Suguru respondió con voz entrecortada. Por mucho que no quisiera entrar en pánico, se le estaba haciendo cada vez más difícil, controlar sus ganas de gritar, llorar o simplemente golpear algo.
– Por razones de seguridad debemos confirmar la identidad del teléfono a localizar, Ogasawara-sama – el mayor repitió en el mismo tono serio.
– Fukuzawa Yuuki es el dueño del teléfono – Suguru susurro mientras trataba de calmar sus alterados nervios.
– Una unidad ha sido despachada para donde se encuentra, Ogasawara-sama – el mayor Kato comentó sin titubear – ya que es el mismo sitio donde la señal fue recibida por ultima vez –
– Gracias – sin más, Suguru finalizó la llamada y se quedó allí parado mientras intentaba de organizar sus ideas y así descifrar quien podía estar involucrado en la desaparición de Yuuki.
En Yamayuri café, Sei entró de la mano de Mio y Saki mientras Youko hacia lo mismo con Kosuke y Miyoko.
– ¿Dónde está mi madre, tía Sei? – preguntó la pequeña versión de Sachiko mientras se sentaba a la mesa. La escritora y la abogada intercambiaron miradas y luego ambas voltearon a ver a los pequeños Ogasawara.
– Ella va a venir para acá a comer con nosotros, Mio-chan – Youko agregó presurosa mientras revisaba su teléfono por enésima vez. Era muy raro que su petite soeur no hubiese respondido ninguno de los mensajes que le había enviado hasta ahora.
– Mientras tanto podemos pedir unas galletas – Sei propuso y los azules ojos de Mio se iluminaron – siempre y cuando todos me prometan que se van a comer toda la comida luego – los cuatro niños asintieron enérgicamente justo cuando una sonriente Shimako se acercó a la mesa.
– ¿Onee-sama, escuché algo sobre unas galletas? – ojos grises observaron a su pequeña hermanita y la escritora asintió.
– Si Shimako, unas galletas de almendras y leche para los niños y unos tés para nosotras, por favor – la rubia le pidió y Shimako asintió para luego retirarse.
– Voy a hacer una llamada, ya regreso – Youko susurró al oído de su esposa para luego levantarse e ir a la entrada del café.
– ¿En qué le puedo ayudar, Youko-sama? – el mayor Kato preguntó a la expectativa.
– ¿Me podría indicar el último lugar de donde el teléfono de Sachiko mandó su ubicación, Kato-san? – la abogada preguntó con algo de prisa, no quería preocupar a su familia con su larga ausencia.
– Por supuesto – Kato replicó y luego de un corto teclear acercó su rostro a su teléfono – Ogasawara-sama está en el apartamento de Fukuzawa-sama –
– Ya veo – Youko respiró aliviada y una sonrisa adornó sus facciones – yo me encargo de ellas entonces, gracias Kato-san –
– Una cosa más, Mizuno-sama – Kato agregó con tono algo preocupado – hace una hora Suguru-sama solicitó la última ubicación de su pareja, aparentemente ha desaparecido y en su residencia se encontraron signos de violencia –
– ¡Oh, no! – Youko suspiró con preocupación – manténgame informada de cualquier novedad mientras Sachiko llega –
– Por supuesto, Youko-sama – la llamada finalizó y una pensativa abogada volvió a entrar al café.
Azules ojos se abrieron lentamente cuando la habitación se tornó mas cálida. Una amplia sonrisa adornó el rostro de la presidenta cuando sintió la suave forma de Yumi presionada contra su cuerpo. Al comprobar la hora en su reloj, Sachiko se alarmó. Ya sus hijos habían salido del colegio y ella estaba aun allí, en pijama, abrazada a Yumi.
Tratando de salir de la cama sin despertar a la teacher, la presidenta casi lo logra de no ser porque esos achocolatados ojos se abrieron y un beso en los labios detuvieron las intenciones de Sachiko en seco.
– ¿A dónde vas, amor? – preguntó una aun adormilada teacher que envolvió a la presidenta con sus piernas a lo que Sachiko se sonrojó intensamente.
– Cielo, los gemelos ya salieron del colegio por lo que quería buscar el teléfono para cerciorarme que ya estuviesen en casa – la presidenta agregó con voz suave y los ojos de Yumi se abrieron alarmados e inmediatamente, se levantó de la cama y se dirigió a la sala para tomar la cartera de Sachiko y entregársela.
– Lo siento – la teacher sacó el teléfono y se lo dio a su dueña.
– ¿Por qué lo sientes, cielo? – la presidenta preguntó confundida mientras tomaba el teléfono.
– Por retrasar tu día y hacerte dormir más de lo necesario – Yumi murmuró suavemente a lo que Sachiko se levantó y la abrazó fuertemente.
– No hay nada que disculpar, es más – la presidenta dio un paso atrás y tomó el rostro de la teacher entre sus manos. Marrones ojos miraron a añiles y Sachiko no pudo evitar sonreír tiernamente – quisiera despertar todos los días así, de ser posible, cielo – la presidenta pronunció las palabras lentamente y una amplia sonrisa invadió el rostro de Yumi que cerró la distancia entre ambas y besó a Sachiko tiernamente por largos minutos.
Después que el aire se extinguió de sus pulmones, ambas se separaron y el teléfono de Sachiko vibró en la cama. La presidenta lo tomó y se sorprendió por la cantidad de llamadas perdidas y mensajes dejados por su onee-sama.
– Aparentemente ya tenemos planes para comer – la presidenta respondió el ultimo mensaje y le mostró el teléfono a Yumi quien sonrió – voy a cambiarme mientras te alistas, cielo –
– Dame diez minutos, amor – Yumi susurró antes de darle un rápido beso a Sachiko y correr en dirección al baño para darse una ducha rápida mientras una sonriente presidenta se cambiaba de ropa.
– ¡Por fin! – Youko exclamó suavemente y su esposa volteó a verla con una mueca divertida.
– ¿Ya vienen? – Sei preguntó con ligera curiosidad a lo que la abogada asintió mientras servía más leche a los niños.
– Sachiko llegará como en unos quince minutos y viene con Yumi-chan – Youko agregó en un tono de voz mas elevado para que los gemelos Ogasawara escucharan a lo que Kosuke sonrió y a Mio se le iluminó el rostro denotando su dicha ante la noticia.
Casi veinte minutos después, Sachiko entró a Yamayuri café de la mano de la teacher. Ambas se acercaron sonrientes a lo que Kosuke saltó de su silla y, tomando de la mano a su hermana, ambos pequeños corrieron a su encuentro.
Kosuke se detuvo justo antes de colisionar con la presidenta que se había agachado para estar al nivel de sus gemelos. El niño abrazó a Sachiko a lo cual ella respondió al contacto mientras Mio se abalanzó a los brazos de Yumi. Con algo de esfuerzo, la teacher y la presidenta alzaron a los gemelos y se acercaron a la mesa.
– Al menos esperen a casarse para darle más hermanitos a los gemelos – Sei bromeó y Youko la pellizco en el brazo – hey, eso es violencia domestica – protestoo la escritora y sus gemelas se rieron.
– Siempre tan inoportuna con sus comentarios fuera de lugar – Sachiko comentó con ligera molestia la cual fue completamente aplacada en el momento que Yumi la tomó del brazo y le obsequió una tierna sonrisa.
– Sei-sama lo dice por molestar, amor – la teacher le susurró al oído a lo cual, la presidenta se sonrojó – ignórala y ya veras que no te fastidiara más –
– Está bien, cielo – Sachiko susurro mientras se sentaba y acomodaba a Kosuke en su regazo.
– ¡Mami le dice cielo a mama Yumi! – Kosuke comentó mientras saltó de las piernas de su madre y corrió a chocar los cinco con Sei
– ¡Y mama Yumi le dice amor a mami! – agregó Mio con un ligero sonrojo antes de explotar en carcajadas cuando una avergonzada teacher optó por hacerle cosquillas para disimular su vergüenza. Antes que su onee-sama empezara a burlarse de la presidenta, Shimako se acercó con una mesera y sirvieron la comida.
Youko agradeció el gesto de la dueña del café mientras se aseguró que su esposa se comportara mientras duraba el almuerzo. Fieles a su promesa, todos los niños se comieron toda la comida sin chistar, para sorpresa de Sachiko que sabia lo selectivos que solían ser sus gemelos a la hora de comer por lo que los recompensó con pastel de chocolate que Noriko sirvió personalmente.
La vibración de su teléfono hizo fruncir el ceño a la abogada. Tenia el presentimiento que las cosas iban a tornarse un poco turbias y no se equivocó.
Al momento de abrir el correo encriptado que le había mandado el mayor Kato y ver como varios escoltas de los Ogasawara se hacían visibles, supo que algo estaba muy mal.
– Sei, llévate a los niños a casa – la abogada le pidió a su esposa la cual no se atrevió a replicar. Ella sabía que cuando Youko usaba ese tono serio, algo no estaba bien y era mejor no hacer preguntas y obedecer.
– Bueno niños hoy no tendremos clases sino una pijamada, ¿qué les parece? – propuso la escritora y los cuatro niños celebraron emocionados – bueno, despídanse mientras yo pido unas galletas para llevar – la rubia se levantó y se acercó a su petite soeur para pagar y recoger la bolsa con los dulces que la dueña del café ya le había preparado.
– Sachiko, Yumi-chan, necesitamos hablar – Youko agregó en un tono serio después de cerciorarse que los gemelos estaban distraídos – es algo serio, así que por favor esperemos a que los niños se vayan – tanto la presidenta como la teacher asintieron
Luego de despedirse de los cuatro infantes, los acompañaron hasta el auto de Sei que fue escoltado por un par de autos oscuros con miembros del departamento de seguridad del conglomerado Ogasawara.
Volviendo al café, Sachiko y Yumi se sentaron frente a Youko e inmediatamente se tomaron de las manos que ahora les temblaban ligeramente. Armándose de valor, la presidenta levantó la mirada y observó el rostro preocupado de su gran amiga y abogada.
– ¿Qué sucede, onee-sama? – preguntó Sachiko con voz queda.
– Antes necesito que me prometan que van a mantener la calma – Youko aseveró en un tono que no daba cabida a negativas. La presidenta y la teacher asintieron.
– Es Shizuma – la abogada comentó en voz sombría y tanto Yumi como Sachiko sintieron como se les congeló la sangre en las venas cuando Youko Mizuno pronunció las siguientes palabras – ella ha secuestrado a Yuuki-san –
A/N: No me maten por dejarlo alli, el proximo fin de semana le dedicare tiempo al siguiente capitulo que espero poder publicar pronto. Espero que les haya gustado y me dejen saber que opinan en un comentario, nos leemos pronto.
